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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-08-2012

Alemania
Sin perdn (con la socialdemocracia y otras hierbas)

Alberto Cruz
CEPRID


Die Linke (La Izquierda) celebr su congreso el 8 de junio. Sala de una serie de derrotas electorales en los land del Oeste de Alemania y muchos daban a la formacin de izquierda como finiquitada (1). En ese congreso, crucial para su futuro, se refund. Ms izquierda, fue el lema con el que se afront el futuro, adems de un cambio generacional en todos los mbitos de direccin. Y una reconvencin al grupo parlamentario en el Bundestag (Parlamento federal) para trabajar ms unido y sin concesiones a los socialdemcratas (2).

Dicho y hecho. El da 29 de junio, la vicepresidenta Sahra Wagenknecht, portavoz en temas econmicos en el Bundestag, realiz una despiadada crtica al Pacto Fiscal impulsado por Merkel y apoyado por los socialdemcratas y, con reticencias, pero apoyo al fin, de los Verdes. Y les acus a todos de actuar como marionetas, como titiriteros de los banqueros, salvando la riqueza de los ms ricos y manteniendo el casino de los mercados financieros.

Este fue su arranque tras el saludo protocolario. Pocas veces se ha escuchado un discurso as, fuera de los trminos polticamente correctos en que se ha situado la izquierda europea y no slo en Alemania. Hasta ahora.

Una estridencia? No, de ninguna manera. Una toma de postura drstica y radical (de ir a la raz), sin concesiones hacia el resto. Su discurso estuvo plagado de propuestas y tambin de crticas como las siguientes: Europa est destruyendo la democracia, la justicia social. Su proyecto no es salvar los salarios y las pensiones, sino al Deutsche Bank, Goldman Sachs y Morgan Stanley a costa de saquear a los contribuyentes europeos. Todos ustedes son responsables de forma colectiva de esto. Merkel, la coalicin CDU/FPD (cristianodemcratas y liberales, respectivamente), el SPD (los socialdemcratas) y los Verdes que, con su supuesta oposicin, juegan muy gustosamente a crticos frente a las cmaras pero que aprueban una y otra vez casi todos los proyectos del gobierno. Igual hacen hoy. () La catstrofe de Grecia es el resultado de sus polticas, el que la mitad de la poblacin no tenga trabajo, el que las mujeres embarazadas no puedan acudir a las salas de parto si no tienen dinero, el que los jubilados planten calabacines en sus balcones Esta catstrofe social en Grecia es culpa suya. () Hay un marcha un programa de recortes brutal en Espaa y lleva el mismo camino que Grecia.

La locura neoliberal y la inaccin socialdemcrata, y en muchos casos complicidad, van a convertir la asistencia sanitaria en una prctica de beneficencia, as como la cada vez ms evidente prdida de calidad de la educacin y la prdida de las pensiones no slo en Alemania, sino en toda Europa como consecuencia del llamado Pacto Fiscal. En Alemania, ya hay cerradas bibliotecas pblicas, piscinas y escuelas de primaria en pro del ahorro del gasto pblico. Mientras, las fortunas de unos cuantos cada vez son mayores.

Por eso, la vicepresidenta de Die Linke fue directa a la yugular de los responsables: La CDU y la CSU las dos organizaciones cristianodemcratas que sustentan en gobierno de Merkel- tenan como lema de posguerra Prosperidad para todos, ahora slo la defienden para unos pocos mientras destruyen la de millones porque son demasiado cobardes para tomar el dinero de los ricos. Y ustedes se llaman cristianos? Y qu decir del FPD? (liberales) apoyando la socializacin de las prdidas privadas porque afecta a sus amigos ricos e influyentes. Los colegas del SPD (socialdemcratas) tienen las palabras social y demcrata en su nombre, pero las han violado con bastante frecuencia en los ltimos aos, como al retrasar la edad de jubilacin. Si alguno de ustedes todava tiene conciencia y cree en la Constitucin, tiene que oponerse al Pacto Fiscal. Fin del discurso.

En los ltimos dos aos ha habido una ola de quiebras de empresas, cierres de fbricas (minas de carbn, sobre todo) y aceras (el principal fabricfante alemn, Arcelor-Mittal sufre una cada de la demanda de sus productos del 25%) as como en el sector servicios. En lo que va de ao, ms de 150.000 trabajadores han perdido su puesto de trabajo, 40.000 ms que en el primer semestre del ao pasado. La Oficina Federal de Estadstica habla de una disminucin de las exportaciones en el mes de abril.

La confusin de la izquierda

La confusin existente en estos momentos en la izquierda europea es grande. SYRIZA no gan las elecciones en Grecia y no las poda ganar, para eso tendra que haber habido otro sistema electoral-, el Frente de Izquierdas francs se hundi en las elecciones parlamentarias con el voto til hacia el PSF de Hollande y el KKE griego sufri una sangra importante de votos que fueron a parar a SYRIZA al entender que esta formacin era el voto til para parar a la derecha. En ambas formaciones existe un profundo debate sobre el camino a seguir, menor en el KKE que en el Frente de Izquierdas. SYRIZA parece encantada consigo misma y sus resultados, pero no se ha odo un discurso similar al de Die Linke en el Parlamento griego cuando se refrend el plan de recortes y ataque al estado del bienestar de la derechista Nueva Democracia, apoyada por socialdemcratas y centristas de izquierda.

Die Linke puede marcar el camino para la izquierda europea. Su apuesta decidida por poner el acento en las cuestiones sociales y econmicas frente a las polticas y culturales marca una lnea clara entre izquierda y derecha, puesto que sta es insensible a cuestiones como educacin, salud, vivienda y alimentacin dignas.

