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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2010

La alianza estratgica entre ONG y multinacionales para salvar el capitalismo
El caso del Banco Grameen y Adidas

Alberto Cruz
CEPRID


La indecencia de las ONG ha quedado al descubierto de forma palpable a raz del terremoto, provocado o no, en Hait y su simbitica alianza con los militares (1). Quien no haya arriado la bandera de la honestidad intelectual o quien no viva de ese llamado tercer sector oenegstico que hoy, en el Estado espaol, representa una mano de obra laboral similar en cuanto a nmero a la de Renfe, por poner un caso- tiene que reconocer que las llamadas ONG, en su gran mayora, no son otra cosa que organizaciones Para-Gubernamentales que representan el otro brazo de la poltica exterior de los Estados y que, adems, no estn en absoluto preocupadas por desmontar el sistema poltico y econmico actual sino que, muy al contrario, su funcin es hacerlo ms funcional, valga la redundancia. A fin de cuentas, de ello depende su propia supervivencia. Actan como si la desigualdad y la pobreza fuesen un fenmeno natural, algo as como la reproduccin espontnea de las setas, y no consecuencia de un sistema social, poltico y econmico concreto: el capitalismo.

En el artculo anterior se pona de manifiesto cmo militares y cooperantes intercambian papeles en Irak y Afganistn, segn interese al sistema mostrar una cara dura militar- o una cara blanda pretendidamente civil- arropadas ambas bajo el manto de la cooperacin y la ayuda al desarrollo. Los casos de la USAID y de la AECID en Afganistn, con cooperantes empotrados en las unidades militares y de combate son el exponente ms claro de ello. Pero an hay ms: el papel de las ONG y de las entidades financieras capitalistas en la perpetuacin de la pobreza bajo el paraguas de los microcrditos y la lucha contra la pobreza. Al igual que Irak y Afganistn sirvieron, y sirven, de laboratorio para perfeccionar esa simbiosis militares-cooperantes, es en Bangladesh, el pas donde se popularizaron los microcrditos, donde se est poniendo en marcha la alianza ONG-multinacionales como una frmula novedosa para rescatar a estas ltimas de la crisis econmica y financiera.

El pionero, como no poda ser de otra forma, es el Banco Grameen (Pueblo, en el idioma bengal), fundado en 1976 por Muhammad Yunus, flamante Premio Nobel de Economa en 2006 no es un mrito, tambin se lo otorgaron a Milton Friedman en esta rama, o a Simn Peres, Henry Kissinger o Barak Obama en el apartado de Paz- y Medalla de la Libertad de EEUU (agosto de 2009). El Banco Grameen acaba de firmar un memorando de entendimiento con Adidas para proporcionar zapatos ms baratos a los pobres, segn inform el peridico bangladesh en lengua inglesa The Daily Star en su edicin del 21 de marzo. Yunus, como no poda ser menos, justific el acuerdo diciendo que los zapatos sern baratos y asequibles para los pobres y les protegern de enfermedades (2).

Qu bonito! Nadie puede rechazar tan loable propsito. Pero resulta que Adidas est inmersa en una grave crisis econmica, con una importante reduccin de sus beneficios en el ltimo ao y acusada por la justicia francesa de blanqueo de dinero (3). Y que durante el ao 2009 ha sufrido una importante prdida de beneficios (slo en el primer semestre se redujeron el 95% respecto al mismo perodo del ao anterior) (4) aunque, curiosamente, la venta de sus productos deportivos subi en Amrica Latina y en Asia. No debe extraar, por lo tanto, que la multinacional alemana haya anunciado el cierre de factoras en Europa al tiempo que una reestructuracin de sus operaciones para centrarse en estos dos continentes.

