Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-11-2011

La cooperacin entre Rusia y China
El nuevo enfoque geoestratgico que pone fin al poder de Occidente

Alberto Cruz
CEPRID


Rusia est a punto de dar un giro de gran calado a su poltica exterior. La esquizofrenia en que ha vivido durante el mandato de su actual presidente, Dmitri Medvdev, est tocando a su fin (1). Medvdev haba venido impulsando un notable giro pro estadounidense y pro occidental a la poltica exterior en temas como el programa nuclear de Irn, la OTAN o Libia (justific los bombardeos) para, supuestamente, impulsar la modernizacin del pas. El primer ministro, Vladimir Putin, entenda justo lo contrario, que slo una Rusia con pleno control de los recursos energticos (uno de sus principales rubros de exportacin), as como la recuperacin del terreno con los antiguos aliados en la poca de la Unin Sovitica, mantendr al pas plenamente independiente y con voz en el mbito geopoltico al tiempo que conseguir el montante econmico suficiente para impulsar la modernizacin. En el caso de Libia, Putin critic con dureza a la OTAN por sobrepasar los aspectos recogidos en la Resolucin de la ONU respecto al embargo areo y los bombardeos contra la poblacin civil.

La batalla entre ambos, que para algunos como el Partido Comunista de Rusia no es ms que una moneda de dos caras, se ha decantado a favor del segundo. A pesar de pertenecer al mismo partido, Rusia Unida, Medvdev y Putin mantenan una sorda pugna por la nominacin a la presidencia en las elecciones de la primavera de 2012 que se ha resuelto con el menor de los males: el intercambio de cargos. Qu les ha llevado a esta eclctica postura? El triunfo del Partido Republicano de EEUU en las elecciones de noviembre de 2010. Una de las primeras iniciativas tomadas por los republicanos, que dominan el Congreso estadounidense, fue paralizar la ratificacin del nuevo tratado START de control de las armas nucleares estratgicas. Otra, de no menor calado, la aceleracin de la estrategia militarista significada por el llamado escudo antimisiles que se ubicar en pases fronterizos con Rusia y que ste pas ve como una amenaza directa.

Medvdev llevaba a gala que haba arrancado a Obama la necesidad de consensuar con Rusia el proyecto de defensa antimisiles. Pero la realidad es que EEUU no consensua este tema con nadie, simplemente impone. Este asunto, muy delicado en Rusia, ha ido mermando las posibilidades de Medvdev y reforzando Putin, que siempre haba manifestado que tena que existir una garanta expresa por parte de EEUU de que el citado proyecto no iba dirigido contra Rusia. Un ao despus, el tiempo da la razn a Putin al constatarse esta realidad. El ministro de Asuntos Exteriores ruso ha calificado la actitud de EEUU de insincera al negarse a dar garantas jurdicas sobre que dicho escudo no apuntar a Rusia (2).

Por lo tanto, las posturas de Putin sobre poltica exterior salen notablemente reforzadas mientras Medvdev se hunde en el ostracismo aunque vaya a ser el nuevo primer ministro. Si durante la presidencia de ste ha habido dos actores claros y muchas veces contrapuestos, l y Putin, durante la venidera presidencia de Putin slo habr una voz en poltica exterior. Y esa voz cada vez estar ms alejada de Occidente, olvidndose de los coqueteos de Medvdev con la OTAN, por lo que volveremos a ver campaas polticas y mediticas contra Putin como las que se lanzaron durante su anterior etapa como presidente (envenenamiento de espas, asesinato de periodistas, encarcelamiento de oligarcas aliados de Occidente, etc). Adems, el intercambio de puestos enroque, segn los analistas rusos- refuerza a Rusia Unida de cara a las elecciones de 2012 puesto que da una imagen de unidad en unos momentos en los que era ms evidente que nunca las dos posturas que mantenan ambos dirigentes, polarizando a la opinin pblica y abriendo espacios cada vez mayores a la oposicin de izquierdas. No en vano, cada vez un mayor segmento de la poblacin rusa manifiesta su aoranza respecto a la URSS y nada ms y nada menos que un 25% del electorado de Rusia Unida se mostraba dubitativo ante la decisin de volver a votar a esta formacin.

