Cartas a Rebelión
Cartas de la 11 a la 20 de un total de 1185 cartas.


07/03/2018

Sobre la huelga feminista del 8 de marzo

Tenía pensado como hombre joven de grandes inquietudes asistir a la huelga feminista propuesta para el siguiente jueves 8 de marzo, celebrando el Día de la Mujer trabajadora. Sin embargo, curioseando, uno puede encontrarse en medios online con enunciados tan tajantes como " Legalmente no se puede impedir que los hombres también se sumen a la huelga, si bien desde los movimientos feministas les llaman a no hacerlo para no difuminar los efectos de la convocatoria". ¿Qué es esto?

Nos encontramos ante una situación en la que, fruto del sesgo del observador, se adueña el progresismo con el género femenino, indirectamente llegando a incitar a la exclusión del género masculino. Nos encontramos ante una situación gatopardista; se pretende conseguir la igualdad social de las mujeres, pero no se quiere fomentar el fin del patriarcado, el machismo o el clasismo tradicionalista que caracteriza la sociedad española. Recordemos cómo Simone de Beauvoir,  una de las máximas exponentes de la ideología feminista, citaba que "no se nace hombre ni mujer", y todos somos personas con los mismos derechos y por tanto, legítimos del principio de igualdad. Claro que las mujeres han sido consideradas la clase social inferior a los hombres y puedan sentirse rencorosas por sus desprecios sociales, pero eso no alude a que los hombres no nos podamos sentir indignados por ello. ¿Y si a las manifestaciones en contra de los bombardeos en Siria solo pudiesen ir los propios sirios? ¿Es que no podemos mostrar todosnuestro rechazo a situaciones desastrosamente reguladas y nuestro apoyo cooperativo hacia soluciones sociopolíticas? Lo que realmente hay que valorar es que hay PERSONAS- sin distinguir su género- que apuestan por una sociedad progresista.

En definitiva, estamos cambiando  todo para que nada cambie, y ya que los hombres son tan importantes que las mujeres -ni más ni menos- , todos deberiamos posicionarnos a favor de que regule la violencia sexista, la discriminación laboral o la brecha salarial. Es imprescindible no distinguir entre sexos en reivindicaciones feministas de apoyo a un  progresismos soiocultural, ya que estas son cuestiones de el humanismo, empatía y ética, y estas no entienden de género.


Alejandro Morán

21/02/2018

ONGs Y EL ESCÁNDALO SOBRE SUS ABUSOS Y UTILIZACIÓN INDEBIDA DEL DINERO

Llevarse las manos a la cabeza por el mal uso de los recursos de las ONGs no es la solución al problema de los diferentes escándalos que las salpican. Que haya voluntarios que las utilizan para abusar sexualmente de menores o para pagarse las juergas con sus recursos, incluyendo un surtido y variado elenco de “putas”, no es ni sorprendente ni inesperado. Bien al contrario, me sorprendería que en organizaciones cuyo control por parte de la administración es mínimo, tanto en cuanto a la contratación de sus trabajadores, como a la gestión de sus recursos, no fueran utilizadas, o incluso invadidas por aprovechados que encuentran en este sistema tan carente de control el terreno ideal para su aprovechamiento personal.

¿Cómo se evitarían estos abusos? Tan sencillo como respirar. Son los Estados y sus órganos, sin descartar a los organismos internacionales que integran, los responsables últimos de atender satisfactoriamente las necesidades públicas, dando cuentas a los ciudadanos del control que se efectúa sobre los recursos públicos y controlando con mecanismos directos y adecuados tanto la admisión de personal, que atiende dichos servicios y sus condiciones laborales y disciplinarias como la utilización adecuada que ellas hacen de los recursos públicos y privados recibidos, especialmente los primeros.

La buena fe de las personas es muy loable, y aplaudo a los miles de ciudadanos que desinteresadamente participan y realizan donativos dinerarios en principio de manera desinteresada, en organizaciones que cubren estos servicios, de hecho desatendidos por los propios Estados, pero este sistema deriva en fallos a veces escandalosos en primer lugar porque no garantiza que los servicios se atiendan satisfactoria y suficientemente, en segundo lugar porque tampoco garantiza que los recursos se ajusten a las necesidades, en tercer lugar porque no controla suficientemente la utilización de dichos recursos, en cuarto lugar porque no seleccionar con rigor y equidad al personal contratado, en quinto lugar porque no asegura el control de los protocolos de actuación óptimos en cada situación, y finalmente porque permite que la opacidad haga a estas organizaciones un terreno propicio y atractivo para la proliferación de chorizos , desaprensivos, aprovechados y otros buitres carroñeros que ensucian el nombre de todos esos voluntarios bienintencionados y se aprovechan de recursos públicos y particulares de las ONGs

Hoy por hoy hay muchos intereses en contra de opiniones como la mía y eso condiciona la divulgación de estos planteamientos pero como ciudadana quiero saber en qué se gastan mis impuesto, quien y como los administra y sobre todo, tener cada noche la conciencia tranquila, con la certeza de que todos los damnificados por situaciones de necesidad son rigurosamente atendidos y que no sea la suerte de que haya más o menos voluntarios, y de que estos sean más o menos honrados y generosos quien decida sobre la vida de estas personas.

No me planteo ya que se hagan desaparecer las ONGs, por supuesto, pero sí que se atiendan necesidades tan graves desde presupuestos garantizados y que tanto el control de estos recursos como la selección de estos trabajadores se garantice desde las administraciones públicas con procedimientos nítidos que garanticen la eficacia de los recursos y el principio de igualdad en los procedimientos selectivos correspondientes.



Mila Carrero
16/02/2018

Trump es el hombre de empresa que la guerra estaba necesitando

Hace unos pocos meses Rusia exhibió su misil intercontinental, el temible “Satán 2”. Este podría “crear el infierno en la Tierra”, según informó la agencia de noticias rusa RT en Español.

Dicho misil tiene la capacidad de borrar del mapa toda la costa este de los Estados Unidos, pues su capacidad de carga útil es 1.000 veces más potente que las que Estados Unidos arrojó sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, garantizan los expertos en la materia.

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, dijo a su vez que no iba a dejar a ningún estadounidense vivo, y como consecuencia de estas palabras hay barcos estadounidenses y chinos bien armados surcando las aguas que se encuentran cerca de la Península de Corea.

Estados Unidos, con Donald Trump a la cabeza, no se quedó atrás frente a tanta ostentación de poder militar, y hace apenas unos pocos meses lanzó en Afganistán su famosa bomba no nuclear más grande, llamada la madre de todas las bombas.

Estamos presenciando en directo por Facebook y todas las redes sociales otra reedición de la Gran Guerra Mundial, es decir, estamos en pleno desarrollo de la aparente Tercera Guerra Mundial o Infinita Guerra Mundial. ¿Qué sería de Twitter sin el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump?

