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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2011

Misiles en Rota: Zapatero y la guerra del siglo XXI

G. Buster
Sin Permiso


El pasado 5 de octubre, el Presidente Zapatero anunci en una rueda de prensa celebrada en la sede de la OTAN en Bruselas, junto al Secretario de Defensa de EE UU, Leon Panetta, y el Secretario General de la OTAN, Anders Rasmussen, que la base naval de Rota acogera de manera permanente a cuatro destructores de la Armada de EEUU dotados con el sistema Aegis, punta de lanza del sistema antimisiles. Roto el embargo de la noticia, la prensa anunci estupefacta que la decisin unilateral de Zapatero, previa a un acuerdo del Consejo de Ministros y con el Parlamento disuelto, era el resultado de ms de dos meses de negociaciones secretas, de las que slo habia sido informado el dirigente de la oposicin Mariano Rajoy.

Si difcil resulta encontrar razones, no menos difcil es hallar calificativos para la decisin de Zapatero y su posterior ejecucin. Es, por lo pronto, una ruptura con todos los mecanismos democrticos previstos en la Constitucin espaola, con los terminos de la integracin de Espaa en la OTAN. Es, adems, una transgresin de los elementales procedimientos diplomticos que aconsejan no comprometerse con un Acuerdo que implica peligro de guerra sin haber ledo su texto. Porque ste no se redactar hasta que no tengan lugar unas negociaciones que implicarn inevitablemente la adicin de un nuevo anejo al Convenio de Cooperacin para la Defensa entre Espaa y EE UU de 1988. Un texto de por si prolijo, dificil de gestionar, que fue enmendado por el Gobierno Aznar en 2002 cuando se uni a la "guerra contra el terrorismo" del Presidente Bush, y que se suma a otros 33 acuerdos de defensa entre Espaa y Estados Unidos actualmente en vigor, entre ellos el Memorandum de Acuerdo para el apoyo al ciclo de vida de buques equipados con sistemas Aegis (fragatas F-100) de 2002, que desarrollaba la Declaracin de intenciones sobre este mismo asunto del ao 2000.

Es decir, que la participacin de Espaa en el sistema antimisiles viene de hace ms de una dcada, y que la actual estructura de la armada espaola est completamente determinada por esta participacin, porque sus cuatro fragatas de la clase lvaro de Bazn en servicio (y una ms en construccin), que forman el grupo de escolta del portaviones Principe de Asturias, estn todas ellas diseadas para integrar el sistema Aegis.

Lo que altera sustancialmente el nuevo acuerdo no es, por lo tanto, esa completa integracin de la Armada espaola en la estrategia militar de EE UU y de la OTAN, sino un cambio sustancial en la utilizacin de la base naval de Rota, que pasa a ser puerto permanente de cuatro destructores de la armada de EE UU, con unos 1200 militares norteamericanos de apoyo y la utilizacin de los astilleros Navantia de Cdiz para las reparaciones y mantenimiento que precisen. Y por esta razn ser imprescindible, tras la negociacin entre las partes, un anejo adicional al Convenio de Defensa, o cualquier otro mecanismo legal que lo modifique. Ser entonces cuando el previsible futuro gobierno de Rajoy lo comunique formalmente a unas Cortes con probable mayora absoluta del PP.

A qu, pues, la precipitacin de Zapatero?

Ms all de los barruntos psicoanaliticos de venganza contra su propio partido ha humillado al desnortado candidato Rubalcaba y ha desairado a la Ministra de Defensa (candidata del PSC por Barcelona), dejndoles mudos y con carita de pasar por all , la primera razn alegada por el propio Zapatero pasar sin duda a los libros de historia: se tratara de una medida anticrisis, para luchar contra el paro, ya que proporcionar ms de mil puestos de trabajo. El general Miguel Angel Ballesteros, director del Instituto Espaol de Asuntos Estratgicos, no ha dudado en corregirle: "no puede medirse por los puestos de trabajo (...) es una apuesta clara por convertir a Espaa en un socio leal y fiable de la OTAN y EE UU".

