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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2018

Si tratamos la plutocracia como democracia, la democracia fenece

Simon Wren-Lewis
Social Europe Journal/Sin permiso


Hay muchas semejanzas entre el brexit y Trump. Ambos son movimientos autoritarios, en los que la autoridad reside en un solo individuo o en un solo voto: el voto que les liga a todos ellos. Esta autoridad expresa la identidad del movimiento. Son movimientos irracionales, entendiendo por ello que dejan a un lado el conocimiento experto all donde entra en conflicto con los deseos del movimiento. Por consiguiente, se encontrar su base de apoyo entre las personas de menor formacin, y toma a las universidades como enemigos. Ambos grupos son intensamente nacionalistas: los dos quieren hacer de nuevo grandes a Norteamrica y Gran Bretaa.

Resulta fcil emparentar cada grupo con conceptos familiares: clase, raza, o lo que sea. Pero creo que en esta clasificacin se pierde algo importante. Se echa en falta lo que sustenta a estos grupos en sus creencias, lo que les permite mantener su visin del mundo, la cual contradice la realidad tan a menudo. Ambos grupos obtienen su informacin sobre el mundo de un sector de los medios que ha convertido las noticias en propaganda. En los Estados Unidos es la cadena Fox y en el Reino Unido los tabloides de derechas y el Daily Telegraph.

Es un error profundo considerar estos medios como sntoma en lugar de causa. Como demuestra el estudio acerca del que hablaba el pasado 14 de septiembre en mi blog Mainly Macro (Los economistas muestran cmo las noticias de la Fox cambian el voto) [un estudio de la American Economics Review: Bias in Cable News: Persuasion and Polarization, Sesgo en las noticias por cable: persuasin y polarizacin, de 5 de abril de 2017], la actividad de la cadena Fox no est destinada a maximizar su pblico sino a maximizar la repercusin de su propaganda entre su pblico. Creo que se podra decir exactamente lo mismo acerca del Sun y el Daily Mail en el Reino Unido. La Fox y el Sun son propiedad de la misma persona.

Hasta quienes logran quitarse de encima la idea de que estos medios de comunicacin sin regular no reflejan ms que la actitud de sus lectores, piensan generalmente en estos medios como apoyo de los partidos polticos. En el Reino Unido hay prensa que apoya a los conservadores y prensa que apoya a los laboristas, y algo semejante sucede en los EE.UU. En mi opinin esta idea lleva anticuada diez o veinte aos, e incluso en ese caso subestima la independencia de los entes mediticos. (Como es bien sabido, The Sun apoy a Blair in 1997). Cada vez ms es la prensa la que lleva la voz cantante, y los partidos polticos los que la siguen.

El brexit no habra tenido lugar si hubiera seguido siendo el deseo de una minora de parlamentarios conservadores. Sucedi debido a la prensa derechista del Reino Unido. El brexit se produjo porque esta prensa derechista se dio cuenta de que una parte importante de su pblico lector se mostraba desafecta respecto a la poltica convencional, y empez a servirle historias de emigrantes de la UE que se quedaban con empleos, hacan bajar los salarios y se llevaban las prestaciones (y a veces algo mucho peor). Estas historias no eran (siempre) falsas, pero como toda buena propaganda, elevaban una media verdad al rango de firme creencia. Por supuesto, esta presentacin jugaba con inseguridades seculares, pero las magnificaba hasta crear un movimiento poltico. El nacionalismo hace lo mismo. No slo reflejaba los puntos de vista existentes de los lectores sino que ms bien jugaba con sus dudas y temores y esperanzas y converta esto en votos.

Esto no significa dejar de lado algunos de los agravios que llevaron a votar por el brexit, o el racismo que condujo a la eleccin de Trump. Este anlisis del populismo de hoy es importante, siempre y cuando no se desve a debates sobre la identidad versus la economa. Acentuar las causas econmicas del populismo no devala las cuestiones de identidad (como la raza o la inmigracin), pero es la economa la que provoca los vaivenes que contribuyen a llevar a los populistas al poder. Fue crucial, por ejemplo, en lo que respecta al truco que emplearon los medios a la hora de convencer a muchos de que votaran a favor del brexit: que los inmigrantes de la UE y las contribuciones a la misma estaban reduciendo el acceso a los servicios pblicos, cuando en realidad la verdad es la contraria.

