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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2011

El proceso de paz en Euskal Herria

Manuel Tapial
Rebelin


Hace pocos das, ETA comunic su cese definitivo, que cierra y que esta dispuesta a caminar por un largo proceso de desarme facilitando una reconciliacin necesaria en Euskadi. Este anuncio ha pillado a pocos por sorpresa. Tras producirse, todos los partidos polticos le daban la credibilidad y la importancia que el historico comunicado tiene y se apresuraban a solicitar de la banda su disolucin y una reparacin a las vctimas , y los menos, emplazaban a un dialogo inmediato para la entrega de las armas y una solucin para presos, refugiados y exiliados. Este anuncio tambin ha tenido retractores, algunas de las vctimas de ETA movidas por el dolor de pensar en ver a quienes mataron a sus familiares en la calle, y algunos militantes del PP que seguramente ven en l, un riesgo considerable a sus inversiones econmicas en las empresas de seguridad privada que han dado el servicio de escoltas a la mayora de cargos protegidos en el Pas Vasco.

Son miles las familias implicadas en el conflicto que se da en Euskadi, decenas de miles. Por un lado, estan las familias de las vctimas de ETA, 829 familias dolidas y con traumas a las que no se las puede pedir el olvido. Por el otro lado, miles de familias de militantes de ETA que por el simple hecho de ser familiares de etarras han sufrido el castigo de la dispersin y el dolor de sus familiares presos y torturados. Pero estas no han sido las nicas vctimas del conflicto, tambin estan los movimientos sociales de Euskadi que, bajo la lgica del todo lo que se mueva es ETA, durante todos estos aos han menguado en activistas e incluso algunos de ellos han sido criminalizados y perserguidos por las fuerzas de seguridad del estado, independientemente de si tenan vinculacin alguna con el entorno.

El historico anuncio de ETA, abre la posibilidad de cerrar heridas y normalizar una convivencia en paz en todo el territorio espaol porque pese a que desde los plpitos de la poltica, unos y otros, se han apresurado a desmentir que existe conflicto alguno y que no hacen falta mediadores, la realidad demuestra que hay un deficit democrtico que ha sido el germen que ha venido polarizando una sociedad desde siempre dividida; el nacionalismo vasco y el nacionalismo espaol.

En este proceso de normalizacin, las vctimas, unas y otras, son simplemente vctimas y hay que recordarlas pero no hay que confundir un estatus de vctima con el de agente poltico activo en la resolucin del conflicto. A nadie se le escapa que con tantisima gente afectada por tantos aos de conflicto en el Pas Vasco, la teoria de los vencedores y vencidos es interesada y mas teniendo en cuenta el proceso electoral en el que estamos sumergidos. No puede haber reconciliacin si no ganan todos. No puede haber convivencia si no hay una aceptacin de todas las realidades polticas.

Hace aos que Elkarri, embrin de lo que hoy se conoce por Lokarri, viene trabajando en el sentido de favorecer el encuentro entre las partes y trabajando en la sombra para que el estado espaol y ETA hablen y reconozcan los crimenes que ambos han cometido en este largo caminar; unos, 829 vctimas, los otros, torturas y asesinatos y castigos selectivos a los presos. Ambos han de hablar, cerrar este capitulo y buscar los caminos que abran la reconciliacin er el discurso de Elkarri y de alguna manera venan a decir; hay que entender que igual que las familia de Ernes Lluch o Miguel Angel Blanco no podrn olvidar el asesinato del militante socialista o del concejal popular, las familias de Lasa y Zabala tampoco podrn olvidar que fueron torturados y posteriormente enterrados en cal viva o dicho de otra manera, hay que entender que igual que los familiares de Lasa y Zabala no podrn olvidar que fueron torturados y asesinados posteriormente enterrados en cal viva, los familiares del militante socialista Ernes Lluch o los familiares del concejal popular Miguel Angel Blanco tampoco podrn olvidar sus asesinatos.

En 1998, John Hume y el unionista Trimble fueron reconocidos con el premio Nobel de la PAZ por los esfuerzos que desembocaron en los acuerdos de Paz en Irlanda del Norte. Tal vez, el prximo premio Nobel de la Paz debera de recaer en Jesus Eguiguren y Arnaldo Otegui, posiblemente las personas que mas han hecho para que las partes en conflicto se encuentren y que hoy nos veamos en un escenario de paz y esperanza. Sin duda significara un aval a un proceso necesario e irreversible.

Manuel Tapial, activista social.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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