Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-09-2015

La precarizacin como realidad de mercado (I)
El caso de los peones agrcolas en Valencia

Arturo Borra
Rebelin


La precarizacin cada vez ms acentuada de las clases trabajadoras es una realidad estructural de los mercados internacionales, nacionales y locales, incluso cuando pueden distinguirse diferentes categoras socioprofesionales en las que esa precariedad es reducida en los escalones superiores de las jerarquas organizacionales. La crtica a la explotacin exige como complemento necesario la identificacin y documentacin de sus formas concretas y diferenciadas, segn los sectores econmicos de los que se trate y segn la escala territorial que se analice.

En este caso, el objetivo no es otro que reconstruir de manera sumaria la situacin del mercado de empleo del sector agrario en la Comunidad Valenciana (1); una situacin que, en pleno siglo XXI, recuerda la persistencia de formas severas de explotacin que, en determinados casos, se aproximan incluso a una variante contempornea del trabajo esclavo. El punto de partida, por tanto, no puede ser otro que la constatacin de un acelerado deterioro del sector agrario, especialmente en lo que respecta al mercado de trabajo a partir de 2008: aumento notorio del porcentaje de contratos temporales con respecto al total de contrataciones, tercerizacin de los procesos de seleccin y contratacin de trabajadores, irregularidades manifiestas en las cotizaciones de los trabajadores, disminucin de los niveles salariales (jornales), escasez de inspecciones de trabajo, incumplimiento recurrente del convenio colectivo, falta de informacin oficial pertinente, etc. Si bien este proceso de deterioro afecta en general a todos los trabajadores agrcolas (con independencia a su nacionalidad), es claro que perjudica especialmente a personas que, por su procedencia, formacin, situacin administrativa y condicin econmica, entre otros factores, se encuentran en situacin de mayor vulnerabilidad.

Nada indica que dichas prcticas vayan a modificarse positivamente. Por el contrario, es probable que esta situacin laboral se agrave ms an, creando un marco propicio para la multiplicacin de prcticas laborales abusivas en el sector. Si bien pueden identificarse diferentes causas que configuran este proceso de precarizacin, merece especial atencin la irrupcin y rpida multiplicacin de las empresas de trabajo temporal (ETT), las agencias de colocacin privadas y la tercerizacin de los procesos de seleccin y administracin de personal, propiciada por las empresas agrcolas privadas, sea por razones organizativas y/o econmicas.

En este contexto, es fundamental distinguir las actuaciones de diferentes agentes econmicos, como es el caso de las cooperativas agrcolas, en las que puede observarse, comparativamente, un grado menor de deterioro laboral y mayores garantas en todo el proceso de insercin laboral. Como contrapartida, exigen un apartado especial las actuaciones de las ETT en Valencia, tomando como referencia los datos proporcionados por el Servicio Pblico de Empleo (SEPE). Tal como queda acreditado, durante el cuarto trimestre del 2014 se han efectuado en la Comunidad Valenciana 117.774 contratos realizados por las ETT, siendo el total de contratos registrados a esa fecha de 201.987. En trminos porcentuales, el 5830% de las contrataciones apela a este medio y la tendencia a utilizar esta alternativa es creciente. Como dato relevante, cabe destacar que el 99,98% de los contratos registrados por las ETT son temporales, lo que de por s es indicativo del carcter abusivo de esta alternativa contractual, habida cuenta del carcter excepcional que dicho contrato debera tener acorde a la normativa. El carcter estacional del empleo en este sector no justifica en lo ms mnimo este tipo de proceder, habida cuenta de la existencia de formas contractuales especficas (comenzando por el contrato fijo discontinuo).

La conclusin es clara: las ETT que participan en el sector actan de forma inequvoca como agente predador que precariza las relaciones laborales a pasos acelerados. La informacin estadstica disponible y los testimonios de diversos trabajadores del sector recogidos confirman de manera fehaciente que estamos asistiendo a un proceso de precarizacin contractual que es, simultneamente, precarizacin salarial (especialmente en el sector de la recoleccin de ctricos y, en menor medida, en el del manipulado de ctricos) y deterioro general de las condiciones de trabajo. Dicho proceso est ligado al lugar creciente que ocupan las ETT dentro del sector (y al uso que se hace de ellas por parte de las empresas privadas para la gestin del empleo). Prueba de ello, adems del volumen de contrataciones que manejan, es el crecimiento exponencial del nmero de ETT que, al da de hoy, ya superan las 45. Por lo dems, la estrategia de rentabilizacin de las empresas privadas no es otra que hacer uso indiscriminado de las ETT, contraviniendo las exigencias normativas establecidas. El abuso sistemtico de estas contrataciones mediante ETT es claro y cualquier poltica sectorial que no regule este tipo de prcticas es, sin ms, cmplice de una situacin inaceptable.