En este mundo del espectáculo, del show mediático abominable, estamos viendo una película que es muy real, en la que por supuesto no pueden faltar la sangre y los niños muertos de verdad, tampoco la carnicería humana y la matanza universal. Todo es verdad, excepto los motivos que se emplean para justificar la guerra.

Cualquier morboso pensaría que la Tercera Guerra Mundial o Infinita Guerra Mundial es mejor que cualquier película de Hollywood, y más taquillera.

Sin duda, todas estas bombas tienen un costo muy alto. Cuando son lanzadas, las operaciones de las bolsas se fortalecen y el precio del petróleo tiende a subir. El Presidente de Estados Unidos parece estuviera desquiciado, pero en verdad Donald Trump no es ningún loco, posee una enorme fortuna; es un exitoso ejecutivo. Donald Trump es el hombre de empresa que la empresa de la guerra necesitaba.



Fernán Medrano
14/02/2018
Música sin ton ni son 

Los exégetas que se ocupan de elaborar el catecismo del marketing predican que no hay producto malo, sino mala estrategia de mercadeo. Esta sentencia es la plataforma publicitaria usada para vender humo, hielo en los polos, arena en el desierto, canciones llenas de nada: música sin melodía, ni armonía ni ritmo, y que no produce deleite al oírla, sino disonancia, mero ruido sin ton ni son.

La idea principal es desnaturalizar la música, fabricando canciones en serie que no reclamen el concurso del entendimiento en la comprensión de su mensaje; que no consientan el goce de la belleza que supone la letra de las composiciones musicales. La cuestión es –al parecer- que cuando el sonido entre en contacto con el oído, de inmediato la gente comience a menear la cabeza y a zarandear el resto de su cuerpo de involuntaria manera.

A lo mejor se diga que el anterior es un planteamiento demasiado rebuscado; pero para la muestra, existe un botón. Hace pocos meses, un usuario de la red social Twitter realizó una especie de hallazgo arqueológico de índole musical, cuando logró descubrir el mensaje de la famosísima canción Aserejé. A pesar de que este sencillo fue compuesto originalmente en español auténtico, de España, millones de hispanohablantes lo bailaron y lo cantaron sin saber qué bailaban ni qué cantaban. Esto lo dice todo.

En la actualidad nada sucede por artes mágicas o por llana y pura casualidad. En la trastienda de la dictadura del marketing se prepara todo lo que va a ser exhibido con destino al consumismo humano: modas, estilos, frases hechas, gustos, odios, preferencias, tendencias, etcétera. Obsérvese que la música más consumida ahora mismo no sirve para convocar a la reflexión y la crítica de los millones de oídos receptivos; puesto que eso es peligroso (asegurarían los ingenieros de la mente). Eso es poner en movimiento estructuras de pensamiento que entrarían a cuestionar las corroídas estructuras sociales.

Pero la música y la poesía son dos espléndidos sinónimos; son, digo más, hermanas siamesas, ya que ambas tratan acerca del sonido bello y pulido. Música no es cualquier ruido. Lo que en este minuto llaman música es un verdadero antónimo, hasta de sí misma. Hoy en día las composiciones son cada vez más inexpresivas, menos inteligentes; son de una fealdad jamás conocida; adolecen de inspiración y de esfuerzo estético alguno.

A esas formas silvestres de cantar a gritos no se les puede realizar una valoración artística. La verdad es que no resisten un análisis musical, porque no tienen lo que se llama talento sonoro, ni siquiera el otro, el más importante, el talento humano. Los proxenetas de la música tradicional mantienen la aspiración de embrutecer a la audiencia con el fin de que no haya quien los acuse por la destrucción de los cerebros y del menoscabo que efectúan contra el patrimonio inmaterial de la humanidad, conquista de la civilización.

Yo interrogo a la musa: ¿para qué han servido tantos millones de años de evolución?, ¿no más para componer canciones que no tienen imaginación y creatividad ni dicen nada? Pues yo no me lo creo. Es preciso persistir en la campaña de generar cultura, pues la formación de gustos de elevado nivel significará la muerte de la mediocridad en todos los ámbitos. 

Fernán Medrano
08/02/2018

Puto capitalismo

Según el catecismo del padre Ripalda, que sufrimos todos los niños españoles de mi generación, el infierno consiste en “el conjunto de todos los males, sin mezcla de bien alguno”. Una opinión parecida tienen mis sobrinos del capitalismo. Según ellos, este sistema económico sería una pandemia mil veces peor que el cólera o la peste bubónica, y habría de ser extirpado de la faz de la tierra sin ningún tipo de miramiento.  A pesar de tener yo también una opinión bastante mala del capitalismo, no creo, sin embargo, que su grado de perversidad alcance semejantes cotas. El capitalismo, por definición, es la ley de la selva, la ley del más fuerte, pero alguna virtud tiene. Se ha comprobado, históricamente, que asigna los recursos de forma eficiente, o, al menos, de forma más eficiente que otros sistemas.

En una memorable entrevista, el político uruguayo Pepe Mújica sostenía que el estado socialista, en lugar de expropiar los medios de producción, lo que tenía que hacer es permitir la libre actuación de las empresas privadas (e incluso facilitar la entrada de capital extranjero) y posteriormente gravar sus beneficios, así como el resto de rentas, mediante un sistema tributario muy progresivo que redundara en una mejora de las clases populares. En cualquier caso, apuntaba Mújica, el grado de progresividad no podría ser tan alto que provocara la salida de las empresas hacia otros países con mejores condiciones fiscales. De igual forma, centrándonos ahora en el mercado de trabajo, sería perfecto que la ley garantizara unos contratos indefinidos y un salario mínimo de 2000 euros al mes, por ejemplo, pero no hace falta ser Keynes para darse cuenta que tales medidas se traducirían necesariamente en recortes de plantillas y en cierres de empresas. Siguiendo la “solución Mújica”, el estado debería garantizar las mejores condiciones laborales  que fueran compatibles con la buena marcha de la economía y con la creación de empleo. Pero, por muy bien que se hagan las cosas, por mucho que se atine en la regulación del mercado laboral, es imposible que no haya ningún trabajador que tenga que conformarse con unas condiciones laborales inferiores a las que probablemente merezca.

Y ahora engarzo con el título del artículo. La inmensa mayor parte de las mujeres que viven de la prostitución lo hacen de forma involuntaria. No tienen más remedio que hacerlo. Sus condiciones de vida son tan malas y su falta de perspectivas tan grande que se agarran a lo único que encuentran. En un mundo perfecto no debería haber prostitución. Pero el mundo no es perfecto. Y en este mundo imperfecto, el estado tiene la obligación de garantizar unas condiciones laborales dignas para estas  mujeres. Si optara, llevado por un afán moralista o paternalista, por ilegalizar la prostitución, muchas de ellas, si no todas, se quedarían en el paro. En otras palabras, el poder público a veces no se enfrenta a la disyuntiva de elegir entre un bien y un mal, sino entre algo malo y algo peor. (No hace falta ni decir que no estoy contemplando los casos de proxenetismo, que son delictivos  y que deberían ser castigados con el máximo rigor).

