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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2017

Sobre las energas internas, el fortalecimiento del cuerpo y la homeopata (II)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


La defensa de la verdad es tambin la defensa del bien pblico. Manipulacin, propaganda, mentiras arrojadizas y dems, siempre ha habido. La mejor manera que la opinin pblica tiene de defenderse de ella es mediante el debate abierto y riguroso, con un periodismo consciente y autoexigente, y una ciudadana activa que no se conforma con el primer rumor que le llega a los odos. En la red hay de todo. Tambin hay miles de pginas sin nimo de lucro que aportan anlisis serios e informacin objetiva, hay pginas oficiales fiables, estadsticas que no engaan. Hay, en fin, mucha verdad en el mismo medio en el que la posverdad parece abrirse camino. Se trata sencillamente de no dejarse engaar.

Andrs de Francisco (2017)


Estbamos en el punto siguiente. Enric Llopis, un incansable activista y colaborador de Rebelin y El Viejo Topo, public el pasado 28 de abril una nota sobre el mdico nutricionista Francisco Mata, a raz de la participacin de ste en las Jornadas Anarcosindicalistas de la CGT-Valencia. El ttulo de su intervencin: La nutricin, una poltica de la vida cotidiana [1]. Quiero comentar aqu, como seal [2], este paso: defiende [Mata] la homeopata como un sistema curativo en el que se subrayan las fuerzas energticas del cuerpo humano; intentas encontrar un remedio que acompae a tus energas internas, para que el cuerpo se fortalezca y pueda curarse a s mismo, explica el facultativo. El mismo, Mata, nos recuerda Llopis, estudi hace una dcada un mster para mdicos, farmacuticos y veterinarios impartido por la academia mdica homeoptica en colaboracin con la Universitat de Barcelona.

Algunas consideraciones, algunas de ellas muy generales, sobre estas temticas, Tomo pie en Ciencia en el gora [3]:

1. Muchos colectivos, tambin individuos, partidarios de la homeopata (tambin los negacionistas del SIDA o quienes estn en contra de las vacunas sin pretender ni decir que sean uno y lo mismo) suelen afirmar que ellos son alternativos y modernos (en trminos de pensamiento), y luego, o al mismo tiempo, suelen hablar muy crticamente de la medicina oficial a la que suelen presentar como dogmtica, agresiva y poca abierta a las novedades.

Estos conceptos (pseudo)crticos que esgrimen son falaces. No existe de hecho una medicina oficial.

2. Actualmente. e n ningn lugar del mundo que sea considerado cientficamente, en ningn departamento, centro de investigacin o facultad, se recibe un boletn oficial o unas directrices que obliguen a mantener una determinada posicin en un determinado tema. Por ejemplo, en el Hospital Clnico de Barcelona, un buen centro de investigacin barcelons, hay actualmente fuertes controversias en muchos temas. Como no podra ser de otra forma. No hay una lnea oficial.

3. En ciencia no hay, no debe haber dogmas. La ciencia y la dogmtica son, en general, mbitos con interseccin vaca o, cuanto menos, muy poco habitada. Ha sido as hasta ahora (con algunas excepciones conocidas y criticadas) y, desde luego, debe seguir siendo as en el futuro. Ciencia no es dogma ni teoras inalterables.

4. Lo que pretende la ciencia en determinados mbitos, lo que de hecho hace, es establecer unos criterios experimentales u observacionales a partir de los cuales se construyen, se conjeturan teoras que son y deben ser siempre revisables. El mdico, el cientfico, que considera que algo es un dogma sin discusin no es un buen cientfico; ser otra cosa, pero no es un buen cientfico. En los mbitos experimentales de la ciencia se buscan hechos reproducibles que puedan establecerse en cualquier lugar con medios adecuados (aunque no siempre es tarea fcil).

La interpretacin de estos hechos bien establecidos, con acuerdo muy generalizado, es lo que lleva a controversias. Establecer a partir de hechos bien contrastados, teoras consistentes, penetrantes, de inters y revisables, sta podra ser una definicin de ciencia (no vlida en todos los casos; por ejemplo, en el de las ciencias formales o en ciencias muy matematizadas como determinadas reas de la fsica).