Realizadas estas constataciones, se pueden enumerar otras irregularidades en este tipo de contrataciones ya de por s precarias, empeorando ms las condiciones de trabajo de decenas de miles de peones agrcolas. Se trata de prcticas laborales habituales y extendidas en el sector y no de simples excepciones o de casos aislados. Entre esas irregularidades identificadas en las actuaciones de las ETT, hay que destacar las siguientes:

  1. discriminacin de ciertos colectivos por motivos de nacionalidad, religin y etnia;

  2. cotizacin en la Seguridad Social completamente desajustada con respecto a las jornadas reales de trabajo por parte de los peones agrcolas. De forma muy frecuente, el total cotizado no supera el 10 % de las jornadas laborales efectivas;

  3. cobro de comisiones en especie por parte de los cabos que dirigen las cuadrillas;

  4. venta de herramientas que la empresa debe proporcionar de forma gratuita;

  5. falta de cobertura econmica del transporte;

  6. distribucin desigual de los campos para la recoleccin, segn una jerarqua arbitrariamente establecida entre trabajadores de diferentes nacionalidades;

  7. bajas laborales por enfermedad y/o accidente de trabajo no remuneradas;

  8. impagos y/o retrasos en el abono de los salarios;

  9. recursos y/ o apelaciones peridicas de las multas y/o sanciones de las que son objeto algunas ETT por parte de Inspeccin de Trabajo, logrando de forma peridica reducirlas al mnimo.

La situacin es suficientemente grave como para que las autoridades pblicas investiguen este tipo de actuaciones fraudulentas que contravienen la legislacin laboral vigente y procedan en consecuencia, interviniendo sobre una ingeniera jurdico-laboral diseada para infringir el marco legal e incrementar de forma ilegtima el lucro. Si bien no todas las ETT incurren de forma similar y con la misma frecuencia en este tipo de prcticas, la tendencia es dominante y, de forma presumible, es probable que en las prximas campaas esta tendencia se consolide.

Por lo dems, aunque esta prctica es ms generalizada en las ETT, es primordial no olvidar las responsabilidades que tienen las empresas usuarias de las mismas, en materia de obligaciones salariales, de Seguridad Social y de Prevencin de Riesgos Laborales. No existira nada semejante a una proliferacin de empresas de trabajo temporal sin la complicidad objetiva de las empresas privadas y sin la permisividad gubernamental que permite este tipo de actuaciones fraudulentas.

De forma complementaria, los testimonios de los trabajadores constituyen otra fuente informativa fundamental al momento de determinar las condiciones laborales en el sector agrcola. A partir de la realizacin de entrevistas a diferentes trabajadores agrcolas (empleados en diversas empresas), los resultados son concluyentes: el incumplimiento de los derechos laborales y sociales de los trabajadores del sector agrcola puede documentarse de forma amplia. Todos los participantes comparten la percepcin de un claro deterioro del sector, comenzando por las condiciones laborales que las empresas ofrecen. Como parte de ese deterioro, algunos participantes relatan como hechos frecuentes los siguientes puntos:

Ante semejante realidad, prxima a una situacin de esclavitud, la pasividad es una decisin poltica. La pesada herencia que deja el neoconservadurismo no es otra que la precarizacin absoluta de los mercados laborales en general y de aquellos en los que participan colectivos de migrantes y refugiados en particular. Un problema de esta magnitud exige medidas con carcter urgente por parte de las autoridades pblicas. La persistencia de estas prcticas laborales en el sector no puede sino agravar una situacin ya insostenible, donde la explotacin, el abuso de poder, la evasin fiscal, el ahorro ilegtimo de costes laborales y, en general, el creciente deterioro de los derechos sociales y laborales se han convertido en moneda corriente no slo en el mbito de las ETT (responsables de un porcentaje elevado de contrataciones) sino tambin en las grandes empresas agrcolas, siendo las cooperativas las menos afectadas por esta dinmica. Es previsible que una de las consecuencias de esta dinmica de competencia desleal sea que nuevas empresas adopten este tipo de estrategias, en vistas de reducir costos, lo que entraa un riesgo real de recaer en prcticas laborales inadmisibles desde el punto de vista tanto jurdico como tico.

