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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-09-2013

Luces y sombras del acuerdo Rusia-EEUU sobre Siria

Alberto Cruz
CEPRID


La euforia no es buena consejera. Y menos, en las relaciones internacionales. Es lgica la alegra con que se ha recibido en muchas partes el acuerdo entre Rusia y EEUU sobre las armas qumicas en Siria y el alejamiento, as sea temporal, de otra agresin armada contra un pas al estilo de Irak, Yugoslavia o Libia. Un sector significativo de la izquierda lo ha considerado un triunfo de Rusia y una derrota del imperialismo estadounidense. Tambin es la sensacin que se transmite desde los medios estadounidenses y rabes, con los reaccionarios del Golfo hablando de claudicacin y los vinculados con los republicanos de EEUU hablando de que la poltica de EEUU en Oriente Medio se derrumba. Sin embargo

El declive de EEUU como potencia hegemnica mundial es incuestionable, as como el surgimiento de otros actores ponen de relieve que el mundo de hoy se parece muy poco al de hace cinco aos. An no estamos en un mundo multipolar, pero hay pases que estn asumiendo un papel geopoltico impensable hace muy poco tiempo. Uno de ellos es China, convertido ya en el primer sujeto econmico mundial (en febrero de este ao logr sobrepasar a EEUU como primera potencia comercial con una balanza de 387 billones de dlares frente a los 382 billones de EEUU y en reservas de divisas, con 331 billones de dlares). Otro es Rusia, recuperando a marchas forzadas el papel que tuvo durante la etapa de la Unin Sovitica (y si hubiese alguna duda, ah est el reciente anuncio de reabrir una vieja base sovitica en el rtico).

Y en este esbozo de mundo multipolar, con tres actores ya situados casi de igual a igual, Siria tiene muy poco que decir. Sin embargo, est sirviendo como base de pruebas para muchas cuestiones, de las que se pueden enumerar algunas y plantear algunas hiptesis crticas con el acuerdo firmado sobre las armas qumicas en este pas por Rusia y EEUU.

1.- La Cumbre del G-20 de primeros de septiembre no slo puso de manifiesto que hay una tremenda divisin en el mundo sobre Siria, sino que el principal pas musulmn, Indonesia, un claro candidato a incorporarse a corto plazo al eje BRICS, se opona firmemente a la guerra. Indonesia, un pas olvidado en el imaginario occidental, es mucho ms importante en el mundo musulmn que Arabia Saudita o cualquier otro emirato o reino del Golfo. Indonesia es un pas musulmn, con ms de 240 millones de habitantes, y la gran mayora es sunn. Arabia Saudita puede presumir de ser el custodio de los lugares sagrados, pero la fuerza real del mundo musulmn est en Indonesia, no en la casa Saud. Las posturas de Indonesia y Arabia Saudita en el G-20 fueron como dos lneas paralelas que nunca se juntan. Ni qu decir tiene que Brasil, Rusia, India, China, y Sudfrica tambin se oponan a la guerra contra Siria y apoyaron con simpata el rechazo indonesio a la misma.

2.- Rusia ha dejado claro que no abandona a sus socios. Lleva dos aos sosteniendo a Siria y ha llegado hasta donde poda llegar para evitar la guerra. Rusia no va a pegar un tiro en defensa de Siria, pero no va a dejar que otros lo hagan o que, al menos, les salga gratis como en Irak o en Libia. El despliegue de barcos en el Mediterrneo hizo evidente que no estaban all de paseo o para disfrutar con el sol y la pesca. Alguno de esos barcos, como el Priazovye, es de los ms sofisticados que tiene la armada rusa en cuanto a recogida de inteligencia y no debe caber la menor duda que los datos que recoge son suministrados, si no todos en buena parte, al Ejrcito sirio. Desde este barco se detectaron los famosos misiles que dijo Israel que haba lanzado en pruebas, como tambin desde los radares situados en territorio ruso. Sin embargo, est circulando cada vez con ms fuerza la versin de que no fueron lanzados por Israel, sino por EEUU y que con ellos se pretenda realmente iniciar el ataque a Siria si no eran detectados. Al serlo, EEUU tuvo que abortar la misin (haciendo que uno se destruyera y el otro cayera al mar) y obligar a Israel a asumir los disparos para disminuir el rechazo internacional que tal hecho provoc al conocerse. Es sabido que Occidente acepta todo de Israel, un pas que neg en un primer momento haberlos disparado y slo varias horas despus reconoci haberlo hecho. No es un comportamiento corriente de Israel, que o bien no comenta o lo reconoce abiertamente.