El acuerdo entre el Banco Grameen y Adidas no aparece en la pgina web (www.grameen-info.org) del banco, al menos en el momento de elaborar este artculo. Adidas est muy agradecida a Yunus. Le proporciona una cobertura solidaria en unos momentos en los que su imagen cae al tiempo que sus beneficios- y le logra un mercado nuevo, barato curiosamente, no se ha hablado de las condiciones laborales y/o sindicales de los trabajadores que harn esos zapatos baratos que van a proteger de enfermedades a los pobres- y con clientela a granel. Y el Banco Grameen logra una capitalizacin necesaria para continuar con su poltica de reforzar el capitalismo a travs de los microcrditos. A buen seguro asistiremos, no tardando mucho, al espectculo del microcrdito para fabricar zapatos, con sus prstamos, perodos de carencia y embargos en caso de no devolucin.

Ah, no, el Banco Grameen no embarga! El inters que establece a los prstamos que concede oscila entre el 4-5% y se jacta de que casi el 97% de sus prstamos son devueltos. Lo que no dice es que cada vez con mayor frecuencia quienes no pueden pagar recurren al suicidio, con tasas muy elevadas en Bangladesh e India, y, adems, ah est la presin del resto de prestamistas (ver el artculo de Sara Flounders en esta misma actualizacin del CEPRID) para que el pago se realice en el tiempo acordado puesto que, en caso contrario, ellos no recibiran ms crditos.

Dado que el pago de los prstamos ha de hacerse de forma semanal, se termina pagando ms inters que si fuese mensual y se llega en ocasiones hasta el 35%, puesto que el inters del 4-5% no es siempre lineal ni en todas las partes ni en todos los pases donde acta el Banco Grameen. Mucho para los pobres. Tal vez por eso desde que se puso en marcha esta iniciativa, hace ya ms de 30 aos, el 64% [de los prestamistas] ha dejado ya el umbral de la pobreza, como se lee en la propaganda del propio banco. Pero ese 64% no es poco para tanto tiempo? Desde luego, a este ritmo la meta de Yunus de ubicarse dentro de los Objetivos del Milenio de la ONU le va a llevar eso, un milenio.

Leyendo lo anterior uno puede llegar a pensar que gracias al Banco Grameen hay ya mucha gente que, con los microcrditos, se ha instalado en la clase media. Pero no. El hecho de haber abandonado el umbral de la pobreza en Bangladesh y en otros pases donde acta en banco de Yunus no quiere decir que ya no se siga siendo pobre, sino que no se es muy pobre, que no se est en la pobreza extrema. Desde luego, quien no se consuela es porque no quiere.

Larga vida a los pobres!

La iniciativa de Yunus ha sido bendecida en los sitios donde se ha conocido, especialmente en su pas, Bangladesh, y en India. Las cmaras empresariales e industriales se han mostrado encantadas con esta iniciativa que muestra la cara amable del capitalismo o, como dicen en India, muestra el corazn benevolente del feudalismo y contraponen esta actitud de colaboracin con el capital con la de quienes lo combaten, como es el caso de la guerrilla maosta india, conocida como naxalita, que, en sus zonas de influencia, ha anunciado que amparar a los campesinos que tienen dificultades a la hora de pagar los prstamos bancarios ante las malas cosechas de los dos ltimos aos.

Segn el bando maosta las cooperativas agrcolas, los bancos o los prestamistas no podrn imponer crditos superiores al 2% y si alguien, ya sea pblico o privado, incumple e intenta sacar ms dinero de los agricultores ser juzgado por un tribunal del pueblo (5). Como es natural, los campesinos de zonas como Midnapore (Bengala Occidental) han acogido con jbilo la postura naxalita y han dejado de pagar sus prstamos a bancos como el State Bank of India, United Bank, Allahabad Bank, UCO y otros, que rpidamente han mostrado su disposicin a discutir con los campesinos las condiciones de los prstamos crediticios.

