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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-10-2010

El rechazo a las prerrogativas especiales de la Unin Europea en la ONU

Alberto Cruz
CEPRID


Un gesto que trasciende la mera ancdota: el pasado 14 de septiembre, en la ltima sesin del 64 perodo ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU una rebelin de pases impidi, con su voto, que la Unin Europea tuviese prerrogativas especiales en ese organismo. Quienes pusieron la voz a esa rebelin fueron Irn, Lesoto (en nombre y representacin del grupo de pases africanos), Nauru (que daba voz a los Estados-isla del Pacfico), Surinam (que haca lo mismo por la Comunidad del Caribe) y Venezuela. El resultado de la votacin fue ajustado (76 en contra, China entre ellos, 71 a favor y 26 abstenciones como las de Canad, Australia y Nueva Zelanda) y ello no impide que la UE no logre su objetivo el ao que viene en otro intento. Pero, por el momento, tendr que esperar.

La UE pretenda se elevase la categora de observador y, en calidad de tal, tuviese una serie de derechos especiales y privilegios dentro de la Asamblea General y en otros organismos de la ONU, como que su presidente de turno dos al ao, los perodos de presidencia duran seis meses- y la Alta Representante para las Relaciones Exteriores y Poltica de Seguridad, Catherine Ashton, pudieran hacer uso de la palabra en el plenario, formular propuestas de resolucin, presentar enmiendas y plantear cuestiones de orden.

Las presiones y chantajes de la UE con los pases que forman parte de la Asamblea General lograron inicialmente la prolongacin del perodo de sesiones un da ms de lo que suele ser habitual, con la finalidad de dar tiempo a que se pudiese llegar a un consenso. Esto, en trminos diplomticos, significa que se tena la esperanza que las presiones fructificasen y la votacin fuese finalmente favorable a los intereses de los pases europeos.

La UE tuvo que hacer concesiones que no estaban previstas cuando a comienzos del ao, coincidiendo con la presidencia de turno espaola, se present la propuesta. En estos nueve meses transcurridos, los 27 pases de la UE tuvieron que ir introduciendo modificaciones como el apuntar que si se admita a la UE con voz, pero sin voto, dentro de la Asamblea General se podra abrir un precedente para las aspiraciones de otras organizaciones regionales con un nivel de integracin que les permita hablar con una nica voz. Se pretenda, as, contentar a los pases africanos, rabes y latinoamericanos que eran quienes haban manifestado con mayor contundencia su rechazo a las pretensiones europeas. Pero, por otro lado, provoc la ira de Estados Unidos, molesto porque ello podra traducirse en un futuro en la pretensin de organizaciones como UNASUR de seguir el mismo camino que la UE.

Pese a ello, no logr una votacin mayoritaria y la UE se ver obligada a iniciar de nuevo el cabildeo y la presin para lograr ese reconocimiento el ao que viene. A priori, contar con un presidente ms favorable, el ex canciller suizo Joseph Deiss, que se estren en el cargo el pasado 20 de septiembre para el 65 periodo de sesiones de la Asamblea General.

Es una victoria, modesta si se quiere, pero victoria al fin de los pases del Sur en un mbito en el que slo cuenta lo que dice y decide el Norte. Los pases del Sur consideran que la UE ya est suficientemente representada tanto en la ONU (de forma especial en el Consejo de Seguridad, donde Gran Bretaa y Francia tienen derecho de veto) como en sus diferentes organismos. Los 53 pases africanos, que no tienen ni peso ni representacin alguna ms all de cuando les corresponde el turno de ser miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, fueron los ms crticos con la UE.

El empeo de la UE en ampliar sus espacios de influencia poltica tiene mucho que ver con el debate sobre las necesarias reformas internas dentro de la ONU como la del Consejo de Seguridad- o el cambio en las frmulas del derecho de voto dentro de instituciones como el Fondo Monetario Internacional a favor de los llamados pases emergentes, que se intenta ralentizar o condicionar para que los pases que forman parte del llamado G-20 (es decir, la mayora de los emergentes ms los clsicos como la UE y resto de occidentales) no adquieran un mayor poder. El presidente de ministros de Finanzas de la zona euro, Jean-Clause Juncker, lo ha dicho alto y claro: en el G-20 hay demasiada gente, lo ideal sera que el G-8 [EEU, Gran Bretaa, Canad, Francia, Alemania, Italia, Japn y China] llegasen a acuerdos como el referente a las divisas (1).

La lucha por el poder en el Consejo de Seguridad

La pretensin de la UE, pese a atravesar uno de los momentos de su mayor debilidad, poltica y econmica se produce en uno de los momentos de mayor auge de los llamados pases emergentes y de desarrollo e influencia poltica del eje BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Dos de estos pases se sientan en el Consejo de Seguridad de la ONU en calidad de miembros permanentes. Los otros dos llevan aos impulsando su candidatura a miembros permanentes del mximo organismo de la ONU dado que consideran su reforma como prioritaria para un nuevo marco de las relaciones internacionales. Frente a ellos, Occidente ha presentado tambin sus candidatos, Alemania y Japn, para desactivar as el eje BRIC.

