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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2014

Lucha de clases en Ucrania

Alberto Cruz
CEPRID


Las masacres fascistas de Odesa y Mariupol, la negacin de la victoria antifascista en la II Guerra Mundial y la falsificacin histrica que conlleva, as como la rehabilitacin de los colaboracionistas con los nazis, y el ataque contra la poblacin insurrecta de Donestsk, Luganks y Jrkov escenifica de forma palpable lo que est ocurriendo en Ucrania. Tambin deja en evidencia a quienes, como de costumbre, se han pasado semanas alabando iniciativas como las del Maidn y luego se escabullen de la escena intentando evitar que las responsabilidades por lo que acontece les alcancen a ellos.

Porque lo que est ocurriendo en Ucrania no es ms que una lucha de clases a la que esos aduladores del Maidn sienten una especial aversin- que est alcanzando su punto lgido en las regiones orientales mencionadas. Que en ellas se haya desodo el llamamiento de Putin para que se retrasase la celebracin del referndum de autodeterminacin lo que pone de manifiesto su independencia pese al calificativo de prorrusos, aunque lo sean, y su malestar con la forma en que Rusia ha actuado al negociar con el rgimen filofascista de Kiev sin contar con ellos-; que se est construyendo el Ejrcito del Pueblo del Sureste de Ucrania; que se est resistiendo la ofensiva militar de la junta filofascista de Kiev casi sin armas; que se estn destruyendo (quemando, literalmente) oficinas bancarias que representan los principales intereses oligrquicos como Banca Torced, PrivatBank y Kolomoiski (1) algo que no se hizo en el Maidn-; que se estn realizando huelgas mineras (sobre todo en el sector del carbn) como respuesta a las privatizaciones y medidas de choque adoptadas por el rgimen filofascista de Kiev en cumplimiento de las exigencias del FMI slo pone de manifiesto lo dicho antes: que la lucha de clases en Ucrania est en auge.

La lucha por la democracia en Ucrania no est en el Maidn y sus representantes del rgimen filofascista de Kiev, sino en el sur y en el este. La proverbial ignorancia de un cierto sector de izquierda (?) no tiene en cuenta cosas tan simples y ni siquiera se molesta en investigar el quin es quin. Por ejemplo, el llamado primer ministro de la junta filofascista de Kiev, Arsenly Yatsenyuk. Slo hay que molestarse en entrar en la pgina web de la fundacin de este individuo (2) y observar quienes son sus patrocinadores. Pasen y vean. Y si tras hacerlo consideran que este tipo de individuos son los exponentes de la democracia en Ucrania, hganse mirar por un especialista mdico porque algo andar mal en su cabeza.

No obstante, esta lucha de clases y por la democracia en el este y en el sur tiene dos puntos dbiles: Jrkov y Odesa. Estas dos ciudades son los principales centros polticos y econmicos de estas zonas, as como es ms dbil en ellas la organizacin popular, y la junta filofascista de Kiev lo sabe. De ah que no haya sido en ellas donde est concentrando la represin sino en ciudades de Donetsk y Luganks, donde la organizacin popular est ms avanzada y es ms slida como lo pone de manifiesto la celebracin de sendos referendos de autodeterminacin que tuvieron lugar el pasado 11 de mayo.

Pese a los intentos de la junta filofascista de Kiev por impedirlos, los referendos han mostrado unos resultados fantsticos para las aspiraciones populares: en ambas regiones la afluencia fue masiva, pese a que no se pudo celebrar con todas las garantas en un pequeo puado de ciudades, cercadas por el Ejrcito ucraniano y la llamada Guardia Nacional de la que forman parte las milicias fascistas del Maidn-, y pone tanto a Kiev y sus patrocinadores occidentales como a Mosc ante la poltica de los hechos consumados. Ya no va ser posible no contar con ellos en cualquier negociacin que se inicie, que tendr que hacerse tarde o temprano.

Pero antes de eso volveremos a ver cmo desde Occidente se repetir el mantra ya odo en Crimea: los referendos no tienen validez, se ha votado bajo coaccin pese a que la gente ha desafiado a los tanques del Ejrcito y a los matones fascistas de la Guardia Nacional incluso en las ciudades cercadas-, si Rusia reconoce los resultados habr ms sanciones Todo humo. El pueblo del Donbss, la gran cuenca minera que engloba las regiones de Donetsk y Luganks, ha decidido tomar el sus manos su futuro y para ello cada paso que da es para una mayor y mejor auto-organizacin. Incluso si no cuenta con el apoyo ruso.

Este es el gran mensaje que sale de la participacin popular en los referendos. Al no seguir el consejo de Putin de retrasar la celebracin de las votaciones hasta que tuviesen lugar las elecciones presidenciales del 25 de mayo, el Donbss ha decidido seguir la mxima leninista de que circunscribirse a la defensa es la ruina de una revuelta. Por lo tanto, tena que dar un paso adelante y lo ha dado reforzando, de hecho, el apoyo popular y, al mismo tiempo, poniendo en un brete al Kremlin, que ahora tiene una disyuntiva difcil: o reconoce la situacin o comienza a perder el favor de la gente. Porque en esta lucha de clases que se est llevando a cabo en Ucrania, y de la que el Donbss es su mximo exponente, tambin se tiene claro el apoyo oligrquico con que cuenta Putin, aunque sea una oligarqua nacionalista rusa.

