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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2017

Es el Ministerio de Colonias el que no est preparado (no lo merece) para recibir a Cuba en su seno
Veleidades de una tesis esencialmente errnea (I)

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Cariacontecido, el secretario general de la OEA asegur recientemente, durante una sesin en Washington precisamente en Washington, que Cuba no estaba (no est) lista para volver al organismo. Su seora Luis Almagro Lemes se mostr dolido porque la Isla, por cierto en prctica inquebrantable de su soberana, de la independencia vertical de una nacin en su actividad interior y su poltica exterior, le deneg el derecho de entrada en el territorio, donde se propona recibir un premio inventado por un grupsculo ilegal antipatritico que opera con la Fundacin para la Democracia Panamericana, creada en los das de la VII Cumbre de las Amricas, con vistas a canalizar esfuerzos y recursos contra gobiernos legtimos e independientes de la regin, segn una plausible nota del Minrex oreada en pblico.

Dentro del texto sala a la luz que, urdido en un periplo largo por la capital del Potomac y otras del hemisferio, la estancia pretendida tena por fin montar en La Habana una abierta y grave provocacin contra el Gobierno Revolucionario, generar la inestabilidad interna, daar la imagen internacional del pas y, al mismo tiempo, perjudicar la buena marcha de los nexos diplomticos con otros Estados.

Al espectculo, razonaba el documento, ms que posiblemente seran arrastrados el propio Almagro y personajes derechistas que integran la llamada iniciativa Democrtica para Espaa y las Amricas (IDEA), la cual tambin ha actuado de forma agresiva en los ltimos aos contra la Repblica Bolivariana de Venezuela y otros pases con gobiernos progresistas y de izquierda en Amrica Latina y el Caribe.

El intento, citbamos en anterior comentario, cont con la connivencia y el apoyo de otras organizaciones con abultadas credenciales anticubanas, como el Centro Democracia y Comunidad; el Centro de Estudios y Gestin para el Desarrollo de Amrica Latina (CADAL); y el Instituto Interamericano para la Democracia, del terrorista y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner. Adems, desde el ao 2015, se conoce el vnculo que existe entre estos grupos y la Fundacin Nacional para la Democracia de Estados Unidos (NED, por sus siglas en ingls), que recibe fondos del Gobierno de ese pas para implementar sus programas subversivos contra Cuba, precisaba la Declaracin.

En medio de una explayada serie de justificaciones y profesiones de fe izquierdizante un verdadero revolucionario desempeara el triste papel de lder de una alianza espuria desde la esencia?, su inefable alteza trasunt tcitamente el objetivo puesto al desnudo por nuestra Cancillera al afirmar: Creamos que era una buena oportunidad de acercar a Cuba determinados principios y valores del Sistema Interamericano que siempre han sido positivos para toda la ciudadana.

Valores del sistema interamericano (as, con minsculas, suena mejor). Quin demonios convenci al seor de marras de que este pedazo de suelo pretende ayuntarse a una entidad con un prontuario al que l ha aportado pbulo suficiente para la desconfianza y el rechazo rotundos, ya que el hombre, en muy breve lapso y sin mandato alguno de los integrantes, se ha destacado por una ambiciosa agenda de autopromocin con ataques contra Venezuela, Bolivia y Ecuador? Y durante ese perodo se han redoblado las arremetidas imperialistas y oligrquicas contra la integracin latinoamericana y caribea y la institucionalidad democrtica en varios de los miembros. Transido todo de una ofensiva neoliberal en la que millones de seres han retornado a la pobreza, cientos de miles han perdido sus empleos, se han visto forzados a emigrar o han terminado asesinados o desaparecidos por mafias y traficantes, mientras se expanden en el hemisferio ideas aislacionistas y proteccionistas, el deterioro ambiental, las deportaciones, la discriminacin religiosa y racial, la inseguridad y la represin.

Por eso, y ms, la ecuacin resulta la mar de sencilla: Es precisamente Cuba, a pesar de que, en julio de 2009, amigos contribuyeron a dejar sin efecto la resolucin nmero VI del 31 de enero de 1962, que nos expulsaba del ente, la que mantiene el NO a pertenecer, porque la mismsima OEA no est lista para ese paso. Y al pueblo renuente le basta con adscribirse a entidades de sesgo distinto, tal la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), por ejemplo.

Una posicin fundamentada

Ya lo explic Luis Surez, profesor del habanero Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI), en atinada Mesa Redonda televisual: La posicin de Cuba de rechazo a la Organizacin de Estados Americanos (OEA) se fundamenta en la historia de crmenes en Amrica Latina y de complicidad ante las acciones nefastas de los Estados Unidos en el rea. Lo de Cuba no es intransigencia, sino historia, expres epigramticamente el experto, para seguidamente sealar que ese bloque, el cual en su pgina web escribe la mentira de que naci inspirado en Simn Bolvar, representa el ncleo poltico del sistema interamericano, con una activa participacin en los programas de dominacin imperialista en Amrica Latina.