La segunda razn, adelantada por los servicios de prensa del Ministerio de Defensa, muestra la flexibilidad y comprensin de Espaa con sus aliados, aun al precio de torcer sus propios mecanismos democrticos: Obama necesita presentar la partida de adecuacin de la base de Rota para acoger antes de 2014 a sus cuatro destructores en el prximo presupuesto de EE UU, que debe ser votado en noviembre de este ao. Y Zapatero, con la aprobacin de su Gobierno dos dias despus, a pesar de no haber elaborado sus propios presupuestos para el 2012 por el adelanto de la convocatoria electoral, hace suya esta imperiosa necesidad de despliegue militar del sistema antimisiles contra Irn, haciendo votos evidentemente para que Obama sea capaz de obtener el apoyo bipartidista necesario para la aprobacin de sus presupuestos.

El sistema antimisiles Aegis

El sistema de defensa antimisiles Aegis (1) fue iniciado en la dcada de los aos 80, como parte mvil de la Iniciativa de Defensa Estrategica del Presidente Reagan. Su objetivo, que recibi el calificativo de la "Guerra de las Galaxias", era dotar a EE UU de la capacidad de destruccin de un ataque de misiles interbalsticos nucleares fuera de la atmosfera terrestre. Desde un punto de vista estratgico supona cuestionar toda la lgica de la "destruccin mutua asegurada" en la que se basaba el equilibrio militar nuclear entre bloques y obligar a la URSS a reiniciar una carrera armamentistica nuclear a costa de aumentar exponencialmente la deuda fiscal de EE UU.

La crisis terminal de la URSS, los dificultades tecnolgicas y el crecimiento geomtrico de la deuda fiscal de EE UU obligaron desde los aos 90 a una continua redefinicin del programa de defensa antimisiles, que de su inicial concepcin satelital paso a instalaciones fijas en tierra, primero, para, finalmente, convertirse en un sistema naval, el actual Aegis. Tras tener ms exito en la intercesin que las pruebas terrestres, el sistema naval fue adoptado por el Presidente Bush a finales de 2004.

Razones polticas aconsejaron tambin el caracter naval del programa antimisiles. A pesar de situar a Irn y Corea del Norte como principales focos de posibles ataques con misiles, las administraciones Bush y Obama siguieron presionando para situar en Repblica Checa o Rumana el sistema de radares de alerta temprana y en Polonia la base de los misiles interceptores, con una clara funcin geoestratgica frente a Rusia y China. Ante el alcance de las protestas rusas y las dificultades con la opinin pblica europea, Obama intent su fallida reorientacin de poltica exterior anunciando en septiembre de 2009 la prioridad de despliegue del sistema naval. El programa del sistema antimisiles de la Fuerza Area fue cancelado a favor de nuevos desarrollos para el sistema Aegis, incluyendo una versin terrestre adaptada de la naval. En el complejo militar-industrial de EE UU las empresas que se benefician son: Boeing, Alliant Techsystems, Honeywell, John Hopkins University Applied Physics Laboratory y el Lincoln Laboratory del MIT. El gasto anual fiscal previsto de 2011 a 2015 es de unos 2.200 millones de dlares.

Pero la flexibilidad de Aegis le permite ser mucho ms que un sistema de defensa antimisiles para convertirse en realidad en el paradigma estratgico de la guerra naval en los proximos cincuenta aos. El Secretario de Defensa Leon Panetta se ha encargado de recordarlo en la rueda de prensa de Bruselas. Su sistema de alerta temprana le capacita para iniciar de manera automtica una respuesta defensiva ante el lanzamiento de cualquier misil contra una nave u objetivo, pero tambin le da una capacidad ofensiva preventiva contra bases de misiles fijas o mviles. De hecho, todas las marinas de la OTAN, adems de las de Japn, Corea del Sur y Australia han reestructurado sus fuerzas navales dando la prioridad al sistema Aegis, cuyo control reside en sistemas de alerta temprana y de computacin de EE UU. Independientemente de que se dote al sistema Aegis de misiles interceptores SM-2 o SM-3, los sistemas electrnicos integrados de todas las naves de guerra de nueva generacin parten de la arquitectura de Aegis.

A pesar de las protestas rusas y chinas, por razones geoestratgicas de contencin, EE UU sigue teniendo previsto desplegar el sistema de radares de alerta temprana en Rumana en 2015 y una base de lanzamiento terrestre de misiles SM-3 en Polonia en 2018. Ello lo indica el punto al que el paradigma militar industrial desarrollado a partir de Aegis por la armada de EE UU ha modificado los escenarios y modalidades de posibles conflictos blicos, integrando completamente el uso de misiles tcticos de diferentes tipos de cabeza. Tras ms de catorce aos de bloqueo absoluto en la Conferencia de Desarme, la realidad es que se ha iniciado una nueva carrera armamentistica a partir de los desarrollos del programa Aegis, carrera en la que lleva ya una considerable ventaja EE UU y que le ha permitido jerarquizar y subordinar a sus intereses estratgicos para la guerra del siglo XXI las politicas de defensa de sus aliados militares.