Japn no es occidental en su cultura, obviamente, aunque cada vez se acerca ms y, desde luego, no tiene poltica exterior propia: es absolutamente dependiente de la de EEUU. Si como muestra vale un botn, ah est el caso de la base de Futenma (Okinawa). El vencedor de las elecciones de primeros de 2009 y ms tarde primer ministro de Japn, el socialdemcrata Yukio Hatoyama, haba prometido en su programa electoral que la desmantelara si llegaba al gobierno. No dur ni un ao en el cargo. Las presiones de EEUU le obligaron a dar marcha atrs en su promesa aunque, eso s, dimiti de la presidencia (2) por esta razn.

Y, precisamente, la pretensin de la UE de contar con ms poder dentro de la Asamblea General tiene mucho que ver con el debate existente dentro de la ONU sobre quin debe sentarse en el Consejo de Seguridad, que todo el mundo considera debe ser reformado (se viene discutiendo sobre ello desde el ao 2000, incluso con documentos, borradores y propuestas por medio) pero que nunca avanza hacia esa reforma por las reticencias de quienes veran mermado su poder. Es decir, por quienes ya estn y que hoy, como es el caso de Francia y Gran Bretaa, no representan a nivel mundial ms que una imagen antigua, sin presencia ms all de la de los abuelitos que ganaron una guerra mundial y cuentan con poder nuclear.

El Consejo de Seguridad es anacrnico y no representa, en absoluto, las crecientes necesidades del Siglo XXI. Desde su creacin, slo se ha reformado una vez, en 1965 -al calor de la independencia de los pueblos africanos y asiticos, tras una dura lucha anticolonial contra la mayora de los pases que forman parte del mismo- y para aumentar de 6 a 10 el nmero de miembros no permanentes.

La reforma del Consejo de Seguridad implica automticamente la reforma de la Carta de Principios de la ONU, que exige no slo dos tercios de los votos en la Asamblea General sino tambin el acuerdo unnime de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, EEUU, Francia, Gran Bretaa y Rusia) y ello es, hoy por hoy, imposible en ese aspecto. Mxime cuando la propuesta que hay encima de la mesa (impulsada, entre otros pases, por Brasil e India con el apoyo de Alemania y Japn, que tambin tienen inters en estar ah, como se ha dicho) es que se ample a 11 el nmero de miembros permanentes entre los cuales debera haber dos africanos-y a 14 el de no permanentes, que son elegidos cada dos aos. En la actualidad son cinco y diez, respectivamente.

Por una parte, esto puede ayudar a entender el por qu Alemania ha sido incluida junto a los pases del Consejo de Seguridad (el llamado G5+1) en la cuestin de Irn. Por otra, tambin puede ayudar a entender el papel de Brasil en el acuerdo alcanzado con Turqua e Irn sobre el tratamiento de uranio iran para la investigacin nuclear pacfica.

Inicialmente, tanto en Europa como en Amrica Latina hubo divisiones respecto a esta propuesta. Por un lado, ni a Italia ni a Espaa les gustaba demasiado el papel que se otorga a Alemania y lo mismo suceda con Argentina y Mxico respecto a Brasil. La crisis econmica que sufren esos pases europeos y la imagen de Mxico como Estado semi-fallido como consecuencia del narcotrfico han hecho desaparecer esas divisiones, al menos por el momento, y de ah que se haya acelerado el ritmo para que la UE tenga mayor poder de decisin, y presin, dentro de la Asamblea General.

Nueva estrategia de intervencin mundial: la responsabilidad de proteger

La postura de la UE en poltica exterior no difiere un pice de la de EEUU, tal como se pone de manifiesto en Afganistn o Palestina, por poner un ejemplo. Si se echa un vistazo a la pgina web de la delegacin de la UE ante la ONU (3) se ver que se pone en acento en cuestiones relevantes y de gran importancia para el mantenimiento de la supremaca occidental en el mundo, tal como denunci quien fuese presidente de la Asamblea General de la ONU en 2009, el nicaragense Miguel DEscoto. Uno de ellos es la responsabilidad de proteger, presentada por Occidente como una nueva norma en las relaciones internacionales, un nuevo referente que permite el uso de la fuerza por razones pretendidamente humanitarias porque la doctrina de la intervencin humanitaria, vigente hasta ahora, es rechazada de plano por los pases del Sur que contraponen frente a ese concepto el de soberana nacional (cumbres de La Habana 2000 y Kuala Lumpur 2003).