El movimiento del Donbss ha sido doble: demostrar al mundo su carcter antifascista y su rechazo a la junta filonazi de Kiev y obligar a Rusia a moverse ms deprisa de lo que al Kremlin le gustara. Porque ahora no puede dejar abandonado a su suerte a un pueblo que masivamente ha demostrado lo que piensa. Si la junta filofascista de Kiev y lo har si cuenta con el beneplcito de sus patrocinadores occidentales- decide arrasar el Donbss tras la farsa de las elecciones del 25 de mayo y Rusia no hace nada, se caer como un castillo de naipes el apoyo con que cuenta Putin en la actualidad y ello repercutir en su poltica interna y en su partido, ya derrotado electoralmente en alguna ciudad significativa (3). La poblacin rusa no va a aceptar, bajo ningn concepto, que se abandone a los habitantes de habla rusa del Donbss y, yendo ms all, al resto de ucranianos que tienen el ruso como lengua materna. Est, tambin, para la poblacin del Donbss el espejo econmico de Crimea sobre todo el pago de pensiones y salarios- desde que se produjo la adhesin a Rusia, de ah que la primera iniciativa tras el xito de los referendfos haya sido solicitar su incorporacin a Rusia.

El carcter socio-poltico de la revuelta del Donbss est fuera de toda duda y ahora habr que ver el contenido de su programa para satisfacer las necesidades ms urgentes de la poblacin y del carcter poltico que se les da. Esto, al mismo tiempo, servir de imn para el fortalecimiento del movimiento popular en Jrkov y Odesa donde, como ya se ha dicho, se est en una situacin de mayor debilidad y eso est siendo explotado por la junta filofascista de Kiev.

La presencia de banderas con la estrella roja de cinco puntas ha sido habitual en las concentraciones y manifestaciones realizadas hasta ahora en el Donbss, el portar la cinta de San Jorge que s fue instaurada por Catalina II en 1729, como recuerda la prensa burguesa, pero que el Ejrcito Rojo de la URSS convirti en el smbolo de la lucha contra los nazis y, en 1945, fue el emblema de la victoria contra el fascismo y as se considera hoy por lo que el simple hecho de portarla es muestra de antifascismo- es habitual en el vestuario de cualquier residente del Donbss, y la presencia de proclamas en favor de la nacionalizacin de los intereses de los oligarcas ucranianos (sobre todo de hierro y acero, que convierten a esta zona en una de las principales productoras de estos materiales a nivel mundial) no se han hecho esperar cuando se anuncia que el primer paso tras los referndum ser el de la creacin de entidades estatales y militares propias. Es el primer paso para romper con los restos oligrquicos del Partido de las Regiones el Yanukovich-, de quien se considera ha traicionado las aspiraciones populares aunque alguno de sus dirigentes haya tenido un papel ms o menos importante en la rebelin.

Los movimientos que se produzcan desde ahora hasta el 25 de mayo van a ser cruciales para el devenir de la situacin. La junta filofascista de Kiev intentar por todos los medios controlar la situacin en Jrkov y Odesa para evitar la influencia del Donbss; el Kremlin insistir en la necesidad de negociar mientras se da un tiempo para ver qu resulta de las famosas elecciones del 25 de mayo donde est a punto de ser prohibido el Partido Comunista y los candidatos del Partido de las Regiones son hostigados, denigrados y apaleados sin que los observadores occidentales hayan dicho ni una palabra sobre ello- y en las que, como es obvio, no participar el Donbss y est por ver cul es el ndice de participacin en Jrkov y Odesa, mientras Occidente volver a reafirmarse en el apoyo de los tteres de Kiev mientras anunciar ms sancioncitas contra Rusia.

Eso si no hay algn movimiento loco, como la guerra abierta contra los rebeldes del Donbss porque su ejemplo est sentando unas bases inquietantes para las diferentes oligarquas de la zona. De hecho, el pasado 13 de mayo el Ejrcito ucraniano siguiendo el ejemplo de lo que hizo tambin el Ejrcito colombiano en repetidas ocasiones- utiliz el smbolo de la ONU en sus helicpteros para acercarse a Kramatorsk y atacar posteriormente las posiciones de los milicianos (4). La difusin de las imgenes, logradas por residentes locales, ha obligado a la ONU a abrir una investigacin aunque, conociendo a este organismo multinacional de naciones- no saldr de ello ni una msera reprimenda a la junta filofascista de Kiev.

No obstante, a tenor de cmo la resistencia popular armada se est intensificando y demostrando cada vez ms efectividad, el resultado no est tan cantado como a primera vista parecera dada la superioridad armamentstica del Ejrcito ucraniano.

Si se produce esta ofensiva militar, la junta filofascista de Kiev y sus patrocinadores occidentales siempre contarn con las paragubernamentales ONGs, al estilo de Amnista Internacional, para hacer el juego sucio y distorsionar la realidad hasta la nusea (5). Gracias a ellos ya vemos a los nazis convertidos en hroes democrticos y a los resistentes antifascistas en terroristas, as que en caso de una agresin armada contra el Donbss y su rebelin democrtica y de clase invertirn sin pudor el discurso que ahora utilizan en Siria: el gobierno de Kiev ser el bueno y los resistentes antifascistas, los malos.

Notas:

(1) http://www.youtube.com/watch?v=444dU2Zv2AM

(2) http://openukraine.org/en/

(3) Alberto Cruz, Rusia: Dos pasos adelante, uno atrs y el nuevo orden geopoltico mundial http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1833

(4) http://www.youtube.com/watch?v=W0P_sv_x4E0

(5) https://www.youtube.com/watch?v=JcGa4W-bYxI

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento Taman de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected] Tambin se le puede encontrar en libreras. [email protected]

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1844



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