Pero si bien las cuestiones econmicas pueden haber creado una mayora ganadora tanto para el brexit como para Trump, las cuestiones de identidad alimentadas por los medios hacen difcil que disminuya el apoyo en favor de ambos. El brexit y Trump son expresiones de identidad, y a menudo de lo que se ha perdido, que resultan muy difciles de quebrar cuando las sustentan los medios del grupo. Por aadidura, tanto Trump como el brexit mantienen, porque sus defensores quieren que se mantenga, la idea de que representan a los habitualmente ignorados, que le devuelven el golpe a la maquinaria gubernamental de la ciudad capital con todos sus expertos.

Pero centrarse en lo que algunos llaman la demanda del populismo corre el peligro de no ver la mitad de la historia. Cualesquiera que fuesen los legtimos agravios que puedan haber tenido los partidarios del brexit y de Trump, se les utiliz y sern traicionados. Nada hay en el hecho de dejar la UE que vaya a ayudar a las ciudades olvidadas de Inglaterra y Gales. Aunque pueda intentarlo, Trump no va a recuperar muchos empleos manufactureros en el cinturn de la herrumbre, y sus payasadas con el TLCAN (NAFTA) pueden empeorar las cosas. Identificar a los que se quedan atrs es solo la mitad de la historia, porque no te cuenta por qu se tragaron el cuento de los remedios de los vendedores de crecepelo.

Tal como escrib en mi blog inmediatamente despus del referndum en una anotacin [El triunfo de los tabloides] muy leda, el brexit fue primero y antes que nada un triunfo de la prensa derechista britnica. Esa prensa foment primero un partido, el UKIP, que encarnaba los puntos de vista que impulsaba la propia prensa. La amenaza de ese partido y las deserciones hacia el mismo obligaron al primer ministro a ofrecer el referndum que quera la prensa. Fue la prensa derechista la que vendi la inmensa mentira acerca de la economa britnica, mentira que compraron los medios radiotelevisivos para garantizar que los conservadores ganaran las siguientes elecciones. Cuando lleg el referndum, fue esta prensa de derechas la que se asegur de conseguir suficientes votos y de ese modo le dio la vuelta al gobierno

Igualmente, Donald Trump fue antes y primero que nada el candidato de Fox News. Tal como ha escrito Bruce Bartlett de modo tan elocuente, puede que la Fox empezara como una cadena que apoyaba a los republicanos, pero su poder fue creciendo de modo ininterrumpido. Mostrarse partidista en la Fox se convirti en lo mismo que desinformar a sus espectadores, de modo que los que ven la Fox estn claramente menos informados que los espectadores de otros proveedores de noticias. Un anlisis de MintPress News Desk de mayo de 2015 sugiere que ms de la mitad de las informaciones aparecidas en la Fox son falsas: los lectores del Reino Unido bien pueden acordarse de cmo informaban de que Birmingham era una zona de riesgo para los no musulmanes.

Fox se convirti en una mquina para mantener enojada y enardecida a su base, al creer que no poda haber nada peor que votar a un demcrata. Fue Fox News la que impidi que los votantes republicanos vieran que votaban a un demagogo, la que ocult que menta abiertamente todo el tiempo, la que incita al odio contra otras religiones y grupos tnicos y la que hace que sus espectadores crean que hay que encerrar a [Hillary] Clinton. No est reflejando la visin de sus espectadores sino moldendola. Tal como han mostrado los economistas, la produccin de la Fox no optimiza a su pblico, pero optimiza el poder propagandstico de su produccin. Pese a rias ocasionales, Trump fue el candidato de Fox en las primarias. .

Tenemos un ente meditico de derechas que ha derrocado al establishment poltico republicano. Cmo pueden seguir analizando esto ciertos especialistas de ciencias polticas como si los medios fueran simplemente pasivos, serviciales o invisibles cuando echan abajo gobiernos o subvierten partidos polticos, es cosa que no me explico.

