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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2010

Los refugiados son el quid de la cuestin

Khalid Amayreh
Middle East Monitor

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


El ministro egipcio de Asuntos Exteriores Ahmed Abul-Gheit dio a entender recientemente que los refugiados palestinos recibiran 50.000 millones de dlares como compensacin por renunciar a su derecho al retorno. El alto cargo egipcio no dio explicaciones ni revel la fuente de la informacin. Ms concretamente, no dijo de dnde vendra el dinero ni si los actuales dirigentes palestinos, por ejemplo, la OLP, aceptaran este escenario.

El derecho al retorno es ampliamente considerado uno de las principales constantes nacionales del movimiento de nacional palestino y goza de un amplio consenso entre todos los palestinos independientemente de su orientacin ideolgica.

Muchas personas lo consideran la esencia, el alma y corazn del problema palestino ya que de lo que trata la causa palestina es de la extirpacin de un pueblo de su tierra ancestral para permitir la colonizacin de la tierra de Palestina por otro pueblo, los judos sionistas, y su asentamiento en ella.

El derecho de millones de refugiados palestinos a retornar a sus hogares y a sus pueblos, la mayora de los cuales fueron destruidos y casi borrados del mapa por Israel, es bsicamente un derecho personal que ninguna entidad poltica tiene derecho a anular o tratarlo de manera que lo comprometa. Desde luego, la Autoridad Palestina (AP) no tienen este derecho, ni siquiera todo el mundo rabe.

El difunto dirigente palestino Yasser Arafat se dio cuenta muy bien de este hecho monumental. Por eso se abstuvo de cometer lo que habra sido el error histrico de entregar o vender el derecho al retorno. Arafat debi de prever la descomunal reaccin tanto por parte de los propios refugiados como por parte del resto del pueblo palestino ante la liquidacin del derecho al retorno. Ahora, su heredero, Mahmoud Abbas, parece bastante confuso y reacio en relacin a cmo tratar este problema.

Probablemente es cierto que el retorno de los refugiados minara la identidad juda de Israel. Sin embargo, la repatriacin de aquellos refugiados que deseen retornar tambin constituira una garanta histrica de una paz duradera en Palestina-Israel.

En ltima instancia, no puede haber una paz real sin una justicia real para estos refugiados que llevan dispersos por el mundo ms de sesenta aos mientras que otro pueblo se apropiaba de sus hogares, tierras y propiedades .

De hecho, este es el quid de la cuestin, porque a Israel puede definrsele con mayor exactitud como un gran proyecto de desposesin (al no poder crear nunca legalmente el estado sionista, recurrieron a robar y apropiarse de Palestina).

Ms concretamente, est ms que claro que estos refugiados fueron arrancados de sus hogares violenta y despiadadamente. No se fueron simplemente, como han estado afirmando los dirigentes sionistas.

Segn el escritor israel Illan Pappe, la limpieza tnica de Palestina es la realizacin de la declaracin de David Ben Gurion en 1938: Estoy a favor de una transferencia obligada; no veo nada inmoral en ello. Finalmente el plan D fue la manera de hacerlo. Inclua la expulsin forzosa de cientos de miles de palestinos no deseados en zonas urbanas y rurales, acompaado de una cantidad desconocida de otros asesinatos masivos para conseguirlo.

El objetivo era simple y francamente crear un Estado exclusivamente judo sin ninguna presencia rabe por todos los medios, incluyendo el asesinato masivo, [seala Pappe].

Segn Pappe, la limpieza tnica de Palestina fue un acto calculado que tena por objetivo expulsar a la mayora de los palestinos de su patria ancestral.

La limpieza tnica de Palestina no fue una consecuencia no buscada o algo fortuito, ni siquiera un milagro, como afirm ms tarde el primer presidente de Israel, Chaim Weizmann; fue el resultado de una planificacin larga y meticulosa.

