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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-07-2010

Reino de Espaa: El debate parlamentario sobre la cuadratura del crculo

G. Buster
Sin Permiso


El debate del llamado "estado de la nacin" en el Parlamento espaol ha girado este ao sobre dos grandes temas: el plan de austeridad y la crisis institucional abierta por el dictamen del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Catalua. Pero en realidad solo planteaba una gran cuestin: Cul es la credibilidad de un gobierno de izquierdas que adopta el programa de la derecha? (1).

Todas las intervenciones han girado en realidad sobre ella. Y las respuestas no han podido ser ms sorprendentes: para Zapatero, su credibilidad la juzgan los mercados en razn de la naturaleza neoliberal de sus reformas; para Rajoy, deben ser los electores de izquierdas quienes castiguen el travestismo poltico del Presidente del Gobierno por aplicar un programa que no deja de ser el suyo. Las derechas catalanas y vascas de CiU y PNV se preparan para volver al gobierno en sus respectivas autonomas sobre la crtica de un gobierno central al que estn condenadas a apoyar en Madrid frente al PP. Y la izquierda, reducida a su estructura mnima parlamentaria, se enfrenta sola, en nombre del legado de la dos ltimas legislaturas a nivel central y en Catalua, a un bloque poltico hegemonizado por el capital y sus mercados al que solo puede dar cumplida respuesta la huelga general del 29 de septiembre convocada por los sindicatos de clase.

Las encuestas

Pero algo falla en la puesta en escena meditica de esta "cultural war" que se presenta como un choque de titanes con un pas polarizado. Segn el CIS (2), el 64,2% de los encuestados encontr el debate nada o poco interesante, frente a solo un 28,7% de opinin contraria. El 63,7% considera, frente a un 28%, que el debate trat de temas que preocupan poco o nada a la ciudadana. Para acabar de arreglarlo, el 91,5% estima que solo sirvi para intercambiar crticas, reproches y acusaciones frente a un 3,3% que encontr propuestas para solucionar los problemas del pas. En otra de las cuestiones, por fin se produce la esperada polarizacin: el 40,8% cree que el debate fue interesante en su desarrollo, pero intil, y la misma proporcin del 40,8% estima que, efectivamente, fue intil, pero aburrido.

El resultado final del debate en estos debates tiene que haber un ganador segn el formato- fue la victoria de Zapatero por un 26,1% frente a Rajoy con el 19,8%. Pero el 36,5% juzga que ninguno de los dos se impuso (3). Si las intervenciones de Zapatero y Rajoy encontraron eco positivo en un 32% y un 19,6% de quienes siguieron el debate, los otros dos grandes protagonistas fueron el portavoz de CiU, Duran i Lleida (31%) y Gaspar Llamazares (27,1%) de IU.

Las encuestas apuntan a una cierta removilizacin del electorado socialista como resultado del debate, con un ndice de fidelidad de voto que, aumentado en dos puntos, alcanza el 60%. Por su parte, el PP mantiene ese ndice desde hace aos en el 85%. En cualquier caso, la tendencia electoral sigue siendo negativa para el PSOE como consecuencia de las medidas econmicas neoliberales y tiende a estabilizarse en esta situacin: el empate tcnico de diciembre del 2009 ha dado paso a una cada del 38,2% hasta el punto ms bajo en junio de este ao del 32,3%, para remontar al 34,5% en las ultimas encuestas de julio. El PP ha aumentado en el mismo perodo del 41,7% hasta el 43,3% actual, a pesar de la enorme desconfianza de la ciudadana en Rajoy.

Tres ideas fuerza de Zapatero

Para Zapatero, el debate deba representar un punto de inflexin, capaz de comenzar a reconstruir una hegemona desarticulada por los efectos de la crisis econmica y su Plan de Austeridad, a lo que se suma ahora la onda expansiva del dictamen del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Catalua. Reconstruir un proyecto poltico desde un programa de naturaleza distinta al que le permiti ganar las elecciones del 2004 y del 2008, sin renunciar al mismo tiempo de su legado y de su base social. Esta cuadratura del crculo se articul en tres ideas fuerza.

