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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2016

El Colegio Arenales y la Cabalgata de Carabanchel

Pedro Casas
Rebelion


La caverna meditica y el Partido Popular han credo encontrar en el asunto de la cabalgata de Carabanchel un filn en el que hacerse notar a pesar del insignificante nmero de lectores que tiene el peridico que lleva varios das con el tema. Pero es muy posible que este revuelo se les convierta en boomerang, tanto al PP como al mismo colegio que ha querido notoriedad.

Hagamos un poco de historia.

En otoo de 2011 el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardn decidi extender su poltica de recortes a las cabalgatas de los barrios, lo que inclua Carabanchel, dejando al barrio sin la cabalgata que haba recorrido las calles del distrito sin interrupcin desde 1979. Una decisin poltica que dejaba a los ms de 24.000 nios de Carabanchel sin su Cabalgata de siempre.

Sin embargo varias asociaciones vecinales, de padres y madres, y otras, decidieron que su barrio y sus nios no se merecan este abandono por una nueva centralizacin de los recursos en detrimento de los barrios populares. Y se pusieron manos a la obra, realizando una cabalgata popular que no fue autorizada por la Junta Municipal controlada por los que ahora pretender ser los defensores de los nios, el PP. La mayora de comerciantes aportaron dinero o caramelos, y multitud de vecinos ofrecieron tambin dinero y trabajo voluntario para conseguir un desfile de 8 grupos entre comparsas y carrozas.

La experiencia participativa fue tan satisfactoria, que las asociaciones organizadoras no dudaron en ponerse manos a la obra en los tres aos siguientes en que el Ayuntamiento, ahora presidido por Ana Botella, continu con su imposicin autoritaria, llegando a desfilar el ao pasado hasta un total de 15 grupos entre carrozas y comparsas. En estos cuatro aos han participado asociaciones vecinales, deportivas, de mujeres, sociales, juveniles y de madres y padres, tanto de colegios pblicos como concertados y confesionales, con un espritu de amplia colaboracin.

Con estos antecedentes, la nueva Junta Municipal surgida tras las elecciones municipales de mayo pasado decidi convocar al tejido asociativo de Carabanchel para tratar de organizar una cabalgata participativa. As se cre una comisin integrada por las asociaciones interesadas en participar, y la Junta Municipal, tanto el equipo de gobierno como los cuatro grupos polticos que la integran. En la primera reunin celebrada a primeros de noviembre, se acordaron por consenso (sin oposicin de ningn grupo poltico o asociacin) los criterios y lmites de la cabalgata de este ao. Entre estos criterios figuran los siguientes:

- No desfilaran grupos o entidades que fomenten la violencia y la xenofobia, o discriminen por razn de raza, sexo, religin o ideologa.

- Slo desfilaran asociaciones o entidades culturales, y no se admitiran sponsor, en particular de grandes superficies o multinacionales por respeto y apoyo del pequeo comerciante.

- No se distribuiran caramelos que tuvieran publicidad de entidades bancarias que desahucian a vecinos.

Desde entonces la comisin vecinal ha seguido trabajando junto con la Junta Municipal acordando temas como la forma de repartir el presupuesto que la Junta pona a disposicin de la cabalgata (18.000 euros), el cartel, el orden de la comitiva, etc.

El 16 de diciembre llega a la Junta Municipal una peticin del colegio Arenales para participar en la cabalgata, con la respuesta negativa que la propia Junta ha explicado tanto en la reunin celebrada el 29 de diciembre, como ante los medios de comunicacin por parte de la Concejala presidenta. No slo la peticin llegaba ya tarde, y era ms que dudoso si quien solicitaba concurrir con una carroza era la Asociacin de madres y padres o ms bien la empresa propietaria del colegio. Pero haba un detalle, y es que este colegio privado segrega a los alumnos por sexo, lo que va en contra de uno de los criterios fijados por la comisin.

La Junta Municipal de Carabanchel ha sido en todo momento respetuosa con las decisiones adoptadas por la comisin vecinal; al negar la posibilidad de que una carroza del colegio Arenales desfile en la cabalgata, ha actuado en coherencia con ella, siendo por ello su responsabilidad compartida. Tanto la Junta Municipal como las asociaciones que integran la comisin vecinal han dejado constancia pblica de este acuerdo y las razones que lo motivan. Y le pese a quien le pese, la unidad ha sido total al respecto, incluidas asociaciones relacionadas con colegios o entidades confesionales que rechazan tambin la segregacin practicada por el colegio Arenales.

Para terminar cabra hacer unas reflexiones sobre dos temas que cruzan esta interesada polmica:

Pedagoga.

El presidente de la fundacin Arenales, Alfonso Aguil (miembro del Opus Dei), justificaba esta segregacin por sexo del colegio Arenales en una entrevista celebrada hace dos aos (http://www.eldebate.es/noticias/jordi-evole-director-colegio-opus-salvados-21102014-1736), al afirmar que los resultados en matemticas, lectura y ciencias son muy diferentes igual que son diferentes los resultados al correr los 100 metros lisos.

Este criterio de segregacin por sexo es discriminatorio, y por tanto humillante en particular hacia las mujeres. Y constituye una aberracin pedaggica, ms en la actual situacin de violencia machista que cada ao se cobra la vida de ms de 50 mujeres, vctimas de unos hombres que no han sido educados en los valores de igualdad y respeto.

Es inadmisible que la Administracin financie y regale suelo pblico (por el que paga slo 12.000 euros al ao) a colegios que mantienen estos criterios discriminatorios, propios de pocas pasadas. Ni siquiera debera homologarse la educacin recibida bajo esos parmetros, y la ley debera prohibir tales prcticas en lugar de ampararlas.

No estara de ms que los movimientos pedaggicos y feministas tomasen alguna iniciativa al respecto.

Participacin.

No cabe duda de que los reaccionarios del Partido Popular estn furiosos por dos motivos:

- No soportan que haya actos culturales y festivos en los barrios, y menos en la calle. De hecho este partido prohibi en el distrito de Carabanchel, como en otros muchos, multitud de iniciativas vecinales, tanto las citadas cabalgatas, como tambin desfiles de carnaval, fiestas patronales en barrios, competiciones deportivas y un largo etctera. No quieren que los vecinos nos divirtamos, nos juntemos, ni nos relacionemos, porque nos prefieren aislados, que es ms fcil dominar as.

- Su modelo de poder elitista choca con las formas de gestin participativas, que en este caso se han desarrollado en la Cabalgata de Carabanchel, y eso es lo que ms les escuece. Atacar a una presidenta de una Junta Municipal les puede resultar ms fcil que enfrentarse a 15 asociaciones y colectivos, que no salan de su asombro cuando los representantes del PP protestaban en las primeras reuniones porque slo hubiera una carroza de reyes en lugar de 3 como pedan, o cuando ahora se rasgan las vestiduras por dejar a 800 nios sin cabalgata, cuando ellos han dejado sin carrozas de reyes ni cabalgata durante cuatro aos a ms de 24.000 nias y nios menores de 10 aos y un total de 240.000 vecinos del distrito de Carabanchel.


Pedro Casas Miembro de la comisin vecinal de la Cabalgata de Carabanchel.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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