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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2005

El problema de Zapatero: Euskal Herria

Joseba Alvarez
Rebelin


El azar ha querido que el prximo 17 de abril, fecha de las elecciones autonmicas de la Comunidad autnoma Vasca , CAV, se cumpla un ao de la llegada al poder del presidente espaol, Jos Luis Zapatero. El conflicto vasco ha sido, desde el inicio de la llamada transicin espaola ,la sombra que permanentemente ha acompaado a todos sus gobiernos, pero tambin la prueba del algodn de esta supuesta democracia europea.

Los diferentes gobiernos han ido pasando, cayendo -como el de Gonzalez, Aznar...- y la democracia espaola contina mutilada, seriamente mutilada. La razn de ello es la naturaleza poltica del conflicto vasco, naturaleza que, por el contrario los diferentes gobiernos han querido de seguridad, lo que ha provocado nuevas formas de intolerancia as como la conculcacin de derechos bsicos.

En opinin de Batasuna, podramos hablar de una situacin de carencia o incluso predemocrtica porque no se reconocen derechos, se trasgrede la libertad de expresin y opinin y el derecho de asociacin, ilegalizando a formaciones polticas con amplia representacin electoral, o organizaciones polticas y sociales fuertemente arraigadas en el tejido vasco; se cierran peridicos; se formulan leyes con carcter retroactivo; se colectiviza el delit; los indicios se elevan a nivel de pruebas y los niveles de desigualdad entre la ciudadana son palpables y todo ello sucede curiosamente, en una poca en la que se exigen una serie de criterios de adhesin, ms conocidos como criterios de Copenhague, a los pases candidatos a la integracin europea, como prueba del pedigr democrtico.

<>Una especie de label democrtico con tres niveles, que demanda un mximo de celo para el primero de ellos, el correspondiente al establecimiento de instituciones estables que garanticen la democracia, el estado de derecho, los derechos de las personas, el respecto de las minoras y su proteccin... En este sentido, las negociaciones de adhesin de Turqua se han visto relegadas al 3 de Octubre del 2005, porque la Comisin Europea del 6 de octubre ltimo, observ una serie de lagunas en el estado candidato, entre las que sealaba la tortura, las limitaciones en materia de libertad de expresin, de derechos de las minoras.... Lagunas que en Euskal Herria conocemos sobradamente porque el Reino de Espaa y la Repblica francesa, miembros de la UE como todos sabemos, tambin las poseen.<>

Junto con ello es conocido por todos que la Comunidad Internacional, dispone de una serie de instrumentos legales de participacin y de defensa de derechos fundamentales. Diferentes Acuerdos, Cartas y Convenciones que, por lo menos en teora, deberan garantizar derechos fundamentales para el conjunto de las poblaciones de los estados firmantes, y no solamente para una parte de esa poblacin. Acuerdos y Convenciones ratificados tambin por el Reino de Espaa como la Carta de Derechos humanos de la ONU, la Convencin Internacional de los Derechos Civiles y Polticos, o la Carta de Derechos fundamentales de la UE, por citar algunos... Curiosamente la Comunidad Internacional y la Europea, en nombre del principio de no ingerencia en asuntos internos de los estados del Norte del Planeta, hace odos sordos de las diferentes violaciones de derechos en esos territorios. Y ello a pesar de que en ocasiones se supere la propia legislacin internacional, o las propias polticas regionales como en el caso de la UE 1

1. Dos escenarios

Este es el trasfondo del momento actual que vive Euskal Herria, de la campaa electoral, que vosotros, hombres y mujeres de los medios de comunicacin estas cubriendo actualmente. La situacin descrita hasta ahora, y la falta de igualdad entre la ciudadana vasca ha originado dos escenarios paralelos en el tiempo. Dos escenarios que cobran una fuerza especial en la ltima legislatura del PP pero que hoy perduran. En este sentido, y como escribiera Vzquez Montalban, sorprende y asusta la aplastante mayora con la que el Parlamento Espaol secund el obsesivo empeo del anterior presidente espaol, Jos Mara Aznar, de ilegalizar a Batasuna y resulta sorpresivo, porque la cadena de ilegalizaciones pone en evidencia la carencia de nuevas expectativas polticas para el problema vasco. Sorprende en consecuencia que dos fuerzas polticas diferentes, muestren el mismo inters y que el PSOE tenga tantos problemas para despegarse de la estrategia negadora del PP.