Lejos de tratarse de una realidad inamovible e inevitable, el mercado laboral del sector agrcola puede transformarse mediante una serie de polticas y decisiones por parte de la administracin pblica.

1. Revisar el marco de sanciones a las empresas que incumplen derechos y normas del sector, especialmente, incrementando la cuanta de las multas y garantizando su cobro efectivo, reduciendo el margen empresarial a nivel jurdico para eludir o minimizar las sanciones. Asimismo en las sanciones se debera reflejar el pago de las cuotas a la Seguridad Social no satisfechas por las empresas.

2. Incrementar de forma visible el nmero de inspecciones de trabajo efectivas, creando una presin real y continua sobre aquellos agentes econmicos que incumplen la legislacin laboral en vigor y, en particular, supervisando el debido cumplimiento de los derechos laborales.

3. Desarrollar y aplicar sistemas de clculo de la produccin agrcola y la cantidad de trabajo necesario para garantizarla, permitiendo un control ms ajustado del volumen del negocio, el tipo y nmero de contrataciones ajustadas a la situacin laboral real y la deteccin de posibles infracciones laborales y/o fraude fiscal.

4. Desarrollar sistemas de diagnstico que permitan identificar nuevos procedimientos elusivos y evasivos de los agentes econmicos principales en el sector, adaptando y/o desarrollando protocolos de actuacin para tales fines.

5. Facilitar por parte de la administracin pblica, acorde a un principio de transparencia, toda la informacin requerida por parte de las entidades sociales, sindicatos, federaciones y/ o cualquier otra organizacin implicada, en particular, aquella informacin referida a las actuaciones de las autoridades competentes: nmero de inspecciones, lugares y fechas, infracciones detectadas, cuanta de las multas, medidas cautelares, etc.

6. Habilitar un servicio de mediacin y traduccin, destinada a trabajadores del sector, dependiente de la administracin pblica que vele por la correcta comprensin de la informacin contractual proporcionada por las empresas.

7. Crear un Observatorio Valenciano del Sector Agrario, destinado a la investigacin, documentacin y difusin de las prcticas laborales del sector, constituido por diferentes interlocutores (administracin pblica, universidad, entidades sociales, sindicatos y empresas).

8. Incentivar y bonificar las contrataciones de trabajadores fijos discontinuos en el sector, incrementando el control de las contrataciones temporales por parte de las empresas en general y de las ETT en particular.

9. Favorecer mediante bonificaciones y otras medidas fiscales a aquellas empresas que desarrollen de modo comprobable polticas de responsabilidad social empresarial y/o buenas prcticas laborales, en coordinacin con el Observatorio Valenciano del Sector Agrario.

10. Implementar ayudas de alquiler y/ o medidas por parte de las administraciones pblicas que permitan alojar temporalmente a los jornaleros a un precio accesible a sus condiciones econmicas.

La escasez de inspecciones de trabajo y la inadecuacin de las medidas sancionadoras ante las infracciones detectadas favorece la multiplicacin de este tipo de acciones por parte de diferentes agentes econmicos. Es responsabilidad de las autoridades competentes no slo legislar y garantizar el debido cumplimiento de las normativas sectoriales, sino tambin proporcionar medios y recursos suficientes para que dichos objetivos puedan ser alcanzados con eficacia y celeridad.

La precarizacin como realidad de mercado exige como contrapartida el despliegue de polticas pblicas que regulen e intervengan sobre esa problemtica que afecta a decenas de miles de trabajadores. Sin esas polticas, la restauracin de formas extremas de explotacin dentro de las clases trabajadoras se hace perfectamente compatible con la acumulacin extraordinaria de ganancias por parte de los grandes agentes econmicos.

Nota:

(1) Adems de las informaciones empricas aportadas por organismos oficiales, en este artculo se recuperan diversos testimonios de personas que trabajan en el sector agrario, as como las observaciones de tcnicos de empleo que conocen en profundidad el sector. Puesto que todas las informaciones diagnsticas han sido contrastadas, su carcter aproximativo no niega su ajuste descriptivo con respecto a esta realidad sectorial, especialmente en lo que respecta a la precarizacin de las condiciones del trabajo agrario en la Comunidad Valenciana.

Blog del autor: http://arturoborra.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter