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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2015

Uruguay a la medianoche

Rodrigo Alonso
Semanario Brecha


Singular Welfare State sin industria, con pies de barro, pasto y pezuas [3] , as describa Alberto Methol Ferr al Uruguay batllista, ese peculiar proceso histrico en el que se fund el mito de la excepcionalidad uruguaya a caballo de una generosa renta diferencial de la tierra. Varias dcadas despus, con ms de 20 aos de neoliberalismo sobre el lomo: singular Welfare State (o sus restos) sin industria, con pies de barro, pezuas, soja y celulosa.

Cmo se puede tener un Welfare State o desarrollar un proceso de inclusin social progresista de ms de una dcada en pleno S.XXI cundo no se tiene la base econmica necesaria para ello? Renta diferencial [4]. En 1967, en su ensayo Uruguay como problema, Methol era premonitorio: La renta diferencial fue el paraso de la paz uruguaya y el desfonde de la renta diferencial ser el infierno tan temido. La renta diferencial fue la concordia de ms de medio siglo, su desaparicin ser la guerra social ya en ciernes para los aos venideros. Y es que el Uruguay, al igual que la mayora de los pases latinoamericanos, baila al comps del valor de los precios de sus productos de exportacin, por ser este su principal (y casi nico) activo en su interrelacin con el mercado mundial. No es tan exagerado el dicho venezolano que dice que all no hay ni buenos ni malos gobiernos, sino altos y bajos precios del petrleo, algo de eso nos cabe a nosotros tambin.

Luego de casi una dcada de renta diferencial alta, la situacin comienza a revertirse. Queda por ver si es algo de largo plazo o coyuntural, las opiniones de analistas se inclinan por lo primero. En tal caso, a Amrica Latina y a Uruguay, le estar pasando lo que a la bella Cenicienta a las 12 de la noche: el hechizo mgico que permita que un capitalismo precario como el nuestro se reprodujera como si fuese virtuoso creciendo e incluyendo una poblacin obrera que es estructuralmente sobrante [5], se caer y nos pondr a todos ante nuestras propias carencias. La realidad empezar a reclamar sus derechos y ante ello habr tres posibilidades: a) desvalorizar la fuerza de trabajo haciendo caer el salario directo e indirecto dejando por el camino a la poblacin que comienza a sobrar (ajustes); b) endeudarse hasta que no nos presten ms y finalmente hacer un ajuste; c) enfrentar los problemas estructurales.

De optar por a o por b (en ltima instancia son lo mismo), no habr zapatillo de cristal que nos salve; la suerte ser la del progresivo deterioro del tejido social y econmico nacional hasta que el Hada Madrina de los ciclos econmicos internacionales nos vuelva a encantar con un nuevo boom de commodities.

Si hay que pecar que sea por tremendistas y no por ingenuos, pensando que los problemas estructurales se resuelven con llamados a la cautela y buenas gestiones macroeconmicas. El nico camino posible y viable es enfrentar de lleno la estructura misma del Uruguay: su rezago productivo, su concentracin del ingreso y la riqueza, la falta de soberana poltica-ciudadana sobre el excedente econmico social y su uso. Asumir que no hay sobre la mesa un proyecto de desarrollo serio y contundente que aclare el horizonte y que las conquistas sociales de los ltimos aos corren serios riesgos bajo un escenario econmico adverso. Hay consciencia de que la historia se conquista con cambios estructurales o est ganando el repliegue y la resignacin encubierta de la poltica del achique y la cautela? Hay momentos en que los pases son urgidos a `re-contar` su vida, para hacerse cargo de ella plenamente o librarse a la deriva, he all el dilema de fondo segn Methol.

Hasta hoy el debate debi girar en torno a cmo se distribua una renta en ascenso y se apalancaba con ella el desarrollo futuro, no fue as. Ahora el gran tema no pasa a ser cmo disputamos la renta (aunque lo siga siendo), sino como sobrevivimos sin ella.

La historia se nos cuela por el vaco de la renta diferencial deca, lcido, Methol, un fresco y afilado viento de realidad comienza a disipar la atmsfera enrarecida y perpleja del Uruguay.


Notas

[3]
Methol Ferr, Alberto. El Uruguay como problema. 1967. Disponible en : http://electroneubio.secyt.gov.ar

[4] Como la tierra es heterognea en cuanto a su productividad y los precios de los bienes primarios, a diferencia de los industriales, se determinan no en las condiciones medias de produccin sino en las peores, quienes poseen tierras ms productivas se apropian de lo que se denomina renta diferencial, esto es, la diferencia entre el costo de produccin en las mejores tierras en relacin con las peores. A mejor fertilidad o ubicacin del suelo mayor ser la renta diferencial. Los pases latinoamericanos exportadores de materias primas se acaban apropiando de renta diferencial pagada por capitales del resto del mundo. Ese flujo de valor que llega se vuelve fundamental para la dinamizacin de la dinmica de acumulacin interna de las economas latinoamericanas.

[5] La Poblacin Obrera Sobrante es una categora marxista que no hace referencia nicamente a aquellos trabajadores que acaban en la mendicidad. Entran aqu tambin profesionales que no pueden vender su fuerza de trabajo en su rea, trabajadores calificados que acaban migrando en busca de empleo, entre otros. En sntesis, se trata de trabajadores en general que el capital ya no requiere para su reproduccin como tal.


Rodrigo Alonso es Economista.

Fuente: http://brecha.com.uy/uruguay-a-la-medianoche/


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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