Record Surez que tal sistema, con la OEA a la cabeza, ha sido cmplice de los principales crmenes ocurridos en la regin en los ltimos decenios y legitim dictaduras militares, intervenciones armadas y las acciones contra la Cuba revolucionaria y socialista. Aadi que en la dcada del 80 del pasado siglo esa institucin entr en crisis por su silencio y apoyo a la invasin britnica a las islas Malvinas y la estadounidense a Granada. En 1991 se lanza la modernizacin del sistema interamericano para hacer ms eficiente la dominacin oligrquica. No dijo nada, apostill, cuando la democracia burguesa, que defiende a ultranza, fue descaradamente violentada por el fraude electoral que benefici a George W. Bush para su primer mandato presidencial en EE.UU. El investigador alert sobre nuevas formas de intervencionismo de los Estados Unidos, con la implicacin de la OEA, como el pretexto de la lucha contra el narcotrfico, la presencia militar o la Carta Democrtica del 2002, de la cual consider ser la gran batalla dentro de la organizacin.

Ministerio de Colonias de EUA no en balde la calific el intelectual, poltico y diplomtico cubano Ral Roa Garca (1907-1982), el archiconocido Canciller de la Dignidad. La OEA surgi en 1948, durante la Conferencia Internacional Americana celebrada en Bogot, y una de sus primeras acciones fue aprobar una resolucin que avalaba la intervencin colectiva regional en Guatemala en 1954.

Aquella agresin, organizada por Washington, pretenda y logr derrocar al gabinete de Jacobo rbenz y poner fin a la llamada Primavera de la Democracia, durante la cual se aprobaron la Ley de Reforma Agraria y otras medidas de beneficio popular.

Con el silencio o el beneplcito de la OEA tuvieron lugar los bombardeos contra ciudades cubanas en los primeros aos del triunfo de la Revolucin de 1959 y la invasin mercenaria a Playa de Girn en 1961, orquestada tambin por la Casa Blanca. El 3 de enero de 1962 el To Sam rompi relaciones con Cuba y ese mismo mes, el da 31, la OEA aprob una resolucin que excluy a la nacin caribea del cacareado sistema interamericano.

Grosso modo, relacionemos, asimismo, que en el seno de la entidad la Casa Blanca consigui la aprobacin, por un estrecho margen, de una resolucin que le permiti intervenir tambin en Repblica Dominicana en 1965, para impedir el triunfo del movimiento popular constitucionalista. Con su anuencia o complicidad se embisti a la pequea isla de Granada en 1983 y se produjo la invasin a Panam en 1989.

La Organizacin de Estados Americanos tiene una historia que recoge toda la basura de 60 aos de traicin a los pueblos de Amrica Latina, sealaba el lder de la Revolucin Cubana, Fidel Castro, en una de sus reflexiones, publicadas en abril del 2009. En junio de ese mismo ao, la Asamblea General del ente, celebrada en San Pedro Sula (Honduras), resolvi eliminar la vergonzosa resolucin que en 1962 expuls a Cuba de ese foro, como apuntbamos. Haban pasado casi cuatro dcadas, la situacin en Amrica Latina y el Caribe era diferente y se contaba en la regin con gobiernos ms comprometidos con sus pueblos y con un mayor sentido de independencia.

Por su parte, el gobierno cubano asever en aquella ocasin que el acuerdo de la cita de Honduras de dejar sin efecto la resolucin constitua un desacato a la poltica seguida por Estados Unidos contra su pas desde 1959. Sin embargo, ratific que no regresara al organismo, que desempe un activo papel a favor de la poltica hostil de Washington, oficializ el bloqueo y estipul la obligatoriedad de que los pases miembros rompieran relaciones con la nacin caribea. Cuestin de principio.

El tema ha vuelto a la palestra en varias ocasiones, entre rumores y evidencias, pero la posicin nuestra sigue siendo la misma. Cuba apuesta por los nuevos mecanismos de integracin como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica, la Unin de Naciones Sudamericanas o la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos, se hace eco Prensa Latina. Para concluir que fortalecer, expandir y armonizar esos organismos y agrupaciones, es el camino escogido por Cuba; no la peregrina ilusin de regresar a una organizacin que no admite reforma y que ya fue condenada por la historia.

Y hablando de historia

Medios como el sitio digital del Minrex y el diario Granma se muestran prolijos al respecto del nefasto currculo de la OEA. En artculo en tres partes titulado La vergonzosa historia de la OEA, el colega Oscar Snchez Serra aporta significativo expediente del surgimiento y la trayectoria de la alianza; del contexto de su aparicin y fundamentos jurdicos, polticos e ideolgicos en que se constituy, y del papel desempeado en el rea.