En una de sus acepciones, el diccionario de la RAE recoge el siguiente significado de la palabra prostituir: ”deshonrar o degradar algo o a alguien abusando con bajeza de ellos para obtener un beneficio”. Y efectivamente, cuando realizamos trabajos ínfimamente retribuidos, cuando nos sujetamos a clausulas laborales draconianas, cuando se nos exigen esfuerzos excesivos, lindantes con la explotación, en todos esos casos se puede decir que estamos siendo prostituidos. Quizá no haya otro remedio pero estamos siendo prostituidos. Quizá todos seamos, en mayor o menor medida, putas del sistema. Quizá tengamos que conformarnos con que se nos trate dignamente. ¿O quizá tengan razón mis sobrinos?



Juan Alberto Campoy Cervera
07/02/2018

NO HAY HONOR EN UN GENOCIDIO!!
Ayuntamiento de Almería. Que retiren la calle al Crucero Canarias.

El fascismo no ha muerto! Anda disfrazado y cuando puede sale y muerde, reivindicando sus crímenes. 

Comparar a la víctima con el verdugo, justificar el genocidio como un mal menor, reivindicar las figuras de los genocidas, mantener sus estatus y propiedades mientras las víctimas siguen en las cunetas, es una muestra de la debilidad de la democracia española. 

En los actos de guerra del Crucero Canarias, no hay ningún honor, ni militar ni humano. BOMBARDEAR A LA POBLACIÓN CIVIL, indefensa, cuando es una columna de refugiados...es un acto de cobardía de los militares que dirigen la operación y de los elementos de guerra que se utilizan. 

La conocida como la Desbandá: Málaga, Granada y Almería, fue un genocidio. 

La cadena perpetua que el partido popular y  ciudadanos nos van a imponer, está hecha para los desheredados, porque sus delincuentes están en Suiza o paseando por Madrid. 

El fascismo no ha muerto! y no ha muerto porque más de ochenta años de franquismo y postfranqismo, son muchos años para que no haya calado socialmente. 

Y los concejales del PP del Ayuntamiento de Almería pueden comparar a la víctima con el verdugo y salir ilesos de ser incultos o neofascistas.

España está rota;  rota socialmente y políticamente hundida. 
Sobre la base del fascismo histórico y moderno es imposible construir una sociedad democrática. 

Los neofascistas no tienen ningún problema en imponernos su modelo, basado en la injusticia y la dictadura de la oligarquía española. 

La Contrarreforma Laboral, La Amnistía Fiscal, y la Ley Mordaza, son botones de muestra que nos indican los caminos de estos hijos e hijas del general fascista Franco.

Así no puede ser!
Sobre la injusticia histórica no puede haber reconciliación. Ochenta años después, el neofascismo social sigue gobernando España y es necesaria la ruptura con la línea conductora del Franquismo. 

Esa debería ser la tarea de todos/as los demócratas que en el Reino de España vivimos.


Marcos González Sedano
02/02/2018

Pido protección para una cara Real 

Anoche estuve hasta altas horas con amigos compartiendo ideas dentro de la legalidad vigente. Durante el día me había sentido insultado por una noticia que repetían y repetían. 

Pude ver como las pantallas enseñaban a una niña de doce años sin proteger su cara de las peores miradas, como si fuera mayor de edad.

Y pude escuchar que su padre hablaba con ella, pero el tono de su vez denunciaba la farsa. Ningún padre jamás le diría nada de esa manera a un hijo suyo al que quisiera. No podía ser que estuviera hablando con ella.

Entonces entendí lo que le decía y descubrí que ese señor lo que estaba haciendo era darnos órdenes a todos nosotros, a usted también, usando a su hija como persona interpuesta. 

Nos conminaba, sin vergüenza, a que sigamos sometidos a un papel escrito hace cuarenta años y bajo amenaza, entonces y ahora. Un texto que muchos millones, quizás también usted, queremos cambiar. 

Si, quiero cambiar ese papel para proteger la cara de esa niña hasta que sea mujer. Y para que cuando llegue a esa belleza pueda hacer con su cuerpo entero lo que quiera. Y para que luche por la vida como las demás.

Y para que ahora pueda ser una niña. 

Y para que su padre le hable siempre normal.

Domingo Sanz
31/01/2018

 El fascismo va calando en la población española.

Alguien me explicaba ayer algunos símbolos del fascismo italiano de la era Mussolini y, por esa obsesa necesidad por tachar el independentismo catalán aunque no venga al caso, acabó comparando dichos símbolos fascistas con el movimiento independentista de Cataluña y de forma maliciosa me preguntó en público si no estaba de acuerdo con la igualación.

Su sorpresa vino porque le apoyé. Pero añadí que en el fondo todos los nacionalismos tienen rasgos fascistas, incluido el nacionalismo español y que ahí era donde discrepábamos: no en el carácter malicioso de los organizadores del procés, sino en la diferente visión sobre el otro bando. En ese momento algunos se sintieron muy ofendidos porque no entendieron que el hecho de colgar en masa la bandera española en sus balcones como necesidad de exaltación contra el enemigo que quiere destruir la patria es un símbolo fascista.

La conversación fue larga y se expusieron muchos argumentos y se desarrollaron mucho más de lo que aquí procede. El colmo fue cuando intentaron justificarme que el movimiento catalán era más fascista porque eran los herederos de Franco quienes lo alentaban, lo cual también apoye, pero me quedé estupefacto cuando tuve que recordar que no hay mayores herederos de Franco que el gobierno actual y la aristocracia que le rodea (léase Gürtel, Púnica, etc).

El caso es que entendí con terror que el problema actual de España, como de tantos países europeos y de EEUU es que mucha gente (vecinos, amigos, familiares) ha asumido como normales en su vida elementos propios del fascismo de forma inconsciente. Muchos españoles quieren hoy fuera a los inmigrantes, quieren un estado más policial que los proteja, usan frecuentes símbolos nacionalistas (españoles y catalanes) con un sentido fascista de disolución del individuo en la masa patriótica, defienden su partido y a los suyos en un sentimiento de la masa unida a pesar de que sean muy reprobables sus actos...

Entonces recordé que hace unos 8 años afirmé que nos acercábamos irremediablemente hacia 1933 y los ascensos del fascismo europeo y comprendí aterrorizado, ayer tarde, que estábamos ya a escasos meses del momento decisivo en el que un hecho crucial, un acto cualquiera, derivará en la justificación por parte de algún gobierno de elevar varios niveles el grado de fascismo ya latente y la masa que hoy no se reconoce en estas líneas acabará apoyando barbaridades olvidadas.