Arnaldo Otegi, parlamentario vasco y portavoz de Batasuna no ocult su alegra por la perdida del gobierno de Aznar y mostr una expectacin cautelosa ante la estrategia que adoptara el PSOE. Ms an, en el acto del Veldromo de Anoeta del 14 de Noviembre del 2004, Batasuna present una propuesta de mtodo para la resolucin de conflicto que vive nuestro pueblo. Una propuesta basada en dos mesas una formada por los agentes polticos y sociales, con participacin de todas las opciones ideolgicas en la que se acordara las bases del transito hacia un nuevo escenario en el que Euskal Herria decidira su futuro. Y una segunda mesa, formada entre ETA y el Gobierno Espaol, donde se abordara la desmilitarizacin y las cuestione referidas a los presos y vctimas. Nuestro portavoz, en esta ocasin, insisti en subrayar la necesidad del dilogo entre todos los agentes, sin exclusin alguna para conseguir un acuerdo que conduzca a Euskal Herria a otro escenario donde decidir su futuro, y en los esfuerzos de Batasuna para conseguirlo.

Como puede observarse son dos, los escenarios que se dibujan en el espacio vasco: el escenario de los recortes de las libertades, de la ausencia de democracia, del aniquilamiento civil de un sector importante de la sociedad vasca, y que se reforz a partir de la ilegalizacin de Batasuna en marzo del 2003. Y ese otro escenario, que consiste en afirmar la voluntad de una parte importante de hombres y mujeres de Euskal Herria por seguir decidiendo poltica y civilmente el presente y futuro del Pueblo Vasco.

Pero veamos con detalle, las lgicas que han originado los escenarios descritos y con ellos el presente y momento actual que vivimos.

Para Batasuna, tres han sido los factores que reflejan que es tiempo para el cambio poltico en Euskal Herria:

En este sentido todos los esfuerzos polticos, las iniciativas que en estos ltimos meses hemos adoptado desde la propuesta de Anoeta, hasta las cartas dirigidas a Rodrguez Zapatero y Chirac, pasando por el 30D son exponentes de esa prioridad que la sociedad vasca esta reclamando: ORAIN BAKEA, una paz justa ahora!

En estas elecciones, concurren pues dos escenarios o modelos: aquel que pretende una reforma estatutaria sin resolver el conflicto poltico y el que nosotros, junto con amplios sectores sociales y polticos de la Sociedad Vasca han reclamado a travs del Acuerdo amplio firmado el pasado 5 de marzo. Acuerdo que supondra la creacin de las bases democrticas para una solucin justa y democrtica al conflicto poltico.

2. Respeto a la decisin

No cabe duda de que la exclusin de un sector importante de la ciudadana vasca del escenario electoral, la muerte civil de ms de 150.000 [email protected] [email protected] 2, no es slo reflejo de la falta del talante del gobierno socialista sino prueba manifiesta de un escenario excluyente y en consecuencia, de un escenario carente de soluciones reales que posibiliten la superacin del conflicto que vive nuestro pueblo. Pero como decamos al principio, este elemento es testigo de la perversin democrtica que tambin est conociendo el gobierno del PSOE.

Ahora bien, la firmeza de estos ciudadanos que hoy tambin representa BATASUNA, la capacidad creativa para estar presentes en los diferentes contiendas electorales- nunca el voto nulo haba tenido tanta fuerza democrtica- a pesar de las prohibiciones, de la retirada de los espacios electorales , de los medios y sobre todo de eso que [email protected] llaman instituciones democrticas ha configurado ya una foto imborrable, una foto que ha ido completndose en las diferentes elecciones: municipales, legislativas espaolas, europeas y que no es otra que la existencia de 150.000 personas, que en las peores condiciones estn dispuestas a permanecer poltica y civilmente en el escenario vasco. Nunca una fuerza ilegal ha tenido tanta fuerza en la Europa moderna. Pero tampoco, nunca como ahora, 150.000 ilegales han sido capaces de cuestionar esa democracia espaola que muere lentamente.

