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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2010

Zapatero ofrece un Pacto de Austeridad, no de lucha contra la crisis

G. Buster
Sin Permiso


El Gobierno considera en sus informes que el 90% del dficit fiscal es estructural y no producto de la crisis econmica cclica. Pero a pesar de tener uno de los ndices de presin fiscal ms bajo de la eurozona, el 30% que se ha reducido adems en estos aos en cuatro puntos, en ningn momento prev equilibrar el dficit mediante una subida de los impuestos para los que ms ganan, el consumo de lujo o los beneficios del capital, como los ms de 4.200 millones del BBVA y los 8.800 del Banco de Santander, incluidas las operaciones especulativas contra la propia deuda pblica.

El debate celebrado en el Congreso de los Diputados el pasado 17 de febrero sobre la crisis econmica (1) ha ratificado tanto la naturaleza de la estrategia de Zapatero, un plan de austeridad para sostener la deuda pblica en los mercados internacionales, como sus limitaciones polticas. Los ataques especulativos en los mercados internacionales contra los bonos de la deuda pblica espaola y el euro, en paralelo a los movimientos contra las deudas pblicas de Grecia y Portugal, en una semana negra sin precedentes en la economa espaola, han roto la resistencia del Gobierno Zapatero. A pesar de gestos como la ampliacin de las ayudas de 420 euros a los parados sin prestaciones, el discurso sobre la cohesin social ha dejado paso a la prioridad del ajuste fiscal con la reduccin del gasto pblico, el recorte de las pensiones a medio plazo y la reforma del mercado laboral. El mensaje a los mercados especuladores es que el gobierno est dispuesto a adoptar medidas impopulares, en contra de su base social y los sindicatos, para mantener la solvencia de la deuda pblica.

Las consecuencias polticas del Plan de Austeridad de Zapatero

Esta quiebra de proyecto poltico y de bloque de alianzas del zapaterismo ha dado paso al llamamiento a un pacto de estado para aplicar el Plan de Ajuste. Pero el PP no tiene el menor inters de suscribirlo, independientemente de las medidas propuestas. Su objetivo es ganar las elecciones cuanto antes y recuperar el gobierno para la derecha. Para ello, ha centrado sus ataques en la credibilidad del propio Zapatero para aplicar cualquier Plan, en una estrategia de forzar la convocatoria de las legislativas despus de la previsible derrota del PSOE en las elecciones municipales y autonmicas de 2011.

Mientras que el PP prioriza el reforzamiento electoral de la derecha, el PSOE pone en primer plano una poltica de salida de la crisis que solo puede favorecer tambin a la derecha. La erosin de la aplicacin del Plan de Austeridad recaer, por lo tanto, en el PSOE. Prisionero de su propia estrategia, para protegerse aunque sea parcialmente, Zapatero necesita alcanzar un acuerdo a cualquier precio con las fuerzas de la derecha nacionalista catalana y vasca, CiU y PNV (a la que se sumara probablemente Coalicin Canaria), que ya se encargarn de endurecer el Plan de Ajuste. La composicin de la comisin negociadora del PSOE, que recoge al sector ms a la derecha del Gobierno Zapatero, no deja margen para ninguna ilusin.

Los efectos polticos de esta estrategia de huida hacia delante del zapaterismo son, a corto plazo, un enfrentamiento con la izquierda social que representan los sindicatos CCOO y UGT que han llamado a su primera movilizacin en la calle el prximo 23 de febrero- y con la izquierda poltica de IU-ICV, ERC, BNG y Nafarroa Bai. La recomposicin del Gobierno Zapatero, tras la presidencia rotatoria de la Unin Europea, reflejar la nueva correlacin de fuerzas en el interior del PSOE. A medio plazo, tras las elecciones catalanas, supondra la sustitucin del Govern de Progrs tripartito en Catalunya por una coalicin CiU-PSC. Aunque la alianza con CiU, adems de pactos ocasionales con PNV y CC, debe permitir dar estabilidad parlamentaria al Gobierno Zapatero hasta 2012, a largo plazo, la disgregacin del bloque social de la izquierda provocar un aumento significativo de la abstencin y la derrota del PSOE, abriendo un nuevo ciclo poltico conservador.