Más vale que esta población formada por amigos, familiares y vecinos se pare unos minutos a pensar sobre el asunto antes de que sea demasiado tarde y no valgan las lamentaciones. Pues la población alemana no era consciente a principios del s. XX de que el odio al judío y a todo el no perteneciente a su raza acabaría dando lugar a lo que todos conocemos.


David Cotilla Vaca, Profesor de Enseñanzas Secundarias Lengua Castellana y Literatura


David Cotilla Vaca

31/01/2018

No somos hispanos ni latinos

“La lucha por la dignidad y la libertad de los pueblos es una historia sin fin”. — Andrés Manuel López Obrador

Los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos (EE.UU.) se destacan por ser gente que, a pesar de sufrir todo tipo de vituperios, constantemente levantan la voz para defender su dignidad. Los inmigrantes en EE.UU. marchan, protestan y se organizan día a día. Los inmigrantes en EE.UU. no están dispuestos a perder la esperanza, y tienen confianza de que más temprano que tarde se desharán de las cadenas, del odio, del racismo y de la opresión.

A los inmigrantes en EE.UU. les toca ser indocumentados en su propia tierra, tierra robada; les toca exigir que la ley garantice un trato igual a un inmigrante que a un ciudadano; les toca exigir la legalización de 11 millones de mal llamados “inmigrantes ilegales”; les toca crear santuarios en congregaciones y en ciudades enteras; les toca apoyar a los jóvenes soñadores (#Dreamers) para que, a pesar de todo obstáculo, vayan a la universidad y puedan encontrar un camino para la legalización; les toca oponerse a la militarización de la frontera; les toca reportar los abusos que se cometen en los lugares de trabajo; les toca exigir aumento al salario mínimo; les toca dejar en claro a la sociedad estadounidense de que todas las personas cuentan con derechos humanos y que ningún ser humano es ilegal; les toca oponerse a la colaboración de policías locales con la migra; les toca explicarle al norteamericano de que no son “hispanos” ni son “latinos”, sino que son mexicanos, que son americanos, que son latinoamericanos; les toca aguantar las redadas nocturnas de la migra; les toca resistir leyes injustas; les toca ser víctimas de crímenes anti inmigrantes; les toca aguantar explotación por parte de los patrones; les toca aguantar calumnias, insultos, humillaciones, discriminación, deshumanización…

Por su parte, México, con sus gobiernos corruptos y sus líderes apátridas, observa calladamente como lo humillan y en su cara le construyen otro muro, cuando quien debiera de construir un muro es México, para evitar que EE.UU. siga sacando provecho de la mano de obra barata, para evitar que EE.UU. siga saqueando sus abundantes recursos naturales, para evitar que EE.UU. siga desestabilizando a México.

En el futuro inmediato, México deberá voltear a ver hacia el sur, recuperar a sus paisanos del norte y ponerle un alto a la arrogancia yanqui.


Marco Dávila
26/01/2018
Contra el exterminio del muflón

Leer noticias como la publicada en Navarra.es, el día 14 de diciembre de 2017, y tantas otras parecidas, pone de manifiesto, como tratan desde los poderes públicos al medio natural y por ende a sus especies. En este caso concreto, vemos como se ha planificado y consumado un exterminio del muflón Ovis Musimon en un territorio concreto de Navarra. Como Asociación Defensora de Herbívoros contra Incendios Forestales, (ADHIF) llevamos muchos años defendiendo los herbívoros en la Comunidad Valenciana, pero por desgracia vemos que en otras CC AA llevan las mismas intenciones. Ante estos hechos tan graves queremos expresar nuestro total desacuerdo con esa medida y aportar nuestro punto de vista en este asunto concreto. Los muflones y otros herbívoros estuvieron presentes en toda Europa y fueron cazados desde hace miles de años. Si bien, se extinguió en la península ibérica y posteriormente fue de nuevo introducido a mediados del siglo pasado. Por otra parte, los herbívoros y concretamente éste, no se ha demostrado todavía que sean perjudiciales para el medio ambiente ni para las economías locales, requisitos indispensables que han de reunir las especies de flora o fauna para ser declaradas exóticas invasoras. Llevamos siglos exterminado especies y luego cuando no las tenemos las volvemos a introducir. Por su parte, las especies intentan sobrevivir y en este caso el muflón no necesariamente habrá sido introducido de manera ilegal, puede haber colonizado esos territorios por sus propios medios desde Aragón o la Rioja. Y si así fuere, algo falló en la gestión que Uds hacen de los cotos y del territorio, ¿habrán buscado a los responsables que los llevaron en un camión para luego disfrutar matándolos o hacer negocio? En cuanto a las enfermedades que citan, los animales salvajes, salvo excepciones, están libres de enfermedades, en la naturaleza el débil muere. Cuando se contagian suele ser por el herbivoro doméstico que no cumple la normativa y no al revés. Ahora bien, en el siglo XXI, si algo tenemos que cumplir es la Ley, aplicando, además, el sentido común y en este caso no la han cumplido porque el muflón no es especie exótica invasora. En España, el muflón no está declarado como especie exótica invasora, excepto en Canarias. Tanto en el R. D. Ley 630/2013 de 2 de agosto, en vigor, como en el anterior, el RD Ley 1628 de 11 de noviembre de 2011 el muflón es una especie cinegética y un herbívoro, ungulado y rumiante como el resto de sus parientes, bóvidos y cérvidos que habitan en nuestros montes. La presencia de cualquier herbívoro en nuestros montes, es enriquecedora, se mire desde cualquier punto de vista: Contribuyen a la mejora de biodiversidad, esparcen semillas, sus excrementos crean el hábitats apropiadas para infinidad de artrópodos., sus restos son aprovechado por especies carroñeras protegidas….. Contribuyen en la lucha contra los incendios forestales. Son un atractivos y un reclamo, turístico y paisajístico, y un recurso cinegético, gastronómico, etc. Pero lo más importante, para que una especie sea declarada exótica invasora, que por lo que se intuye en lo publicado, en Navarra lo es, (si bien no citan el artículo o ley que lo haya declarado), tiene que cumplir los siguiente: Que se hibride o trasmita enfermedades graves. No parece que sea el caso. Que desplace a otras especies, tampoco parece que así sea. Que cause graves daños o pérdidas a las economías locales. Si esto no se cumple, no se puede considerar especie exótica invasora y por tanto su gestión puede variar de unas zonas a otras, pero nunca avalar el exterminio. Entendemos que, como ocurre en otros territorios, hay intereses ocultos que no se mencionan y mira por donde le ha tocado el inocente muflón, para demostrar en la Unión Europea que nos tomamos en serio lo de las exóticas invasoras. Si los responsables de esta masacre, aunque solo sea por unos segundos, se fijasen en las fotografías publicadas, podrán observaran que es uno de los mamíferos más pequeños que tenemos en nuestros montes, que está perfectamente adaptado y que superará con éxito el cambio climático que ya estamos sufriendo. Y si después de esto, reflexionan un poco, entenderían que ni las normativas europeas, ni la sensibilidad de las nuevas generaciones… van en esa dirección. No estamos en tiempos de exterminar incumpliendo la Ley. Como defensores de estos animales,  y partidarios de la buena gestión de los ungulados, pero contrarios al exterminio ilegal e injusto, les queremos trasladar la misma pregunta que venimos haciendo al resto de Administraciones  Públicas partidarias del exterminio selectivo: ¿Por qué en lugar de exterminar, de manera ilegal unos muflones inocentes y beneficiosos para el medio, no dedican el mismo ahínco, interés y argumentos, en erradicar el mejillón cebra, el cangrejo rojo… y tantas otras especies de fauna y flora, exóticas invasoras catalogadas e incluidas en el Real Decreto Ley 630 de 2 de agosto? En su comunidad como en el resto, tienen muchas especies exóticas invasoras, y que casualidad, han empezado por el muflón, que no lo es.