El acuerdo Grameen-Adidas, tan bien acogido por el empresariado indio, llega en un momento en que en India se est desarrollando una importante ofensiva en varios estados (Chhatisgarn, Jharkhand, Bihar, Orissa, Bengala Occidental) contra la guerrilla naxalita y da la casualidad que esa ofensiva, denominada Caza Verde, se centra en reas ricas en minerales estratgicos como bauxita, nquel o carbn, por mencionar algunos donde multinacionales como Vedanta han puesto sus ojos desde hace tiempo. Un antiguo alto cargo de esta multinacional (y de Enron) es hoy el Ministro del Interior de India y, al mismo tiempo, es uno de los principales valedores de la presencia de las llamadas ONG en la zona donde se est desarrollando la ofensiva antimaosta, puesto que una vez desalojados los terroristas, hay que impulsar el desarrollo y, adems, las ONG y la llamada sociedad civil tienen que deslegitimar la lucha armada (6).

Resulta que ahora el Estado indio -como en Bangladesh Adidas al descubrir que hay muchos descalzos-, y sus grandes empresas se han dado cuenta que en esas zonas hay un altsimo nivel de pobreza, bajo nivel de alfabetizacin, menor cobertura de agua potable y alto porcentaje de mujeres (7) este ltimo dato es muy importante, las mujeres son las principales beneficiarias de los microcrditos en todo el mundo- por lo que se han puesto a la labor de desarrollar 33 distritos de la mano de las ONG una vez hayan sido limpiados de maostas. Y, ni cortos ni perezosos, todos se han puesto a la labor. En Raipur la capital de Orissa, la multinacional Vedanta ha iniciado la construccin de un hospital contra el cncer y financia una universidad. Los estudiantes que salgan de aqu no tendrn el menor rubor a la hora de certificar, con lenguaje acadmico y cientfico, que el cncer no tiene nada que ver con la bauxita que extrae esta misma multinacional muy cerca de all. Arundhati Roy, una de las pocas intelectuales comprometidas fsica y polticamente con los procesos emancipatorios, lo expresa perfectamente en uno de sus ms recientes artculos (8) sobre el tema y por haber tomado partido contra un estado al que acusa de policial ha sido acusada, cmo no, de connivencia con el terrorismo y se ha iniciado una causa judicial contra ella.

Nadie quiere recordar que otras multinacionales indias como Tata (la fabricante de coches baratos) y Essan hicieron lo mismo que la Chiquita Brands en Colombia y otras en Honduras y Centroamrica: financiar a los escuadrones de la muerte y los paramilitares Salwa Judum (que se podra traducir como Cazadores de la Paz). Es la misma prctica capitalista en todas partes del mundo. Antes exterminaban fsicamente cualquier tipo de disidencia poltica, militar, sindical, social, lo que fuese. Ahora ese exterminio es selectivo (vase lo que sucede en Honduras) y, sin abandonarlo, se apuesta por la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas y la cooptacin de los antao izquierdistas, hoy cmodamente ubicados en las ONG.

Los mismos que alaban el acuerdo Adidas-Grameen dicen a la vez que hay que abandonar el letargo socialista, en referencia a las polticas pretendidamente sociales del gobierno indio. La Federacin de Cmaras de Comercio e Industria de India ha publicado un informe -6 de febrero de 2010- en el que critica la pasividad del gobierno ante los naxalitas. Nada nuevo. La FCCII hizo lo mismo durante la etapa colonial britnica. Su entonces presidente, Purshottamdas Thakurdas, consideraba un peligro para la libre empresa el desarrollo del movimiento obrero indio y abog ante el Virrey ingls por suprimir de la legislacin los derechos laborales existentes. Ahora pasa lo mismo en las Zonas Econmicas Especiales, donde no hay derechos sindicales ni las multinacionales pagan impuestos, todo en aras del desarrollo de las zonas atrasadas. Pero lo nuevo es que ahora este tipo de polticas van de la mano de las ONGs y la tan trada y llevada sociedad civil.

En India las ONG son buenas, los maostas no. Y como donde manda patrn no manda marinero, las ONG han comenzado a desparramar por doquier la especie de la teora del sndwich, esa que dice que los pueblos tribales que habitan esas zonas donde ahora se desarrolla la ofensiva antimaosta estn en medio de dos fuegos: la polica y los maostas. Las ONG pasan, como la luz por el cristal, por encima del hecho de que durante los ms de 50 aos de independencia de la India si alguien se ha preocupado por el desarrollo y bienestar de estas zonas han sido, precisamente, los naxalitas.