La plutocracia

Trump y el brexit son creaciones de una suerte de plutocracia. La poltica de los EE.UU ha tenido fuertes elementos plutocrticas desde hace ya algn tiempo, debido a la forma en que el dinero puede hacer oscilar las elecciones. Eso otorg a las finanzas una potente influencia sobre el Partido Demcrata, e hizo que los republicanos se mostraran obsesivos con rebajar las tasas impositivas ms altas. En el Reino Unido la plutocracia casi no ha existido por comparacin y ha funcionado principalmente por medio de la financiacin de los partidos y los escaos de la Cmara de los Lores, aunque todava estamos averiguando de dnde sali el dinero de la campaa del brexit.

Si nos concentramos en lo que podramos llamar el lado de la demanda del populismo, ms que en el lado de la oferta, no llegamos a ver tanto a Trump como al brexit primordialmente como expresiones de poder plutocrtico. La administracin Trump es la plutocracia personificada, y tal como sostiene Paul Pierson, su agenda substancial constituye un respaldo a pleno pulmn de la veterana agenda de la lite econmica del Partido Republicano. Los partidarios del brexit quieren convertir al Reino Unido en Singapur, una suerte de neoliberalismo que recalca que los mercados deberan estar libres de interferencias gubernamentales, en lugar de ser libres de trabajar para cualquiera, y que el comercio debera verse libre de regulaciones, en lugar de que se armonicen las regulaciones para que las empresas sean libres de comerciar.

Tambin es un error considerar esta plutocracia como algo diseado para dar su apoyo al capital. Esto debera ser una vez ms evidente partiendo del brexit y de Trump. Va en inters del capital mantener abiertas las fronteras en lugar de levantar barreras y erigir muros. Lo que har una plutocracia es asegurar que se mantenga o incluso aumente la enorme desigualdad, en trminos del 1% o del 0.1% etc. Ciertamente, muchos plutcratas amasaron su riqueza extrayendo grandes sumas de las empresas para las que trabajaban, una riqueza que podra haber ido, si no, a los inversores en forma de dividendos. En este sentido, son parsitos del capital. Y esta plutocracia se asegurar que la movilidad social se mantenga baja para que se sostenga la pertenencia a la plutocracia: la movilidad social acompaa a la igualdad, tal como demuestran Pickett y Wilkinson.

Es un error asimismo considerar lo que est pasando como resultado de algn modo de una suerte de comit invisible del 1% (o del 0.1% y as sucesivamente). Los intereses de los hermanos Koch no son necesariamente los intereses de Trump (no es accidental que los primeros quieran ayudar a comprar la revista Time). Los intereses de Arron Banks [empresario britnico y uno de los donantes principales de la campaa a favor del brexit] no son los de Lloyd Blankfein [presidente de Goldman Sachs]. Por el contrario, nos estamos encontrando con que determinados magnates de los medios se asocian con ciertos polticos a fin de presionar no slo a favor de sus intereses empresariales sino tambin de sus puntos de vista polticos personales. Y en esa asociacin queda a menudo claro quin depende de quin. Al fin y al cabo, la competencia de los medios es exigua, mientras que hay un montn de polticos.

Qu tiene esto que ver con el neoliberalismo que se supone que es la cultura dominante de la derecha poltica? Tal como he argumentado aqu, constituye un error considerar el neoliberalismo como un tipo de ideologa unificada. Puede tener un ncleo comn en trminos de primaca del mercado, pero cmo se interpreta eso no es algo uniforme. Estn los neoliberales a favor del libre comercio o en contra? Parece que pueden estar en ambas posiciones. Por el contrario, el neoliberalismo es un conjunto de ideas que se basan en una creencia en el mercado que han utilizado e interpretado diferentes grupos en su beneficio, mientras sufran a la vez el influjo de esta ideologa. Tanto los intereses como las ideas importan. Aunque algunos neoliberales ven la competencia como el rasgo ms valioso del capitalismo, otros tratarn de sofocar la competencia para conservar un poder monopolista. Los partidarios del brexit y sus respaldos de la prensa son neoliberales, igual que el gobierno de Cameron que derribaron se compona de neoliberales.