Rememora el periodista que desde su despegue como nacin, los Estados Unidos de Amrica contrapusieron siempre al ideario de unidad e integracin latinoamericanas su pretensin de dominacin continental, ambicin plasmada el 2 de diciembre de 1823 en la conocida Doctrina Monroe, sintetizada en la frase "Amrica para los americanos". No fue hasta el ltimo cuarto del siglo XIX, cuando esa filosofa pudo explayarse, en momentos en que la industria estadounidense creca hasta revestir la condicin de potencia en acelerado ascenso, con lo cual procuraba no solo la dominacin del continente, sino crear las condiciones para lanzarse a una redistribucin del mundo.

Ya a finales de 1889, el gobierno gringo llam a la Primera Conferencia Panamericana, punto de partida del panamericanismo, en su raz el dominio econmico y poltico de Amrica bajo la supuesta "unidad continental". Era nada menos que actualizar la Doctrina Monroe en el instante preciso en que el capitalismo norteamericano arribaba a su fase imperialista. Jos Mart, testigo excepcional del surgimiento del monstruo, se interrogaba a propsito de aquella cita: A qu ir de aliados, en lo mejor de la juventud, en la batalla que los Estados Unidos se preparan a librar con el resto del mundo? Y, como siempre, llevaba razn. Entre 1899 y 1945, en ocho reuniones similares, se fue estableciendo el avance de la penetracin econmica, poltica y militar de EE.UU. en Amrica Latina.

El panamericanismo monrosta

Como reza en cualquier texto que rinda honor a la verdad, a finales de la II Guerra Mundial, de la que EE.UU. sali beneficiado, se abre una etapa de auge del Panamericanismo, y del sistema interamericano iniciado en la Conferencia de Chapultepec en 1945, pasa por la creacin de la OEA en 1948, y llega a la invasin de Repblica Dominicana en 1965, cuando se consolida la subordinacin de los gobiernos del continente a la poltica exterior de USA.

As, prosigue el colega de Granma, esa Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz, de Chapultepec, cont con un objetivo poltico definido: alinear a los pases de la regin para enfrentar el proceso que vendra con la creacin de la ONU. De resultas, en la conferencia de San Francisco, en abril de 1945, en la cual se funda ese organismo, la diplomacia norteamericana, apoyada por los pases latinoamericanos, defendi la "autonoma" para el Sistema Interamericano y se agenci que el artculo 51 de la Carta de la organizacin mundial preservara la solucin de controversias mediante mtodos y sistemas "americanos". La interpretacin que le dio el Consejo Directivo de la Unin Panamericana es que dicha Carta naci compatible con el Sistema Interamericano y el Acta de Chapultepec.

Luego, en agosto de 1947, la Conferencia Panamericana de Ro de Janeiro aprob una resolucin de la que se deriv la herramienta que dara vida a la clusula de permisividad arrancada a la ONU: el Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR), que reafirmaba el principio de 'solidaridad' continental esgrimido por Washington, en funcin de enfrentar cualquier situacin que pusiera en peligro 'su paz' en Amrica y adoptar las medidas necesarias, incluido el uso de la fuerza. Con el TIAR se impone la voluntad yanqui en el continente, constituyendo una amenaza permanente para la soberana de nuestros pases.

A manera de colofn, coincidamos con el analista, entre el 30 de marzo y el 2 de mayo de 1948 la Conferencia Internacional Americana de Bogot insufla el aliento vital a la OEA. En medio de esa reunin es asesinado el lder liberal colombiano Jorge E. Gaitn, de gran arraigo popular, hecho que motiv la insurreccin conocida como Bogotazo, cruentamente reprimida y que sirvi para manipular los resultados de la Conferencia, al promover EE.UU. la amenaza que significaban para la democracia el 'auge' de la Unin Sovitica y el comunismo, al que culpaban por las muertes del Bogotazo. Pero tanto la Conferencia de Ro como la de Bogot coincidieron con una agudizacin de los problemas econmicos en Amrica Latina, cuyos pases entusiasmados con el Plan Marshall para Europa empezaban a demandar uno de asistencia para la regin. Mas el propio Secretario de Estado, George Marshall, se encarg de defraudarlos.

As concluye que de la discusin y adopcin de la Carta de la OEA surgi un extenso documento de 112 artculos, firmado sin reservas por los 21 participantes en Bogot. La Carta haca suyos algunos de los principios cardinales y justos del derecho internacional; sin embargo, a instancias de Washington, se le introdujeron disposiciones que trasladaron a la OEA los postulados principales del TIAR, por lo cual, desde su cuna, se convirti en el instrumento jurdico ideal para la dominacin estadounidense en el continente. Su retrica diplomtica relativa a los postulados sobre la independencia y soberana de las naciones y los derechos del hombre y de los pueblos, han quedado como letra muerta.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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