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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2010

La deriva prooccidental de Rusia en el enfrentamiento Medvedev-Putin

Alberto Cruz
CEPRID


Rusia est en un estado de esquizofrenia en lo que respecta a su poltica exterior. El presidente, Dmitri Medvedev, viene impulsando un notable giro proestadounidense y prooccidental a su poltica exterior en el ltimo ao y medio con dos grandes ejes de actuacin: el acercamiento a las tesis occidentales sobre el programa nuclear de Irn y a la OTAN. Su tesis es que slo estrechando las relaciones con EEUU y Occidente ser posible la modernizacin y despegue econmico de Rusia. Por el contrario, el primer ministro y anterior presidente, Vladimir Putin, entiende que slo una Rusia con pleno control de los recursos energticos (uno de sus principales rubros de exportacin), as como la recuperacin del terreno con los antiguos aliados en la poca de la Unin Sovitica, mantendr al pas plenamente independiente y con voz en el mbito geopoltico al tiempo que conseguir el montante econmico suficiente para impulsar la modernizacin.

Dos visiones, dos proyectos que se van a enfrentar an ms a medida que se acerca la fecha de 2012, cuando se tienen que celebrar elecciones presidenciales y tanto Putin como Medvedev mantienen la incgnita de cul de ellos se presentar finalmente. La pugna entre ambos dirigentes se est trasladando, tambin, a la calle. Medvedev cuenta con un 76% de aprobacin, segn las ltimas encuestas, y Putin le supera por poco, con un 77%. Antes del verano, el primer ministro superaba en 34 puntos al presidente.

Aunque Medvedev fue el candidato de Putin a la presidencia cuando ste termin su mandato, en 2008, el distanciamiento entre ambos dirigentes se est acelerando aunque puede haber un elemento que les vuelva a unir: el triunfo del Partido Republicano en las elecciones del pasado mes de noviembre. Una de las primeras iniciativas que han tomado los republicanos, que dominan el Congreso estadounidense, es la paralizacin de la ratificacin del nuevo tratado START de control de las armas nucleares estratgicas. Esta era una de las promesas que haba arrancado Medvedev a Obama cuando Rusia decidi votar a favor de la Resolucin 1929 (julio de 2010) contra Irn. Las otras fueron el ingreso en 2011 en la Organizacin Mundial del Comercio, as como consensuar con Rusia el proyecto de defensa antimisiles para Europa y un acercamiento de la OTAN a los postulados rusos para enterrar la guerra fra en una estrategia que desde EEUU se ha denominado puesta a cero en las relaciones entre los dos pases.

Rusia contra Irn (y la reaccin de Turqua)

El voto de Rusia favorable a la ampliacin de las sanciones contra Irn que se recoge en la Resolucin 1929 del Consejo de Seguridad de la ONU se explicaba, en primera instancia, por el temor ruso a que las enormes reservas de gas de Irn amenazan el predominio mundial de Rusia en este mbito y el pas persa se convirtiese en el futuro en un hipottico proveedor alternativo para Europa (1). Es evidente que tal eventualidad no se va a dar en mucho tiempo, pero Rusia no iba a esperar mxime cuando Irn lleva un par de aos manteniendo una agresiva poltica exterior (tiene acuerdos comerciales muy ventajosos con Azerbaiyn y Turkmenistn) en una zona considerada por Rusia como su patio trasero: el Asia central y el Cucaso. Las luces de alarma se encendieron en Rusia en noviembre de 2008, cuando Irn y Turqua alcanzaron un acuerdo comercial relativo a la comercializacin de gas hacia Europa que se iniciara con la construccin de un oleoducto de 660 kilmetros y por valor de 1.300 millones de dlares. Dicho acuerdo no se lleg a poner en marcha por las presiones estadounidenses a Turqua, pero el asalto israel a los buques de la Flotilla de la Libertad que llevaban ayuda humanitaria hacia Gaza a finales de mayo de este ao hizo que Turqua volviese a reconsiderar dicho acuerdo. Rusia tom buena nota y decidi castigar a Irn votando a favor de las sanciones. Por el contrario, Turqua que haba llegado a un acuerdo con Brasil e Irn para el procesamiento de uranio- vot en contra de esa resolucin de la ONU.