El acercamiento a China y el fin del dlar

Putin acta ya, de hecho, como presidente. Dando un giro de 180 grados respecto a la relacin anterior con China se pasa ahora de enemigo a aliado y se plantea una relacin estratgica entre los dos pases como forma de crear un contrapoder efectivo, tanto poltico como econmico y militar, a Occidente.

Nada ms haberse hecho el anuncio de que Putin sera el candidato a presidente, es decir, el sucesor de Medvdev, realiz su primer viaje al exterior. Destino: Beijing. Un viaje, del 9 al 12 de octubre, al que en Occidente no se dio la importancia que tiene. Tal vez en la conviccin que aquello que no se publica, no existe. Pero ese viaje era crucial por tres cuestiones: la primera, porque dejaba bien claro que el papel de Rusia en poltica exterior ya no tena en cuenta a Occidente; la segunda, porque se planteaba una cooperacin energtica de gran calado muy alejada de la moribunda Europa -Rusia es el mayor productor mundial de energa, China el mayor consumidor-; la tercera, porque dicha visita se produca la misma semana en que ambos pases haban vetado la resolucin que Occidente haba presentado en la ONU contra Siria. Una muy rara asociacin entre Rusia y China puesto que en contadas ocasiones ha coincidido el veto comn sobre alguna cuestin.

Rusia y China nunca han tenido una coincidencia de intereses en Oriente, Prximo o Lejano, y su veto conjunto anuncia que van a tener un papel mucho ms protagonista en esas reas a partir de ahora. Dejan muy patente que no habr otra Libia y eso supone un enfrentamiento directo con EEUU y la UE y un anuncio muy a tener en cuenta: rusos y chinos han dicho basta a la prepotencia occidental.

La candidatura de Putin a la presidencia ha sido acogida por China con toda clase de bendiciones. Su vuelta [a la presidencia] es digna de ser bienvenida por todo el mundo, porque las polticas interna y exterior de Rusia tendrn mayor estabilidad y previsibilidad, lo cual es beneficioso para la estabilidad de las relaciones internacionales, especialmente para el desarrollo de las relaciones bilaterales con China, dice Wang Haiyun, vicepresidente del Instituto de Historia de las Relaciones Chino-Rusas (3).

En este caso el acadmico fue mucho ms discreto que los polticos. El presidente chino, Hu Jintao, dijo que se iniciaba una era de relacin estratgica integral. Putin, por su parte, fue mucho ms agresivo: La relacin entre los dos pases no encontrar problemas en ninguna esfera. () Hay que terminar con la parasitaria dominacin del dlar (4).

Putin puede ser cualquier cosa, pero no un tonto. La referencia al dlar la hizo en un momento clave puesto que tres das antes de su visita a Beijing el Senado de EEUU haba amenazado a China con una guerra comercial si no reevaluaba su moneda para favorecer el comercio mundial es decir, el de EEUU- dado que para los estadounidenses est infravalorada y eso favorece las exportaciones chinas. En estos momentos es China quien tiene un supervit comercial con EEUU de 273.000 millones de dlares y no al revs. El fin de la era americana est mucho ms cerca de lo que se cree.

Aunque los chinos no son tan agresivos y tienen como premisa salvaguardar las relaciones con EEUU, la nueva relacin con Rusia es equivalente a una situacin de ganar-ganar. La visita de Putin termin con la firma de 16 acuerdos econmicos y comerciales por valor de ms de 6.000 millones de euros, la inversin china de 1.100 millones de euros en un complejo industrial de fundicin de aluminio en Siberia y la creacin de un fondo comn de inversiones de otros 1.000 millones de euros. Rusia, por su parte, va a surtir de petrleo a China a travs del oleoducto Skovorodino-Daqing. Hasta ahora la presencia rusa en China era lenta y limitada, por lo que el salto que se da es espectacular sobre todo cuando entra en escena la joya de la corona rusa: Gazprom, el primer exportador de gas natural del mundo. China refuerza su taln de Aquiles, el suministro energtico, y afianza su protagonismo mundial.