Es inevitable este proceso? El principal obstculo que se interpone en la estrategia de Zapatero es la capacidad de resistencia potencial de los sindicatos. Si su movilizacin alcanza la amplitud y duracin necesaria para contrarrestar las presiones de los especuladores internacionales y de la derecha social y poltica espaola; si esa movilizacin va acompaada de un programa alternativo que ponga en primer lugar la salida de la crisis al plan de ajuste, y aborda el mismo desde la ampliacin de los ingresos fiscales en vez del recorte del gasto pblico; si es capaz de mantener un marco unitario de movilizacin, arrastrando a los sectores de votantes del PSOE y superando el miedo a una victoria de la derecha en el 2012; si, por ltimo, CCOO y UGT estn dispuestas a condicionar la formacin del nuevo Gobierno Zapatero y a defender la perspectiva de un gobierno de izquierdas contra la crisis en Catalunya, entonces es posible revertir el proceso conservador.

La naturaleza del Plan de Austeridad

El Plan de Austeridad del Gobierno Zapatero esta formado por:

1) un primer recorte inmediato de 5.000 millones de euros (0,5% del PIB) del presupuesto del 2010, aprobado hace dos meses (y que ya supona un recorte de 8.000 millones de euros en relacin al Presupuesto del 2009) y;

2) una reduccin global de 50.000 millones de euros del gasto pblico en el periodo 2011-2013, equivalente al 4,3% del PIB.

Su objetivo es reducir el dficit presupuestario del estado del 11,2% del PIB actual al 3%, volviendo as a la ortodoxia de los Acuerdos de Maastricht, con una deuda pblica acumulada que a finales del 2013 sera del 74,3%, desde el actual 55%. Es decir, seguira estando 25 puntos por debajo de la media de la eurozona. El pago de esa deuda pblica supondra anualmente el 3,1% del PIB.

Con el Plan de Ajuste, el gasto publico se reducira del 46,1% del 2009 a un 41,3% en el 2013, situando el peso econmico del presupuesto en la economa espaola ms de seis puntos por debajo de la media de la zona euro. Esta contraccin brutal del Estado supondr inevitablemente, a pesar de los llamamientos a la cohesin social, aumentar el dficit en gasto social en relacin con la eurozona, que hoy es de siete puntos.

Casi dos puntos de los 4,3% del PIB que supone este ajuste estn previstos a travs de recortes en el Captulo 1 del Presupuesto, es decir de los salarios y el empleo pblico, que quedarn congelados hasta el 2014, al mismo tiempo que se prev una tasa de paro ese ao del 15,5% frente al 19% actual.

El Gobierno considera en sus informes que el 90% del dficit fiscal es estructural y no producto de la crisis econmica cclica. Pero a pesar de tener uno de los ndices de presin fiscal ms bajo de la eurozona, el 30% que se ha reducido adems en estos aos en cuatro puntos, en ningn momento prev equilibrar el dficit mediante una subida de los impuestos para los que ms ganan, el consumo de lujo o los beneficios del capital, como los ms de 4.200 millones del BBVA y los 8.800 del Banco de Santander, incluidas las operaciones especulativas contra la propia deuda pblica.

El objetivo prioritario de este Plan de Austeridad neoliberal no es por lo tanto la lucha contra el paro. Tampoco la lucha contra la crisis econmica de los sectores productivos, porque la capacidad de intervencin del estado a travs del gasto pblico se reduce. Desde luego, no es impulsar el nuevo modelo productivo, porque la reduccin en obra pblica es total. Su nico objetivo real es sostener la cotizacin de la deuda pblica espaola en los mercados financieros internacionales.

