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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2014

Ganemos pero de verdad!

Pedro Casas
Rebelin


S, porque no se trata simplemente de ganar al PP, sino de derrotar las polticas neoliberales que el bipartidismo viene imponiendo en estos aos a nivel municipal, autonmico y estatal.

El ciclo de luchas populares que se vienen manteniendo desde los recortes iniciados por Zapatero en 2010 han contribuido al vuelco del panorama electoral expresado en las pasadas europeas. Dicho vuelco ha generado en el seno de la izquierda una oleada de expectativas de cambio que merece la la pena consolidar y, sobre todo, no defraudar.

Para ello hay que centrar las reflexiones y debates en tres aspectos:

Cmo ganar: La sacudida electoral comentada se ha producido por varios factores: Una crisis econmica que se mantiene; una crisis del rgimen surgido de la transicin del 78, que trata de recuperarse con nuevas caras en la jefatura del estado o en algunos partidos; unas luchas que han agravado las grietas de la economa y la poltica; y unas candidaturas que han ilusionado a nuevos sectores del electorado.

Si queremos mejorar los resultados de la izquierda transformadora, debemos profundizar en los elementos que han propiciado este cambio, destacando entre ellos la lucha popular a la que no debemos detraer ninguna energa.

Qu hacer si ganamos: Con el 15-M qued muy cuestionada la democracia representativa (el no nos representan y la desconfianza hacia los cargos electos cuya gestin no es sometida a la voluntad de sus representados) Sin embargo no estn apareciendo propuestas concretas sobre lo que queremos hacer en las instituciones, sea en el gobierno o la oposicin. Si no se determinan ahora las medidas con claridad, se les deja a los cargos un margen demasiado grande de autonoma, fomentando los errores criticados.

No slo se debe definir lo que queremos, sino tambin, y muy importante, las medidas que lo haran factible. Por ejemplo nos gustara aumentar los servicios pblicos, los equipamientos sociales, etc, pero de dnde sacamos el dinero que lo haga posible, si han dejado vacas las arcas pblicas? Impulsaremos la democratizacin, pero si conceptos como la gestin participativa y el autogobierno no van acompaados de medidas concretas, se quedarn en meros enunciados. Si tambin nos planteamos devolver el carcter pblico de los servicios privatizados, tendremos que conocer los condicionantes legales y econmicos para poder hacerlo, porque de lo contrario podemos volver a caer en eso de lo intent pero no pude.

Los recortes y polticas neoliberales implantadas en estos aos no son slo fruto de unas gentes malvadas aupadas en el poder poltico por un electorado poco informado o cautivo. Los gestores polticos son los encargados de ejecutar las polticas y medidas diseadas por los bancos y grandes empresas nacionales y multinacionales, que defienden sus intereses y beneficios a costa del conjunto de la poblacin. Cambiar a los gestores de las instituciones es un paso necesario, pero no suficiente. El poder real lo ejercen esas empresas que dominan la economa y una parte cada vez mayor de los servicios pblicos. Y no parece probable que se vayan a quedar de brazos cruzados viendo cmo pierden parte de sus privilegios. La historia ilustra bien los medios que ponen en funcionamiento para impedirlo, como la corrupcin o cooptacin de los nuevos gestores, el boicot, el bloqueo de los recursos, y un largo etctera. Necesitamos disear una estrategia que haga frente a estas resistencias al cambio, siendo la movilizacin popular una de las herramientas ms poderosas.

Tan importante como encontrar consensos y candidaturas majas, que ilusionen y desborden el marco y las lgicas partidistas conocidas, es definir con precisin qu podemos y queremos hacer en las instituciones, para no caer en las vanas promesas que no cambian nada. Una atencin obsesiva por los aspectos procedimentales y organizativos terminan siendo un lastre precisamente para el desarrollo de los contenidos y la propia organizacin, como la historia reciente del 15-M nos est mostrando.

El escenario ahora es propicio, pero no olvidemos que el enemigo no descansa; si nos dormimos y no alimentamos las condiciones que nos son favorables, puede ocurrir que las aguas vuelvan a su cauce. No pensemos ingenuamente que los votos llegarn por el mero hecho de que somos mayora y adems buena gente.

La lucha hay que darla en todos los frentes que tengamos a mano, y por eso debemos apostar por ganar las instituciones. Con ello podremos avanzar en la mejora de las condiciones de vida ms elementales, y tambin en los procesos constituyentes que permitan unos avances posteriores. Trabajemos con inteligencia y sin olvidar las enseanzas de la historia: Definir los objetivos, los obstculos que nos encontraremos, los medios para superarlos, y, por encima de todo, que los esfuerzos en el terreno electoral no sean a costa de debilitar y descapitalizar las luchas sociales y populares, que son la base de toda nuestra fuerza.

Pedro Casas, activista social

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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