Portada :: Brasil :: Nuevo golpe contra la democracia: Impeachment contra Dilma
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2016

Nos equivocamos

Frei Betto
Cuba Debate


Contino sumndome a los que dicen Fuera Temer! y denunciando, aqu en Europa, donde me encuentro por razones de trabajo, la usurpacin del vicepresidente de Dilma como golpe parlamentario. Sin embargo las fuerzas polticas progresistas, que dieron la victoria al PT en cuatro elecciones parlamentarias, deben hacer autocrtica.

No cabe la menor duda, excepto para el sector miope de la oposicin, que los 13 aos del gobierno del PT fueron los mejores de nuestra historia republicana. No para el FMI, que mereci tarjeta roja; no para los grandes corruptores, alcanzados por la autonoma del Ministerio Pblico y de la Polica Federal; ni para los intereses de los Estados Unidos, afectados por una poltica exterior independiente; ni para los que defienden el financiamiento de campaas electorales por parte de empresas y bancos; ni para los invasores de tierras indgenas y esclavistas.

Los ltimos 13 aos fueron mejores para 45 millones de brasileos que, beneficiados por los programas sociales, salieron de la miseria; para quien recibe el salario mnimo, revisado anualmente por encima del nivel de la inflacin; para quienes tuvieron acceso a la universidad, gracias al sistema de cuotas, al ProUni y al Fies; para el mercado interno, fortalecido por el combate a la inflacin; para millones de familias beneficiadas por los programas Luz para Todos y Mi Casa, mi Vida; y para todos los pacientes atendidos por el programa Ms Mdicos.

A pesar de todo nos equivocamos. El golpe fue posible tambin debido a nuestros errores. En 13 aos no promovimos la alfabetizacin poltica de la poblacin. No tratamos de organizar las bases populares. No valoramos los medios de comunicacin que apoyaban al gobierno ni tuvimos iniciativas eficaces para democratizar los medios. No adoptamos una poltica econmica orientada hacia el mercado interno.

En los momentos de dificultad llamamos a los incendiarios para apagar el fuego o sea a los economistas neoliberales, que piensan con la cabeza de los pudientes. No realizamos ninguna reforma estructural, como la agraria, la fiscal y la previsional. Ahora somos vctimas de la omisin en cuanto a la reforma poltica.

En qu bal avergonzado guardamos a los autores que ensean a analizar la realidad bajo la ptica liberadora de los oprimidos? Dnde estn los ncleos de base, las comunidades populares, el sentido crtico en el arte y en la fe?

Por qu abandonamos a las periferias; tratamos a los movimientos sociales como menos importantes; y cerramos las escuelas y los centros de formacin de militantes?

Fuimos contaminados por la derecha. Aceptamos la adulacin de sus empresarios; usufructuamos sus regalas; hicimos del poder un trampoln para el ascenso social.

Cambiamos un proyecto del Brasil por un proyecto de poder. Ganar elecciones se volvi ms importante que promover cambios a travs de la movilizacin de los movimientos sociales. Engaados, acatamos una concepcin burguesa del Estado, como si l no pudiera ser una herramienta en manos de las fuerzas populares y tuviera que ser siempre amparado por la lite.

Lleg pues la factura de los errores cometidos. Y en las calles del pas la reaccin al golpe no tuvo fuerza para evitarlo.

Pero dejemos el pesimismo para das mejores. Es la hora de hacer autocrtica en la prctica y de reorganizar la esperanza.

Frei Betto es telogo brasileo y uno de los mximos exponentes de la Teologa de la Liberacin.

Fuente: http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/09/29/nos-equivocamos/#.V-2hEyRFR_l


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter