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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2017

Una paz neoliberal con pequeos retoques sociales
El gran capital y los trabajadores frente a la coyuntura poltica en Colombia

Fernando Dorado
Rebelin


Popayn, 16 de enero de 2017

Frente a las luchas de la humanidad por rescatar la democracia que est secuestrada por la burguesa financiera y por garantizar la supervivencia de la humanidad ante las mortales amenazas que se ciernen sobre su futuro, como el cambio climtico, el peligro de guerras nucleares o el impacto de virulentas epidemias, el nico sector de las actuales clases sociales que est en condiciones de dinamizar las luchas sociales en cada nacin, regin y en lo global-planetario, son los trabajadores precariados (profesionales, tecnlogos, tcnicos y otros).

Son en su gran mayora trabajadores asalariados de empresas privadas o estatales, o tambin, son profesionales emprendedores dueos de cientos de miles de Pymes (pequeas y medianas empresas). Este sector de clase es el nico que crece en nmero y se desarrolla cualitativamente para enfrentar su devenir inmediato. Se capacitan tanto en lo tcnico como en lo intelectual pero sus condiciones de vida y de trabajo se deterioran exponencialmente. Sus ingresos econmicos no se corresponden con la formacin acadmica. La tercerizacin laboral y el desempleo los golpea con fuerza. Viven endeudados, trabajan muchas horas y sufren de estrs laboral ms que el promedio. Son precariados y precarizados [1] .

El resto de clases y sectores sociales subordinados pueden ser grandes aliados pero por s mismos no estn en las mejores condiciones de tomar la iniciativa. La clase obrera industrial est en decrecimiento por efecto de la automatizacin tecnolgica y polticamente se encuentra a la defensiva. Los campesinos y pequeos productores del campo y de la ciudad se encuentran a merced de los intereses de la gran burguesa transnacional, de la burguesa agraria y emergente, y sus luchas son fcilmente conducidas hacia reivindicaciones y proyectos puntuales y sectoriales perdiendo la dimensin poltica general.

Otros sectores de la sociedad que se han hecho visibles por su luchas particulares como los inmigrantes, indgenas, afro-descendientes, mujeres, jvenes, LGTBI, trabajadores culturales, ambientalistas, etc., pueden ser grandes aliados de las luchas democrticas y anti-sistmicas, pero es importante entender que son fracciones de la poblacin que pueden ser divididos por los intereses de clase, y adems, sus reivindicaciones deben ser trabajadas con paciencia estratgica a fin de no dejarnos llevar a terrenos ideolgicos favorables a las corrientes neo-populistas conservadoras y proto-fascistas que utilizan la discriminacin y el odio focalizado para engaar a los sectores ms atrasados de la sociedad (como ha ocurrido con el aborto, el matrimonio y la adopcin entre parejas homosexuales, los derechos de los inmigrantes, etc.)

En el caso de Colombia, en este instante de la vida nacional en que termina parcialmente el conflicto armado, la gran burguesa transnacional juega a dos (2) bandas, impulsando propuestas polticas paralelas pero combinadas. Ellas son:

Una, en la que utilizan a la burguesa burocrtica (los Samper, Serpa, De la Calle, Roy Barreras, Benedetti, etc.) para ganar para su paz neoliberal con pequeos retoques sociales a la burguesa emergente surgida de la acumulacin de capitales del narcotrfico y de la minera ilegal, y adems, cooptar a importantes sectores de trabajadores del Estado que siguen a un sector de la izquierda. Su instrumento principal es el chantaje del coco uribista y el enfrentamiento entre fuerzas populares alrededor del proceso de paz.

La otra, la impulsan con gente de sus entraas. Es la que en verdad les interesa. La construyen desde hace rato con Germn Vargas Lleras. Tienen un entramado clientelista bien aceitado con grandes contratistas y mafias regionales que aparentan jugar con los liberales sociales pero que en su momento darn el salto. Adems, a los grandes terratenientes y empresarios del campo les adecuan los contenidos de la ley de tierras y de baldos y les abren expectativas de participar en grandes inversiones con conglomerados transnacionales que tienen puesta su mirada en los territorios de la Orinoqua, Amazona, Choc Bio-geogrfico, para constituir grandes zonas francas, tursticas, mineras y agro-industriales.