Rusia aadi a su voto favorable a las sanciones la negativa a suministrar a Irn los misiles defensivos S-300, una decisin personal de Medvedev, argumentando que lo haca en el marco de la resolucin de la ONU. Sin embargo, dicha resolucin no prohbe el comercio con Irn de armamento defensivo, sino el ofensivo. Un gesto bien recibido por EEUU y la OTAN, que a partir de entonces se apresuraron a proponer a Rusia un acercamiento en la cuestin de los misiles con los que, supuestamente, se protegera a Europa de cualquier ataque proveniente de los pases asiticos, Irn incluido.

En su acercamiento a Occidente, Rusia ha optado por distanciarse de sus tradicionales aliados. Uno de ellos es Turqua. Pese a ser un pas de la OTAN y contar en su territorio con instalaciones militares, de radares y misiles, que estn dirigidas al control del territorio ruso, los dos pases haban ensanchado sus relaciones comerciales hasta el punto de convertir a Rusia en el principal suministrador de gas a Turqua.

Pero Turqua est cada vez ms dolida con Occidente, ms a raz de la postura de bloqueo a la condena contra el ataque israel a la Flotilla de la Libertad. Los turcos entienden que el acercamiento ruso a Occidente va en detrimento de sus expectativas de ingreso en la UE y en el intercambio comercial, especialmente en el caso del gas. Turqua se considera traicionada por Rusia, por lo que ha decidido retomar el acuerdo con Irn. Los ministros de Petrleo y Energa de Irn y Turqua firmaron en octubre (2) el inicio de la construccin del oleoducto, que durar tres aos y que permitir a Irn la exportacin de entre 50 y 60 millones de metros cbicos de gas diarios a Turqua y Europa. Se da la circunstancia que Irn es el segundo proveedor de gas natural a Turqua, despus de Rusia, con lo que el toque de atencin turco a los rusos es evidente. Les est diciendo que puede que ganen Occidente, pero les van a perder a ellos.

Al mismo tiempo, Rusia est perdiendo a pasos agigantados la influencia que tena en Irn. Durante la etapa de la Unin Sovitica, Irn era un importante mercado de armas convencionales y tecnologa nuclear civil (la central de Busher es el ejemplo ms claro). En contrapartida, Irn era un socio constructivo de Rusia en cuestiones de seguridad regional en Asia Central y del Sur. Tras la desaparicin de la URSS, Rusia se volc en los aspectos comerciales (Gazprom se convirti en la primera compaa transnacional extranjera en invertir en el yacimiento de gas de South Pars) y con Putin como presidente se establecieron acuerdos comerciales. La relacin se fortaleci de tal manera que Putin se convirti en el primer jefe de estado no musulmn en ser recibido por Al Jamenei, considerado el lder supremo de la Repblica Islmica. Pero todo cambi con la llegada de Medvedev a la presidencia.

Obsesionado con mejorar la relacin con EEUU, Medvedev ha llevado a Rusia a desandar el camino de los ltimos 20 aos respecto a Irn. Ya se han reducido las exportaciones de armas convencionales (no slo los misiles S-300) y se estn reduciendo las asistencias el lo referente a enriquecimiento de uranio y tecnologas de reprocesamiento. Al mismo tiempo, y pese a la retrica de que se opone a un ataque contra Irn, Rusia no ha presionado en ningn momento a EEUU para que ofrezca a Irn garantas de seguridad, es decir, de no ataque, en lo que atae al derecho iran a la investigacin nuclear.

Rusia contra China (y de nuevo Turqua)

El abandono de Irn por parte de Rusia est siendo aprovechado por China, hoy el pas con intereses estratgicos claros en la Repblica Islmica. No slo han sido los chinos quienes han dado este paso, sino los propios iranes, conscientes que sus problemas de seguridad bsica y necesidades nacionales y de poltica exterior slo se pueden asegurar a travs de un acercamiento a China.

Y los chinos estn viendo con preocupacin la deriva prooccidental de Rusia en unos momentos en que en Asia se est jugando una partida de ajedrez geopoltico importante. Asia se est convirtiendo en el principal escenario geopoltico del primer tercio de este siglo XXI en todos los aspectos: econmico, poltico y militar. Los coqueteos con la OTAN hacen de Rusia un pas hostil de cara a los chinos, y as hay que interpretar una curiosa, y significativa, iniciativa china: la celebracin de maniobras militares conjuntas con Turqua e Irn (3). Fueron unas maniobras navales y areas, las primeras de esa envergadura fuera de las fronteras chinas.