5. Hablamos ahora , f undamentalmente, de ciencias biolgicas. Generalmente, al menos en este tipo de ciencias, lo ms frecuente es lo siguiente: primero estn los experimentos o los datos de observacin epidemiolgicos, o los mismos hechos naturales, y, a partir de ah, se establecen hiptesis o teoras que luego se vuelven a comprobar en el laboratorio y, a partir de todo ello, se van ampliando, van surgiendo nuevas cuestiones y desarrollos. Pero no hay una hiptesis, una teora o una creencia oficial.

Qu implica en este contexto el trmino oficial? Pues que hay un gobierno o una autoridad pblica -o privada si se quiere tambin-, que determina unas directrices de obligado cumplimiento. No existe. Otra cosa son las presiones que las grandes corporaciones pueden realizar sobre comunidades o equipos cientficos.

6. Puede haber, como resulta evidente, consenso sobre un conjunto de temas y, en cambio, discusin abierta y profundas diferencias sobre otros asuntos. Muchas aristas, muchos puntos, muchas hiptesis son objeto de discusin.

6.1.Esto ocurre incluso en las ciencias fsicas. Las hiptesis sobre la expansin del universo, sobre si el universo es cerrado o abierto, siguen debatindose desde hace bastante tiempo (nos cuantos siglos siglos!). Las interpretaciones sobre los resultados experimentales contrastados de la mecnica cuntica forman un arco hermenutico amplsimo, casi inabarcable (recordemos la apora sobre la comprensin de la cuntica de Richard Feyman). La teora de las supercuerdas, por ejemplo, no tiene hasta ahora ningn consenso indiscutido entre la comunidad cientfica implicada. Es o no es una teora que deba marcar los pasos de la fsica de partculas?

7. Esta forma de hablar, el uso de la nocin ciencia oficial, no es correcto ni es justo. La base terica de muchos de estos grupos y colectivos que se presentan como medicina alternativa es en realidad muy antigua; medicina antigua sera una designacin mejor.

8. Un ejemplo dado por Eduard Rodrguez Farr de miembros de estos colectivos (que no pretende generalizar):

Una vez, hace ya tiempo, la Comunidad Europea me encarg que estuviese trabajando -de hecho, observando con detalle, junto con un profesor italiano del gran Instituto Mario Negri-, a un grupo de homeopata para el que ellos mismos pedan una subvencin. El profesor italiano, mi colega, se larg el primer da dando un portazo. Yo aguant ms pero lo que es inaceptable es que se llamen alternativos y, adems, progresistas, y t representes, as, despectivamente dicho, la medicina convencional y oficial. Vamos, hablando en plata, que seas un carcamal de derechas y un dogmtico cerril. Ya est bien! La homeopata es mucho ms antigua que la actual medicina cientfica. Por lo dems, no hay que olvidar que parten de postulados y principios generales que no acostumbran a cuestionarse.

9. La homeopata tiene su origen en el siglo XVIII. La medicina que se practica hoy en da en gran parte del mundo que, por supuesto, puede y debe aprender de otras tradiciones y de conocimientos prcticos y observacionales populares, tiene su punto de partida en la obra de Claude Bernard, un siglo despus en el XIX. Es entonces, con la obra de Bernard, cuando se produce una autntica ruptura epistemolgica, por decirlo con trminos prestados y de forma algo ms pretenciosa (Es recomendable: Oriol Mart, Claude Bernard y la medicina experimental, Barcelona, Montesinos (Biblioteca de Divulgacin Temtica), 2006) Fue entonces, hacia la mitad del XIX, cuando irrumpieron los grandes avances en ciencias biolgicas y en medicina sobre todo. Fue la poca de las vacunas y de la teora bacteriana (se conocan ya las bacterias pero no se haba establecido una relacin entre ellas y las enfermedades).

10. La idea de la homeopata es de Hahnemann, un mdico alemn del XVIII. Desde un punto de vista cientfico, siento expresarme as, la homeopata tiene escaso valor. Otra cosa es que pueda curar por sugestin. Perfecto, sin ninguna duda. Los farmaclogos, dignos de tal nombre, suelen decir que todo tratamiento homeoptico es un placebo.

Por qu? Nos podemos quedar en este punto. Continuamos la semana prxima.

Notas

1) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=225959

2) Sobre las energas internas, el fortalecimiento del cuerpo y la homeopata (I) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=226141

3) Tomo pie en el IV capitulo de Eduard Rodrguez Farr y SLA, Ciencia en el gora, Vilassar de mar (Barcelona), El Viejo Topo, 2012.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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