3.- Siria es muy importante para Rusia, pero no es vital. Los intereses de Rusia en Siria son mltiples, empezando por los econmicos y geopolticos, y est muy escarmentada con lo ocurrido en Irak tras la invasin y ocupacin neocolonial del pas en 2003, cuando los virreyes de EEUU desconocieron los contratos que Saddam Husein haba firmado con Rusia, sobre todo petrolferos. Los rusos han cancelado el 73% de la deuda de 13.000 millones de dlares que tena Siria con la URSS y han aceptado que el resto de esa deuda se les devolviese o en dlares, o en moneda siria o participando en proyectos econmicos conjuntos. Esto ocurri en 2010. Lgicamente, los sirios aceptaron las dos ltimas opciones y Rusia pas a convertirse en el socio privilegiado junto a Irn- en el mbito energtico, especialmente en la explotacin y mantenimiento de centrales hidrulicas y trmicas, as como en la extraccin de gas y petrleo o en el oleoducto Kirkuk-Baniyas que, en el ao 2003, fue destruido en su tramo iraqu por EEUU al invadir Irak. Siria e Irak iniciaron su reconstruccin en 2010, ya con participacin rusa, y firmaron un memorando de extensin del oleoducto al que un poco ms tarde se sum Irn con una ampliacin al gas.

4.- Esa importancia para Rusia incluye la base naval de Tartus que, pese a su emplazamiento estratgico, no puede acoger buques de gran calado. Esta es la razn por la que la flota que Rusia ha desplegado en la zona no incluye portaaviones o submarinos. Tartus es, en estos momentos, la nica zona segura en Siria para el traslado y desmantelamiento de las armas qumicas si es que se quiere aplicar el acuerdo alcanzado entre Rusia y EEUU y al que el gobierno de Al-Assad ha dado el visto bueno tras anunciar su adhesin a la Convencin sobre Armas Qumicas.

5.- En este acuerdo se recoge expresamente que el personal de la ONU encargado de esta misin tendr acceso inmediato y sin restricciones a todos los lugares en los que se encuentren dichas armas. Si terminan en Tartus, y es el nico lugar seguro, ser la primera vez que entre en la base personal no ruso. Dada la trayectoria de los inspectores de la ONU filtraron informacin a los EEUU sobre las defensas de Irak antes de la invasin de 2003- no es descartable que hagan lo mismo no slo en lo referente a Tartus, sino a cualquier otro lugar al que accedan y, a buen seguro, esa informacin va a terminar en manos de los llamados rebeldes. Por no hablar de Israel. Debera poner sobre aviso a mucha gente el hecho de que el secretario de Estado, John Kerry, corriese a reunirse con Netanyahu nada ms producirse la firma del acuerdo.

6.- EEUU se asegura as, a travs de este acuerdo, una ms eficaz inteligencia tctica, para objetivos a corto plazo y efectos propagandsticos para recuperar la moral de los llamados rebeldes. Adems, y sin perder de vista lo ocurrido con Irak, los inspectores pueden armar todo un entramado de desinformacin con peticiones ridculas, como en Irak al pedir acceso a los palacios de Saddam- que haga posible revertir la situacin actual de oposicin a la guerra en otra en la que se considere inevitable la aplicacin del Captulo VII de la Carta de la ONU ante el incumplimiento por parte del gobierno sirio, aspecto que recoge el acuerdo Rusia-EEUU. Un primer paso en este sentido lo estamos viendo ya con el informe presentado por dichos inspectores al Secretario General de la ONU el pasado 18 de septiembre sobre el ataque a Gouta. Esta hiptesis slo resultara irreal si Rusia asume un papel activo dentro del grupo de inspectores, lo que est por ver.

7.- La aceptacin por Rusia de esta mencin al Captulo VII es un arma de doble filo y un retroceso respecto a los logros que Rusia haba alcanzado en junio, cuando en la reunin del G-8 en Irlanda del Norte se hizo un llamamiento expreso a las autoridades sirias y a la oposicin para que luchasen contra el terrorismo que representan las organizaciones e individuos afiliados a Al Qaeda al tiempo que apoyaban la planificacin de la ONU para la transicin, la recuperacin y las necesidades de reconstruccin y, en particular, ayudar a garantizar que las fuerzas de seguridad son eficaces y responsables y capaces de hacer frente a la amenaza del terrorismo y el extremismo. Este lenguaje ha desaparecido y aunque se menciona reiteradamente que la aplicacin del Captulo VII tiene que ser sancionada por el Consejo de Seguridad con lo que Rusia viene a decir que no se aplicar sin su autorizacin- EEUU y sus satlites Francia y Gran Bretaa ya estn diciendo que la simple mencin al mismo en el acuerdo es suficiente para aplicarlo si Assad no cumple. Podra argumentarse que la mencin al CS es bastante cercana a una camisa de fuerza para EEUU y sus satlites, pero la realidad es que EEUU mantiene su doctrina segn la cual es libre para decidir si los trminos del acuerdo se han cumplido o no sin tener que recurrir al CS. No obstante, dado que an se mantiene un alto porcentaje de rechazo a la agresin dentro de EEUU, se puede apostar porque al menos durante un tiempo unos 60 das- se mantendr la tensin sobre este extremo.

