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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2015

A propsito de las declaraciones del Canciller uruguayo
Otra vez Venezuela

Rodrigo Alonso
Semanario Brecha


Nadie esperaba que la poltica exterior del nuevo Gobierno uruguayo tuviera una impronta latinoamericanista y se alinease con los gobiernos progresistas o de izquierda de la regin. Lo previsible era que se le bajara un tono al relativo regionalismo de la anterior gestin para mantener un lugar ambiguo, oscilante, pragmtico. Una estrategia diplomtica cautelosa, lejos de la retrica altisonante, ms orientada a asegurar la cuota de exportacin que a tomar partido en esas rencillas de la geopoltica regional o mundial que definirn la historia de las prximas dcadas. Las recientes declaraciones al respecto de Venezuela del Ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, nos sugieren que esto no ser as.

El pasado lunes 6 de abril el Canciller fue entrevistado por Emiliano Cotelo en su programa En Perspectiva [3]. De 36 preguntas que realiza el periodista, 16 estn relacionadas con Venezuela. Al respecto, el entrevistado comienza bajndole el perfil a la orden ejecutiva del gobierno de EUA donde declar a Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria calificando la orden como una torpeza (hay algunas actitudes unilaterales del gobierno de Estados Unidos que son bastante torpes) y sugiriendo que se trata apenas de una movimiento burocrtico de rutina (Que la han hecho con muchsimos pases, adems). Es decir, la orden ejecutiva no es amenazante, injerencista o intimidatoria; es torpe, un pequeo error tctico de la superpotencia.

Luego opina que hechos como la reciente detencin del alcalde Antonio Ledezma por presunta implicacin en un plan de golpe de Estado no se condicen con la excelencia democrtica (?). Dice: En Uruguay sera impensable que un da un gobierno se llevara a un intendente de su despacho con fuerzas policiales, derrumbndole la puerta poco menos y a los empujones. No sabemos cules fueron las fuentes del Canciller sobre lo que sucedi, pero no hubo puerta forzada ni empujones de ningn tipo, hay videos que lo demuestran. Por qu opta por una versin condimentada con toques de accin y violencia que sobreacta los hechos queda como interrogante.

Qu hara el Estado uruguayo si el Intendente de Salto estuviera implicado en una conspiracin golpista? Quien est mnimamente informado sobre la historia reciente de Venezuela sabr que la amenaza golpista no es paranoia gubernamental, el derrocamiento violento del Gobierno es una estrategia sistemtica de un segmento de la oposicin venezolana cada vez ms deslegitimada internamente.

Compartiendo argumentos con el pas de los vuelos clandestinos de la CIA y de la infame crcel de Guantnamo, Nin Novoa tambin duda acerca de la justicia venezolana y le preocupan las garantas del debido proceso para Antonio Ledezma. Mientras, el punto alto de la entrevista es cuando sugiere un paralelismo entre nuestra pasada dictadura militar y la actual situacin venezolana. Semejante disparate no merece ni ser comentado. Ya saldr el propio Nin diciendo que fue malinterpretado y que no quiso decir lo que quiso decir.

La sinergia anti-bolivariana que se fue generando entre entrevistador y entrevistado acaba desembocando en un curioso dilogo sobre las crceles venezolanas.

Ambos se muestran enormemente preocupados por la situacin carcelaria, tanto de presos polticos como de presos comunes. Eso es enormemente preocupante, por cierto dice Nin y posteriormente se anota el punto de haber realizado una solicitud para que Venezuela dejara ingresar a la Cruz Roja a hacer un informe sobre sus crceles.

El Canciller y un periodista de un pas (Uruguay) que en la ltima visita del relator de las Naciones Unidas, en diciembre de 2012, fue declarado en emergencia carcelaria y con condiciones de reclusin infrahumanas y a esta altura ya es famoso por estar entre los pases con las peores crceles de Amrica Latina, juzgando y denunciando al borde de la indignacin la situacin carcelaria en Venezuela.

En sntesis, la entrevista reproduce casi la totalidad de los tips de la matriz desinformativa y estigmatizante que sobre Venezuela ha venido desplegando el eje meditico compuesto por los principales medios de EUA, el Estado Espaol y la cadena de medios de la derecha latinoamericana. Solo falt sealar alguna conexin con el programa nuclear iran, las FARC o el financiamiento al terrorismo internacional.