La primera idea fuerza es que las razones de la crisis econmica y de la crisis fiscal son estructurales, que exigen un nuevo modelo de desarrollo, sostenible solo con reformas tambin estructurales que suponen importantes recortes sociales y de apoyo a los beneficios empresariales y bancarios, y frente a ello no hay alternativas. La segunda idea fuerza es que el dictamen del Tribunal Constitucional sobre el Estatut no afecta en el fondo al pacto personal con Artur Mas y CiU que permiti su adopcin en el Parlament de Catalunya y el Congreso de los Diputados, antes de su aprobacin en referndum; que los elementos de inconstitucionalidad son de forma y no de fondo y pueden alcanzarse por otras vas en el marco de la Constitucin si Zapatero continua en el Gobierno, siempre y cuando se renuncie a la movilizacin soberanista. La tercera idea fuerza, es que Rajoy ni tiene un programa alternativo ni es capaz de articular un bloque de alianzas mayoritario con la derecha nacionalista catalana y vasca; pero adems antepone los intereses del PP y los suyos personales a los intereses de Espaa, es decir, una apelacin directa al miedo a la derecha y a la experiencia histrica de lo que supone en el Gobierno.

La conclusin de estas tres ideas fuerza es que no hay alternativa a Zapatero. Su programa de reformas neoliberal, recoge todas las reivindicaciones de la derecha empresarial y financiera, robndole literalmente la poltica al PP, pero tambin a CiU cuando quiere adoptar, como Duran i Lleida, el papel de su portavoz ms ilustrado frente al basto casticismo de Rajoy. Hemos hecho un amplio anlisis de estas propuestas desde Sin Permiso, que es innecesario reiterar (4). El problema de Zapatero, que parece estar convenciendo a los mercados sobradamente de la profundidad de su fe de converso al ajuste fiscal (5), es que no tiene el mismo xito, como demuestran todas las encuestas, con su base social, sin la que no puede ganar las prximas elecciones. Los ocho votos parlamentarios a su izquierda en el Congreso de los Diputados, divididos en cinco agrupaciones polticas sin alcance estatal, pueden ser condescendientemente ignorados mientras se recuerdan los valores democrticos compartidos.

Pero otra historia es con los trabajadores y trabajadoras, un 50% de los cuales tienen sueldos mileuristas, que soportan no solo congelaciones de pensiones y recortes salariales en el sector pblico, y que adems sufren una tasa de paro del 20% (una tasa de paro que, tras el plan de ajuste hasta el 2013 se situara desde una proyeccin optimista en el 18,5% segn el Ministerio de Economa y Hacienda). La convocatoria de huelga del sector pblico fue un semi-fracaso, sobre todo en Madrid, en gran medida por falta de direccin sindical efectiva. Pero la huelga general en la Comunidad Autnoma Vasca y en Navarra del 29 de junio super el 65% en las empresas de ms de 50 empleados y el 55% en la administracin pblica, a pesar de que no se sumara UGT. La huelga del metro de Madrid, realizada en dursimas condiciones represivas, ha demostrado que se puede ganar el pulso a una patronal dirigida por Esperanza Aguirre cuando desde la movilizacin unitaria sindical se esta dispuesto a no aceptar chantajes como los servicios mnimos abusivos. En la primera encuesta sobre las actitudes ante la convocatoria de huelga general del 29 de septiembre (EP, 4-7-2010) el 51% de los encuestados considera justificada y oportuna la convocatoria, el 38% cree que tendr xito y el 28% ha decidido ya sumarse a ella, a pesar de que faltan dos meses y medio. La masividad de la convocatoria se juega entre los votantes socialistas, el 75% de los cuales duda en participar por no darle una baza poltica al PP, por lo que el papel de UGT ser decisivo. En una comparecencia conjunta tras el debate del estado de la nacin, Toxo y Mendez, los dirigentes de CC OO y UGT han ratificado su anlisis tras escuchar los argumentos de Zapatero.

"Un agravio en Catalua, un alivio en el resto de Espaa"

La descripcin de Miquel Roca de la situacin tras el dictamen del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, abri con la intervencin de Duran i Lleida el debate sobre sus consecuencias. En realidad se trata de un debate sobre la gestin poltica de la gigantesca manifestacin de reafirmacin nacional catalana del 10 de julio, la mayor de las acontecidas en Barcelona. Vicen Navarro, en su artculo "El Presidente Montilla y el Gobierno cataln llevan razn" (Rebelin, 9-7-2010) explicaba blanco sobre negro las consecuencias de haber permitido que la derecha y los poderes fcticos hubieran establecido un sistema de barreras institucionales desde las que marcar las lneas rojas frente a cualquier aspiracin de cambio real. Un sistema reforzado con el Pacto por la Justicia entre el PSOE y el PP bajo el Gobierno Aznar.