Raimundo Montero es Presidente de ADHIF

Raimundo Montero

19/01/2018

La mejor clase de historia

Mi nieta cursa 1º de ESO y sus profesoras han organizado, en horario escolar y sin previo aviso al alumnado, un encuentro colectivo con los abuelos y abuelas que han podido participar en el evento. Así que a las nueve de la mañana hemos formando un corro quieto pero que me ha recordado aquel “de la patata, comeremos ensalada, naranjitas y limones, lo que comen los señores, achupé, achupé, sentadita me quedé”. Veintidós entre alumnas y alumnos más ocho entre abuelas y abuelos y dos profesoras, con una caja en medio de la que han ido saliendo preguntas escritas en papeles de colores sobre los tiempos en que fuimos tan jóvenes. Desde la relación entre profesores y alumnos hasta los envases que se utilizaban para los alimentos, pasando por nuestro primer sueldo, el primer coche que tuvimos, los viajes que no hicimos, quienes vivían en casa y muchas otras cosas, nada se ha quedado en el tintero. Con respeto, pero sin vergüenza ni tonterías hemos ido respondiendo e intercambiando comentarios. Una hora y media sin parar y al final unas cocas de postre para compartir. Un rato estupendo y dos pensamientos que no los quiero solo para mí.

El primero está dirigido a los obsesionados por la competitividad y el triunfo por encima de cualquier otro valor. Dejen la fabricación de robots para las multinacionales, porque solo educando personas en las escuelas conseguiremos evitar que las máquinas del futuro consigan dominarnos.

El segundo me viene porque nací y estudié en Madrid, pero 66 años después he recibido la clase de historia más bella de mi vida. Espero que esos veintidós chavales tengan ocasión de mejorarla, aunque no será fácil. Lo dejo escrito por si cunde, porque es un ejemplo admirable de innovación cara a cara, sin teclados ni pantallas. Gracias a la imaginación y el compromiso con su trabajo del profesorado del IES de Santa María del Camí, un pueblo de Mallorca que ronda los siete mil habitantes.
Domingo Sanz

14/01/2018

SE ACABÓ EL MAÍZ PARA LA MAFIA DEL PODER

En este 2018 votaré por primera vez en mi vida, y lo haré por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y defenderé mi voto; votaré sabiendo que la mafia golpeará a la patria con billetazos para comprar a los más necesitados; votaré sabiendo que la vía electoral, en un país secuestrado como México, para la izquierda está cerrada, pero, sabiendo también que “cuando el pueblo decide ser dueño y constructor de su propio destino, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo”; votaré sabiendo que “los procesos de transformación son lentos pero indispensables y sublimes”; votaré sabiendo que “nada se logra si no se trabaja en informar, concientizar y organizar al pueblo”.

Estoy con AMLO, un líder cuya autoridad moral le da autoridad política; estoy con AMLO, quien, con el ejemplo, nos ha enseñado que “la desobediencia civil es un honroso deber cuando se aplica contra los ladrones de la esperanza y de la felicidad del pueblo”; estoy con AMLO, el líder que cree fervientemente que “nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes”; estoy con AMLO por ser alguien a quien, en su rol de líder histórico, nadie podría acusar de no hacer lo que le corresponde; estoy con AMLO porque, a pesar de tener claro que “el triunfo de la justicia sobre el poder implica fatigas y confrontación política”, jamás ha claudicado; estoy con AMLO por ser un compañero que sabe “asimilar las derrotas, resistir, avanzar, caer y levantarse, reincorporarse, recomenzar y así hasta la victoria”.

A la mafia del poder: Si creen que son infalibles se equivocan.


Marco Dávila
11/01/2018

¿Qué significa reconciliación política para Kuckzinsky?

                           

Muchos analistas sugieren que los errores del gobierno de Pedro Pablo Kuckzinsky (PPK), se deben a sus promesas, anuncios y declaraciones públicas.

Ello porque  fluctúan entre la aparente verdad discursiva y la mentira de su realidad.

Eufemísticamente la prensa adicta sugería que PPK era “despistado” por su longevidad.

Sin embargo, el juicio político reciente que propuso su vacancia por inmoralidad develó otra cosa.

Delitos cometidos desde el 2001 en la función pública, fueron ocultados desde el cargo presidencial por sus mentiras oficiales.

La ciudadanía sabe ahora que está siendo gobernado por un ciudadano inmoral –o amoral-, que hace de la mentira su lenguaje cotidiano. El canje de Alberto Fujimori por votos congresales a su favor, sólo consolidó esta percepción.

Se descartó que PPK fuere un “despistado” y se eliminó la hipótesis que fuere un demagogo imitador de Alan García.

Pero, ahora preocupa en el Perú, el “qué sigue después”.

Y PPK ha anunciado “el después” como un nuevo proyecto de “reconciliación política”, que considera inclusive la conformación de un nuevo gabinete ministerial.

Luego de 18 meses de desgobierno, con desarrollo y quehacer nacionales sin motor, el enigmático anuncio dirigido a la preocupada población ha forzado a que ésta se formule tres interrogantes básicas obligadas:

-¿A qué se refiere la anunciada “reconciliación” de PPK sobre la cual no existen detalles?

-¿Será acaso la “reconciliación” un plan que impulse el desarrollo y bienestar del Perú?

-¿Si no es así, qué es aquello más importante, que lo que se definió como esencial para el Perú y no se hace?

A las interrogantes básicas, la inteligencia popular ha planteado sus propias repreguntas, como:

-¿Será verdad que “la reconciliación” es un anuncio mediático mentiroso más de PPK para continuar manipulando a la ciudadanía?