En territorio venezolano, salvo el minsculo microclima de la ultraderecha, ya nadie toma en serio este guin. Sin embargo, a nivel internacional an quedan sectores que la reproducen, ya sea por cinismo (la mayor de las veces) o por una pattica ingenuidad a esta altura imperdonable. En los ltimos meses han salido en gira de agitacin anti-chavista una serie de operadores polticos devaluados: los ex-presidentes Felipe Caldern, Sebastin Piera y Andrs Pastrana. Se estn sumando ahora el resto de los cadveres insepultos de la vieja guardia neoliberal, famosa por haber dejado sus pases con cifras record en indigencia y pobreza. El ltimo fichaje a esta internacional de derechas fue el de el ex-presidente Luis Alberto Lacalle que ya ofreci sus servicios para defender al detenido Leopoldo Lpez. Encuentre las siete diferencias entre las declaraciones de Nin y lo que andan denunciando estos operadores de la restauracin derechista para Amrica Latina.

De cualquier manera, el contenido de las declaraciones importa poco. Preocupacin por DD.HH., situacin en las crceles, presos polticos, falta de excelencia democrtica, entre otros, no son ms que los elementos de un guin ya viejo que busca sedimentar una dramaturgia que promueva el aislamiento de Venezuela y otorgue legitimidad a otro tipo de acciones en su contra. No hay que leer la entrevista en clave literal, Nin Novoa no est enormemente preocupado por nada. Al repetir la matriz de opinin del eje internacional contrario al proceso bolivariano est enviando un mensaje de alineamiento poltico a nivel regional, sumando puntos en la tarjeta de los socios estratgicos de EUA en Amrica del Sur. Y esto es lo realmente preocupante.

Hacia Venezuela hay una estrategia desestabilizadora de largo aliento donde confluyen actores internos y externos. Tuvo su pico en 2002-2003 con el golpe de Estado y el paro petrolero, pero fue derrotada. Luego volvi a resurgir a partir de 2013 aprovechando la muerte de Hugo Chvez y la difcil coyuntura econmica y fue nuevamente derrotada en la calle y en las urnas. La actual cada abrupta de los precios del petrleo inevitablemente fragiliza la economa venezolana, de ah que en los ltimos meses hayan revivido la ofensiva sobre el proceso bolivariano.

La agresin en marcha no amenaza nicamente un proceso histrico que ha sacado a un pueblo de las catacumbas de la miseria; amenaza tambin la paz, la estabilidad y la soberana regional. Venezuela debe ser considerada como territorio inviolable por el bloque latinoamericano, como una lnea roja donde no se tolerar ningn tipo de injerencia desestabilizadora por parte de los EUA. En ese sentido la seal que dio la UNASUR fue contundente, a pesar del triste papel de Uruguay alineado en la cumbre con los pases de la Alianza Pacfico.

La amenaza del caos creativo, como gustan llamarlo algunos estrategas de la administracin Obama y la desestabilizacin acecha Venezuela. Ya nadie espera (al menos en el corto plazo) que el Gobierno uruguayo se posicione del lado de un hipottico eje antiimperialista, ahora se trata de que no adopte abiertamente el camino de la colaboracin como socio menor de la estrategia desestabilizadora de un pas hermano y latinoamericano que adems ha sido profundamente solidario con nuestro pueblo. 

Si Uruguay est preocupado por preservar a Amrica Latina como la zona de paz ms grande del mundo (tal como dice Nin en la entrevista), el camino no es hacer caso omiso ante las estrategias de aislamiento y desestabilizacin hacia Gobiernos de la regin, mucho menos relativizarlas y hasta por momentos secundarlas y reproducirlas.

Sera un error estratgico irreversible no rectificar a tiempo estos sorprendentes movimientos tempranos de la poltica exterior de nuestro nuevo Gobierno.


Notas

Rodrigo Alonso es Economista uruguayo residente en Caracas.

[2] La versin original de este artculo corresponde al Semanario Brecha.

[3] Para ver la transcripcin completa de la entrevista: http://www.enperspectiva.net/en-perspectiva-radio/entrevistas/canciller-nin-novoa-en-venezuela-hay-elementos-que-no-se-condicen-con-la-excelencia-democratica/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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