La propia prensa burguesa, en sus escasas presencias en alguna zona liberada, ha tenido que reconocer que el desarrollo en la zona de Mendinipur (Orissa) se est dando a un ritmo no visto al menos en 30 aos: los maostas han construido por lo menos 50 km de caminos de grava, cavado pozos, construido canales de riego y centros de salud (9).

Por qu, entonces, son necesarias las ONG? Pues porque no cuestionan el sistema capitalista, sino que lo hacen ms funcional. Eso, y no otra cosa es la Responsabilidad Social Corporativa, de Empresa u Organizacional (son diferentes los nombres, el objetivo es el mismo) puesto que sin prescindir del punto de vista estrictamente economicista o mercantil sirve para arropar con un manto cosmtico, que no tico, de cooperacin, desarrollo e, incluso, solidaridad la nueva estrategia capitalista que se extiende desde Bangladesh a Bolivia, de India a Per, de Angola a Filipinas y que consiste en desarrollar, con un lenguaje ms actual, el paradigma de Milton Friedman, el padre del neoliberalismo: la nica responsabilidad social de la empresa es obtener beneficios. Si no fuese as, las empresas no estaran dndose codazos por participar en las ZEE, aceptaran los derechos sindicales, pagaran impuestos, renunciaran a explotar las zonas habitadas desde hace centenares de aos por los adivasi, los awajn, los yukpa, los wayu, etc. Pero no es el caso.

El Banco Grameen y Adidas lo han entendido muy bien. Son los pioneros y detrs de ellos ya hay otros muchos dispuestos a lucrarse, ms an, con la pobreza. Si para ello hay que promover una guerra, se promueve criticando con la boca pequea los excesos aunque se pondr siempre en la balanza la violencia de unos y otros, eso de condenar la violencia venga de donde venga (los famosos ni-ni) aunque la violencia de unos sea espordica o de respuesta y la de otros sea estructural y suponga la muerte de 40 aldeanos al da en las zonas en las que, como en India ahora o antes en Per, se pretende llevar a los pueblos tribales el desarrollo.

Marx, en el Manifiesto del Partido Comunista, deca que un espectro recorre el mundo; el comunismo y que contra l todos los poderes de Europa haban establecido una santa alianza que iba desde el Papa al Zar, desde Metternich a los radicales franceses. Muy poco han cambiado las cosas desde entonces. Hoy los movimientos populares y de resistencia son combatidos por una santa alianza que va desde el Papa al rey cualquier rey-, desde Ban Ki.Moon a la izquierda parlamentaria, desde las ONG a las multinacionales. Los imperialistas siempre encuentran aliados para atacar las propuestas revolucionarias y para defender sus valores, su desarrollo; siempre encuentran alguien que defienda que es mejor eso que nada. Y ese alguien, como buen agente del capital, no se parar a pensar que, a lo mejor, para determinados pueblos no tiene ningn sentido el trabajar por un salario miserable como guarda de seguridad de una mina o una tienda. Y que la dignidad no se compra con zapatos.

Notas:

(1) Alberto Cruz: Hait como exponente de la simbiosis militares-cooperantes http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article735

(2) Esta informacin apareci recogida el 23 de marzo de 2010 en la edicin del Deccan Herald de Mumbai (India).

(3) Europa Press, 31 de marzo de 2009.

(4) EFE, 5 de agosto de 2009.

(5) Hindustan Times, 17 de diciembre de 2009.

(6) Alberto Cruz: La izquierda en India y su autopista hacia el infierno http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article511

(7) Indian Express, 4 de febrero de 2010.

(8) Arundhati Roy, Delhi tiene un nuevo enemigo para justificar una apropiacin de tierras: los maostas http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article743

(9) The Telegraph, 24 de junio de 2009.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor.

[email protected]

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article817



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