Los intentos de Montilla y el PSC de controlar el desbordamiento de la indignacin popular en trminos federalistas, chocaban abiertamente con la situacin pre-electoral abierta. ERC e ICV-EUiA no podan sino desmarcarse en el Govern tripartito, y CiU, garante del pacto con Zapatero que alumbr el Estatut, ha hecho de la amenaza soberanista su mejor instrumento para intentar una mayora absoluta en las elecciones autonmicas este otoo.

La estrategia de Zapatero es doble en este sentido: reiterar que no hay mejor garante de ese pacto estatutario en Madrid que l, un pacto que el PP ha intentado dinamitar con su recurso ante el Constitucional; y estar dispuesto a sacrificar a Montilla y al Tripartito para establecer una alianza con un Govern de CiU que les d a ambos estabilidad en Barcelona y en Madrid hasta el 2012. El convencimiento de Zapatero de que es posible encontrar vas que superen las objeciones de forma del Tribunal Constitucional con nuevos desarrollos legislativos es una apelacin directa a la burguesa catalana de que tiene mucho que ganar en una cogestin pactista del estado central que no cuestione su hegemona en Catalua, mientras tiene mucho que perder en una escalada soberanista, que puede desbordarle por su izquierda, como ya se vio en la manifestacin del da 10 de julio. Las formulas de cortesa intercambiadas entre Duran i Lleida y Zapatero dejan pocas dudas al respecto.

De forma paralela y marginal discurri el debate con el representa del PNV, Jos Erkoreka. Su intervencin fue asombrosa por lo comedida. La cuestin nacional vasca -a pesar de los importantes acontecimientos que estn teniendo lugar en la izquierda abertzale, desde la huelga general del 29 de junio a la masiva manifestacin soberanista en Donosti del 10 de julio, pasando por la constitucin de un nuevo polo electoral soberanista con Eusko Alkartasuna, Aralar y la Izquierda Abertzale- qued reducida al balance de la gestin de los acuerdos presupuestarios del 2010 entre el PSOE y el PNV, incluyendo el apoyo al recurso contra el concierto vasco del Gobierno de la Rioja, con el apoyo de la oposicin socialista, los ritmos de ejecucin de la red de autopistas de la Y vasca, la transferencia de las polticas de empleo o la gestin del puerto de Pasajes.

Semejante agenda y la crtica a la falta de fidelidad en las alianzas, que "en Madrid permiten que el PNV le salven del PP y en Euskadi el PP le salven del PNV", permitieron a Zapatero responder al representante del PNV con su tono ms cordial, incluso con la mejor buena fe. En la bsqueda de la estabilidad poltica y aliados para los presupuestos del 2011 en pocos meses, el PNV es el candidato en mejor situacin, aunque ello pueda implicar el sacrificio de Patxi Lopez como Lehendakari y la vuelta del PNV al Gobierno de Vitoria o al menos a la mayora que no solo lo sustente sino que lo condicione completamente, en la peor de sus hiptesis. Es ms, la critica a la poltica de alianzas de "geometra y geografa variable" no dej de ser en el caso de Erkoreka un canto a su eficacia. Fue l el que record que haba permitido la aprobacin de 10 leyes orgnicas, 4 ordinarias, 5 presupuestos y convalidado 27 reales decretos-ley al Gobierno Zapatero.

En definitiva, las contradicciones insostenibles del actual modelo territorial quedarn aparcadas por razones tcticas electorales en Catalua y Euskadi, en nombre de una alianza triangular entre el PSOE, CiU y el PNV en base a un modelo econmico neoliberal y la contencin del soberanismo e incluso del federalismo, en nombre de un pactismo inter-gubernamental.

La sostenibilidad del equilibrio inestable

La victoria de Zapatero y el resultado del debate del estado de la nacin anuncian una etapa de fuerte inestabilidad social, econmica y poltica. Sus polticas neoliberales descomponen la base social de la izquierda y conducen a un enfrentamiento con CC OO y UGT de consecuencias electorales trgicas. Simplemente no es cierto ni es convincente que no exista otra salida a la crisis que sacrificar los derechos sociales a los beneficios del capital y a la austeridad fiscal. Sobre todo despus de haber defendido a machamartillo lo contrario a lo largo de los ltimos seis aos. Con los pilares de barro de su propia base social no se puede construir un sistema de alianzas estable ni sostenible con la derecha vasca y la catalana. Porque si las polticas neoliberales minan el apoyo social del Gobierno Zapatero, sus alianzas con CiU y PNV desguazan a la izquierda en Catalua y Euskadi, empezando por el PSC y el PSE. La difcil contencin, aun no superada, de la crisis del PS de Navarra por el apoyo a la derecha foral carlista de UPN en el Gobierno es un aviso a navegantes.