El comercio entre los dos pases fue en 2010 de 54.000 millones de euros y en virtud del nuevo acuerdo se espera llegar a los 65.000 millones de euros en 2011, estipulndose en 95.000 millones para el ao 2015 y en 200.000 millones para el 2020. Es decir, cuando Putin acceda a la presidencia en 2012 todo su mandato va a estar centrado en este objetivo y Europa y EEUU quedarn relegadas en la estrategia rusa puesto que los aliados occidentales han hecho todo lo posible por dificultar los acuerdos de suministro de gas ruso a Europa (recurdese el conflicto con Ucrania por el gas). Adems, rusos y chinos han estipulado que ese intercambio comercial no tiene por qu estar basado en el dlar.

Los chinos dejan a los nuevos socios el enfrentamiento con Occidente y ellos se benefician de todo. Salvo que EEUU d el paso que quieren los republicanos en la guerra comercial. Entonces China tendr que actuar y por eso en EEUU existe un lobby al revs: las principales multinacionales con intereses en China estn presionando al Senado para que no se apruebe una ley que ser muy peligrosa para sus intereses, lo que herira an ms la economa estadounidense.

El nuevo bloque poltico-militar: la Unin Euroasitica

La nueva relacin estratgica entre Rusia y China tiene tambin como objetivo la creacin de un bloque poltico, econmico y militar que sirva de contrapeso a EEUU y la UE, la denominada Unin Euroasitica. Es un viejo sueo ruso que plantea la creacin de un nuevo polo que haga frente a Occidente. En el lenguaje diplomtico ruso, dicha Unin Euroasitica debe convertirse en un puente efectivo entre Europa y la dinmica regin de Asia-Pacfico. Por eso, reactivan los ejercicios militares conjuntos, su papel en el eje BRICS y se da un nuevo aire a la decada Organizacin para la Cooperacin de Shanghi (OCS).

De la OCS forman parte Rusia, China, Kazajstn, Kirguistn, Tayikistn y Uzbekistn y a sus reuniones acuden como invitados Irn, que ha solicitado su adhesin plena, Pakistn e India, que no puede quedarse al margen del nuevo orden regional y mundial aunque coquetea tanto con EEUU como con la OTAN (Rusia y China no van a dar ningn paso con India hasta estar seguros que este pas no es el caballo de Troya de EEUU en la Unin Euroasitica). Lo mismo pasa con Turqua, miembro de la OTAN, que ha solicitado ser considerado socio de dilogo de la OCS. Afganistn, Sri Lanka y Mongolia han pedido recientemente ser admitidos en calidad de observadores.

En los ltimos dos aos la OCS ha sido mantenida casi en hibernacin y China haba acusado a Rusia de privar de seriedad a la OCS por el acercamiento a la OTAN que impuls Medvdev. Sin embargo, el pasado mes de julio celebr una reunin crucial en Kazajstn. Para sorpresa de casi todos, lo que se discuti fue no slo el reforzamiento de la cooperacin militar sino la adopcin de una nueva moneda global y la creacin de un banco de desarrollo. Por qu es importante esta revitalizacin de la OCS? Pues porque estamos hablando de una alianza que engloba a pases que cuentan con casi la mitad de la poblacin mundial.

