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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2012

Paraguay: el eslabn ms dbil

Rodrigo Alonso
Rebelin


Una frgil alianza entre sectores campesinos, trabajadores y un dudoso empresariado local, abastecedor del mercado interno, intenta el desarrollo de un capitalismo nacional y se disputa el control del pas con un actor clave en la estructura de poder paraguaya, el sector primario-exportador, propietario de la inmensa cantidad de las tierras y las principales cadenas de exportacin. Esta disputa es fuente de conflictividad social y complica el proceso de acumulacin. La resolucin del conflicto vendr de la mano de una ruptura del orden democrtico, cuando en 1954, Alfredo Stroessner, un joven General del Partido Colorado, dar un Golpe de Estado y comenzar una feroz dictadura que durar 35 aos y representar la estabilizacin conservadora del Paraguay.

En 2008, una frgil alianza entre sectores campesinos, trabajadores y un dudoso empresariado local, llega al poder e intenta ( otra vez ) el desarrollo de un capitalismo propio, de una economa nacional. En el marco de esta nueva tentativa, vuelven a aflorar las contradicciones: los recursos para apostar al desarrollo tendrn que salir de donde se est concentrando el excedente: los sectores primario-exportadores que estn de bonanza con los altos precios internacionales de las materias primas; al mismo tiempo, el movimiento campesino, principal movimiento social, reclama la reforma agraria. Excedente econmico y propiedad de la tierra son fuente de conflicto. En junio de 2012, en menos de tres das y dos noches, el parlamento paraguayo destituye a Lugo de la presidencia y el bloque social progresista est nuevamente afuera.

El eslabn ms dbil

De todos los gobiernos progresistas que a lo largo de la dcada pasada han alcanzado el gobierno en Amrica Latina, el paraguayo era probablemente el ms precario y vulnerable. Lugo asume la presidencia a caballo de una alianza (Alianza Patritica para el Cambio) donde su fuerza poltica, el Frente Guas1, es ampliamente minoritaria y por tanto carece de base parlamentaria propia. El Estado paraguayo, la herramienta necesaria para la conduccin del proceso de cambios, es particularmente dbil. Un indicador de esto es su recaudacin tributaria de aproximadamente un 12% del PBI, lo que hace que, por ejemplo, dicho Estado tenga un potencial de gasto por habitante de la cuarta parte que el del Estado uruguayo2.

Los grandes monopolios mediticos desde el primer momento asumieron un papel opositor y se dedicaron construir una narrativa donde Lugo era prcticamente un puente hacia el caos. La Televisin Pblica, probablemente la nica herramienta que el gobierno podra haber utilizado para hacer frente al aparato meditico privado y su matriz de opinin desestabilizadora, tena apenas 7 meses de vida y ni siquiera trasmita en horario completo sino un promedio de 7 horas diarias.

La cuestin agraria: el desempate

Para entender el golpe en Paraguay hay que mirar haca la cuestin agraria. 40% de la poblacin vive en zonas rurales. El 80% de las tierras estn en manos del 2% de los propietarios y a 2010 se estimaban en 552.000 las familias campesinas con menos de 20 hectreas o sin tierra.3 El movimiento social organizado ms fuerte del Paraguay, el movimiento campesino, tiene como principal bandera la reforma agraria, y las ocupaciones de tierras mal habidas4 o de latifundios improductivos, son prcticas comunes. Para colmo, este conflicto por la tierra deriv en la gestacin de una guerrilla que opera en departamentos del norte del pas, el Ejrcito del Pueblo Paraguayo (EPP), que en la prctica ha resultado en un eficaz argumento para justificar la represin del movimiento campesino y atacar a Lugo, quien es acusado por la derecha de ser cmplice de este grupo guerrillero.

La contracara del campesinado es el agronegocio. En un pas donde la soja representa el 40% de las exportaciones y la carne el 20%, el ncleo de propietarios del sector agro-exportador representa el principal poder fctico. Un margen de ganancias que estimado para las 6 principales exportadoras de soja representaba un 30%5 de las ventas, resulta un atractivo poderoso para la continuidad de la expansin del agronegocio tanto en trminos territoriales como en su modalidad de explotacin de la tierra (semillas transgnicas, agrotxicos).

El movimiento campesino y su agenda reivindicativa, sumado a un gobierno progresista de base popular como el de Lugo, comenzaron a ser cada vez ms un estorbo para el proceso de expansin del capitalismo en el agro paraguayo. Para la continuidad del propio proceso de acumulacin capitalista por los carriles que se vena procesando, esto es, sobre la base de una plataforma agro-exportadora, era necesario desarticular el bloque progresista que se haba hecho del manejo del Estado en las ltimas elecciones. Probablemente la asuncin de Lugo habra empatado las cosas a nivel agrario, ni habra reforma agraria para el campesinado ni se dejara rienda suelta al avasallamiento del agronegocio sobre el territorio y los recursos del Paraguay. Un punto medio que a la postre result fatal. El golpe de junio de 2012 fue el desempate a favor de los sectores agro-exportadores. La cancha qued abierta para el proceso de descampesinizacin y el despliegue del agronegocio sobre el territorio paraguayo.

No hay eventos locales sino situaciones globales

El proceso de restauracin conservadora en marcha en Paraguay tiene implicancias regionales. El cambio de signo poltico en el gobierno paraguayo debilitar al bloque progresista sudamericano en relacin al recientemente creado bloque de derechas Alianza Pacfico. Por otro lado, podemos estar ante el inicio de un proceso de colombianizacin de la nacin guaran. No son pocas las voces que denuncian el embrin de una base militar estadounidense en la zona del Chaco y ya podemos escuchar el fogoneo militarista de los propios cuadros del gobierno golpista con excusas tan ridculas como la existencia de una amenaza boliviana.

Con el golpe del 54, Paraguay sera la primera ficha en caer de un ciclo que continuara con el golpe en Brasil en el 64, Chile y Uruguay en el 73 y Argentina en el 76. A mediados del siglo pasado, Paraguay inaugur el ciclo de estabilizacin conservadora de la regin centro-sur de Sudamrica procesado mediante golpes de Estado, que sentara las condiciones polticas para el trnsito de la regin por el neoliberalismo durante las dcadas del 70, 80 y 90. Las crisis neoliberales de finales del siglo XX abrieron nuevamente la perspectiva de salidas progresistas con los nuevos gobiernos de izquierda. Sin embargo, al parecer, la cadena volvi a romperse por el eslabn ms dbil.

Rodrigo Alonso es estudiante de la carrera de Economa, Integracin y Desarrollo en la Universidade Federal da Integrao Latinoamericana.

Notas:

1 Frente Grande en guaran.

2 El PBI paraguayo es aproximadamente la mitad que el de Uruguay, donde adems la carga tributaria es de aproximadamente un 25% del PBI. Si a esto le agregamos que la poblacin de Paraguay es el doble que la uruguaya, tenemos que el dinero que maneja el Estado paraguayo por habitante es aproximadamente la cuarta parte del que maneja el Estado uruguayo.

3 Martens, J; Toms, P; Quintn, R; (2010). Reforma Agraria es Desarrollo Nacional. Disponible en (http://www.baseis.org.py/base/adjuntos/libro%20propuesta%20RA.pdf).

4 Mal habidas se consideran a aquellas tierras que la dictadura de Stroessner y el Partido Colorado reparti ilegalmente entre sus colaboradores polticos. Se calcula que son aproximadamente 8 millones de hectreas de un total de 40 millones que tiene Paraguay.

5 Ver http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/economico/razones-para-la-aplicacion-de--impuesto-a-la-agroexportacion-120072.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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