8.- El plazo de 60 das est reflejado en el texto que la Administracin Obama envi al Congreso y al Senado para su aprobacin. En ese texto, ahora congelado en virtud del acuerdo ruso-estadounidense, se apuesta expresamente por realizar ataques limitados y durante un tiempo mximo de 60 das. Que esos dos meses comiencen a contar desde que se apruebe en el Congreso o desde ahora es casi una ancdota. Lo que deja de manifiesto el que se haya expresado es que hay decisin de hacerlo y que, como bien han dicho varios analistas desde el canadiense Chossoudovsky hasta el indio Bhadrakumar-, EEUU slo ha postergado el ataque durante un tiempo. Debera, adems, llamar la atencin a la noticia hecha pblica el 19 de septiembre segn la cual el Pentgono ha aprobado un plan para equipar y entrenar a los grupos rebeldes afines a los intereses estadounidenses.

9.- Tiempo es tambin lo que busca Rusia. El movimiento refuerza de forma clara al gobierno sirio, que lleva la iniciativa militar, le reconoce un cierto grado de legitimidad que hasta ahora se le negaba (recurdese el Assad tiene que irse repetido machaconamente por EEUU y sus satlites europeos y rabes) y escenifica que Rusia apuesta porque en un plazo relativamente breve la situacin poltica y militar cambie lo suficientemente sobre el terreno como para convertir ese ataque en insignificante o irrelevante, si no imposible de forma definitiva. Un dato a tener en cuenta del acuerdo es que en l se menciona que en caso de incumplimiento, incluida la transferencia no autorizada o cualquier uso de armas qumicas por cualquier persona, el CS debera imponer medidas en virtud del Captulo VII de la Carta de las NNUU. Es decir, Rusia ha impuesto de forma indirecta que podra solicitar la aplicacin del acuerdo contra los llamados rebeldes a quienes, como viene insistiendo y es cada vez ms notorio, acusa de ser los responsables del ataque en Gouta. Este aspecto anulara a quienes acusan al gobierno sirio de dicho ataque. Y esto, en s mismo, sirve para defender el derecho internacional puesto que se aplica a todos los actores y, sobre todo, cuando cada vez ms gente apuesta por defender el derecho internacional que tanto EEUU como sus satlites europeos y rabes han violado una y otra vez cuando les ha convenido.

10.- La defensa del derecho internacional que ha realizado Rusia ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate sobre el mismo, deshecho desde la invasin neocolonial de Irak en 2003. Putin viene insistiendo en que un ataque contra Siria al margen de la ONU significara un atentado a todo el orden mundial, con lo que pone a EEUU y sus satlites en un brete al tiempo que pone sobre el tapete cada vez con mayor fuerza que al igual que los sistemas polticos actuales se caen a pedazos el caso europeo es evidente- es prioritario realizar una reforma urgente del sistema de Naciones Unidas para eliminar arcasmos como el derecho de veto o el considerar como miembros permanentes a las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial olvidando que han surgido otros factores, como India, Brasil o Indonesia, que estn pidiendo a gritos su inclusin entre los factores decisivos del mundo. No tiene sentido alguno que se haya incluido a Alemania entre el grupo de los pases poderosos junto a los cinco con derecho de veto en el CS de la ONU- para negociar el programa nuclear con Irn (el famoso grupo 5+1) y se niegue a estos otros pases un protagonismo al menos similar. La reforma de la ONU est parada desde 1994 y es hora ya de que se ponga en marcha de forma acelerada. Los pases BRICS ya han puesto en marcha su propio sistema financiero, que est llamado a competir con el Fondo Monetario Internacional o en el Banco Mundial. Por lo tanto, es el momento de hacer lo mismo con la ONU.

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento Taman de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected]

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1748 



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