Lo que hay en marcha es una OCS que combina aspectos de una alianza militar como la OTAN con las ventajas econmicas de una unin entre pases como la UE o la UNASUR, solo que con mucha ms poblacin y en constante crecimiento. El proceso se est acelerando y ya se est preparando una nueva reunin, esta vez el San Petersburgo, en la que se va a discutir el fortalecimiento de la cooperacin entre los Estados miembros de la OCS en diversos mbitos, entre ellos la agricultura, la economa y el comercio, las finanzas, la tecnologa y la energa, entre otros (5). Incluso el FMI y el BM se ven amenazados con la posible instauracin de una nueva moneda para las transacciones financieras de estos pases. Esta es la razn por la que desde el verano EEUU ha decidido re-enfocar su presencia en Asia y agitar viejos conflictos como el que enfrenta a Vietnam con China a propsito del Mar Meridional de China. El propsito es dificultar al mximo esta integracin que puede llegar a dominar rutas estratgicas y desarrollar unas nuevas relaciones polticas, econmicas y militares sin la interferencia occidental y, sobre todo, de EEUU.

Los chinos saben que una de sus debilidades estratgicas, la energa, est asegurada con la nueva relacin estratgica con Rusia. La otra es su dependencia de las importaciones y exportaciones va martima. Por eso est construyendo portaaviones y por eso est reforzando su poder militar y sus alianzas en este campo. Si durante el 90 aniversario de la constitucin del Partido Comunista de China se anunci que se estaban buscando emplazamientos para una base naval (6), la primera fuera del territorio chino, ahora ya se ratifica que ha llegado a un acuerdo con Sri Lanka para que la marina de guerra china pueda utilizar el puerto de Hambantuta, uno de los ms grandes de esa zona. No debera sorprender, por lo tanto, que Sri Lanka haya pedido ser aceptado en la OCS en calidad de observador.

La alianza estratgica entre Rusia y China se ha fortalecido a raz de la agresin a Libia. Ambos pases fueron cogidos por sorpresa por la decisin de la Liga rabe, patrocinada e impulsada por Arabia Saudita, y tuvieron una reaccin dubitativa que les llev a abstenerse en la ONU. Pero el contraataque ha sido fulgurante y as lo han puesto de manifiesto tanto con el veto a la resolucin sobre Siria como con esta alianza geopoltica. Para Rusia y China la agresin a Libia fue la constatacin que las palabras de cambio de Obama al inicio de su mandato no eran ms que una tctica y un ejercicio de relaciones pblicas que estaba muy lejos de un compromiso serio por la paz o el respeto al derecho internacional. Rusos y chinos son cada vez ms conscientes de ello y actan en consecuencia. Mxime cuando el Secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, no se recata en afirmar que una alianza militar entre Rusia y China supondra una amenaza para la seguridad nacional de EEUU y para el mundo entero (7).

Vivimos unos momentos en los que la intensidad de los cambios geopolticos est al mismo nivel que hace 20 aos, con la desaparicin de la URSS y el comienzo del mundo unipolar bajo el pomposo nombre de Nuevo Orden Mundial. Ese mundo est desmoronndose. Como se ha dicho antes, el fin de la era americana est llegando a su fin. Como una fiera cuando est herida, el imperialismo se vuelve ms peligroso y hay un pas, Irn, que puede convertirse en la piedra de toque para desbaratar la nueva estrategia ruso-china de Unin Euroasitica en mayor medida que las escaramuzas del Mar Meridional de China. La renovacin de las amenazas contra el pas persa por su programa nuclear van en esa direccin, poner en un aprieto internacional a dos de sus principales socios econmicos y valedores polticos.

Ya lo dijo hace dos dcadas Brezinski, ex Consejero de Seguridad Nacional durante la presidencia de Carter: la primaca global de EEUU depende directamente de la duracin y eficacia de su preponderancia en el continente euroasitico.

Notas

(1) Alberto Cruz, La deriva pro occidental de Rusia en el enfrentamiento Medvedev-Putin http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1010

(2) Ria Novosti, 31 de octubre de 2011.

(3) Diario del Pueblo, 27 de septiembre de 2011.

(4) Xinhua, 14 de octubre de 2011.

(5) Xinhua, 8 de noviembre de 2011.

(6) Alberto Cruz, China: Ejrcito, geopoltica y el retorno a Mao http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1205

(7) Voice of Russia, 14 de septiembre de 2011.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su ltimo libro es La violencia poltica en la India. Ms all del mito de Gandhi, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected]

Fuente original: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1291



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter