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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2015

Crisis del socialismo del siglo XXI?

Rodrigo Alonso
brecha.com.uy


La sobreexposicin meditica de Venezuela y su (ir)realidad es algo recurrente que opera por picos informativos; hoy probablemente estemos en uno de ellos. Esta sobredosis informativa no suele traducirse en una mayor comprensin general sobre lo que all ocurre, ms bien todo lo contrario. El eje meditico compuesto por los principales medios estadounidenses, espaoles, y la cadena de medios de la derecha latinoamericana, trabaja arduamente por marcar la pauta informativa sobre Venezuela en pos de sedimentar la idea de que estamos ante un Estado fallido en una creciente deriva represiva. Entre tanto ruido no es fcil aproximarse a comprender la situacin venezolana por fuera de los lentes de quienes estn dispuestos a todo por acabar con el proceso abierto por Hugo Chvez en 1998.

La actual recesin de la economa venezolana (en 2014 el Pbi cay aproximadamente un 3 por ciento), y la serie de de-sequilibrios que presenta (en los ltimos dos aos la inflacin super el 50 por ciento anual, hay escasez en varios rubros de la canasta bsica, y adems actualmente coexisten tres mercados cambiarios legales con una diferencia entre el mayor y el menor de ms de 27 veces), sugieren que estamos ante el agotamiento del actual modelo de gestin econmica. Ante este escenario, los sectores antichavistas sostienen que lo agotado es el socialismo del siglo XXI, o el modelo chavista, sin ms.

Por nuestra parte, la tarea es ms afinar el diagnstico de lo que sucede que comprar el paquete pronto del veredicto interesado, ms aun cuando lo que ahora ocurre en Venezuela puede ser el espejo de nuestro futuro, de revertirse una serie de condiciones para las economas latinoamericanas.

LA ECONOMA VENEZOLANA. Con un Pbi que equivale aproximadamente al 70 por ciento del argentino y 30 millones de habitantes, Venezuela es uno de los cuatro pases con mayor Pbi per cpita de la regin (aproximadamente 12 mil dlares anuales) y el segundo menos desigual de Amrica Latina, luego de Uruguay. La particularidad ms relevante est en su aguda condicin monoexportadora, ya que las ventas petroleras, en su mayora bajo control estatal, representan aproximadamente el 96 por ciento del total de las exportaciones. Esto a su vez se relaciona con otro elemento diferenciador: Venezuela es de los pocos pases con un estructural supervit comercial y de cuenta corriente, y un sistemtico dficit de cuenta capital y financiera. Es decir, una parte considerable de la renta que Venezuela capta del mercado mundial por las exportaciones petroleras acaba siendo devuelta al resto del mundo cmo depsitos en moneda extranjera. El segundo rubro de exportacin del pas caribeo son los dlares. En los ltimos dos aos, segn cifras del Banco Central venezolano, se ha acumulado por lo bajo una fuga de divisas de unos 150 mil millones de dlares, casi dos aos completos de exportaciones. Una cifra por dems relevante en un escenario actual de graves problemas de restriccin externa (disponibilidad de divisas).

Por si alguien cree que en Venezuela se vive en socialismo, ha de saberse que el 70 por ciento del Pbi se encuentra en manos del sector privado, y tanto gran parte de la banca como del comercio exterior son manejadas por empresarios, tal como ocurre en el resto de nuestros pases. Sin embargo s hay una serie de controles que la diferencian, fundamentalmente el control de precios en varios rubros de la canasta bsica, y el control cambiario (limitacin en el otorgamiento de divisas). Varios productos estn subsidiados, el ms extremo es el de la gasolina: llenar el tanque sale ms barato que la propina que se le dar al pistero de la estacin de servicio, literalmente.