Zapatero tene un problema y no es la democracia en Euskal Herria, sino su propia democracia, para la que necesita sin ms dilaciones respetar la decisin de los hombres y mujeres vascas.


Junio del 2003

3. El 17 de Abril


Elecciones autonmicas, mayo de 2001 Elecciones a Juntas Generales

ELECCIONES AUTONOMICAS ACTUALES 2005

Diferencia en votos entre los aos 2001-2005

Diferencia de votos entre los aos 2003-2005

PNV-EA

604.222

512.645

463.873

- 140.349

- 42.772

(PSOE) PSE-EE

253.195

243.855

272.429

+ 19.234

+ 28.574

PP

326.933

221.580

208.795

- 118.138

- 12.785

(EH - AuB Batasuna)

EHAK (izquierda independentista)

143.139

131.593

150.188

+ 7.049

+ 18.595

Aralar (escisin de Batasuna)

---------

36.091

28.001

---------

- 8.090

Las elecciones autonmicas de tres de los siete territorios vascos haban dejado fuera de la pugna electoral a dos opciones. Batasuna y Aukera Guziak fueran ilegalizadas y no pudieron concurrir, lo que confera a las elecciones un carcter antidemocrtico evidente.

Ahora bien, la presencia en ese escenario del Partido Comunista de las Tierras Vascas, EHAK/PCTV y su solidaridad haca ese sector de la poblacin que se quedaba sin opcin poltica, ofrecindose como la voz de los sin voz, y trazando como ejes de su campaa la paz y la democracia significaron un vuelco en el panorama poltico que se dibujaba hasta entonces. Los hombres y mujeres electos de esta formacin poltica fueron investigados, perseguidos y acosados por las fuerzas de seguridad espaolas y muchos medios de comunicacin que demandaban la ilegalizacin de este partido. Pero tambin por los propsitos y afirmaciones del resto de concurrentes polticos que no vean con agrado la presencia de EHAK ya que truncaba sus expectativas en la pura aritmtica electoral.

EHAK no es la continuacin de Batasuna ni de EH 3, como algunos pretenden, para intentar justificar que todas las opciones han estado presentes y entre tanto no ha pasado nada. Y no lo es incluso si la Izquierda Independentista ha podido aprovechar la oportunidad que le ha brindado el gesto solidario de EHAK, retirando sus listas y pidiendo el voto para esta pequea formacin comunista. La Izquierda independentista, ha sabido simplemente salir definitivamente de esa encrucijada como lo han demostrado los resultados. EHAK consegua 150.188 votos y 9 escaos con unos ndices de participacin netamente inferiores (68,96% ) a las elecciones del 2001,(78,97% ) y ms all de los resultados obtenidos, los votos conseguidos por esta formacin poltica, han evidenciado el fracaso de la lgica represiva, como nica va para resolver el conflicto poltico que vive nuestro pueblo. Por ello con estas elecciones se han movido las piezas del ajedrez vasco antes del 17 de abril, el propio 17 tras conocerse los resultados de la contienda del domingo, y a partir de entonces.

Se cierra pues una etapa eminentemente negadora y represiva sobre la izquierda independentista. No olvidemos que por cuarta vez, la Izquierda Independentista se presentaba en plano de ilegalidad, lo que tericamente deba conducirla a la desaparicin de la escena institucional pero sobre todo de la poltica vasca. Algo que no ha sucedido debido a la creatividad, imaginacin pero sobre todo a la responsabilidad poltica de la Izquierda Independentista. No nos contentamos con responder a la lgica negadora, excluyente de los estados sino que hemos sido capaces de situar en el centro del debate la superacin poltica del conflicto entre Euskal Herria y los Estados espaol y francs

