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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-12-2013

Elecciones al Parlamento Europeo 2014
Alternativa Continental Socialista

Joseba lvarez
Rebelin


Puede parecer pretencioso hablar de Alternativa Continental Socialista para Europa cuando, hoy por hoy, y con todas las contradicciones que conlleva todo proceso de transicin al socialismo, la nica verdadera Alternativa Continental, terica y prctica, que la izquierda ha sido capaz de poner en marcha frente a la globalizacin mundial ha sido la del ALBA, la Alternativa Continental Bolivariana de Latinoamrica. Pero si analizramos el mismo fenmeno desde el punto de vista capitalista, deberamos de reconocer que la Unin Europea, desde su creacin pretenda, y sigue pretendiendo hoy en da, ser la base de partida, terica y prctica de la Alternativa Continental Capitalista para Europa y apropiarse con ello de parte del mercado multipolar mundial globalizado. Con todo ello, pretendemos subrayar que el capitalismo europeo hace dcadas que vo la necesidad de organizar su Alternativa Continental Capitalista Europea, lo que esta poniendo en prctica, mientras que la izquierda europea sigue hoy sin Alternativa Continental Socialista propia para Europa, algo que no solo es posible, sino que es sobre todo necesario para avanzar en la lucha anticapitalista y sobre todo para elaborar el modelo continental alternativo de transicin al socialismo del Siglo XXI en Europa.

En la construccin de ese modelo de Alternativa Continental Socialista para Europa, la participacin o no de la izquierda en las instituciones en general, y en el Parlamento Europeo, en particular, debe de ser el fruto de una reflexin estratgica ms global, que necesariamente aborde los diferentes tipos de lucha -lucha ideolgica, lucha de masas y lucha institucional-, as como la articulacin de sus instrumentos -movimientos sociales, organizaciones populares, redes sociales, sindicatos y partidos polticos- y su complementariedad en la lucha transformadora. Pero entendemos que ninguna de ellos -ni los tipos de lucha, ni los diferentes instrumentos que de ella emanen- sobran o deben de ser abandonados en la confrontacin poltica social, desobediente e insumisa con el capital y menos an en la creacin participativa de la Alternativa Continental Socialista para Europa. De lo que si tenemos pleno convencimiento es que el objetivo de esa Alternativa Continental Socialista debe de ser la construccin de un espacio poltico europeo de libertad y democracia real, tanto para los y las trabajadoras como para los pueblos que lo componen. No hay libertad de las personas, sin la libertad de los pueblos a los que pertenecen; es decir, que no hay liberacin social, sin liberacin nacional, ni liberacin nacional sin liberacin social. Los dos procesos de liberacin son las dos caras de un nico combate contra el capitalismo.

Nosotros y nosotras nunca hemos tenido, ni tenemos, duda alguna sobre las caractersticas fundamentales de las instituciones europeas, ni de la Unin Europea misma, ni del sistema poltico y econmico que imponen. Tampoco las tenemos con respecto a la manera antidemocrtica en que ejercen su poltica, ni sobre el objetivo que sealan tanto hacia dentro como hacia fuera de la Unin Europea y de Europa. El socialismo, la clase trabajadora, as como los pueblos y naciones sin estado somos los enemigos polticos declarados a los que imponer su modelo capitalista.

Y esa imposicin se manifiesta de muchas formas: Como decir SI a una Unin Europea diseada al servicio del capital y de los estados. Como decir SI a quienes niegan los derechos de los y las trabajadoras, adems del Derecho a la Autodeterminacin de los Pueblos. Como decir SI al proyecto poltico que niega la oficialidad de las lenguas y culturas no estatales. Como decir SI al hecho de ser compaera de la poltica imperialista y militar de la poltica exterior norteamericana en el mundo. Como decir SI al proyecto econmico que defiende la privatizacin de los servicios pblicos en beneficio de los sectores empresariales privados y de la banca. Como decir SI a la precarizacin del trabajo y al fomento de un modelo de desarrollo insostenible y antiecolgico. Como decir SI al proyecto poltico que fomenta el patriarcalismo y la desigualdad, teniendo a la mujer, como colectivo, a aos luz de ser un sujeto poltico pleno. Como decir SI a quienes cierran sus fronteras causando la muerte de miles de emigrantes, ya sea en aguas del Mediterrneo en los transportes ilegales de las mafias. Finalmente, como decir SI a quienes defienden sus intereses destruyendo los principios fundamentales de la democracia, a quienes fomentan la burocracia y niegan la democracia participativa. Por ello, tantas formas de imposicin, suponen otras tantas razones para oponernos a esta Unin Europea de tipo capitalista.

