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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2005

El programa neoliberal del PSOE
Solbes comienza a aplicar la estrategia de Lisboa

G. Buster
Rebelin


El programa electoral del Gobierno socialista no supona una ruptura con el modelo de crecimiento neoliberal de los gobiernos del PP. En lneas generales acepta y hace suyas las directrices europeas en materia de coordinacin econmica y sus consecuencias sociales: el pacto de estabilidad, la poltica monetaria del BCE, la Agenda de Lisboa.

La propia composicin del Gobierno, situando al excomisario de economa europeo Solbes al frente de area econmica y de Miguel Sebastin como principal asesor econmico en Moncloa, fueron mensajes explcitos enviados a la oligarqua financiera, las grandes empresas y los mercados de cuales eran las intenciones del Gobierno.

En este primer ao, las iniciativas en poltica econmica y social han estado subordinadas a la fidelizacin de los votantes de izquierdas. No ha habido propuestas sustanciales de reformas neoliberales. El Presupuesto del 2005 estuvo ya marcado por los limites que impuso Solbes a la contencin del dficit heredado y a las exigencias de un mayor gasto social de Izquierda Verde (IU-ICV) y ERC. Pero el apoyo de los sindicatos, su carcter transitorio y las concesiones del Gobierno en materias importantes como la abolicin de la Ley de Acompaamiento limitaron tanto la capacidad de negociacin de la izquierda poltica como de resistencia de la izquierda social.

El PSOE ha cumplido en este perodo elementos sociales de su programa, como la subida del salario mnimo interprofesional, aunque sigue estando muy distante de la media europea y ha alentado el dilogo social, con una poltica de contencin de los salarios.

La ley de estabilidad presupuestaria

Pedro Solbes, ha presentado a los grupos parlamentarios de Izquierda Verde (IU-ICV) y a ERC su propuesta de modificacin de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Esta propuesta responde al compromiso adquirido por el PSOE ante sus socios de la mayora parlamentaria de izquierdas para su apoyo a los presupuestos del 2005.

La Ley de Estabilidad Presupuestaria fue un elemento esencial de la poltica neoliberal del PP. Estableca por ley un presupuesto cero, prohibiendo el endeudamiento del estado. Supona ahogar de antemano las reivindicaciones sociales de un mayor gasto social para hacer frente al importante dficit de un 30% (39,7% corregidas las cifras por el poder de compra) del Estado espaol en este terreno con la media de Europa. Justo en el momento en que se reduciran las ayudas estructurales de la UE, que han supuesto durante los ltimos aos una transferencia de casi un 1% del PIB espaol. La Ley Presupuestaria era un dogal que se pona a los trabajadores y trabajadoras en su lucha por mejorar sus condiciones de vida y los condenaba a ser ciudadanos europeos de segunda clase.

Izquierda Verde (IU-ICV) y ERC exigieron la modificacin de esta Ley Presupuestaria. No tena ningn sentido econmico para los intereses populares mantener un presupuesto cero por ley, en el mismo momento que el resto de la UE discute como flexibilizar el cors que supone el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, base la poltica restrictiva monetaria del Banco Central Europeo para mantener un euro fuerte. Prodi calific el Pacto de estupido y de ahogar a la economa europea, tras dos aos de recesin y tres intentos de recuperacin fallidos.

Lo asombroso es que el Pacto permite un endeudamiento presupuestario anual de un 3%. Aqu, en la Espaa del PP, ms papistas que el Papa, se recort a cero. El PP fue incapaz de cumplir su propio compromiso legal. Ha dejado un dficit presupuestario en el 2004 del 0,8%.

En las negociaciones de los presupuestos del 2005, como denunci IU, se acabaron imponiendo en este aspecto las tesis de Solbes, primando una concepcin monetarista de la estabilidad a la satisfaccin de las necesidades reales de los ciudadanos. Con el objetivo de asegurar su propio xito poltico, tanto frente a la derecha, como un gestor responsable, como de sectores socio-liberales de su propio electorado. Pero guardndose un margen de maniobra de concesiones si apretaban las exigencias sociales y desembocaban en movilizaciones.

Solbes ha frenado el gasto social que se exiga desde la izquierda y tiene margen en los ingresos indirectos y sobre todo en las cotizaciones sociales, para atribuirse dentro de un ao una reduccin del dficit inicial de 0'8% del PIB a un 0'1 o 0'2 % del PIB. Pero sobre todo se guarda otra carta en la manga que es el margen aun mayor que aportar la baja ejecucin del presupuesto actual 2004. Tras la liquidacin definitiva puede llegar a tener una no ejecucin entre el 30 y 40% que permitir la reubicacin de partidas de gasto corriente (oferta pblica de empleo), gasto de capital (inversin en Fomento y medio ambiente) y gasto de activos financieros (inversiones que no cotizan a efectos de dficit).