Los ataques especulativos en los mercados internacionales

En las dos ltimas semanas, el Gobierno Zapatero ha reaccionado a los movimientos especulativos contra la deuda pblica, en la bolsa y contra el euro con una teora conspirativa de que el verdadero objetivo de todos estos ataques es acabar con los gobiernos socialdemcratas de Europa (2). Por eso se han centrado en Grecia, Portugal y Espaa a pesar de las diferencias entre unos y otros- y han perdonado a Irlanda o Italia y, fuera de la zona euro, a Gran Bretaa y la libra esterlina.

Los ataques especulativos han sido, efectivamente, brutales. El mircoles 27 de enero, los grandes bancos espaoles iniciaron la venta de letras del tesoro, provocando el pnico de los bancos franceses, que vendieron a su vez. Esa misma tarde, los bancos espaoles recompraban a precios descontados, realizando una de sus mayores operaciones especulativas.

Pero el peso en sus activos de la deuda pblica comprada as provoc el movimiento en las bolsas contra las acciones de los grandes bancos espaoles, sobre todo despus de que en Davos el jueves 28 se sealase a Espaa como una economa al borde de la catstrofe. Los fondos de inversin norteamericanos se desprendieron de sus activos espaoles y las cotizaciones del BBVA, el Banco de Santander y La Caixa se desplomaron, alcanzando el algunos casos cadas del 9% en un solo da. La bolsa espaola, en su conjunto, perdi ese da 22.500 millones de euros.

Pero quienes haban comprado certificados de impago (credit defaults swaps-CDS) sobre la deuda pblica espaola vieron como estos se disparaban hasta los 170,9 puntos, un rcord histrico, y el diferencial de la deuda espaola frente a la alemana suba un 0,99. En una bolsa llena de tiburones, los grandes fondos internacionales comenzaron a pedir a los bancos espaoles crditos sobre sus paquetes de acciones a altas comisiones y tipos de inters para hacer operaciones especulativas a corto plazo. Y, gracias a esas operaciones, los bancos espaoles pudieron frenar sus propias cadas, en un circuito especulativo que se retroalimenta a muy corto plazo.

El tercer ataque especulativo, el 4 de febrero, fue sobre el propio euro. Con las crisis griega, portuguesa y espaola como escenarios, los fondos de alto riesgo americanos se lanzaron a especular, apostando por una cada del euro, volcando sobre el mercado de divisas 7.600 millones de dlares en el mercado de futuros de Chicago.

La consecuencia poltica real de estos movimientos especulativos no ha sido la de convencer a los gobiernos de la necesidad imperiosa de regular estos mercados financieros. Por el contrario, estos movimientos especulativos han ganado la partida en la medida en que no slo han obtenido pinges beneficios, sino que han impuesto la idea de que lejos de ser ellos los culpables de la crisis, son los dficits pblicos para luchar contra la crisis y la falta de beneficios en los sectores industriales los responsables. Y los gobiernos socialdemcratas griego, portugus y espaol se someten a los mercados, presentando sus Planes de Ajuste y sus reformas neoliberales con la esperanza de estabilizar y calmar a los mercados.

Vana esperanza. Su nica posibilidad frente a la especulacin capitalista del sistema es precisamente la contraria: regular el mercado financiero, aumentar sus ingresos con impuestos sobre las transacciones financieras y los beneficios del capital no productivo, aumentar el consumo interno subiendo los salarios y canalizando las inversiones hacia el sector productivo desde el gasto pblico. Es decir, romper con la lgica neoliberal y construir una respuesta de izquierdas frente a la crisis, reconstruyendo a la vez un bloque social y electoral basado en la defensa de las necesidades de la mayora, no de los beneficios de las minoras.

Es posible una estrategia alternativa de izquierdas?

La semana negra de los ataques especulativos contra la deuda publica espaola y el euro han quebrado la voluntad del gobierno Zapatero de seguir aplicando una poltica creble para salir de la crisis sin mermar los derechos sociales. Todas las encuestas reflejan esta percepcin de falta de credibilidad de las medidas econmicas del Gobierno, que son incoherente y zigzagueantes.