Frente a esa estrategia poltica de la gran burguesa transnacional que cuenta con el apoyo del imperio estadounidense pero que prepara proyectos con capitalistas europeos, chinos, brasileros, etc., los trabajadores (incluyendo a los precariados) y las clases medias que constituyen las mayoras sociales en las grandes ciudades, vienen construyendo en medio de vacilaciones pero empujados por las circunstancias una propuesta que desenmascare los intereses transnacionales y corruptos que pretenden engaar con la cobertura de la paz a las mayoras nacionales.

Es indudable que esa propuesta ciudadana debe estar totalmente alejada y deslindada de las cpulas uribistas y santistas. No puede construirse tampoco con la burguesa burocrtica que slo se sostiene con base en el uso clientelar y corrupto del aparato del Estado. Tampoco tiene nada que hacer con las mafias de contratistas de Vargas Lleras. Solo puede construirse con el grueso de los trabajadores, los profesionales precariados, las clases medias y algunos empresarios decentes que han demostrado estar dispuestos a enfrentar la corrupcin y la politiquera. Ese frente de clases deber buscar a los otros sectores de clases, a campesinos, indgenas, afros y dems, para ganarlos para su causa.

Las propuestas programticas que sustentan a ese frente de clases subalternas ya vienen siendo trabajadas y luchadas desde hace dcadas: 1) La lucha con dientes contra la corrupcin poltica-administrativa es uno de los temas principales; 2) La recuperacin y el desarrollo del aparato productivo para generar empleo digno, de alta calidad tecnolgica, sobre la base de industrializar y procesar nuestras materias primas y construir una base alimentaria sostenible, es uno de los puntos que aglutina los intereses de amplios sectores sociales urbanos y rurales; 3) La defensa del medio ambiente, de nuestra naturaleza y recursos hdricos frente a la depredacin extractivista debe ser parte de nuestro programa, sin caer en posiciones fundamentalistas y analizando cada caso concreto en particular, con participacin de las comunidades efectadas. Y al lado de estos tres temas, se deben impulsar iniciativas integrales sobre la salud y la educacin.

Es absolutamente claro que a la gran burguesa transnacional no le preocupa en lo ms mnimo si esa doble estrategia que impulsa, pueda ser finalmente aprovechada por el uribismo y las fuerzas ms retardatarias y guerreristas del pas para acceder al gobierno en 2018 y hacer trizas los acuerdos de paz. Ya lo demostr el pasado 2 de octubre de 2016, en donde esa oligarqua aprovech el triunfo del NO para recortar los acuerdos con las FARC y cederle a los intereses criminales de Uribe y sus cmplices, militares, financiadores y perpetradores de la estrategia para-militar. Ellos, en el fondo, son de los mismos y slo se diferencian en la tctica para desarmar a la insurgencia.

Por todo lo anterior, es completamente necesario que organicemos un gran movimiento ciudadano, que con base en el programa propuesto (y otros puntos, si son necesarios) presente y proponga un candidato presidencial outsider que nos ayude a unificar a las fuerzas polticas y sociales que entienden la gravedad del momento (que ya tienen sus candidatos y candidatas) y estn dispuestas a unirse para derrotar los planes de una oligarqua que slo le interesan sus negocios e inversiones, y que ya ha demostrado que slo utiliza la paz como un engao y una trampa.

El momento es de mxima tensin. Las cartas estn sobre la mesa. No podemos ser ingenuos. No habr reforma poltica ni agraria de carcter democrtico. Mientras no derrotemos a politiqueros y corruptos no habr verdadera paz. La oligarqua no respetar nada, ya estn reformando la consulta previa de las minoras tnicas y desconocen las consultas populares locales que han rechazado la minera a cielo abierto en muchos municipios.


Nota

[1] Guy Standing, El precariado: La nueva clase peligrosa. Bloomsbury Academic, Londres: 2011.

Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com.co/2017/05/el-gran-capital-y-los-trabajadores.html#.WRrrV-vhDIU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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