La victoria del NO a la OTAN en el referendum de 1986, postura defendida en Euskal Herria nicamente por la Izquierda Abertzale, en contra de todas las dems fuerzas polticas vascas, supuso, por parte de la sociedad vasca, una demostracin del rechazo al militarismo europeo intrnseco a la Unin Europea.

Tras la cada del muro de Berln, el capitalismo puso en marcha en la dcada de los 90 una de sus mayores iniciativas polticas y militares para imponer su modelo en todo el mundo. El Acuerdo de Maastricht (1992) fue la expresin europea de esa iniciativa capitalista que, dicho sea de paso, fue rechazada en el Parlamento espaol nicamente por Herri Batasuna, de la mano de Jon Idigoras. Pero esa iniciativa del capitalismo post-sovitico se encontr con una gran resistencia, tambin en Europa. En este contexto, no podemos olvidar las grandes movilizaciones europeas contra de la guerra de Irak o en solidaridad con el Pueblo de Palestina, como tampoco las importantes demostraciones de fuerza en las diferentes contra-cumbres europeas o internacionales que tuvieron lugar en Gnova, Thesalnica y Niza, ni el desarrollo de los Foros Sociales Mundiales en Porto Alegre y los Foros Sociales Europeos en Florencia (2002), Londres (2003) o Pars (2004) en los que la Izquierda Abertzale particip activamente.

Y es que el rechazo a este modelo de la Unin Europea ha ido creciendo durante estas ltimas dcadas, a medida que iba aumentando el numero de trabajadores y trabajadoras y de sectores sociales y econmicos, colectivos populares y pueblos -naciones sin estado- afectados por la agresin de su poltica neoliberal. A la eterna crisis de legitimidad que acompaa el modelo actual de la Unin Europea desde su creacin, se le ha sumado, a partir del crac social y econmico del 2007, las medidas y presupuestos anti-sociales impuestas por la Troika de Bruselas, cuyas consecuencias nos afectan a todos y todas, pero muy especialmente a los estados ms dbiles de Sur de Europa como son Grecia y Portugal. Por eso es hoy ms necesario que nunca que todas las fuerzas polticas de izquierdas de Europa, as como los los movimientos sociales y los sindicatos europeos, estn presentes en ese campo de batalla llamado Europa y en su ncleo ms duro que es la Unin Europea, para que entre todos y todas -especialmente las fuerzas polticas anticapitalistas europeas-, no slo hagamos frente a las diferentes intervenciones del capital impuestas por la Troika, sino que tambien para que trabajemos activamente en la creacin de esa Alternativa Continental Socialista para Europa que hoy en da no slo es posible, sino que adems es ms necesaria que nunca; es en definitiva, imprescindible.

Sin embargo, esta gran resistencia continental y popular al modelo capitalista de Europa y la consiguiente reflexin social compartida (por ejemplo en los Seminarios Internacionales de Ezkerra Europaren Atarian organizados por la Izquierda Abertzale en los aos 2004, 2005 y 2006, donde tomaron parte ms de 20 organizaciones europeas), no ha conseguido traer an el desarrollo terico y prctico de una Alternativa Continental Socialista para Europa como la que supone ALBA en Latinoamrica, con la conquista del poder por la izquierda en varios estados europeos. Pero si ha supuesto un claro freno, una clara conciencia frente a las pretensiones privatizadoras y expansivas del capital, adems de la importante constatacin poltica de que el modelo alternativo socialdemcrata y tambien el modelo que representa el sindicalismo de la CES se haban agotado, por lo que era necesaria la creacin de una nueva izquierda, ms democrtica, ms social, ms plural, ms desobediente, ms insumisa, ms participativa, en definitiva, ms radical. Y ello era urgente porque el modelo neoliberal europeo y del capitalismo internacional empezaban a mostrar claros sntomas de una importante crisis sistmica y de legitimidad, que se agudiz a partir del 2007. El fracaso en la aprobacin de la Constitucin Europea (triunfo del NO en el referndum francs en mayo del 2005, postura apoyada por la Izquierda Abertzale tanto en el referndum francs como espaol) y la maniobra para la puesta en marcha del malogrado sucedneo de la Constitucin Europea denominado Tratado de Lisboa (2007), son un claro ejemplo de la mencionada resistencia social.