-¿O es “la reconciliación” una adaptación de la novela de Mario Puzo (“El Padrino”), que promovería al estilo Corleone, la unión de las “familias” que dirigieron las dos etapas de la más grande corrupción en el Perú, generadas entre los años 1990 al 2000 y 2001 al 2018?

-Si fuere verdad lo anterior, ¿será que pretende “establecer la paz” entre dos “padrinos” de la corrupción, culminar con “escaramuzas” e “interferencias” entre ellos, y hacer prosperar “sus negocios” de saqueo del Perú, enfrentando como un sólo bloque a “los incorruptibles” que pretendan impedir sus anheladas ganancias e impunidades?

-¿O se trata solamente de un conjunto de medidas básicas de emergencia para evitar o retardar una segunda petición de vacancia en el congreso de la república?

Ciudadanos ingenuos como éste autor, mantienen la esperanza que ojalá PPK se haya referido en su ininteligible anuncio al verdadero proceso de reconciliación nacional, que debió establecerse como objetivo nacional post-guerra contrasubversiva 1980-1994 cual acto civilizado propio de una nación.

Muchos desconocedores de la historia de esta guerra y de sus circunstancias en 14 años de duración, quieren hacer de Alberto Fujimori un paladín en esa lucha por el hecho de haber sido 5 de esos años uno más de los políticos de turno que no la entendieron.

Es en el campo militar en donde se encuentran sus verdaderos líderes vencedores. Sin el impulso de ellos Fujimori era la nada; tal como lo fueron en esa guerra sus antecesores, que ni siquiera ese impulso percibieron.



José Suarez Danós
09/01/2018
El modo de vida actual es no es ideal 

Hubo un tiempo en que el capitalismo o el socialismo/comunismo parecían una libre opción personal. En realidad ya no lo eran porque el proceso de insostenibilidad del productivismo había comenzado hacía siglos.

No estaba la información de los daños y agotamientos del medio ambientales todavía. Ahora los mass media del sistema lo ocultan.  

La ilusión fue definirse por lo individual o lo colectivo, lo planificado o lo azaroso de la mano invisible…

En el 2018 está demostrado que solo cabe la planificación del futuro… fascista o socialista.

Aún el capitalismo es ganador y arrastra creyentes ricos… y pobres, entonces se puede hacer a alguien la pregunta si le gusta o no lo que es la realidad mundial:

Ricos, lujos, pobres, hambre, sed, arrogancia, humillación, crueldad, injusticia, avaricia, víctimas, marginación, profesional, analfabeto, teleserie, cultura, censura, juegos de pelota, ladrones señoriales impunes - miserables en rejas, países occidentales enriquecidos, países del sur destruidos   

A no pocos todavía les gusta esto.

Porque el mundo es uno con todo arriba, Manhattan y Bangladesh, Libia y Suiza, Fujimori y Ayotzinapa… Nosotros en el sur y Ellos en el norte.

Por un Movimiento para una nueva civilización solidaria de socialismo sustentable.

No progresismo de izquierda.

www.malpublicados.blogspot.com 
Rómulo Pardo Silva
29/12/201

Hablemos de infiltrados

Los medios de comunicación hegemónicos funcionan, a esta altura todos lo sabemos, como herramienta de disputa del sentido común. Al unísono y como si fueran una sola voz, se dedicaron a mostrar la movilización y lucha popular contra la reforma previsional impulsada por el gobierno como una actitud facinerosa, violenta y antidemocrática de grupos marginales y radicalizados que se enfrentaron el jueves 14 y lunes 18 en la Plaza de los Congresos mientras sesionaba la Cámara de Diputados de la Nación.

Como anillo al dedo, resultando funcionales a la instalación de esta idea de los violentos marginales difundida por los medios hegemónicos, algunos periodistas, diputados y dirigentes sindicales de la oposición salieron a instalar la idea de los infiltrados, y bandas de violentos. Al grupo de opositores que aparecieron en medios y redes sociales realizando declaraciones en este sentido, podríamos ubicarlos en dos improntas políticas; unos en la lógica del PJ y otros en la lógica del progresismo nac&pop.

Por un lado, los facinerosos, violentos y antidemocráticos, y por otro los infiltrados y violentos. Ambos perfiles se complementan y parecieran ser las dos caras de la misma moneda.

Por lo tanto, cabe preguntarnos ¿Quién le hace el juego a quién? ¿Los cientos de mujeres y hombres (en su mayoría jóvenes y trabajadores) con piedras en las manos repudiando ‘el choreo´ a las/los trabajadores jubilados o los opositores (no todos) sindicalistas, políticos, diputados y periodistas plantando la teoría de los infiltrados?

Uno de ellos fue aún más allá: exigió “que a los impresentables que tiran piedra se los identifique y vayan presos”. ¿A quién se lo planteaba? ¿A la Justicia Argentina, al Gobierno de la Alianza Cambiemos?

La línea y el pensamiento del gobierno nacional y del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires van en ese sentido: el presidente de la Nación remarcó en declaraciones que lo correcto sería que los violentos quedaran presos. De la misma manera piden que se investiguen judicialmente bajo la figura del delito penal de sedición lo ocurrido en la movilización popular en repudio a la reforma previsional. Por otro lado, el Jefe de Gobierno de la CABA quiere hacer pagar “los daños” a los que movilizaron a la Plaza de los Congresos, como otra forma de apriete contra las movilizaciones. Mientras tanto, la Justicia viene acumulando pruebas (videos, fotos, etc.) para salir a la caza de los manifestantes.

Otras de las preguntas que cabría hacernos es: ¿Por qué cuando un sector de nuestro pueblo se expresa radicalmente en la calle un sector de carácter mediático del campo popular sale rápidamente a alzar la teoría de los infiltrados? ¿Por qué esa deslegitimación de la lucha de nuestro pueblo abreva con tanta facilidad en ciertos sectores progresista?

El enemigo (no el adversario) encuentra inesperadamente un aliado con pretensiones antagónicas para desprestigiar cierto repertorio de la lucha de nuestro pueblo, por ejemplo: los piedrazos y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo con el aparato represivo de seguridad.

Este sector del campo popular se desvive por encontrar evidencias de infiltraciones. El caso más patético es el de las fotos del trabajador de la UOM de La Matanza a quien se lo sometió a un linchamiento en las redes sociales. Un sector importante de la militancia del campo popular se sintió llamado a difundir las fotos de este compañero para advertirnos a todas y todos sobre el peligro de los infiltrados. La UOM Matanza salió con un comunicado a dejar las cosas en claro: no era infiltrado, era un trabajador.

