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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2010

Abbas podra darse por finalizado

Khalid Amayreh
Al-Ahram Weekly

Traducido para Rebelin por Loles Olivn


Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina (AP) ha dado seales de su intencin de dimitir como presidente de la AP. Un Abbas visiblemente desesperado declaraba ante los periodistas a comienzos de semana que pronto dejarn de hablar conmigo como presidente. Un periodista palestino que viajaba a bordo del avin presidencial inform de que Abbas les dijo a l y a otros periodistas: esta es la ltima vez que viajan conmigo como presidente de la AP.

Abbas ha amenazado con dimitir en varias ocasiones, sin embargo ha seguido al frente tanto de la AP como de la OLP. Ms importante an, ha mantenido su posicin como dirigente de Fatah.

Pero fuentes prximas al proceso de toma de decisiones en Ramala revelan que ahora Abbas est ms desilusionado que nunca con la futilidad e inutilidad del proceso de paz y que bien podra salir para retirarse con su dignidad intacta.

Muchos palestinos critican a Abbas, a menudo con dureza, por ser indulgente en un proceso indefinido que ha diluido la causa palestina y ha permitido a Israel arrastrar a los palestinos a un laberinto de detalles secundarios. Otros, especialmente dentro del movimiento islamista, lo han acusado de entregar la soberana palestina a las potencias regionales una alusin no muy sutil a Egipto-.

Las ltimas reflexiones del lder palestino sobre dimitir llegan en medio de la dura crisis que aqueja a las conversaciones palestinas-israeles tras la reanudacin total de las actividades de los asentamientos israeles.

Los palestinos argumentan que las conversaciones de paz carecen de sentido si a Israel se le permite devorar el resto de Cisjordania, haciendo inalcanzable el objetivo de establecer un Estado palestino viable y territorialmente contiguo.

Se contaba con que esta semana Abbas dara un discurso en el que declarara el colapso del proceso de paz y, en consecuencia, su propia dimisin. Pero parece que el gobierno de Obama, y quizs algunas potencias regionales, han pedido al lder palestino que reconsidere tal movimiento, al menos de momento. En la otra direccin, Abbas hace frente a constantes advertencias del movimiento Fatah y de las facciones de la OLP de que no sucumba a la presin israel y estadounidense. Parece que, finalmente, ha sucumbido a tales advertencias e insiste en que Israel debe parar las actividades de la expansin de asentamientos antes de que se reanuden las conversaciones de paz.

Esta semana, el comit ejecutivo de la OLP, el rgano palestino de toma de decisiones de ms alto rango, emplaz a Abbas a que no cediese a la presin estadounidense y a que no vuelva a las conversaciones sin que se produzca una total congelacin de los asentamientos en Cisjordania. Fatah tambin ha advertido a Abbas de que el modo en que se est gestionando el proceso de paz est daando la imagen del movimiento y permite a Hams obtener ventajas propagandistas.

Las perspectivas de que Israel acepte una congelacin de nuevos asentamientos no parecen alentadoras. Los colonos y sus poderosos aliados polticos en el gobierno de Israel parecen demasiado poderosos como para permitir que el primer ministro Benjamin Netanyahu ordene la congelacin de nuevos asentamientos, suponiendo, en primer lugar, que est a favor de tal congelacin.

Fuentes de medios de comunicacin israeles informan de que Netanyahu intenta desesperadamente que los ministros partidarios de los colonos dentro de su gabinete acepten una congelacin de dos meses con el fin de aliviar la presin de Washington y, lo que es ms importante, lanzar la pelota nuevamente al campo palestino. Asimismo, hay informaciones de que Washington ha ofrecido a Netanyahu un paquete de incentivos militares y diplomticos para alentar al Primer Ministro israel a que presione para una prrroga.

No est claro por qu el gobierno de Obama est tan interesado en prolongar la congelacin un par de semanas ms. Algunos observadores sugieren que la posicin de Estados Unidos tiene ms que ver con crear una mejor atmsfera ante las prximas elecciones del Congreso que con cualquier consideracin sobre el terreno. Una crisis de las conversaciones en toda regla, dicen, no augura nada bueno para las posibilidades de eleccin de los demcratas. Por lo tanto, los esfuerzos para evitar tal crisis hasta las elecciones han terminado.

Congelar los asentamientos durante dos meses no cambia nada, porque Israel, dicen los palestinos, rechaza abordar temas como Jerusaln y los refugiados, y mucho menos poner fin a la ocupacin iniciada en 1967, y quiere que las conversaciones se restrinjan a cuestiones de seguridad.

La creciente desilusin de Abbas podra atribuirse a que se haya dado cuenta tardamente de que Israel en realidad no quiere la paz y que al gobierno de Netanyahu slo le interesa ganar ms tiempo con el fin de crear hechos sobre el terreno que hagan que la creacin de un Estado palestino viable sea imposible.

Puede que Abbas se haya dado cuenta tambin de que Estados Unidos, el guardin aliado de Israel, es incapaz de forzar que Israel renuncie al botn de la guerra de 1967, atado como est por consideraciones internas.

En caso de que Abbas, a quien se considera con tanta frecuencia el dirigente palestino ms moderado que ha habido nunca, dimita realmente, el acto marcar un cambio estratgico en la posicin palestina, y un posible abandono de la estrategia de la solucin de dos Estados.

No est claro cmo podra afectar la salida de Abbas a la situacin en los territorios ocupados. Fatah est demasiado dividido para disear una transicin sin problemas hacia un nuevo dirigente. El Primer Ministro palestino, Salam Fayad, es probablemente ms popular en Europa y en Estados Unidos que en Cisjordania.

El resultado ms probable es que a la retirada o a la desaparicin poltica del actual dirigente palestino, le seguira un periodo de caos, desorden e inestabilidad. En ausencia de cualquier esperanza de paz con Israel, y con los palestinos presas del terror de los colonos israeles, no se puede descartar un brote repentino de violencia.

Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2010/1018/fr1.htm

rCR



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