Bajo el concepto de responsabilidad de proteger, pretendidamente altruista y defensor de unos derechos humanos ms que cuestionables (en ningn momento se abordan los derechos econmicos y sociales) se encubre la hegemona de Occidente y su evaluacin de cundo se est produciendo una tragedia en virtud si se est hablando de un pas amigo o enemigo. Bajo ese paraguas, Occidente ya tendra que haber intervenido militarmente contra Israel, por insistir en el ejemplo, para proteger a la poblacin palestina. No slo no lo hace, sino que se convierte en cooperador necesario del genocidio que Israel est cometiendo contra el pueblo palestino, de forma especial el residente en Gaza. An se necesitan ejemplos de que ello es as? El 24 de septiembre de este ao, la Agencia Internacional para la Energa Atmica rechaz un proyecto de resolucin que instaba a Israel a aprobar el Tratado de No Proliferacin Nuclear. Quines se opusieron? Todos los pases occidentales. La UE y EEUU argumentaron que su aprobacin podra perturbar las actuales negociaciones israelo-palestinas y tambin hara peligrar un proyecto de conferencia en 2012 en pro de desnuclearizar la regin (4).

Aunque an no se ha adoptado formalmente por la ONU, el debate sobre la responsabilidad de proteger est muy vivo dentro del sistema multinacional de naciones- y hay, incluso, un documento elaborado por el secretario general, Ban Ki-moon, en el que aparecen los tres pilares sobre los que se asentara la responsabilidad de proteger (R2P en el lenguaje tcnico anglosajn) y que diferenciara esta doctrina de la intervencin humanitaria: la responsabilidad de los estados para evitar los crmenes contra su pueblo, la responsabilidad de la comunidad internacional para detectar y evitar situaciones de este tipo y la responsabilidad de aplicar diferentes grados de coercin contra los responsables llegando, en caso necesario, hasta la intervencin militar. Para mitigar el recelo de los crticos, especialmente de los pases que componen en Movimiento de No Alineados, Ban Ki-moon aada en su propuesta que adems del Consejo de Seguridad de la ONU tendra un papel en esa ltima y drstica decisin la Asamblea General, aunque sin especificar qu tipo de papel (5). De ah el relieve de la pretensin de la UE de formar parte de la Asamblea General con prerrogativas especiales. Aunque no tuviese derecho de voto, su capacidad de presin y cabildeo inclinara la balanza hacia los intereses occidentales.

La UE argument en su pretensin ante la Asamblea General que el conjunto de 27 pases comprende ms de una octava parte del total de los votos en la Asamblea General y que los Estados miembros de la UE y los pases candidatos a incorporarse a ella representan actualmente una tercera parte de los miembros que componen el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, por lo que quedarse fuera de ese organismo de la ONU no tendra mucho sentido. Aada, adems, que los valores de la UE (la democracia, la solidaridad, la sostenibilidad, la economa de mercado, la diversidad cultural y el Estado de Derecho) son tambin los de la ONU y colabora con todos los rganos, organismos y programas de las Naciones Unidas en prcticamente todas las actividades de la Organizacin, desde la poltica de desarrollo y la pacificacin hasta la asistencia humanitaria, el medio ambiente, los derechos humanos y la cultura, en todo el mundo.

Y por si todo ello no resultaba suficientemente convincente, recordaba que paga el 38% del presupuesto ordinario de la ONU, un porcentaje mucho mayor al que representa su participacin en la economa mundial. Vena a decir que quien paga, manda. La UE tambin planteaba la necesidad de impulsar para el 2012 un nuevo sistema de cuotas que refleje mejor el principio de capacidad de pago. Es decir, bajo la apariencia de una mejor gestin lo que se est diciendo es que quien no paga, o paga poco, no tiene el mismo peso en las votaciones. Luego lo de un pas un voto, se relativiza casi hasta desaparecer.

El boicot al Informe Mac Bride sobre comunicacin democrtica

La UE aqu se vuelve a reflejar en su aliado EEUU, quien viene abogando desde hace aos por un cambio en ese sentido y ha mostrado con reiteracin sus reticencias a pagar sus obligaciones. Este pas debe 850 millones de euros a la ONU (unos 1.200 millones de dlares), lo que supone ms de una cuarta parte del total de la deuda de todos los Estados miembros con la organizacin. A pesar de ser quien controla la ONU, es el principal deudor aunque no el nico. Tambin lo son la mayora de los pases de la UE, como ha recordado Angela Kane, secretaria general adjunta de gestin de la ONU y slo el escaso nmero de 13 de los 192 pases que forman parte del sistema multinacional estn al corriente de sus pagos y cuotas (6). Estos pases son Australia, Azerbaiyn, Dinamarca, Alemania, Liechtenstein, la Repblica Democrtica del Congo, Tanzania, Sudfrica, Suiza, Singapur, Holanda y Mnaco.

