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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2004

Dimite el jefe electoral del Estado
Se repetir la farsa electoral del 2000 en la Florida?

Jean Guy Allard
Cubadebate


La dimisin sorpresa de Ed Kast, jefe del Departamento de las Elecciones (Division of Elections) de la Florida, con el pretexto de querer "perseguir otras oportunidades" confirma la trgica situacin que reina en ese estado estratgico del pas que desea ensear democracia a Cuba.

Segn los medios de prensa en la pennsula, Kast, entre otras cosas, no acept proceder a la "purga" de las listas electorales segn los criterios de la Administracin de Jeb Bush, gobernador del estado y hermansimo del presidente George W. Bush, a pesar de las enormes presiones que se le hicieron.

Tres aos y medio despus de las elecciones-farsa del 2000, y a cinco meses de los comicios de noviembre, la situacin increblemente anrquica del sistema electoral de la Florida no slo no ha mejorado sino que ha empeorado, segn analistas del tema.

En cualquier Estado del mundo que se pretenda democrtico, es impensable que el propio hermano de un candidato a la Presidencia, sea la persona que rija el funcionamiento de los comicios y la aplicacin de sus reglas. En la Florida, nadie parece sorprenderse de lo ridculo de este grosero conflicto de intereses que provoca gran parte del actual reguero que se observa.

A Kast, quien ocupa este cargo desde hace una dcada, Jeb Bush quiso imponerle la eliminacin a ciegas de las listas electorales de ms de 47 000 ex reclusos, a partir de una compilacin cuyo contenido es puesto en duda por varios interventores.

La Florida es uno de los siete estados donde no se restablece automticamente el derecho a votar de los reclusos despus de concluir la pena. (Maine y Vermont permiten a los detenidos votar mientras estn en la crcel.)

Al renunciar a su puesto, Kast coment a sus colaboradores ms cercanos que no se senta cmodo con la presin creciente para que cumpla con esa tarea.

"Ed ha hecho varios comentarios en el sentido de que la naturaleza y lo oportuno de esa lista de ex reclusos no fueron de su responsabilidad. Pienso que su conciencia le indic que no poda continuar involucrado en esas operaciones", cont Ion Sancho, el ex presidente de la Asociacin de Supervisores de las Elecciones (Florida State Association of Supervisors of Elections)...
Unas horas antes, el senador demcrata y ex astronauta Bill Nelson, se sumaba a una demanda para reclamar la publicacin de la lista controvertida.

En un editorial publicado el 9 de junio, el Florida Today sealaba una cosa increble, caracterstica de ese estado del pas que tanto se autoproclama modelo de democracia: all, los ciudadanos no tienen acceso a las listas electorales. Son secretas, de acuerdo con una legislacin votada en el 2001 el ao que sigui a la eleccin fraudulenta del Presidente por la Cmara Legislativa del estado, controlado por los Republicanos de Jeb Bush.

"Cosa an ms crtica, la ley deniega el acceso a una lista de los que se designan ex convictos que deben estar excluidos de la lista de electores", seala Florida Today.

As que, confirma la publicacin, miles de votantes fueron equivocadamente eliminados de las listas del 2000 por designarse como "ex reclusos".

La secretaria de Estado, Glenda Hood, nombrada por Jeb Bush, se opone a la publicacin de la relacin de votantes so pretexto de que se tratara de una "invasin de privacidad".

Florida Today comenta: "Esconder listas slo mina la confianza del votante y (el senador) Nelson tiene razn cuando dice que el pblico debe tener acceso `a averiguar y a volver a averiguar' que las listas no estn tirando equivocadamente la puerta sobre votantes legtimos".

Hood es la ex alcaldesa republicana de Orlando y amiga personal de Mel Martnez, ex secretario de Vivienda y padrino, con Roger Noriega, del fascistoide Cuban Liberty Council, en la Casa Blanca. Los mismos individuos vinculados al terrorismo que pretenden garantizar la victoria a George W. Bush, a quien han impuesto las ltimas medidas antifamilia decretadas por la Administracin norteamericana contra Cuba.

UNA DIMISION "ALTAMENTE SOSPECHOSA"

Mientras tanto el Congresista Demcrata, Robert Wexler, exigi una investigacin despus de constatar que Hood y otros oficiales del estado saban hace meses de "un problema" con las mquinas informatizadas en uso en los once condados, cuando pretenden haberlo descubierto hace poco.

El "problema" de software dificulta la auditora adecuada de las mquinas y el estado est enterado de la situacin desde hace ms de un ao, segn artculos de la prensa citados por el poltico.

Por otra parte, Wexler, quien representa a Boca Ratn, en una carta dirigida al procurador general, Charlie Crist, cuestiona la repentina dimisin del mximo responsable del sistema electoral. En su carta, Wexler califica la partida de Kast de "altamente sospechosa".

El Congresista recuerda que el Jefe del Departamento electoral, en un testimonio rendido "bajo juramento", el 17 de mayo, ante un tribunal, en el marco de una demanda que l mismo present, haba afirmado que no se haba enterado del problema con los aparatos de voto hasta el da anterior cuando ley "un artculo en la prensa".

Wexler afirma que un grupo de ciudadanos, del Miami-Dade Election Reform Coalition, ya haba avisado a Kast y la secretaria Hood por escrito, en marzo.

