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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2015

Qu nos dicen las nuevas pautas salariales del Ejecutivo uruguayo?

Rodrigo Alonso
Semanario Brecha


Las nuevas pautas salariales propuestas por el Poder Ejecutivo implican invariablemente un nuevo escenario para la mayora de los asalariados uruguayos, el del estancamiento del salario real o del poder adquisitivo. Como bien seala el Instituto Cuesta Duarte, los lineamientos suponen una desvinculacin entre la evolucin del salario real y el desempeo general de la economa, lo que se traducir en una disminucin de la masa salarial en el total del ingreso nacional, es decir, de la parte de la torta que es apropiada por los trabajadores, acentuando la desigualdad en el reparto entre el capital y el trabajo. [2]

Quienes viven de pensiones o jubilaciones tambin vern sus ingresos estancados, ya que stos se ajustan en funcin de la evolucin de los salarios. Pequeos comerciantes, vendedores informales, productores nacionales y todos aquellos que vendan mercancas cuyo destino es el consumo de los trabajadores probablemente vern perder dinamismo a sus emprendimientos.

El conjunto de los sectores populares ser afectado, directa o indirectamente, por las nuevas orientaciones gubernamentales.

Nuevo escenario econmico

La acumulacin en Uruguay ciertamente est mostrando signos de desaceleracin. Mientras que en los quinquenios 2005-2009 y 2010-2014 la economa creci un promedio anual de 5,9% y 5% respectivamente, para el quinquenio 2015-2019, la previsin es que lo haga al 2,7% anual [3] . El desempleo, que a fines de 2014 cerr en 6,6%, en abril de 2015 alcanz el 8,1%, volviendo a los niveles alcanzados en el segundo semestre de 2009 luego del paulatino descenso post-crisis del 2002. [4]

En trminos generales, la cada de los ingresos derivados de nuestras exportaciones es clave para entender el menor ritmo de acumulacin interna. A esta menor captacin de renta de la tierra derivada de una cada de los precios de los bienes exportados, se suma otra variable que tender a consolidarse: el fin de un ciclo de alta liquidez internacional dado el inevitable cambio en las polticas monetarias de los pases centrales. En los prximos aos es previsible que no haya la misma afluencia de capitales a nuestra economa que permitan compensar la disminucin de los ingresos derivados de las exportaciones. La menor afluencia de dlares dificulta el cierre de las cuentas externas y tiende a depreciar la moneda lo que a su vez presiona la inflacin. En el fondo, lo que est ocurriendo es la disminucin tanto del flujo de renta que alimenta la acumulacin del conjunto del capital en Uruguay, como de los capitales extranjeros que buscan nuestro territorio para valorizarse y esto incrementa la tensin distributiva a la interna de la economa uruguaya.

Cmo responde el capitalismo uruguayo a este shock externo?

Conteniendo demanda interna, es decir, estancamiento salarial y mesura en el gasto pblico. Esto permite dos movimientos: por un lado, frenar la demanda interna disminuye la presin sobre el crecimiento de las importaciones que alimentan la formacin de la canasta de consumo de los trabajadores y eso alivia la presin sobre las cuentas externas y coadyuva a contener la inflacin. As, la menor cantidad de dlares que llegar a nuestra economa podr ser destinada a pagar intereses de deuda, dividendos a la IED, viajes por el mundo o a la importacin de bienes suntuarios, ya que los ingresos del capital no se vern reducidos en el marco de una economa que a pesar del estancamiento salarial, continua creciendo. Al mismo tiempo, las presiones inflacionarias que se deriven de la depreciacin del peso se vern atenuadas por el estancamiento de la demanda. Por otro lado, el estancamiento del salario busca ser un incentivo de la rentabilidad del capital por la va de la contencin de los costos laborales (preocupacin por la competitividad lo llama el equipo econmico).

La preocupacin por el gasto pblico tiene una raz similar. No es cualquier gasto pblico el que se contiene. Los subsidios al capital y el servicio de deuda probablemente seguirn su curso. La contencin del gasto busca que el menor crecimiento de los ingresos fiscales no obliguen a reducir subsidios, pagos de intereses o en su defecto a endeudarse demasiado.

Tal parece que cuando disminuye la renta de la tierra, el capital extranjero se retrae y se quiere evitar el endeudamiento, es la compresin del consumo de las mayoras lo que opera como mecanismo para continuar manteniendo los niveles de rentabilidad del capital.

Las alternativas

Es posible sobrellevar el shock externo apuntalando la demanda interna por medio del manteniendo del crecimiento salarial y la inversin pblica? S, pero para ser viable debera ser acompaado de fuertes medidas redistributivas del ingreso, una mayor captacin del excedente econmico por parte del Estado y una redefinicin del uso de las divisas disponibles segn criterios de utilidad social, lo que inevitablemente abrira un escenario de conflictividad con el 10% ms rico. En la medida que estos elementos estn fuera de agenda, es el salario y el gasto pblico la variable del ajuste anticipado. Se trata por tanto de una opcin poltica, no de una fatalidad o de una decisin tcnicamente irreprochable ante un ciclo que comienza a revertirse.

El capitalismo uruguayo muestra que no puede darle continuidad a su acumulacin y al mismo tiempo permitir el incremento del consumo de los sectores populares. Los fundamentos de las pautas salariales no estn en un equipo econmico ortodoxo ni en la presin de las cmaras empresariales, sino en el patrn de acumulacin y la correlacin de fuerzas. La contencin del ingreso del trabajo como forma de sobrellevar una etapa adversa acabar reforzando las aristas regresivas del modelo. Mientras se estanca el mercado interno para el consumo popular crecern los restaurantes de lujo y las importaciones de bienes suntuarios.

En el escenario que se abre, la lucha salarial por parte de los trabajadores es clave para la defensa de los intereses del conjunto de las grandes mayoras. Sin embargo, sta por s sola no ser suficiente para resistir al embate del precario capitalismo uruguayo que a pesar de tener previsto crecer en promedio un valor cercano a su media histrica, no puede tolerar el incremento de los niveles de vida de su pueblo.


Notas

Rodrigo Alonso es Economista

[2] www.cuestaduarte.org.uy

[3] Presentacin del Ministerio de Economa y Finanzas en ACDE (26-06-2015). Disponible en www.mef.gob.uy

[4] Instituto Nacional de Estadstica.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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