Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Siria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2013

Siria
Cambios socio-econmicos, impactos y consecuencias

Joseph Daher
LAnticapitaliste


El levantamiento popular en Siria surge de los cambios socioeconmicos acontecidos desde la llegada al poder de Hafez Al Assad en1970. Se inscribe en el proceso regional y mundial de avance de las polticas neoliberales a partir de los aos 1970.

Alabado y acogido con una gran alegra por la alta burguesa de Alepo y de Damasco, Hafez Al Assad construy una red de lealtades, en particular econmicas, con personas de las diferentes comunidades religiosas, tnicas y tribales, poniendo fin a las polticas radicales de los aos 1960, que haban puesto en cuestin el patrimonio y el poder poltico de la gran burguesa. Assad apacigu los sectores ms poderosos del mundo de los negocios -grandes comerciantes y grandes industriales, concentrados principalmente en las ciudades de Damasco y Alepo, as como los muy grandes propietarios de tierras- cuya influencia no ha dejado de crecer de cara a las autoridades, pero se asoci tambin de forma progresiva a nuevos actores burgueses promovidos a un ascenso rpido en el seno del aparato de Estado.

Durante treinta aos, el rgimen de Hafez Al Assad impuls una lenta liberalizacin econmica, mezclada con corrupcin, al precio de importantes retrocesos econmicos colmados nicamente por la ayuda -una fraccin de la renta petrolera- de las monarquas del Golfo. En 1986, la crisis de la moneda nacional sancion la consolidacin acelerada de las redes econmicas construidas por el rgimen. Desde 1991, esas redes dominan amplios terrenos econmicos.

Esta nueva clase, orgnicamente ligada al Estado, necesitaba invertir su riqueza en diferentes sectores de la economa. El decreto n 10 (1991) constituy el medio de blanquear las rentas que haba acumulado. Esta Ley buscaba la promocin y el impulso de la inversin privada nacional y extranjera en sectores que, en lo fundamental, hasta entonces eran monopolio pblico: industria farmacutica, agricultura, industria agro-alimentaria, hostelera y transporte. Facilit la inversin en el sector privado y abri posibilidades de importacin-exportacin gracias a la reduccin de impuestos y otros incentivos fiscales, enriqueciendo de ese modo a los sectores mejor situados y profundizando el sistema de corrupcin generalizada: el capitalismo de amiguetes.

Los aos 1990 vieron as la emergencia de esta nueva clase -nuevos ricos o una burguesa hbrida- salida de la fusin de la burocracia estatal y de los supervivientes de la antigua burguesa privada. Aparecieron nuevos monopolios en manos de la familia de los Al Assad, siguiendo la estela del primo hermano del nuevo dictador, Rami Makhlouf, que en vsperas del levantamiento de 2011 controlaba cerca del 60% de la economa del pas.

La calidad de los bienes y servicios disminuy, particularmente en salud y educacin, donde han proliferado las instituciones privadas, mientras que desde 2004 el sector financiero ha conocido el auge los primeros bancos privados (dominados por capitales sirios y de las petromonarquas del Golfo), de compaas de seguros, de la Bolsa de Damasco y de oficinas de cambio.

Neoliberalismo y deterioro del nivel de vida

Las polticas neoliberales puestas en marcha estos diez ltimos aos han provocado el hundimiento del sector pblico y llevado al dominio del sector privado, que concierne ya a cerca del 70% de las actividades econmicas. Esto ha obligado que la gente se vea obligada a acudir al sector privado, ms caro, para poder disfrutar de los servicios bsicos.

Las inversiones directas extranjeras han pasado de 120 millones de dlares en 2002 a 3,5 millardos en 2010, en particular en el campo de la exportacin, de los servicios y del turismo. Por otra parte, el rgimen sirio se ha dedicado a reformar su sistema de subvenciones, penalizando an ms a las clases populares y ms pobres, mientras las privatizaciones se multiplicaban.

El crecimiento real del PIB se ha ralentizado y la renta real por habitante ha disminuido desde el comienzo de los aos 1990. En vsperas del levantamiento de 2011, la tasa de paro se elevaba al 14,9% segn las cifras oficiales -entre el 20% y el 25% segn otras fuentes; alcanzaba respectivamente al 33,7% y el 39,3% entre los jvenes de 20-24 aos y los de 15-19 aos. En 2007, el porcentaje de sirios que viva por debajo del umbral de pobreza era del 33%, lo que representaba alrededor de siete millones de personas, mientras que el 30% de ellas estaba justo por encima de ese nivel. El nmero de pobres es ms elevado en el medio rural (62%) que en las zonas urbanas (38%). La pobreza est ms extendida, ms anclada y ms marcada (58,1%) en el noroeste y el noreste (provincias de Idleb, Alepo, Raqqa, Deir Ezzor y Hassakeh) en donde vive el 45% de la poblacin.

El crecimiento econmico de Siria, cuya media fue del 5% durante los aos precedentes al inicio de las revueltas, no benefici a las clases populares; en efecto, las desigualdades en trminos de riqueza no han dejado de aumentar. Entre 1997 y 2004, el coeficiente de Gini (que mide la desigualdad de las rentas) pas de 0,33 a 0,37. En 2003-2004, el 20% ms pobre realizaba. solo el 7% del conjunto de los gastos, mientras que el 20% ms rico era responsable del 45% de stos. Una tendencia que no dej de crecer hasta el estallido de la revolucin.

En la agricultura, desde el ao 2008, con el pretexto de la sequa la privatizacin de las tierras se hizo a costa de varios cientos de miles de campesinos del noreste. El aumento y la intensificacin de la explotacin de las tierras por grandes empresas del agrobusiness -incluyendo terrenos precedentemente conservados para el pasto o tambin la perforacin ilegal de pozos-, as como la puesta en pie de acuaductos selectivos respondiendo a las exigencias de los nuevos grandes propietarios, facilitan la corrupcin de la administracin local que acompaa a la crisis agrcola. En 2008, el 28% de los agricultores explotaban el 75% de las tierras irrigadas, mientras que el 49% no dispona ms que del 10% de dichas tierras, lo que muestra el progreso de las desigualdades en el mbito de la agricultura.

La ausencia de democracia y el empobrecimiento creciente de grandes sectores de la sociedad siria, en un clima de corrupcin y de desigualdades sociales crecientes, prepararon el terreno para la insurreccin popular, que no estaba pendiente ms que de la chispa.


Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Fuente original: http://vientosur.info/spip.php?article8400

 


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter