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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2017

No a la ampliacin de la vida de las centrales nucleares

VV.AA.
Pblico


En principio, las centrales nucleares espaolas estn diseadas para tener una vida til de 40 aos. Sin embargo, desde hace tiempo se viene desarrollando una estrategia por parte del Gobierno del PP y de las elctricas del oligopolio para renovar los permisos de explotacin de las centrales aunque se hayan cumplido esos 40 aos. Las prximas semanas son clave al respecto, pues la fecha lmite para que la central de Almaraz I (la ms antigua de las que estn en funcionamiento) solicite la renovacin llega en la primera mitad de junio (legalmente, la solicitud ha de realizarse tres aos antes de que expire el permiso, lo cual ocurre en junio de 2020 en el caso de Almaraz). A continuacin, de forma progresiva, sera previsible que llegase la solicitud de renovacin de los permisos del resto de centrales nucleares.

Es interesante recapitular y explicar brevemente algunos pasos significativos en esta operacin de alargamiento de la vida de las nucleares. La desconexin de la red de la central de Santa Mara de Garoa es un buen punto de partida para la historia. Los 40 aos de vida de esta central se cumplan en 2011. En 2009, el Gobierno del PSOE ampli el permiso de operacin hasta 2013. Sin embargo, en diciembre de 2012 la central de Garoa dej de funcionar por decisin de la empresa propietaria, Nuclenor (participada al 50% por Iberdrola y Endesa), que adujo que no era econmicamente rentable mantener abierta la central.

A partir de aqu comienza una larga batalla, no siempre sencilla de interpretar. En 2014 Nuclenor solicit la reapertura de Garoa y la extensin de su permiso de funcionamiento hasta 2031, cuando cumplira 60 aos. Ante esta solicitud, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) exigi una serie de reformas en materia de seguridad como condicin necesaria y previa a la emisin de un potencial dictamen positivo a la reapertura. No est claro que Nuclenor reabra Garoa si finalmente recibe el permiso para ello, pero conseguir el dictamen positivo del CSN era fundamental por otro motivo: como precedente para solicitar la ampliacin de la vida til de las centrales nucleares en funcionamiento.

En todo el proceso, la independencia del CSN como organismo supervisor se fue poniendo cada vez ms en entredicho, resultando evidente que actuaba como colaborador esencial en el proyecto para ampliar la vida til de las nucleares. De hecho, a finales de 2016 la Asociacin Profesional de Tcnicos del Consejo de Seguridad Nuclear envi una carta a la Comisin de Industria, Energa y Turismo del Congreso de los Diputados alertando del grave deterioro de la funcin regulatoria del organismo. Poco despus, en febrero de 2017, el CSN aprob un informe clave, con efectos de largo alcance. En primer lugar, en l se avala la reapertura de Garoa a condicin de que se hagan las inversiones en seguridad exigidas. Ntese que esto representaba un giro respecto al planteamiento anterior del propio CSN, segn el cual las mejoras de seguridad eran una condicin previa a la emisin de un dictamen a favor de la reapertura. La segunda decisin del informe es todava ms importante: hasta ese momento, los permisos de operacin de las centrales podan renovarse, como mximo, por periodos de 10 aos. El informe elimin ese lmite a la vez que emita el dictamen sobre Garoa.

Una vez existe este informe del CSN, el Gobierno tiene la ltima palabra. La oposicin poltica a la reapertura de Garoa es abrumadora, por lo que esperamos que no reciba el permiso del Gobierno. En todo caso, ya hemos dicho que la batalla principal, en realidad, no trata sobre Garoa. El objetivo del PP y de las elctricas era llegar a junio de 2017 con las piezas adecuadamente colocadas en el tablero. Como indicbamos al comienzo, esta fecha marca el lmite para que Almaraz I solicite la renovacin de su permiso de operacin.