Y esta es, hoy por hoy, la primera lnea en la batalla. Lo econmico se ha convertido en un espacio totalitario que impone sus reglas e intereses al resto de la sociedad, donde se concentra el poder y se concede cierto grado de autonoma a los partidos siempre y cuando no se cuestione la ortodoxia. Por lo tanto, el combate contra los partidos que sustentan este sistema tiene que ser frontal. Incluyendo a los socialdemcratas.

Ya desde la desaparicin de la URSS comenz a extenderse por Occidente la falacia de la distincin de los derechos humanos que, segn est establecido en la legislacin internacional, no abarca nicamente a los civiles y polticos sino tambin a los econmicos, sociales y culturales (entrense quienes loan y elogian a Amnista Internacional y organismos similares) y se especifica que sin el goce de stos ltimos no se puede hablar de derechos humanos en plenitud. El Occidente capitalista no slo- habla de la gratuidad de unos, los polticos y civiles, frente a los cuantiosos recursos que requieren los otros y la aplicacin inmediata y justiciabilidad fcil de los primeros frente a la aplicacin progresiva y dificultad justiciable de los segundos. Este es el discurso de quienes empujan y avalan los recortes en toda Europa.

Romper este discurso es vital y para ello es imprescindible acabar con las prcticas polticas que le sustentan. Una de ellas es el acercamiento a los socialdemcratas que plantean muchas organizaciones que se proclaman de izquierda. No caben concesiones ni siquiera apelando a cuestiones posibilistas y/o transitorias porque lo que se est recortando son derechos humanos fundamentales y no se puede ser cmplices de ello.

El fascismo cotidiano

Esta pretendida izquierda se aferra a Keynes porque siente pnico si habla de Marx. Es la que habla de modernidad cuando lo moderno es volver a Marx, cada vez ms vivo. Su lenguaje es Keynesiano, como cuando habla de salir de la crisis y lo equipara a la recuperacin de la inversin y el empleo. Se conforma con eso y no va ms all porque, de hacerlo, tendra que plantearse quin y para qu controla la produccin social. Claramente apuesta por dar un respiro al capital y a sus instrumentos. Keynes era un conservador, por lo que cuando alguien pretendidamente de izquierdas lo cita, en realidad est retratndose como lo que es, un conservador. Keynes dijo cosas terribles como sta: Todava no ha llegado el tiempo de preferir lo bueno a lo til. Durante unos 100 aos deberemos fingir que lo justo es malo y lo malo justo, porque lo malo es til y lo justo no (3).

En estos momentos, y parafraseando a otro alemn, Wilhelm Reich, se puede integrar a estos socialdemcratas muy cerca del fascismo cotidiano, que ha vuelto con fuerza a Europa y no slo en el iceberg del Frente Nacional francs o de Amanecer Dorado en Grecia. Como todo iceberg, lo que se ve es la parte ms pequea de lo que hay debajo. Y lo que hay debajo es el fascismo que ha vuelto bajo la forma de una ideologa difundida por la burguesa en el poder y que aparece a travs de los valores y las necesidades que hace aceptar e interiorizar (los recortes son necesarios dada la difcil situacin econmica), a travs de cierta visin del orden y la justicia (el discurso contra la violencia de respuesta de los mineros en Espaa, por ejemplo, ante la agresin a sus vidas que supone el cierre prctico de las cuencas mineras o la inquietante ingenuidad, por ser suave en el calificativo, del 15-M con la violencia como absoluto), a travs del xito individual (un Nadal o un Alonso cualquiera) o colectivo (la seleccin espaola de ftbol), a travs del asco a las huelgas y a la lucha obrera (de nuevo la imagen de los mineros en la prctica totalidad de medios de la burguesa) Reich deca que o se hace frente a este tipo de discursos o no se podr decir que las masas habrn sido engaadas por el fascismo, sino que lo habrn deseado (4).

Die Linke se ha propuesto hacer todo para evitarlo. Sahra Wagenknecht no es nicamente la responsable de Economa de la bancada de Die Linke en el Bundestag, sino la principal figura de la Plataforma Comunista (una de las corrientes existentes en la formacin de izquierda). Como diputada por Renania del Norte-Westfalia fue una de las primeras en avisar de lo que le poda pasar a Die Linke si olvidaba que haba que priorizar la cuestin econmica sobre cualquier otra, como as sucedi al perder representatividad en aquellos land donde la crisis golpea con mayor dureza. La gente no se ha refugiado en el SPD, sino que en su gran mayora se ha quedado en su casa. Tal vez en las elecciones de septiembre del prximo ao se decanten por los socialdemcratas, como ha ocurrido en Francia, pero puede que no sea as si encuentran un referente claro. La refundacin de Die Linke marca el camino en ese sentido y este discurso en el Bundestag supone un antes y un despus de este nuevo rumbo.

Notas:

(1) Alberto Cruz, Alemania, Francia, Greciade verdad las elecciones han trado buenas noticias? http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1429

(2) Alberto Cruz, Alemania como ejemplo tras las elecciones: ms izquierda, http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1446

(3) Esta cita la recoge de forma muy crtica el economista germano-britnico Ernst Friedrich Schumacher en su obra Lo pequeo es hermoso, Ed. Akal, Madrid 2011.

(4) Wilhelm Reich, La psicologa de masas del fascismo, Ed. Roca, Mxico 1973.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su ltimo libro es La violencia poltica en la India. Ms all del mito de Gandhi, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected] [email protected]


Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1470



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