4. Haca un nuevo ciclo

Algunos datos pueden ayudarnos a comprender la situacin a la que queremos acercaros. Comenzaremos diciendo que la coalicin PNV/EA consigue 29 escaos, y su actual socio de gobierno Izquierda Unida 3, lo que no les otorga mayora para gobernar. En favor de un gobierno liderado por Ibarretxe podra encontrarse Aralar, una escisin oportunista de Batasuna que ha conseguido 1 escao. Entre estas tres fuerzas suman 33 escaos. Por su lado, el PSE consigue 18 escaos y el PP 15 lo que nos lleva a un empate tcnico. Por lo que el Partido Comunista de las Tierras vascas PCTV/EHAK que ha conseguido 9 escaos se erige como llave del Parlamento vasco.

Ahora bien, este posible nuevo ciclo parece no admitir una guerra entre bloques como hasta ahora, de un lado el bloque nacionalista y de otro el constitucionalista espaol. Esta nueva fase que ya se observa, parece superar ese enfrentamiento y podra restituir los ejes de trabajo entorno a dos ejes principales la paz y la democracia. Si ello se diese, nos situaramos ante un Parlamento de corta duracin, una especie de Institucin interina que conduzca a Euskal Herria hacia una nueva situacin. Pero observemos un poco ms el mapa salido de las urnas.

La coalicin PNV/EA pretenda aprovechar el impulso poltico del plan Ibarretxe 4, sin reparar en la situacin antidemocrtica antes descrita, pero aprovechndose de la misma y as simular la situacin poltica del 2001 que llev a la coalicin a obtener una mayora absoluta y una bolsa de votos de 604.222. Como puede imaginarse, esta situacin de menor tensin que en el 2001 y la presencia de EHAK pusieron fin al sueo nacionalista que ha obtenido 140.000 votos menos, es decir 463.873 y 29 escaos. Viendo con ello trastocada sus ansias por negociar nuevas competencias estatutarias con el Estado espaol y sus pretensiones de constituir un gobierno estable que respondiese a ese objetivo. El PNV podra sentirse seducido por tejer una nueva colaboracin con el PSE, pero el poso dejado por aos de un intenso nacionalismo espaol, y los actuales fines estatales del partido en el gobierno espaol no auguran una nueva edicin bipartita -PSE/PNV- favorable al PNV.

El PSE sube unos 20.000 votos y 5 escaos, pero no tanto como pensaban y lo hace gracias al transvase de votos del PP y a la lgica que favorece al partido en el gobierno de Madrid. Pero quizs lo ms remarcable durante y en los escasos das posteriores a la campaa, ha sido el cambio de lenguaje, ms que de gestos, de este partido estatal. El PSE ha utilizado un discurso ms abierto, en ocasiones ambiguo a favor del dialogo, menos incisivo que ocasiones anteriores y de esta manera, ha intentado alejarse de las mximas clsicas del nacionalismo espaol ms recalcitrante y con ello despegarse un poco ms del PP y de la poltica represiva marcada por ste. Todava es muy pronto para augurar la intencin poltica del gobierno de Zapatero, pero como decamos anteriormente, su posicin ante el conflicto vasco ser el pincel que disee el nuevo modelo de estado.

Una asignatura pendiente que dej el PP, pero hoy ms que nunca necesaria para responder al fracaso de las polticas de los anteriores gobiernos frente a Euskal Herria y a su empecinamiento en negar los derechos de nuestro pueblo. Y por otra parte, para adecuarse a la lgica del propio desarrollo del proceso de integracin econmica europea. Una oportunidad sin parangn para Zapatero para resolver este doloroso conflicto poltico pero tambin y en funcin de su acertada, o no, poltica asegurar la democracia espaola, y como no! Su liderazgo al frente de ella.