Por todas estas razones, consideramos que es necesario profundizar en ese camino de movilizacin y reflexin social compartida iniciado hace aos entre las fuerzas de izquierdas europeas y seguir avanzando en la creacin de esa Alternativa Continental Socialista para Europa, que contribuya a disear y promover ese modelo de transicin al socialismo del Siglo XXI en Europa. En este sentido, las prximas elecciones al Parlamento de la Unin Europea suponen un ocasin para retomar ese camino. No es que consideremos que la participacin en las prximas Elecciones Europeas y en el Parlamento que de ella emane sean los instrumentos de lucha fundamentales en el rechazo del modelo capitalista europeo, ni mucho menos, pero si consideramos que son una oportunidad y un espacio que nos permitir empezar a articular ese trabajo que tenemos que abordar, sobre todo fuera de las instituciones europeas.

La circunscripcin electoral en el caso del Estado espaol es nica, razn por la que planteamos una conjuncin de fuerzas, una unidad de accin de quienes trabajamos en esta direccin emancipadora y socialista. La Izquierda Abertzale tiene una dilatada experiencia en ello, ya que se ha presentado con diferentes nombres y modelos a todas las Elecciones Europeas desde 1987 y ha obtenido europarlamentario en tres ocasiones: Txema Montero (1987), Karmelo Landa (1989) y Koldo Gorostiaga (1999), adems de los de Euskal Herria, gracias siempre a los votos recibidos fundamentalmente en Catalunya y tambin en el resto del Estado espaol. Todo ello como resultado, precisamente de, esa conjuncin de fuerzas, y esa unidad de accin.

Sin embargo, en las anteriores Elecciones Europeas del 2009, y tras haber sido ilegalizadas todas las opciones polticas de la Izquierda Abertzale para trabajar en Euskal Herria y fuera de ella, la solidaridad internacionalista de algunas fuerzas polticas de izquierdas del Estado espaol, permiti, en contra de los deseos y las previsiones gubernamentales espaolas, la creacin de la candidatura Iniciativa Internacionalista y con ella la participacin de la Izquierda Abertzale en las Elecciones Europeas, aunque sta no obtuvo representacin parlamentaria en Bruselas por, entre otras razones, un cantado y evidente pucherazo que modific sus resultados.

Pero hoy, cinco aos ms tarde, despus del alto el fuego definitivo proclamado por ETA en octubre de 2011 y desde entonces boicoteado por el gobierno espaol, la situacin de Euskal Herria ha cambiado totalmente. Por eso, la Izquierda Abertzale, tomando como base los pilares de su renovada estrategia proclamada en Zutik EH y adoptada en el debate de SORTU (2013), hace la apuesta poltica compartida con las fuerzas polticas vascas progresistas de EH Bildu (Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar) para presentar en estas Elecciones Europeas de mayo del 2014 una candidatura compartida en el Estado Espaol que supere la de Iniciativa Internacionalista -promovida por la Izquierda Abertzale- y la de Europa de los Pueblos -promovida por Eusko Alkatartsuna y Aralar-, con el objetivo de sumar a todas aquellas fuerzas polticas de izquierdas del Estado espaol y de los Pueblos y Naciones sin Estado que lo componen que reconozcan el Derecho a Decidir de los Pueblos y Naciones sin Estado del Estado espaol y que, adems, luchen por la transformacin del actual modelo socioeconmico espaol y europeo.

Pero para que esa unidad de accin entre diferentes, esa conjuncin de fuerzas, esa unidad de accin creada en un principio para participar en la Elecciones Europeas y en el Parlamento Europeo, pero que tambin puede ampliar su campo de trabajo a la lucha en el Estado espaol, sea vlida para todos y todas, debe de ser ser igualmente elaborada entre todos y todas. Este es el elfuerzo al que nos comprometemos pero tambin la invitacion que cursamos: presentemos, si es posible antes del final del ao, a todos los sectores sociales, econmicos, culturales y populares afectados por las polticas gubernamentales espaolas y europeas, a todos y todas las trabajadoras afectadas por la actual poltica econmica, a todos los Pueblos y Naciones sin Estado del Estado castigados por el actual modelo de Unin Europea y el actual modelo de articulacin territorial del Estado espaol: Una alternativa de lucha clara y contundente para las prximas Elecciones Europeas 2014.

Joseba lvarez es miembro de SORTU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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