Una propuesta neoliberal inaceptable


En esta lnea -empezando a preparar ya los debates sobre el presupuesto del 2005 y la elaboracin del Plan Nacional para la aplicacin de la Agenda de Lisboa (que tendr que presentar en el prximo Consejo Europeo de abril)-, Solbes ha hecho una propuesta de reforma de la Ley Presupuestaria que aumentara el posible dficit al 1%.

Esta propuesta es totalmente inaceptable. Precisamente cuando los ministros de economa europeos esperan flexibilizar el Pacto de Estabilidad neoliberal en marzo y abrir una horquilla ms amplia que el 3% actual previsto, excluyendo gastos de infraestructuras, modernizacin industrial o inversiones en investigacin y tecnologa.

Izquierda Unida y ICV han rechazado esta propuesta. Asombrosamente, ERC parece aceptar un margen del 2%, por debajo del Pacto de Estabilidad europeo. Aceptar la propuesta presentada por Solbes supondra ceder cualquier margen de negociacin para defender las reivindicaciones sociales en el momento mismo en el que desaparecern gran parte de las ayudas estructurales y regionales europeas. Cuando adems, el dficit en gasto social no hace ms que crecer, porque es siete puntos inferior a la media de la zona euro. Supone hipotecarse para cuando el ciclo econmico espaol, que actualmente sigue creciendo un 2,7% frente a la media de la eurozona de un 1,8%, caiga inevitablemente por la reduccin de los mercados europeos y la demanda interna se estanque por los bajos salarios.

Un modelo de crecimiento arcaico e insostenible


El ciclo econmico alcista actual se alimenta bsicamente de la burbuja inmobiliaria, de la construccin y del enorme endeudamiento de las familias espaolas (110% de la renta nacional). Es un ciclo imposible de sostener a medio plazo. Es el resultado de la incapacidad de modernizacin real de las polticas econmicas neoliberales.

Los salarios, de los que en definitiva depende la demanda interna, siguen sufriendo retrocesos. En la renovacin de enero de 1.891 convenios, que afectan a 3,5 millones de trabajadores, la subida salarial ha sido de solo 2,7%, dos dcimas menos que en el 2004 y 4 dcimas por debajo de la inflacin oficial del 3,1%, que en realidad se situar ms previsiblemente alrededor del 3,5% este ao. Ya en el 2004 la clusula de revisin se coloc en el 3,61%, por una diferencia de 8 dcimas entre la inflacin prevista y la real. Pero la resistencia a cubrir todo el diferencial de la inflacin real por parte de las empresas es un doble sistema de erosin del nivel de vida de los trabajadores.

Mientras tanto, 2004 ha sido un ao de espectaculares beneficios y reparto de dividendos para todas las empresas espaolas. El 18,6% para los sectores no financieros y el 17,5% para la banca (que sube al 36,6% con los beneficios obtenidos en Amrica Latina). Pero no ha tenido contrapartidas en un aumento del empleo. La tasa de paro oficial solo se ha reducido en 4 dcimas y esta en el 10,4%, casi dos puntos y medio por encima de la media de la UE. Nuestro dficit de productividad con la UE sigue creciendo desde 1999 ms de 1,5 puntos y tiene una acumulacin de casi 6 con respecto a la media, lo que explica la alta inflacin de la economa espaola. Pero las inversiones en bienes de equipo siguen estando muy por debajo de la media europea y los aumentos de productividad tienen lugar bsicamente con un aumento de las horas trabajadas y reduccin de plantillas, es decir, aumentando la explotacin de los trabajadores.

Lo ms problemtico es que este modelo de crecimiento y desarrollo que se realiza contra los niveles de vida y la seguridad laboral de los trabajadores del estado espaol, es el que quiere propiciar la Estrategia de Lisboa. El Banco Central Europeo ya ha anunciado que aumentar paulatinamente los tipos de inters, a pesar de la recesin en la que vive la zona euro, con crecimientos del 1,8%. Ello forzar una nueva oleada de reformas del mercado laboral, de reestructuraciones, de privatizaciones y de deslocalizaciones. La Comisin vigilar a partir de abril los Planes Nacionales para la Estrategia de Lisboa de cada estado-miembro, para guiar los ritmos y objetivos de esta poltica neoliberal.

El argumento neoliberal vuelve a ser el conocido de que primero hay que crecer para poder despus repartir. Pero en la situacin econmica actual, en la que el ciclo depende de manera sustancial de la demanda, no se mantendr el crecimiento si antes no se produce una redistribucin sustancial que favorezca a los salarios y a la demanda interna. El paquete Solbes

El Consejo de Ministros del 25 de febrero anunci 100 medidas para aumentar la productividad de la economa espaola y varias reformas en un paquete Solbes que constituir el Plan nacional para la aplicacin de la estrategia de Lisboa.