Ahora bien, el PS0E/PSE estar marcado de cerca por un PP sumido en una crisis interna pero que ha visto frenada su cada- alrededor de 120.000 votos y 4 escaos- por el carisma de la populista Mara San Gil. El ex partido del gobierno espaol contina aferrndose al fantasma de Aznar y la poltica represiva del pasado y,en definitiva, ser beligerante con todo aquel que se desmarque de la misma, lo que le podra situarle en una posicin negativa a la hora de crear un nuevo escenario.

Por ltimo podemos citar a Izquierda Unida. Una fuerza que parece ajena a los cambios que se operan. No consigue mejorar sus resultados ni cuando el PSOE est en el gobierno de Madrid, ni tampoco su paso por el gobierno vasco parece otorgarle mayores rditos electorales. IU pierde 13.931 votos y mantienen los 3 escaos que consigui en el 2001. Todo parece indicar que su fuerza radica en la necesidad de los otros para conseguir mayoras.

La alternativa es sencilla, el dialogo de todos sin lmites en condiciones democrticas, como propugna la izquierda independentista. Los 150.188 votos confirman el fracaso de la estrategia represiva y son un grito para que una solucin del conflicto poltico de Euskal Herria con el Reino de Espaa y la Repblica francesa pase por un proceso de dialogo entre todas las personas afectadas. Nosotros lo sabemos, todos los agentes polticos y sociales de esta nacin tambin. Es hora de ponerse en marcha o como los irlandeses dijeran a su vez TIME FOR PEACE, TIME TO GO!!!.

En este sentido nunca ha sido ms necesaria la solidaridad internacional, para romper el silencio de los medios de comunicacin, anclados en polticas atvicas , o para crear corrientes de opinin favorables a una solucin poltica, justa y duradera, en la que los hombres y mujeres vascas tendrn la nica palabra. Simplemente porque otro mundo es necesario.

5. BATASUNA sigue siendo el referente poltico de la Izquierda Independentista vasca

Tras estas ltimas elecciones, y despus de pedir el voto para EHAK, la sensibilidad poltica de la izquierda independentista vasca agrupada en torno a BATASUNA estar representado en el Parlamento Vasco de Vitoria por los nueve representantes del Partido Comunista de las Tierras Vascas, pero Batasuna seguir siendo el referente poltico de la Izquierda Independentista vasca.

En otras palabras, la presencia directa de los representantes de BATASUNA en el proceso de resolucin del conflicto vasco sigue siendo inevitable, de la misma manera que la legitimidad del Parlamento Vasco de Gasteiz recientemente elegido no ser total hasta que BATASUNA no este presente en ella. Se abre, pues, un periodo de transicin institucional con un Parlamento Interino que existrir como tal, hasta el acuerdo de resolucin del conflicto vasco, que conllevar como no puede ser de otra manera, la legalizacin de nuestra opcin poltica y su participacin institucional.

BATASUNA, 21 de abril del 2005

Joseba Alvarez, Responsable de Relaciones Internacionales

Notas:

1 Cabe recordar que en las ltimas elecciones europeas de mayo del 2004 la lista de HZ, fue ilegalizada por el gobierno socialista de Zapatero y la candidatura de esa misma plataforma aceptada por el gobierno conservador de Chirac

2 La ley de partidos ha posibilitado la ilegalizacin de organizaciones polticas, pero tambin la elevacin a niveles de pruebas de simples indicios, aunque para ello se violase la base del propio sistema democrtico como lo demuestra la investigacin de los casi 15000 avalistas de la ltima plataforma electoral, Aukera Guziak, o la entrega de la lista de avalistas al PP en mayo del 2003 durante la campaa de las municipales, pero tambin las escuchas y el control social al que se ha sometido a los hombres y mujeres de la izquierda abertzale.

3 Batasuna no se present a las elecciones de la Comunidad autnoma vasca, como tal sino bajo las siglas de EH/ euskal herritarrok.

4 un plan que pretenda una reforma estatutaria , pero no la solucin poltica al conflicto vasco y que fue aceptado por el Parlamento Vasco y llevado al Parlamento espaol para su aprobacin,cosa que no sucedi , lo que fue utilizado por el gobierno vasco de Ibarretxe para adelantar las elecciones



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