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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2011

Redes sociales y movilizaciones

Frei Betto
Alainet


El 7 de setiembre, da de la independencia del Brasil, sucedi algo nuevo: las calles fueron ocupadas por movilizaciones populares convocadas a travs de internet.

Las gentes salieron a caminar para protestar contra la corrupcin, el debilitamiento de la educacin, y a favor de la reforma agraria y la auditora de la deuda pblica, entre otros asuntos. Y pusieron el empeo para darle a las manifestaciones un carcter no partidista. Quien se atreviera a desfilar con las siglas de algn partido poltico sera excluido. El 7 de setiembre, pues, se unieron el Grito de los Excluidos y el grito de los indignados.

Las calles del Brasil, hasta hace poco acostumbradas a ver, en los ltimos tiempos, apenas manifestaciones de evanglicos, gays y defensores de la liberacin de la marihuana, volvieron a ser escenario de presin poltica y de reivindicacin popular.

El poder reivindicativo de las redes sociales es innegable, pues tienen una capilaridad que supera a cualquier otro medio de comunicacin. Y carecen de censura o de publicidad engaosa.

Sin embargo hay dos limitaciones que pueden afectar seriamente los efectos de la movilizacin ciberntica. La primera la falta de propuesta. No basta con gritar contra la corrupcin o con aprobar la limpieza llevada a cabo por la presidenta Dilma Rousseff. Es necesario exigir una reforma poltica y proponer criterios y mtodos.

La reforma poltica con el actual Congreso -compuesto en su mayora por parlamentarios capaces de absolver a una diputada federal sorprendida y filmada recibiendo soborno- es como creer que Al Bab sera capaz de castigar a sus 40 ladrones

Primero hay que reformar o, mejor, renovar el Congreso para, seguidamente, establecer una reforma poltica mnimamente decente. De modo que sean instituidos mecanismos que pongan fin a las dos hermanas gemelas madrinas de la corrupcin: la inmunidad y la impunidad.

Dicha renovacin debe comenzar, el ao que viene, por la eleccin de alcaldes y concejales, todos sometidos a la criba de la Ficha Limpia, y obligados a presentar metas y objetivos, tal como lo propone el Movimiento Nuestra So Paulo.

La segunda limitacin es el carcter no partidario de las manifestaciones. En s es algo positivo, pues impide que algo nacido de la movilizacin ciudadana llegue a convertirse en palanca electoral de ste o de aquel partido poltico.

En democracia no se ha inventado nada mejor para representar los anhelos de la poblacin que los partidos polticos. Ellos constituyen la mediacin entre la sociedad y el Estado. El peligro est en que las manifestaciones no lleven a la eleccin de candidatos ticamente confiables e ideolgicamente comprometidos con las reformas de estructuras, como la poltica y la agraria. O que desemboquen en algo peor: el voto nulo.

Quien tiene repugnancia de la poltica ser gobernado por quien no la tiene. Por eso los malos polticos esperan que todos tengamos repugnancia de la poltica, de modo que ellos queden en paz, entretenidos con sus trapicheras, embolsando nuestro dinero y ampliando sus regalas y sus patrimonios.

Las redes sociales son hoy lo que el gora era para los griegos antiguos y la plaza para nuestros abuelos: lugar de libre expresin, de informacin y de movilizacin. Fueron ellas las que llevaron a tunecinos y egipcios a las calles para derribar gobiernos despticos. Son ellas las que divulgan en tiempo real las atrocidades practicadas por las tropas usamericanas en Iraq y en Afganistn.

Las redes sociales tienen, sin embargo, su lado oscuro y perverso: la prostitucin virtual de adolescentes que exhiben su desnudez; el estmulo a la pedofilia; la difusin de material pornogrfico; la incitacin a la violencia; la propaganda de armas; el robo virtual de contraseas de tarjetas de crdito y de cuentas bancarias.

Espero que no tarde mucho el da en que las escuelas introduzcan en sus currculos la materia Redes Sociales. Nios y jvenes sern entonces educados en el uso de tan importante herramienta, mejorando la mirada crtica, el sentido tico y, especialmente, la sntesis cognitiva, que permita extraer sentidos o significados del flujo incesante de informaciones y datos.

Gracias a internet cualquier usuario puede convertirse en sujeto poltico y protagonista social, abandonando el papel pasivo de mero espectador. Resta vencer el individualismo y el comodismo y salir a la calle para convertirse en fuerza poltica.

Frei Betto es escritor, autor de la novela Minas del oro, entre otros libros.
http://www.freibetto.org

Fuente: http://alainet.org/active/49571

(Traduccin de J.L.Burguet)


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