LOS EMERGENTES Y LOS PROBLEMAS APARENTES. Los primeros sntomas de agotamiento econmico aparecen entre mediados y finales de 2012 cuando comienza a despegarse el valor del dlar paralelo o dlar de mercado negro. Hasta ese momento, habiendo control de cambios, persista un dlar paralelo un poco por encima del oficial. La demanda de dlares por parte de quienes tenan excedentes en moneda local y queran resguardarlos de la inflacin o acceder al mercado mundial para alguna transaccin o depsito era satisfecha tanto por las divisas que otorgaban las exportaciones como por endeudamiento con el capital financiero internacional. A fines de 2012, ya con una deuda externa creciente, el gobierno decidi frenar el mecanismo de emisin de bonos para continuar inyectando dlares, y por lo tanto esta demanda de dlares insatisfecha y al alza, dada la alta inflacin, ya no encuentra satisfaccin en el mercado legal y comienza a empujar hacia arriba el valor del dlar en el mercado paralelo. Este creciente diferencial cambiario incentivar a su vez el contrabando de extraccin, esto es, la venta ilegal de productos venezolanos o importados por Venezuela en pases cercanos para obtener moneda extranjera a ser cambiada con altos niveles de rentabilidad en el mercado paralelo.

El mismo fenmeno que est detrs de la disparada del dlar paralelo, es decir, la insuficiencia de la renta petrolera para satisfacer la demanda creciente de dlares, tambin comienza a restringir el volumen de las importaciones: entre 2012 y 2014 (dos aos) las importaciones descendieron ms de un 25 por ciento. La restriccin externa, por tanto, derivada de un achicamiento relativo de la renta petrolera, se acaba trasladando a la inflacin interna y a la escasez por dos vas que reducen la oferta real de bienes: a) la cada de las importaciones provoca una menor disponibilidad tanto de bienes finales como de bienes intermedios para producir internamente; y b) el contrabando de extraccin derivado fundamentalmente del creciente dlar paralelo. El acaparamiento masivo de productos por parte de los sectores empresariales, tanto para especular con el proceso inflacionario como para provocar el descalabro econmico y de esa forma alterar la correlacin de fuerzas en el escenario poltico (guerra econmica), es tambin otro factor coadyuvante de la inflacin y la escasez. A lo anterior hay que sumarle que la medida de proteccin del poder adquisitivo que toma el gobierno (el control de precios), una vez rebasada por el proceso inflacionario y en el marco de una economa en gran parte bajo control privado, acaba teniendo un impacto contradictorio en la medida que desestimula la produccin y la distribucin de los bienes bajo precios regulados, contribuyendo por esa va tambin a una mayor escasez.

DESEQUILIBRIOS. Dado que el gobierno es expresin de los sectores populares y medios, no fue aplicado el clsico ajuste (paquetazo) consistente en la contraccin de la demanda agregada y la liberacin de los precios. Si as hubiera sido, una megadevaluacin y una inflacin generalizada a todos los rubros hubiera recuperado los equilibrios, aunque al precio del empobrecimiento generalizado de vastos sectores sociales. Como el paquete no se aplica, los desequilibrios persisten. El control de precios, que ante una baja de la oferta real de bienes se traduce en escasez y colas, acaba democratizando el ajuste en la medida en que todas las personas acceden a una porcin menor de bienes, pero no se condena a los de menor poder adquisitivo a quedar fuera del mercado de consumo bsico.

Si validamos que el origen aparente del problema se encuentra en la restriccin externa, entonces tenemos que volver al fenmeno de la fuga de divisas. Cabe preguntarnos: cmo es posible que siendo el Estado el que maneja la oferta de divisas en el pas, aun as ocurra una salida de capitales de enorme magnitud que a la larga trae restricciones a las importaciones y, en el marco del control de cambios, un mercado paralelo que distorsiona la economa en general? La respuesta debe buscarse en la existencia de sectores empresariales con capacidad para concentrar enormes excedentes en moneda local, cuyo manejo requiere su transformacin en divisas ya sea para resguardar su valor mediante depsitos o inversiones en el extranjero, o para importaciones suntuarias y viajes al exterior. En la concentracin del ingreso, pero antes, en el control privado de gran parte del producto social y reas clave de la economa, est el origen del problema econmico venezolano.

La crisis en curso en Venezuela no nos dir nada sobre cmo funciona y fracasa una experiencia socialista. Por el contrario, su correcta interpretacin nos podr hablar del techo histrico del capitalismo latinoamericano para combinar desarrollo e inclusin, as como de los lmites de las medidas para reformarlo y controlarlo.

* Rodrigo Alonso es economista uruguayo.


Fuente: http://brecha.com.uy/crisis-del-socialismo-del-siglo-xxi/


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