Creo que contiene cierta verdad el argumento, enunciado por Philip Mirowski entre otros, de que creer en el neoliberalismo puede entraar fcilmente una creencia antiilustrada en el sentido de que hay que convencer a la gente de que se someta plenamente al Mercado. Desde luego, quienes estn en la derecha neoliberal se ven ms fcilmente persuadidos de invertir tiempo y esfuerzos en las obscuras artes de la manipulacin que quienes estn en la izquierda. Pero sera ir demasiado lejos sugerir que todos los neoliberales son antidemcratas: como he dicho, el neoliberalismo es diverso y est dividido. Lo que argumentaba en un artculo de julio de 2017 sobre los lmites del neoliberalismo era que el neoliberalismo, tal como se formul en el Reino Unido y los EE.UU., haba hecho posible que la plutocracia que ahora vemos se convirtiera en dominante.

Debido a la naturaleza de una plutocracia desorganizada, qu tipos de neoliberalismo vayan a dominar puede ser cosa en buena medida aleatoria, y depende mucho de de quin es propietario de los medios de comunicacin. Conduce a una forma de poltica que en buena medida es imprevisible e irracional, con una tendencia siempre presente a la autocracia. De esto es de lo que estamos siendo testigos, ahora mismo, en el Reino Unido y los EE.UU. No es la poltica normal a la que est acostumbrado cualquiera de estos pases, aunque pueda ser familiar a quienes estn en semidictaduras.

Todos sabemos cmo el proyecto de ley de recorte de impuestos de los republicanos resulta que favorece a los magnates inmobiliarios que heredan su dinero, igual que lo hered Trump. Esto es sencillamente corrupcin, llevada a la prctica de un modo corrupto. No es normal que el presidente de los EE.UU. retuiteara un mensaje de un grupo de extrema derecha britnico que inspir a un individuo que asesin a una diputada britnica. Cuando los diputados que apoyan el brexit responden al problema fronterizo irlands afirmando que no vamos a pasar por ah, esto no debera pasar por una respuesta: debera ser objeto de risas como el sinsentido que es.

Cuando la poltica se convierte en los antojos y enloquecidas maquinaciones de una pequea minora que solo se escucha a s misma, inalterada por los controles y equilibrios de una democracia que funciona, los medios no partidistas deberan tratarla como lo que es, y no normalizarla como ms de lo mismo. Si tratamos la plutocracia como democracia, la democracia muere. No debera engaarnos que esta plutocracia parezca una poltica normal slo porque los plutcratas se hayan apoderado del principal partido de la derecha.

Un punto de divisin

Estamos muy cerca del punto en el que el neoliberalismo se convierte en algo que es mucho peor. El presidente de los EE.UU. est siguiendo una estrategia fascista de demonizacin de una minora religiosa. Si las investigaciones de Mueller proceden segn lo esperado, pero se le despide y/ o los republicanos bloquean cualquier intento de impeachment, puede que hayamos rebasado un punto crtico. Si los partidarios del brexit tienen xito en apartarnos de la union aduanera y el Mercado nico de la UE, puede que el Reino Unido no tenga ningn otro lugar en el que caer sino en los brazos de una Norteamrica permanentemente republicana.

Si hay una forma de eludir este destino, y rescatar la democracia tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos, ha de entraar una derrota democrtica de los partidos derechistas que permitieron que surgiera esta plutocracia, y que desde luego la alentaron y la saldaron cuando se crea todava controlada. La derrota ha de ser abrumadora y total. Los que nos trajeron el brexit y respaldaron o toleraron a Trump han de ser deshonrados como precursores del desastre. Su control de los partidos Republicano y Conservador ha de acabar.

Slo eso permitir a la izquierda, y creo que ha de ser la izquierda, acabar con un sistema mediante el cual elementos de la plutocracia pueden controlar tanto de los medios de informacin. En el Reino Unido, eso significa ampliar las reglas que se aplican a la radiodifusin, convenientemente adaptadas, a la prensa. En los EE.UU., eso significa no slo recuperar la doctrina de imparcialidad de los medios, revocada con Reagan, sino tambin introducir controles sobre gastos electorales similares a los que existen en el Reino Unido (y hay que reforzar los controles del Reino Unido). En resumen, tenemos que sacar el dinero de la poltica para garantizar que la democracia sobreviva. Y dar libertad a los periodistas para que escriban o retransmitan las noticias tal como las ven, en lugar de cmo quiere que las vean sus patronos.