El motivo por el que las elctricas quieren conseguir la renovacin de los permisos de explotacin es sencillo: las centrales nucleares son muy rentables para ellas. Antes de la liberalizacin del sector elctrico, las nucleares espaolas gozaron de un marco normativo regulado que les garantizaba la recuperacin de su importante inversin inicial (tan importante que hubo que rescatar a las empresas) y unos beneficios que se consideraron razonables. Conviene recordar, adems, que en los primeros aos tras la liberalizacin del sector elctrico estas centrales cobraron en concepto de Costes de Transicin a la Competencia (los famosos CTC), los cuales tenan el objetivo de que las potenciales incertidumbres del mercado (o sea, los potenciales bajos precios del mercado, que no tuvieron lugar, como bien sabemos) no pusieran en peligro la recuperacin de la inversin. Desde 1998 y gracias a los elevados precios de la electricidad determinados por el ya libre mercado elctrico, las nucleares han generado enormes ganancias para sus propietarios, conocidas como beneficios cados del cielo, una denominacin casi autoexplicativa. Obviamente, las elctricas no admiten la existencia de estos beneficios cados del cielo. Y no solo eso, sino que Iberdrola ha comenzado una campaa comunicativa en la que afirma, nada menos, que sus centrales nucleares producen prdidas y que no son econmicamente viables con los impuestos y tasas que actualmente soportan, sugiriendo que la empresa podra no estar interesada en continuar con su operacin. Es indudable que, en particular, se trata de una forma de presionar al Gobierno para que rebaje las cargas impositivas a las que estn sometidas estas centrales.

Nosotros nos oponemos a que se alargue la vida de las centrales nucleares porque no queremos que las elctricas engorden ilegtimamente sus ganancias a costa de la ciudadana. Pero no solo por esto, por supuesto. Nos oponemos porque las centrales nucleares son peligrosas, pudiendo originar accidentes catastrficos; porque mientras estn en funcionamiento se sigue generando residuos radiactivos que contaminan durante miles de aos y cuyo tratamiento no est resuelto; y, no menos importante, porque las centrales nucleares son un obstculo para la transicin hacia un sistema elctrico 100% renovable. En contra de lo que con frecuencia se escucha, las renovables no gestionables como la elica y la fotovoltaica no necesitan la generacin base, constante, de las nucleares, sino que requieren el apoyo de fuentes que suministren una potencia regulable. De hecho, si la penetracin de elica y fotovoltaica es suficientemente alta, estas tecnologas y la nuclear son, directamente, incompatibles.

Aquellos que estn a favor del alargamiento de la vida de las nucleares suelen esgrimir el argumento de que su cierre repercutira en un aumento de la factura de electricidad que pagan los consumidores elctricos y de las emisiones de CO2. Ninguno de estos efectos es inevitable. Ambos dependen del tipo de poltica energtica que se lleve a cabo antes, durante y despus del cierre nuclear. Por ejemplo, en lugar de seguir pagando los beneficios cados del cielo de las nucleares, tiene ms sentido invertir las cantidades correspondientes en la instalacin de renovables que sustituyan la potencia nuclear sin incrementar las emisiones de CO2.

Por todo lo anterior, apoyamos la manifestacin antinuclear convocada por diversos colectivos de la sociedad civil para el 10 de junio en Madrid. Creemos que no es momento de hablar de cmo y cunto alargar la vida de las nucleares que estn en funcionamiento, sino de su calendario de cierre. Nuestra propuesta es conocida: que los permisos de explotacin no se renueven, de manera que el cierre nuclear ocurra progresivamente a medida que aquellos expiren.

Ivn Calvo y Marta Victoria, miembros de la Secretara de Economa, Energa yModelo productivo de Podemos. Juan Lpez de Uralde,coportavozde Equo y diputado de UnidosPodemos en el Congreso. Josep Vendrell, Diputado de En comm Podem en el Congreso.

Fuente: http://blogs.publico.es/otrasmiradas/8828/no-a-la-ampliacion-de-la-vida-de-las-centrales-nucleares/#disqus_thread



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