Afortunadamente, algunos judos de conciencia han reconocido este hecho. Por ejemplo, Alex Stein, un acadmico judo britnico escribi hace varios aos: Por qu se me debera permitir a m, un judo del norte de Londres, adoptar la ciudadana israel cuando se niega este derecho a un palestino que languidece en un campo de refugiados de Lbano? Especialmente cuando yo reconozco que la gran mayora de quienes se fueron en 1948 padeci una limpieza tnica por parte de las fuerzas israeles.

Con todo, estos das se advierte que los dirigentes sionistas, que casi han abandonado la trasnochada mentira de que los refugiados se fueron voluntariamente, estn argumentando que el retorno de tantos palestinos a sus hogares en lo que ahora es Israel invertira la ecuacin demogrfica.

Pues bien, se debera dejar absolutamente claro que el derecho de estos atormentados refugiados a retornar a sus hogares y tierras invalida cualquier consideracin demogrfica o poltica. En ltima instancia, el derecho de los refugiados a retornar a sus hogares invalida el derecho de Israel a ser un Estado judo.

En realidad, la comunidad internacional no tiene ms obligacin moral de mantener a Israel como un Estado judo de la que tena de mantener a Sudfrica como un Estado de apartheid gobernado por la minora blanca.

Seis dcadas sin hogar, de dolor y de dispersin deberan ser suficientes para este desafortunado pueblo que ha heredado miseria y sufrimiento generacin tras generacin. Por ello, acabar con este escndalo que es de lo ms siniestro y espantoso no debera ser un acto de caridad hacia el pueblo palestino, sino que debera ser una aplicacin tarda de la Resolucin 194 que exige la reparacin e indemnizacin a este pueblo con el que se ha sido muy injusto.

El desarraigo de estos palestinos, que actualmente son ms de cinco millones de seres humanos, fue un acto colectivo de expoliacin que tiene pocos paralelismos en la historia. Seguir siendo un acto de expoliacin mientras no se corrijan y rectifiquen la injusticias cometidas contra l.

A la luz de todo esto, el derecho al retorno no debera ser objeto de disputa y de controversia lo mismo que el legtimo derecho de un propietario o una propietaria a recuperar la propiedad que le han robada no es objeto de disputa o controversia.

En ltima instancia, Israel no puede justificar en forma alguna el (supuesto)"derecho" a la "pureza racial y religiosa" en el reconocido derecho al retorno a su patria de los palestinos a menos que el mundo se haya convertido en una jungla donde lo que cuenta es el poder militar en vez de la decencia humana.

Es ms, si el mundo es una jungla y lo que determina la tica y los derechos es la fuerza bruta, entonces segn esta lgica tendramos que considerar que todas las abominaciones que les ocurrieron a los judos en el curso de la historia moderna, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, era correctas, ticas y justificables ya que el hecho de que ocurrieran era ms o menos compatible con las mximas morales e intelectuales que ahora ha abrazado sin problemas el sionismo.

La Declaracin Universal de Derechos Humanos, adoptada por la ONU en 1948 estipula en su Artculo 13 que toda persona tiene derecho a dejar cualquier pas, incluido del suyo, y a retornar a su pas.

Por ltimo, si la comunidad internacional est verdaderamente interesada en resolver la larga cuestin de Palestina, es vital que ponga de relieve el derecho al retorno porque no funcionar ninguna futura paz entre Israel y la AP sin la repatriacin de los refugiados a sus hogares y a su pas.

Negar a los refugiados su derecho ms moral, ms humano y ms legal es una expresin de falta de humanidad, de deshonestidad y de racismo. Reiteramos que no es meramente un derecho nacionalista, sino que es un derecho personal e individual que no puede ceder ninguna entidad o Estado.

Adems, los palestinos simplemente no estn deseando vender por dinero su patrimonio ancestral. Es ms, si su objetivo fuera el dinero lo hubieran hecho hace tiempo y se habran ahorrado a s mismos y a sus hijos todo el dolor y el sufrimiento.

Fuente: http://www.middleeastmonitor.org.uk/articles/middle-east/1501-the-refugees-are-the-crux-of-the-matter



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