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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-12-2010

Abocados al abismo

Khalid Amayreh
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


La decisin de la administracin Obama de abandonar los esfuerzos para persuadir a Israel de que renueve la congelacin de la construccin de asentamientos fue el ltimo golpe al proyecto de paz y unidad nacional del Presidente de la Autoridad Palestina (AP) Mahmoud Abbas.

Horas antes de que EEUU publicara tal comunicado, las palabras de Abu Mazen durante una entrevista televisada en Ramala a principios de semana albergaban an la conjuncin subordinante si. Abbas dijo que si las negociaciones de paz con Israel se venan abajo, los palestinos podran buscar el reconocimiento unilateral de las Naciones Unidas a un estado palestino en Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusaln Oriental, territorios de los que Israel se apoder en 1967, y ceder todo lo relativo a la polica a los israeles.

Si fracasan todos los esfuerzos, le dir a los estadounidenses y a los israeles: Venid y poned fin a todo esto. No puedo continuar as. No puedo presidir una autoridad que no existe. No, mantenedlo todo vosotros y liberarme de esta responsabilidad.

Al responder a otra pregunta sobre si realmente quera significar lo que haba dicho, Abbas contest: S, estoy dicindole esto a los israeles: Podis permanecer [en nuestra tierra] como ocupantes, pero la situacin no va a seguir como hasta ahora.

Los comentarios de Abbas parecen reflejar su profundo desencanto respecto al estril proceso de paz constantemente erosionado por la imparable construccin de asentamientos israeles, junto con los esfuerzos, a ritmo de tortuga y por lo general infructuosos, de la administracin Obama para conseguir que Israel acepte algn tipo de compromiso que pueda atraer a la AP para volver a las siempre inciertas negociaciones.

Adems, la amenaza de Abbas que no es la primera vez que formula- se produjo ostensiblemente una vez que la administracin Obama comunic de manera informal al liderazgo de la AP su fracaso para conseguir que Israel renovara la congelacin de asentamientos para poder dar una oportunidad a las negociaciones de paz.

Fuentes de la AP dijeron que no se haba recibido un mensaje final y que estaban an esperando tal mensaje de Washington. Al parecer, la administracin Obama estaba intentando inducir a Israel para que congelara parcialmente la expansin de los asentamientos durante 90 das a cambio de ayuda militar masiva y concesiones diplomticas que algunos comentaristas occidentales han tildado de payasada y escandalosas.

En verdad que no est muy claro si Abbas es totalmente serio en cuanto a cumplir su amenaza de disolver el rgimen de la AP. Los crticos describen el rgimen de la AP como una inmensa pero tentadora responsabilidad que impide la realizacin de la verdadera estatalidad e independencia palestinas.

La existencia de la Autoridad Palestina, nos guste o no, sirve para consolidar y perpetuar la ocupacin israel. La cifra de viviendas para colonos judos en los territorios ocupados se ha triplicado bajo el rgimen de la AP, e Israel utiliza a la AP para evadirse y evitar sus responsabilidades legales como potencia ocupante en virtud del IV Convenio de Ginebra, argument Hazem Kawashmeh, renombrado economista de Jerusaln Oriental. En realidad, Israel utiliza a la AP para decirle al mundo que la ocupacin ha terminado.

Kawasmeh seal que la AP estaba sumiendo el peor papel posible que cualquier institucin poda adoptar, languidecer bajo una ocupacin militar extranjera. Por esta razn es por lo que vemos cmo los miembros de las agencias de seguridad palestinas que EEUU entrena desaparecen cuando las fuerzas ocupantes asaltan las poblaciones palestinas para arrestar, reprimir o matar a los palestinos.

Los seguidores de ese punto de vista defienden que el pueblo palestino nunca va a permitir que le conviertan en rehn de una situacin en la que tienen que elegir entre una autoridad carente de soberana y una perpetua ocupacin militar. Sin embargo, un gran nmero de las carreras, medios de vida y bienestar financiero de sus ciudadanos ha llegado a estar inextricablemente entrelazado con la existencia y supervivencia de la AP. De ah que hablar de desmantelar la AP sea una cosa y llevarlo a cabo sobre el terreno otra.

Se estima que hay 130.000 funcionarios que reciben su salario de la AP al final de cada mes. Adems, hay 60.000-70.000 miembros del personal de seguridad distribuidos por varias agencias de seguridad que ayudan a establecer la ley y el orden, as como a mantener a raya los elementos contrarios a la paz un eufemismo para designar a los activistas islmicos-. Qu le sucedera a todos esos cientos de miles de personas si perdieran sus puestos de trabajo y fuentes de ingresos?

Por otra parte, qu haran las fuerzas paramilitares y de polica de la AP? Entregar sus armas, equipos e instalaciones a los israeles y marcharse a casa? Israel no siente precisamente mucho entusiasmo en cuanto retomar la responsabilidad de los asuntos cotidianos de tres millones de enojados y desilusionados palestinos. A pesar de la oposicin de algunos colonos mesinicos que queran tomar la tierra y expulsar a sus habitantes, Israel consider como algo bueno el establecimiento de un gobierno propio palestino, que le permita retener casi todos los recursos palestinos como potencia ocupante- mientras volcaba todas las responsabilidades competencia suya sobre el gobierno palestino.

De ah que resulte muy dudoso que aunque el liderazgo de la AP quisiera disolver su rgimen, Israel vaya a permitir el retorno del statu quo anterior (la situacin que prevaleca antes de la firma de los Acuerdos de Oslo en 1993). Tal situacin sera una pesadilla para los planificadores de la estrategia de Israel, cuyos clculos se basan en anexionar a Israel tanta tierra palestina, con tan poca demografa palestina, como sea posible.

Mientras tanto, la AP ha recibido un muy necesario apoyo moral de tres estados sudamericanos: Brasil, Argentina y Paraguay, que anunciaron que reconocan un estado-nacin de Palestina basado en las fronteras de 1967. Otros pases podran seguirles, lo que creara una nueva realidad e incluso un nuevo momentum en aras a la posible resolucin del conflicto de mayor duracin del mundo. El reconocimiento internacional hara tambin aicos los planes de EEUU y acarreara la vergenza y aislamiento diplomtico de Israel.

Fuente:

http://weekly.ahram.org.eg/2010/1026/fr3.htm



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