Ganar tiempo parece ser la principal mxima estratgica en esta huida hacia delante tctica. Un tiempo garantizado por la propia incapacidad del PP y de Rajoy, no ya de presentar una mocin de censura a la que le ha retado Zapatero, sino de contar con apoyos para aprobar sus mociones parlamentarias tras el debate. Pero estn pendientes una crisis de gobierno pendiente, marcada por la reduccin de la administracin central; unas elecciones catalanas en otoo que vern seguramente el fin de un Govern de izquierdas y catalanista; unos presupuestos del 2011 que supondrn una vuelta de tuerca ms en el garrote vil de las polticas de austeridad; unas elecciones municipales y autonmicas en primavera del 2011 que pasarn factura a los recortes en la financiacin municipal y el recorte de los gastos sociales autonmicos. Y, finalmente, un via crucis hasta las elecciones generales del 2012.

Zapatero ha demostrado ser un habilsimo equilibrista. Durante mucho tiempo, sobre la cuerda que supona la emisin de deuda pblica y que sostenan de los extremos el gasto social y el apoyo a los beneficios empresariales y bancarios. Ha sido tambin un gestor consumado de un sistema de equilibrios inestables de alianzas. Pero si los postes que sostienen la cuerda se pudren o la inestabilidad se convierte en torbellino, sin otro equilibrio que su propio movimiento catico, hasta el ms hbil de los titiriteros puede caer al vaco, como saba hasta el Nietzsche de "As habl Zaratustra". Y el PP y Rajoy estn esperando, como el profeta persa, para aprovechar el ltimo aliento de la izquierda y condenarla a una muerte sin esperanza, aplastada en el agobio de sus propias miserias.

Literatura aparte, nos jugamos mucho en la huelga general del 29 de septiembre y, solamente sobre su xito, podremos reconstruir una izquierda poltica capaz de representar a la mayora de los trabajadores y las trabajadoras que frene a la derecha en el 2012. Porque si algo esta claro es que Zapatero no es capaz de ello.  

Gustavo Buster es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso

NOTAS:

(1) Las actas del debate pueden consultarse en http://www.congreso.es/portal/page/portal/Congreso/Congreso/Publicaciones/DiaSes/Pleno 

(2) La encuesta del CIS sobre el debate del estado de la nacin se puede consultar en http://datos.cis.es/pdf/Es2842mar_A.pdf  

(3) Las encuestas varan ligeramente en este punto. La realizada para el diario Pblico por el Obradoiro de Socioloxia (http://www.publico.es/espana/328405/zapatero/gano/debate/rajoy/puntos) sita a Zapatero en el 30,8% frente a un Rajoy en el 26%. La diferencia entre uno y otro es muy similar a la del CIS (4 puntos en un caso, 6 en el otro) y lo mismo ocurre con quienes creen en un empate o en falta de victoria de ambos (34,4% para OS y 36,5% para el CIS). Curiosamente, El Pas public una encuesta de Metroscopia en su edicin del 15 de julio en la que daba a Rajoy como ganador por un 32%, frente a un 29% para Zapatero (http://www.elpais.com/articulo/espana/Rajoy/gana/minima/mayoria/rechaza/adelantar/elecciones/elpepuesp/20100715elpepunac_19/Tes) y para los grficos (http://www.elpais.com/graficos/espana/Sondeo/debate/estado/nacion/elpepuesp/20100715elpepunac_1/Ges/)  

(4) "La UE y Zapatero se superan, o cuando los locos son los lazarillos de los ciegos" (http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/domenechnadal.pdf) y " La sabidura asombrada y la contrarreforma del mercado de trabajo en el Reino de Espaa" (http://www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/domenechbuster.pdf)

(5) A pesar de la rebaja de Moodys de cinco comunidades autonmicas por el "deterioro duradero de sus finanzas", incluyendo la Comunidad de Madrid y la caida semestral de la bolsa de Madrid en un histrico 22,4%, el Tesoro ha podido ir colocando los bonos de la deuda espaola en unos mrgenes bastante aceptables y en un mercado de demanda, ampliado con la entrada en el mismo de fondos soberanos de China, Qatar y Arabia Saud. La ltima subasta del 16 de julio con el vencimiento de 25.000 millones de euros se hizo con una reduccin de 15 puntos de los bonos a 10 aos (4,462%), 19 puntos a cinco aos (3,2%) y el 2,26% para los bonos a dos aos, con una referencia a corto del BCE del 1%. Mientras tanto, se esperan los efectos mgicos en el mercado de los "stress test" bancarios aun por publicar, por la resistencia de Alemania.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3495



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