Algunas de las medidas muestran el arcasmo del sistema econmico espaol, como el proteccionismo de los quioscos de venta de tabaco, cuya reglamentacin haba mantenido una concepcin casi asistencialista, o la unificacin de las tasas de notaras. Pero otras buscan ampliar la liberalizacin del sector servicios (como en el caso de las funerarias) o preparar el camino como en el caso de los ferrocarriles, parcelando RENFE en sectores ms o menos rentables. Los incentivos son sobre todo subvenciones fiscales, pasando del 10% al 15% para inversiones en I+D, la liberalizacin de las televisiones con la introduccin del cable o facilitar la constitucin de fondos de inversiones de riesgo.

Todo ello ir acompaado de un Plan de fomento empresarial (sin duda con nuevas subvenciones fiscales), una reforma fiscal (cuyo carcter progresivo sigue siendo erosionado con la recaudacin del IRPF, que el PP ha reducido en 7 puntos, a favor de los impuestos indirectos), una nueva reforma del mercado laboral y la referida reforma de la Ley de estabilidad presupuestaria.

Resistencia de los trabajadores?

Pero las seales de resistencia estn ah en Europa, creciendo desde 1995. Sus ltimos episodios han sido las luchas en Alemania contra el Plan Herzt IV, la huelga general en Holanda, la manifestacin del milln contra el presupuesto del 2005 en Italia, las masivas movilizaciones por las 35 horas en Francia.

En el estado espaol se dan las condiciones objetivas para una resistencia de los trabajadores, por una subida salarial, por el mantenimiento del sistema de pensiones frente a su privatizacin, contra las deslocalizaciones. La situacin de crecimiento econmico, el aumento relativo de la tasa de afiliacin sindical en los tres ltimos aos, permiten iniciar luchas por una renegociacin de los convenios al alza que supere ese magro 2,7% de subidas sin grandes temores a despidos.

La cuestin decisiva es si se dan las condiciones subjetivas. Las direcciones mayoritarias de CCOO y UGT siguen prisioneras de una concepcin de negociacin a la baja, sin movilizacin social, heredada del perodo anterior del PP. Sustituyen ahora la reivindicacin obrera por una negociacin por arriba con la patronal con enormes concesiones, como las ambigedades sobre el aumento del salario mnimo interprofesional, que era un compromiso electoral del PSOE que hay que obligarle a cumplir. Es increble que en Espaa el SMI este tras la ltima subida en 510 Euros, cuando la media de la zona euro est en casi 1.100, y la promesa del Gobierno sea situarlo solo en 600 Euros en esta legislatura.

Pero en las empresas, empieza a haber un cambio de percepcin sobre la situacin. Pesa mucho la inseguridad laboral debido a las subcontratas, que se pagan en decenas de muertos y cientos de accidentes, como hemos visto recientemente en Burgos o en la SEAT. Pero la tensin social comienza acumularse para exigir mejoras salariales, sin que los cierres por delocalizacin, como en Izar o Miniwatt sean decisivos, porque la tensin se da no solo en los sectores industriales ms afectados por la cada de la competitividad en el mercado mundial, sino tambin en gran parte del sector servicios orientado hacia el mercado interno.

En este sentido es esencial abrir un debate en la clase obrera sobre que beneficios le van a corresponder con este Gobierno del PSOE. Hay que transformar el No nos defraudes! en propuestas concretas y alternativas, sobre todo frente al giro social-liberal a la derecha que prepara Solbes. Hay que discutir en los sindicatos sobre cual es la tctica y la estrategia a seguir frente a la negociacin colectiva, la reforma de las pensiones que propone el FMI y la Comisin europea y las deslocalizaciones. Hay que preparar a IU para la negociacin de los presupuestos del 2006, para girar a la izquierda. Y hay que apoyar solidariamente cualquier lucha obrera que estalle, empezando a cambiar la correlacin de fuerzas con la patronal all donde se establece: en las empresas.

Algunos objetivos parecen evidentes:
*Por el aumento del SMI hasta alcanzar la media de la eurozona.
*Subidas en los convenios, al menos equiparables a la inflacin, de un 3,5% y exigencia de aplicacin plena de la clusula de revisin de los convenios.
*Contra las horas extras, reduccin de jornada hacia las 35 horas semanales.
*Por la aplicacin plena de las normativas de seguridad laboral y sanciones a las empresas que las incumplan.
*No a la reforma para la privatizacin parcial de las pensiones con fondos privados, como en la Administracin.
*Por una Ley de control de las deslocalizaciones, que impida la recalificacin de terrenos, exija la devolucin de subvenciones pblicas y prevea la creacin de fondos de un 50% del valor de las empresas para compensaciones a los trabajadores.
*No a la Ley de Estabilidad Presupuestaria de Solbes. No es necesaria ninguna ley existiendo ya el marco legislativo de la UE y la Ley de Presupuestos anuales.
*Por unos presupuestos del 2006 al servicio de los trabajadores y trabajadores, por un aumento del gasto social que permita comenzar a reducir el dficit social con Europa.




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