La naturaleza poltica del zapaterismo ha sido su equilibrismo en el conflicto de intereses sociales y su voluntad de satisfacer a la vez las crecientes necesidades sociales de los trabajadores y el mantenimiento de los beneficios de los grandes bancos y empresarios espaoles. La pcima mgica para este equilibrismo, la colocacin de deuda pblica a bajo inters en los mercados internacionales, ha alcanzado sus primeros lmites, aunque el da 16 de febrero el Gobierno fuera capaz de colocar 5.000 millones de euros en bonos a 15 aos a slo 12 puntos bsicos de los anteriores y la demanda fue de 12.000 millones de euros.

La propuesta del Gobierno Zapatero no es un Plan para luchar contra la crisis y el desempleo, cuando estamos en la fase ms aguda de sus consecuencias, con 4,5 millones de parados. Por el contrario, cediendo a las presiones de los mercados financieros y los especuladores, el Gobierno ha sustituido la lucha contra la crisis econmica por un Plan de Austeridad para sostener su deuda pblica, que supone una gravsima contraccin del gasto pblico de casi el 5% del PIB y 50.000 millones de euros de recortes. Ese Plan de Ajuste va acompaado de reformas estructurales que reducen las pensiones al elevar la edad media de jubilacin hasta los 67 aos.

Frente a quienes quieren negociar un pacto de estado para el Plan de Austeridad, la izquierda debe proponer un pacto de izquierdas contra la crisis en el que participen PSOE, IU-ICV, ERC, BNG y sobre todo CCOO y UGT. Ese pacto de izquierdas contra la Crisis debe aprobar en el Congreso un programa de medidas econmicas que combine el mantenimiento de los estmulos econmicos para salir de la crisis, reducir el paro y mantener el gasto social y los salarios con una reforma fiscal progresista que aumente los ingresos y reequilibre el presupuesto gravando las operaciones financieras especulativas, los salarios ms altos, el consumo de lujo y los beneficios del capital. Un programa que condicione la reduccin de los estmulos econmicos no a las presiones de los mercados financieros sino a la reduccin del paro, el crecimiento econmico y la reduccin del dficit en gasto social con Europa.

Slo un gobierno de izquierdas, apoyado en un pacto de izquierdas contra la crisis, podra afrontar con posibilidades de xito las elecciones municipales y autonmicas del 2011, as como las generales del 2012. El actual Gobierno Zapatero esta agotado. Tras la presidencia espaola de la UE, en julio, ser inevitable su remodelacin. Y para que no sea un cambio de gobierno a la derecha, en un pacto tcito neoliberal, la izquierda debe exigir a Zapatero un gobierno de izquierdas contra la crisis, cuya composicin refleje un nuevo bloque parlamentario y social de las izquierdas y los sindicatos.

Segn las encuestas, hoy el PP aventaja al PSOE en cinco puntos (3). Sin un giro de timn a la izquierda, firme y decisivo, la derecha volver a recuperar el Gobierno del estado y abrir un ciclo poltico reaccionario para imponer sus polticas neoliberales, a imagen de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, con recortes reaccionarios profundos en los avances democrticos de estos aos. Evitar la victoria de la derecha es la responsabilidad de todas las fuerzas polticas y sociales de la izquierda, pero muy especialmente de Zapatero y el PSOE, que deben recoger las reivindicaciones de su base social que hoy expresan los sindicatos de clase. Para ello hace falta unidad y movilizacin sin vacilaciones contra la crisis.

Notas:  

(1) Las actas del debate se pueden consultar en http://www.congreso.es/public_oficiales/L9/CONG/DS/PL/PL_140.PDF 

(2) Ver Vicen Navarro, Es el gobierno espaol paranoico?, Rebelin, 18-2-10; y C. Perez, El CNI investiga las presiones especulativas sobre Espaa El Pas, 14-2-10.  

(3) Fernando Garea, El PSOE acelera su cada, El Pas, 7-2-10

Gustavo Buster es miembro del consejo editorial de Sin Permiso

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3126


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