Hay algo que no se dice: hubo una gran cantidad de trabajadoras/es que fuera de sus columnas dieron pelea. Es lógico para ambas caras de la misma moneda, es más fácil desprestigiar a las organizaciones de izquierda y a jóvenes de los barrios marginales. Por eso nadie nombra a la UOM de Quilmes que hizo el aguante en las dos manifestaciones desde el comienzo hasta el final.

Nadie mostró ni nos cuenta que las columnas venían marchando hacia la Plaza de los Congresos con pañuelos, barbijos, limones, bidones de vinagre o leche y sin niñas/os. Es más cómodo hablar de infiltrados o decir que por culpa de los tirapiedras no se pudo ver la masividad de la movilización.

No se pudieron ver los cientos de miles de mujeres y hombres que se movilizaron contra el ajuste porque los medios no muestran lo que no quieren mostrar, no por los piedrazos. La cantidad de piedrazos, la calidad de la lucha de miles y la extensión de horas de la pelea fueron posibles porque la masividad de la concentración fue enorme y porque no se movía, a excepción de algunos que se retiraron como en el 2001, u otros grandes dirigentes que estaban comiendo en un restaurante a dos cuadras de la plaza.

A pesar de cierta intelectualidad que cree, casi lamentándolo, que pasamos de las plazas del aguante a la plaza del quilombo, subestimando la pelea de nuestro pueblo; a pesar de quienes creen que la lucha callejera aborta los procesos de transformación (sin observar el rol de la violencia política en la historia de la humanidad), ese lunes 18 de diciembre se conjugó la enorme masividad de la movilización popular de las trabajadoras y los trabajadores de la Argentina, con la lucha callejera y los cacerolazos de la noche. La Resistencia activa a la ceocracia macrista comenzó con un piso muy alto, le disguste a quien le disguste.

Es honesto destacar que en esta pelea tuvo parte el bloque de diputadas y diputados que votaron rechazando la Reforma Previsional; remarcar la actitud los legisladores del FIT por su amplitud, la actitud de la diputada Camaño, y reconocer a las/los diputados (de la Cámpora, Movimiento Evita, Libres del Sur, el mismo jefe del bloque del FPV, Agustín Rossi) que pusieron el cuerpo para parar la represión, siendo ellos también reprimidos; así como a los dirigentes de diferentes organizaciones que estuvieron en la primer línea de combate para impedir el avance de la represión.

Ante semejante cuadro de pelea, ¿es necesario bastardear hablando de infiltrados?

Ante la rica historia de lucha de nuestro pueblo, ¿es necesario hablar de infiltrados?

Ante semejante enemigo que tenemos al frente, ¿es necesario hablar de infiltrados?

¿Cuántos micrófonos, papel, imágenes y redes sociales y mensajes de whatsapp se usaron para instalar la teoría de los infiltrados, y cuánto se usó o se usa para aquellos compañeros que perdieron un ojo, para el pibe que la moto de la Federal lo pasó literalmente por encima, para los trabajadores jubilados que fueron apaleados, gaseados, para las detenidas manoseadas, o/y para las presas y los presos de este régimen?

Nuestro pueblo no va a dudar, y es consciente de que va a enfrentar a un bloque de poder en condiciones inferiores, como David lo hizo con Goliath.



Marcelo Yaquet
22/12/2017

Un límite mínimo al aparato represivo

Los policías "antidisturbios" y de represión deberían llevar un número/código identificatorio en sus cascos oscuros que actualmente funcionan como máscaras perfectas que les garantiza impunidad por todo tipo de paliza injustificada.

​Los ejemplos más obvios de violencia policial no están en Uruguay, pero sería conveniente que el país de los experimentos sociales se animase, una vez más (como se lo pedimos antes con la ley de marihuana, etc) a más medidas legistlativas que sirvan de ejemplo democrático para otros países que, por su arrogancia basada en el tampaño que confunden con seriedad, no son capaces de llevar a cabo.


Jorge Majfud
15/12/2017

En el nombre del punki

La cárcel es la mayor evidencia de nuestro fracaso como sociedad, o algo así creo que decía Xosé Tarrío en “Huye, hombre, huye”. Últimamente en programas amarillistas y en tertulias “políticas” de la tele, y por asimilación o contagio en bares y reuniones familiares, se frivoliza mucho con el tema carcelario. A cuenta de algunos casos que los medios han elevado a la categoría de “reality”, y operando el morbo y el aburrimiento de la población como acicate, cualquier individuo de a pie se siente autorizado para restituir el crimen cometido por medio de su indignación, y cual Batman casero de la decencia exige al Estado que afile sus instrumentos de represión, en concreto los privativos de libertad. A menudo ocurre que el ciudadano respetable que señala, ha de deshumanizar y asquerosizar al culpable, no tiene la mínima intención de comprender por qué y quiénes son las personas que rellenan las prisiones, toma los delitos más sangrantes por el todo, adolece de un tipo de esquizofrenia producida por una conjunción defectuosa entre la responsabilidad del individuo y las circunstancias sociales que rodean el caso, y lo que es más terrible, no oculta su voluntad de venganza. Esto último se traduce en que se prioriza el castigo al culpable a la reparación de la víctima y a la prevención del hipotético daño.

Pero la cárcel es sufrimiento. Que un ser querido cumpla condena es una gran tragedia para la familia, para los amigos. En lo relativo al dolor que padece el preso y los que le rodean no importa la naturaleza del delito, da igual que el reo haya entrado por atraco, agresión, motivación política, o sea el camello de tu barrio. Todo el mundo tiene la capacidad de llorar la ausencia y el cautiverio. Que te arranquen de la gente que quieres, que te inmovilicen y tutelen supone que te quiten la vida durante los años que dura la condena y te estigmaticen para siempre. Dentro de la cárcel impera la arbitrariedad, no existen los derechos humanos. La fuga es el único camino posible hacia la dignidad. El objetivo de ésta no es corregir una sociedad enferma, sino perpetuarla a fuerza de crear una población pobre y marginada que nos brinde una sensación de seguridad al resto. Que la brutalidad del Estado se traduzca en la más honda tristeza del alma, tal es la lógica del sistema penal y penitenciario.

Recuerdo que cuando contaba dieciséis o diecisiete, en la casa okupada a la que iba a ensayar con el grupo, vivía un chaval llamado Javi, todavía no habría cumplido los treinta. Javi era punki de profesión. Era muy buena persona, todos lo saben. Pero también cumplía todos los clichés de las personas marginadas que acaban siendo carne de cañón. Familia desestructurada, problemas serios de drogas y una actitud nihilista con la vida. La verdad es que mientras yo me iba a estudiar a Granada con el dinero de papá (gracias al cual puedo escribir estas cosas), él entró en la cárcel de Martutene. Creo que por una agresión a un policía aunque no lo puedo asegurar. Era buena gente, de esos que dicen de buen corazón. De esos que te dan hasta lo que no tienen. Pero la vida se le fue de las manos como era de esperar y dio con sus huesos en el trullo, porque no existe ningún dios. Así, acabó muriendo dentro. Y en la cárcel de Martutene, que tiene fama de conflictiva y violenta, además de por las ratas que salen de los desagües de las duchas, los presos se juntaron para poner un bote con dinero para comprar un ramo de flores. Un ramo de flores en el nombre del punki. Ese día la única sociedad posible, la única sociedad en la que deberíamos creer estaba tras de los muros de la prisión de Martutene. Este escrito sólo pretende ser un ramo de flores a la memoria de Javi y de todos los presos que han muerto, o están solos, o siguen malviviendo, a causa de nuestra ignorancia e irresponsabilidad. Porque la justicia es lo contrario a la venganza. Porque en esa escoria hemos de depositar nuestra esperanza en una sociedad libre.