Por qu la izquierda ms que el centro? El centro se desesperar sobre lo que esto significa para la libertad de expresin o la libertad de prensa y, por tanto, no suceder gran cosa, como nada sucedi con Clinton o Blair. Esto puede parecer un poco injusto con ambos lderes, porque el peligro de plutocracia puede haber parecido menos evidente entonces y los medios de informacin, ms contenidos. Pero con el brexit y Trump no hacen falta ms pruebas. La izquierda debera ver ms claramente de qu modo en la prctica esta libertad no es ms que libertad para sustentar la plutocracia. Slo ella tendr valor para revertir radicalmente el poder y la riqueza de del 1%. Me temo que el centro no tenga la voluntad de hacerlo. Aunque el centro de atencin de Anthony Barnett [escritor y activista fundador of openDemocracy] difiere del mo, ha dejado bien sentado su argumento: si todo lo que se quiere conseguir es detener el brexit y a Trump y volver a lo que se considera normal, perderamos de vista que lo que era normal condujo al brexit y a Trump.

Eso har que mucha gente sabia y sensata mueva la cabeza, pero la alternativa no funciona. Derrotar o impugnar [con impeachment] a Trump y dejar que el Partido Republicano sobreviva en su forma actual no es conseguir mucho, porque continuarn a su labor de redisear los distritos electorales y Fox News seguir envenenando mentes. La energa de los demcratas se agotar tratando de remediar los daos causados por Trump, y el siguiente autcrata procedente de las filas republicanas que se haga con el poder porque vaya a drenar el pantano ser ms listo que Trump. En el Reino Unido, si los conservadores sobreviven en su actual forma, sus envejecidos afiliados corren el peligro de seleccionar a otros chalados del brexit que abrumarn a la menguante cifra de diputados conservadores razonables. Nos encontraremos con que la BBC, si es que llega a sobrevivir, se convertir cada vez ms en vocera de una prensa dominada por los plutcratas (esta es la razn por la cual fallan los argumentos que afirman que la prensa britnica est convirtindose en algo menos poderoso debido a que est cayendo su pblico lector. Si la prensa domina el orden del da de las noticias de los comunicadores, no necesitan muchos lectores. En cualquier caso, se habr rebasado un punto crtico).

S por muchas conversaciones que he tenido que hay un profundo temor a la izquierda entre mucha gente en posiciones de liderazgo. En esto el Reino Unido va por delante de los EE.UU. La historia en el Reino Unido sola ser que la izquierda no poda ganar nunca, y era una historia plausible, pero los acontecimientos recientes han arrojado grandes dudas sobre ello. Esa sigue siendo la historia en los EE.UU. pero hay buenas razones para dudar de ello tambin all. No hay razn para que todos estos desencantados que cayeron en las mentiras de los vendedores de crecepelo no puedan apoyar remedios radicales de la izquierda: la identidad y los medios son fuertes, pero es la economa la que dicta los vaivenes.

Hoy en el Reino Unido la historia parece mucho ms elemental: que de algn modo la izquierda amenaza la existencia del capitalismo y la democracia. La verdad es que no hay modo de que Corbyn pudiera persuadir al Partido Laborista para que abandonara el capitalismo democrtico, de la misma forma que no hay modo de que Sanders o Warren pudieran hacer otro tanto en los EE.UU. Todo o que estamos hablando consiste en hacer retroceder muchos de los resultados del neoliberalismo. Pero resulta difcil convencer de modo lgico a alguien de que no existen los fantasmas que ve. Por contraposicin a esos fantasmas de la izquierda, la dinmica de la plutocracia que he descrito aqu resulta muy real, y requiere un cambio radical para acabar con esta dinmica.


Simon Wren-Lewis profesor de Economa en la Universidad de Oxford.

Fuente: Social Europe Journal, 18 de diciembre de 2017

Traduccin: Lucas Antn

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/si-tratamos-la-plutocracia-como-democracia-la-democracia-fenece



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