Tanto la UE como EEUU ya tienen antecedentes en cmo utilizan el pago de las cuotas de la ONU como chantaje para echar abajo iniciativas que no les satisfacen. Especialmente, EEUU. La historia se remonta a 1980, cuando la UNESCO aprob un informe elaborado por el irlands Sean MacBride sobre democratizar la comunicacin y que giraba alrededor de dos grandes cuestiones: primera, que la creciente concentracin del poder de informar desembocaba en nuevas formas de control; segunda, que la informacin es un recurso clave en cuyo tratamiento no se pueden dejar de lado las interacciones entre comunicacin, tecnologa y cultura. Se cumplen ahora 30 aos de la aprobacin del Informe MacBride y debera recuperarse por parte de cualquier sector progresista y preocupado por el debate sobre el papel de los llamados medios de comunicacin en las estrategias de desestabilizacin de los procesos emancipatorios en el mundo.

En este informe se apuntaban unas lneas de accin para enfrentar la concentracin del poder informativo: promover la inclusin de la comunicacin como derecho fundamental de los individuos y las colectividades; reducir los desequilibrios, desigualdades y distorsiones que afectan a las estructuras y a la circulacin de noticias; alentar los esfuerzos para promover una estrategia global para una comunicacin democrtica en un mundo interdependiente, pero respetando las identidades culturales y los derechos individuales; impulsar la formulacin de polticas nacionales de comunicacin, coherentes y duraderas en el marco ms amplio de los procesos de desarrollo, y explorar las bases sobre las que debera establecerse un Nuevo Orden Mundial de la Informacin y la Comunicacin como componente de un Nuevo Orden Econmico Internacional (7).

EEUU consider este informe casus belli y se retir de la UNESCO en 1984, siendo secundado por Gran Bretaa y Singapur, bajo la acusacin de contener conceptos sovietizantes que socavaban las libertades democrticas. Al mismo tiempo, importantes ONG, estadounidenses y britnicas, asumieron un destacado papel de lobby crtico contra el Informe MacBride. Adems, ni qu decir tiene que todos, sin excepcin, los grandes medidos de comunicacin y sus lobbys internacionales hicieron lo posible e imposible no ya por criticar el Informe MacBride sino por desautorizar su contenido y alentar a sus gobiernos a que no pusiesen en prctica sus conclusiones y recomendaciones. Para ellos se pona en cuestin el libre flujo de la informacin, algo que sigue siendo muy actual vase lo que sucede el Bolivia con la Ley contra el Racismo-, y por ello haba que echar abajo la iniciativa. Lo lograron unos aos ms tarde, con la desaparicin de la Unin Sovitica. Sin un contrapoder, tenan manos libres para hacer cualquier cosa. Y eso nos ha llevado a la situacin actual.

Tal vez este tipo de relatos de la historia ayuden a entender cuestiones como el rechazo a la pretensin de la UE de tener ms poder dentro de la Asamblea General o como la reciente concesin del Premio Nobel de la Paz a un disidente chino. Es un premio contra el auge poltico, econmico y cultural chino y un intento de socavar el poder de quien es ya una superpotencia.

Ser disidente del sistema capitalista, como record Evo Morales, no comprensa y nunca habr premio alguno para l o ella. Sean MacBride era un disidente del sistema capitalista y, adems, abogaba por la soberana, independencia y dignidad de los pueblos. Tampoco hubo premio para l. La UNESCO releg al bal de los recuerdos el Informe MacBride y EEUU retorn triunfante a ese organismo internacional. Haba logrado cuestionar el rol de la UNESCO como instrumento jurdico internacional y organismo de referencia en las cuestiones culturales y comunicacionales.

La entrada de la UE en la Asamblea General de la ONU tendra importancia crucial para paralizar o ralentizar iniciativas como las investigaciones contra Israel por la violacin de los derechos humanos, individuales y colectivos, del pueblo palestino que se han venido adoptando en ese marco, por ejemplo. Como ha descrito Gustav Jung en sus ensayos la UE, EEUU y los pases que asumen los valores occidentales en cualquier parte del planeta sufren una enfermedad mental grave: la incapacidad para contener su deseo de controlar y dominar el mundo.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor.

[email protected]

Notas:

(1) http://www.wsws.org

(2) Alberto Cruz, China, Rusia y las sanciones a Irn. http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article885

(3) http://www.europa-eu-un.org/articles/es/article_8967_es.htm

(4) AFP, 24 de septiembre de 2010.

(5) Alberto Cruz, La ONU se reforma en crculo: la responsabilidad de proteger. http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article625

(6) http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/10/15/eeuu-debe-1200-millones-de-dolares-a-la-onu/

(7) Un solo mundo, voces mltiples. Comunicacin e informacin en nuestro tiempo. http://unesdoc.unesco.org/images/0004/000400/040066sb.pdf

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article976



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