Jimmy Muelles
08/12/2017

Odiología

Cassi todo lo que nos  constituye como seres humanos lo debemos a la conciencia de nuestra finitud. Somos los únicos seres vivos que morimos;  los demás solo dejan de existir. La persona humana transciende a su muerte en multitud de formas distintas, y las  huellas de su paso por la vida son tan diferentes como su existencia. El artista deja su obra, el pensador su pensamiento, el obrero su trabajo y el campesino  los árboles que plantó. Pero lo que sí es común en toda muerte, es el dolor de las personas que amaron al que se va, y el respeto de todos los que quedan vivos. Sabemos que vamos a morir pero no pensamos en ello porque sería insoportable, por eso cuando le toca a uno de los nuestros, despertamos sobresaltados frente a la única e incuestionable verdad que nos atraviesa la existencia; la posibilidad que está presente en todas las demás; la muerte. Conmocionados por su presencia cuestionamos las formas en las que gastamos la vida y nos preguntamos para qué tantos afanes. “Tan verdad como que nos tenemos que morir", decimos cuando estamos completamente seguro de algo, y empujados por esa certeza, el hombre ha construido todo un universo cultural como respuesta a la pregunta por el ser y la necesidad de instituir una continuidad existencial alegórica, carente de ente cosificable, pero que se manifiesta a través de multitud de símbolos, de rituales y de los recuerdos  incrustados y sumado a la existencia de aquellos con los que gastó su vida.

El respeto a los muertos es algo consustancial con nuestra condición humana y la ofensa a su memoria o la irreverencia ante ellos, nos duele más que los insultos a los vivos. Posiblemente no exista una norma cívica más consagrada y observada que esa en todos los tiempos y en todas las culturas. Por eso nos cuesta tanto trabajo aceptar que en esta guerra por el poder en la que se ha convertido la política en nuestro tiempo, haya bandos en cierne que no solo consideren que sus adversarios vivos no tienen derechos de vivos, sino que también le nieguen  a los adversarios muertos sus derechos de muertos. Ocurrió con Rita Barberá cuando murió de pena y humillación, según los suyos, cosa que no es incompatible con ser culpable de delitos, y ha vuelto a ocurrir con el Fiscal José Manuel Maza, un hombre bueno, según los que le conocieron, que murió ejerciendo la tarea para la que le pagábamos, y al que debemos agradecer intentar construir lo que la devastación política está destruyendo; la convivencia y la democracia.

La libertad de expresión no tiene nada que ver con lo que está pasando en España. Los insultos, las amenazas y la mentira sistemática,  forman parte de una estrategia inspirada en el principio goebbeliano de la ideología del odio para deshumanizar al enemigo, cosificarlo y desproveerle de toda dignidad. No importa si vive o está muerto.


Agustín Vega Cortés
06/15/2017

Mientras nos bombardean diariamente con noticias de Venezuela, muchas de ellas carentes de interés periodístico, las elecciones presidenciales en Honduras parece que han cogido con el pie cambiado a los gobiernos y medios occidentales habitualmente tan preocupados por su "democracia" en el mundo.

Primero, fue la sorpresa de que iba ganando claramente la oposición. Después, vino el bloqueo del recuento de votos, las sospechas de fraude por parte del gobierno, heredero del golpe contra Zelaya, y finalmente el decreto de estado de sitio y la represión contra el pueblo en la calle con un balance provisional de siete muertos y decenas de heridos.

¿Dónde está la voz de la ONU, de la UE y de la OEA, ésta siempre en primera línea contra los gobiernos progresistas de América? ¿Por qué callan ahora Rajoy, Merkel, Trump, Macron, Santos, Macri y Peña Nieto, "guías de Occidente y del neoliberalismo"?

¿Y dónde están los corresponsales y enviados especiales de los medios americanos y europeos tan defensores de la democracia? ¡Qué poco valen sus peroratas sobre la democracia cuando se trata de defender el triunfo de una oposición que rechaza la dictadura proyanqui en Honduras!


Andrés Martínez Lorca
05/12/2017

¿Y si se expande Bogotá hacia el norte?

Bogotá por estos días vive un enrarecido ambiente: protestas masivas, ante recortes de derechos sociales fundamentales, por un lado, y un proceso revocatorio en curso, por el otro. Uno de los temas transversales de la discusión gira en torno a la disyuntiva entre densificación urbana y un proceso de extensión territorial desconcentrado. La segunda opción es la que el alcalde Enrique Peñalosa impulsa desde el palacio Liévano. 

Agrupar la oferta futura de vivienda en la periferia, y en municipios aledaños como Mosquera, Tocancipá, Funza y Facatativá, hace parte de un plan urbanístico que satisface los intereses económicos de múltiples constructoras que, paradójicamente, financiaron la campaña de Peñalosa, entre ellas Luque Ospina, Amarillo, y la Organización Mazuera, por mencionar algunas.

El “florero de Llorente”, entre modelo de ciudad concentrado y desconcentrado, son los proyectos urbanísticos que la administración distrital intenta sacar adelante en el nororiente de la ciudad. Denominados Ciudad Paz Norte y Lagos de Torca, éstos albergarían cerca de 1.5 millones de nuevos habitantes en una superficie de 6.000 hectáreas.

Para la ciudad-región, y en especial para Cundinamarca y Boyacá, esto significaría prolongar el área metropolitana de Bogotá hasta la mismísima Tunja, ciudad que en la actualidad experimenta un boom inmobiliario sin precedentes. Dicha extensión tendría como nodo al municipio de Tocancipá, el cual ha absorbido parte de las industrias que se han ido de la capital gracias a sus ventajas tributarias.

Este proceso implicaría para Tocancipá y Tunja problemas no experimentados en la actualidad: inseguridad, decrecimiento de la calidad de vida, contaminación del aire y una urbanización desregulada que desbordaría su ordenamiento territorial. La ejecución de Ciudad Paz Norte convertiría a ambas en lo que actualmente son Chía y Soacha: municipios anexos a la dinámica voraz de Bogotá.

Felipe Pineda Ruiz
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