La coincidencia de dos hechos, la firma del acuerdo gasstico turco-iran y las maniobras militares, pone de relieve un nuevo mapa geoestratgico en el que ha tenido mucho que ver el movimiento pro occidental ruso. Dado que los pases europeos siguen automticamente los lineamientos de poltica exterior estadounidense (las sanciones unilaterales que acaban de aprobarse incluyen medidas contra la industria del petrleo y gas iran) los turcos planifican sus propios caminos energticos y los chinos se aseguran un mercado casi sin competencia.

Eso preocupa a Putin, pero parece que no a Medvedev. Para el presidente ruso, que apuesta por Rusia como un estado industrial y no por un exportador de materias primas, el que una empresa como Lukoil (participada por la estadounidense Conoco-Phillips) se haya sumado a la campaa de sanciones contra Irn deteniendo la entrega de gasolina y otros productos a los iranes argumentando las sanciones de la ONU no es criticable, mientras que para Putin no hay que perder cuotas de mercado en mbitos estratgicos. De ah que a travs de uno de sus principales colegas y valedores, el presidente de Gazprom Neft, Alexandr Dyukov, est intentando recuperar parte del terreno perdido intentando que Gazprom sea el sustituto de Lukoil en Irn. Que lo consiga o no est por verse an.

Lo que s es evidente es que la deriva prooccidental rusa est afectando a su relacin con China. En Beijing es vista como una manera nada discreta de erosionar la presencia estratgica china en el continente asitico y las acusaciones a Rusia de privar de seriedad a la Organizacin de Cooperacin de Seguridad de Shangai por su acercamiento a la OTAN se hacen cada vez ms frecuentes y pblicas (4).

Rusia y la OTAN (con Afganistn de fondo)

Medvedev y Putin ya no son complementarios, van por caminos separados. Mientras el presidente se dejaba querer y agasajar en la cumbre de la OTAN en Lisboa, su primer ministro negociaba en Bulgaria un nuevo acuerdo energtico (5) que pueda servir de sustituto al oleoducto gasstico que ahora pasa por Ucrania y que ha sido causa de no pocos enfrentamientos entre Rusia y este pas.

El acuerdo ruso-blgaro consiste en establecer una empresa conjunta que genere y ejecute un tramo del oleoducto South Stream, destinado al suministro de gas a Europa a travs del Mar Negro y los Balcanes para as prescindir del que atraviesa Ucrania. Este oleoducto es visto por la UE como un rival de su proyecto Nabucco, que tambin atravesar territorio blgaro, como una fuente alternativa al gas ruso.

Medvedev y Putin slo estn de acuerdo en una cosa: Afganistn. Rusia viene combatiendo junto a las tropas de la OTAN en Afganistn desde el verano con la excusa de combatir el trfico de drogas. En Rusia se habla de narcoagresin el importante trfico de droga, especialmente herona, que se genera en Afganistn y que se distribuye por toda la Federacin rusa a travs de Kirguizistn. Segn un informe de la Agencia para el Control del Narcotrfico de Kirguizistn, el volumen de droga intervenida en ese territorio fue en 2009 de 480 kilos de herona y 2.680 kilos de hachs (6).

Lo curioso es que los rusos lo venan denunciando desde 2008 sin que la OTAN hiciese nada para impedirlo. Esta es la razn que, desde Mosc, se aduce para justificar el acercamiento a la OTAN y las facilidades que acaban de acordarse en la cumbre de Lisboa para que Rusia facilite el trnsito por su territorio de material para la OTAN en Afganistn, sistemticamente atacado ahora en Pakistn, y que los rusos ofrezcan helicpteros a las fuerzas del gobierno colaboracionista afgano.

Notas:

(1) Alberto Cruz, China, Rusia y las sanciones a Irn http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article885〈=es

(2) Asia Times, 6 de octubre de 2010.

(3) As Safir, 11 de octubre de 2010.

(4) Asia Times, 16 de noviembre de 2010.

(5) Ria Novosti, 17 de noviembre de 2010.

(6) Alexandr Barentsev, El cuchillo kirguiz de narcticos en el cuerpo de Rusia http://es.fondsk.ru/articlelist.php?section_id=2

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor.

[email protected]

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1010 



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