En este esquema, Rota se convierte en la base avanzada de despliegue de los destructores del sistema Aegis en el Mediterrneo. De los cuatro previstos, dos patrullarn en alta mar de manera continua, uno estar en reserva y el cuarto en reparaciones o mantenimiento. La primera lnea de este sistema se sita en Israel, que alberga tanto los radares de alerta temprana como misiles Patriot, con alcance en la mayor parte de Oriente Medio. Pero la red del sistema de defensa antimisiles se extiende tambien al Pacfico occidental, en el que Japn es el socio privilegiado de la Armada de EE UU, en el Ocano Indico y en el Atlntico norte (con base en Paises Bajos), con unos 36 buques de guerra de EE UU dotados de misiles interceptores SM-3 y casi el mismo nmero de naves de pases aliados con misiles de menor capacidad de alcance.

La opacidad de definicin y gestin de los intereses en materia de defensa

No cabe sino constatar cunto han aprendido las distintas Administraciones de EE UU en la utilizacin de los ritmos a la hora de negociar con el Reino de Espaa y en el aprovechamiento de la debilidad de sus gobiernos en los periodos pre- y post-electorales. En los meses previos a las elecciones de 2004, el Gobierno Aznar acept un acuerdo de colaboracin con EE UU para situaciones de emergencia en el traslado de prisioneros de guerra a Guantnamo que permiti que se situaran en Rota aviones de recambio en caso de algn fallo de los que hacan el recorrido desde Afganistan por el corredor del estrecho de Gibraltar, acuerdo del que las Cortes solo tuvieron conocimiento aos despus. Ahora, con luz, aunque con premeditacin y sin taqugrafos, con las Cortes disueltas, se llega a un acuerdo de mucho ms alcance: un acuerdo que convierte a Rota en objetivo preventivo de cualquier ataque con misiles contra EE UU y sus aliados europeos.

Sigue existiendo, por lo tanto, una lgica de definicin de los intereses nacionales que se situa ms all de los habituales mecanismos democrticos-constitucionales. Una lgica y unos intereses del complejo militar-industrial, que no por pequeo en comparacin con otros pases es menos real, y cuyos mecanismos siguen funcionando de manera opaca. Tal es el caso del sistema Aegis en la Armada espaola desde el ao 2000, independientemente del gobierno de turno, de la composicin de la Comisin de Defensa del Congreso de los Diputados y de la bonanza econmica o de las dificultades presupuestarias. De un presupuesto de defensa espaol de unos 8.800 millones de euros anuales, cunto se destina a Aegis? Por lo pronto, hay que sumar el precio de las cinco fragatas de la clase lvaro de Bazn, que ha permitido mantener los astileros de Navantia abiertos, a pesar de una deuda acumulada en el programa de adquisiciones de defensa que el diario El Pas cifraba en 26.000 millones de euros, a renegociar hasta el ao 2030.

Todo ello demuestra una vez ms la necesidad urgente de una revisin en profundidad del Acuerdo de Cooperacin por la Defensa entre Espaa y EE UU de 1988 en el marco de una definicin democrtica de cules son los intereses nacionales en materia de defensa por parte del Congreso de los Diputados. No se puede seguir alegando sistemticamente el art. 96 de la Constitucin para ocultar tras la responsabilidad de la direccin del Gobierno la definicin y gestin de intereses en una materia esencial de la soberana popular como es la preparacin para la guerra. Desgraciadamente, a pesar de algunos avances en la Ley de Defensa sobre el permiso del Congreso para el envo de tropas al exterior, la lgica seguida ha sido muy otra, como lo demuestra la aprobacin en junio de la Nueva Estrategia Espaola de Seguridad, cuya elaboracin coordin Javier Solana, por el Consejo de Ministros: subordinar la defensa del Reino de Espaa a los intereses estratgicos de EE UU.

NOTA:

(1) Ronald ORouke, Navy Aegis Ballistic Missile Defense (BMD) Program: Background and Issues for Congress, Congresional Research Service (2010), (http://fpc.state.gov/documents/organization/141600.pdf)

Gustavo Bster es miembro del Comit de Redaccin de SinPermiso.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4487



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