Geoffrey Becker, quien abandon recientemente la direccin del Partido Republicano de la Florida, confes en conversaciones con el South Florida Sun-Sentinel, que era muy difcil convencer al pblico "que la votacin es OK esta vez".

"Eso es una seal de desconcierto y de inestabilidad", coment, por su parte, Asaron Lettman, director de la Fundacin People For the American Way para la Florida.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada"
Mary Jo Melone, periodista del St. Petersburg Times, coment en una crnica publicada el 21 de junio, sobre la tarea de Buddy Johnson, supervisor de las elecciones para el condado de Hillsborough, quien trat de explicarle cmo iba a "purgar" a los ex reclusos.

"Tiene un trabajo que ninguna persona mentalmente sana quisiera. El debe, supuestamente, asegurarse de que todas las personas del Condado de Hillsborough que son elegibles para votar, y desean votar, tengan la posibilidad de hacerlo. El se encuentra en ese grupo infortunado, los supervisores de las elecciones de la Florida, encargados de hacer que el resto del pas deje de rerse de nosotros."

Melone record cmo en el 2000 decenas de miles de personas fueron descalificadas errneamente para votar por un lista "destacadamente descuidada" hecha por una empresa privada. "Muchos eran negros y presumiblemente demcratas".

La lista actual est hecha con un anlisis de la base de datos del estado que contiene 4,6 millones de personas con antecedentes criminales, entre los cuales "de 400 000 a 600 000" son ex reclusos. Esos nombres fueron comparados con las listas electorales y 48 000 aparecieron como inscritos.

Pero esa lista es poco confiable, y esos nombres y los datos que los acompaan tienen que ser comprobados uno por uno, a mano, en las cortes de justicia.

(Para aadir a las dificultades, hace unos pocos das, presionado por grupos de derechos cvicos, Jeb Bush anunci que 20 861 ex reclusos recuperaran su derecho y estaran inscritos a tiempo en las famosas listas para la prxima eleccin.)

Buddy Johnson, por su parte, afirm a la periodista que en cualquier caso iba a mandar una carta a cada persona inscrita en la lista de ex reclusos y exigir una respuesta escrita. Los que no respondan sern considerados ex reclusos y eliminados.

"Se supone que la democracia no debe ser tan complicada. Eso es suficiente para soar con una monarqua", comenta irnicamente la reportera.

Frank Cerabino, del Palm Beach Post, recurre tambin al humor para analizar una situacin cuyo absurdo es demasiado evidente para quien se interesa en el tema con lucidez.

"Hay, aparentemente, tantos ex condenados andando Florida que restaurar su derecho a votar hara de ellos una porcin significante de la demografa electoral", escribe el periodista.

Cerabino pregunt directamente al portavoz del Florida Department of Correction, organismo encargado de las crceles de la Florida, cuntos ex condenados haba exactamente en ese estado. "No tengo idea", contest el funcionario y aadi que cada ao el estado "escupe" un lote "fresco" de algunos 25 000 nombres.

Tambin, seala el reportero, hay que considerar los que reingresan a la prisin, los que se van de la Florida y los que se mueren.

Cerabino seala que el Sentencin+g Project, ONG de Washington que se interesa en el tema, identific a la Florida como el que mayor poblacin de ex condenados tienen privados sus derechos a votar. Marc Mauer, subdirector del grupo, estima que "segn quien usted desea creer, hay entre 400 000 y 600 000 ex reclusos" en la pennsula.

"Eso es mucha gente, escribe el comentarista del Post. En comparacin hay 47 794 abogados, 47 323 mdicos, 32 487 contadores certificados y 196 132 representantes inmobiliarios. As que si usted suma todos los mdicos, los abogados, los contadores y los agentes inmobiliarios de la Florida, usted llega a 323 736, es decir, 75 000 personas menos que la estimacin ms conservadora de ex reclusos."

HOOD ENCONTRO UNA CULPABLE

En cuanto a las mquinas de votacin informatizadas, la secretaria Hood acusa ahora a la supervisora de Miami-Dade, Constance Kaplan, de ser responsable de la demora en resolver el problema. En una carta fechada el 13 de marzo, Hood dice a Kaplan que deba haberle avisado, en junio del 2003, cuando se enter del asunto.

Por su parte, Lida Rodrguez-Taseff, presidente de la Miami-Dade Election Reform Coalition, afirma que Kaplan distorsiona los hechos desde hace meses: "El 19 de abril del 2004, afirm al subcomit electoral de la comisin del Condado que slo en diciembre se haba enterado del problema y de parte de la coalicin. Hemos encontrado, ms tarde, correos electrnicos que le mandamos explicndole el problema en detalle, en octubre".

Cinco meses antes del voto, la confusin no deja de ampliarse entre los responsables de las elecciones de noviembre en el pas que ensea la democracia donde le conviene.

En California, el secretario de Estado, Kevin Shelley, acaba de "descertificar" todas las mquinas touch-screen (en la que se toca la pantalla para votar) y de establecer nuevas normas para el uso de equipos de votacin informatizados.

Las touch-screen fueron eliminadas por tener los mismos defectos de mal funcionamiento que las de la Florida que se usarn en noviembre.

"Si cada voto en la Florida fuera contado, el hermano de Jeb estara todo su tiempo cayndose de su bicicleta en su rancho tejano", coment recientemente Jim DeFede, del Miami Herald.




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