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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2018

Periodista y escritor emblemtico asesinado por la dictadura argentina en marzo de 1977
A 91 aos del nacimiento de Rodolfo Walsh

Mnica Lpez Ocn
Tiempo Argentino

Walsh dijo de s mismo: "Fui lavacopas, limpiavidrios, comerciante de antigedades y criptgrafo" y todas estas enumeraciones son ciertas aunque incompletas. Fue tambin un militante consecuente que pag la coherencia con su vida, un periodista sagaz que puede considerarse el fundador de un nuevo gnero periodstico con "Operacin Masacre".


Un 9 de enero de 1927, hace 91 aos, naca Rodolfo Walsh quien se convertira en un emblema del periodismo y la literatura de la Argentina, a pesar de que la dictadura cvico militar termin con su vida el 25 de marzo de 1977, apenas un ao y un mes despus de haber impuesto su poder a sangre y fuego. Tena entonces 50 aos y empuaba la palabra como un arma.

El da anterior a su muerte, cuando se cumpla un ao de la dictadura, haba enviado la Carta a la Junta militar a todas las redacciones. Al da siguiente circulaba por el barrio de San Cristbal y en la esquina de San Juan y Entre Ros es interceptado por un grupo de tareas compuesto por unas 30 personas. Algunos testigos dicen que alcanz a sacar su arma y a herir a uno de sus secuestradores en una pierna. Tiempo despus, este integrante del grupo de tareas habra recibido una distincin en una ceremonia cuasi secreta por la herida sufrida en la accin. Walsh recibi varios disparos en el pecho y fue llevado a la ESMA.

La historia que sigue se infiere del relato de algunos testigos. Desnudo de la cintura para arriba reconozco a Rodolfo relata el sobreviviente Martn Gras en el juicio de la ESMA que reproduce Agustina Grasso en Perfil; me parece ver un par de impactos de bala en la zona del pecho, y es llevado precipitadamente con voces de mando, gritos y un estado de gran excitacin hacia la enfermera.

Walsh dijo de s mismo: "Fui lavacopas, limpiavidrios, comerciante de antigedades y criptgrafo" y todas estas enumeraciones son ciertas aunque incompletas. Fue tambin un militante consecuente que pag la coherencia con su vida, un periodista sagaz que puede considerarse el fundador de un nuevo gnero periodstico con Operacin Masacre. En esta obra se mezclan la investigacin periodstica con tcnicas tomadas de la literatura, lo que da como resultado una crnica que golpea, como lo hubiera dicho Roberto Arlt, como un cross a la mandbula. Hay un fusilado que vive escuch en un bar una tarde. La frase se refera a los fusilamientos de Jos Len Surez perpetrados por la autoproclamada Revolucin Libertadora, que de liberadora no tena nada por lo que fue rebautizada popularmente como Revolucin Fusiladora, un nombre que le cuadra mucho mejor.

El fusilado que viva era Juan Carlos Livraga y Walsh con el nombre de Norberto Pedro Freyre, el mismo que figura en el documento que llevaba consigo en el momento de su muerte, comenz la investigacin que terminara en un libro emblemtico.

La historia literaria de Walsh es conocida, pero nadie la sintetiza mejor que l en la pequea autobiografa que escribi en 1965: Mis primeros esfuerzos literarios fueron satricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete aos dej el Nacional y entr en una oficina, la inspiracin segua viva, pero haba perfeccionado el mtodo: ahora armaba sigilosos acrsticos. La idea ms perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir. Mi noviazgo con una muchacha que escriba incomparablemente mejor que yo me redujo a silencio durante cinco aos. Mi primer libro fueron tres novelas cortas en el gnero policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura aunque s en la diversin y en el dinero. Me call durante cuatro aos ms porque no me consideraba a la altura de nadie. Operacin Masacre cambi mi vida. Hacindola, comprend que adems de mis perplejidades ntimas, exista un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asist al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces pico, a veces fastidioso. Volv, complet un nuevo silencio de seis aos. En 1964 decid que en todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que ms me convena. Pero no veo en eso una determinacin mstica. En realidad, he sido trado y llevado por los tiempos; podra haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces. En la hiptesis de seguir escribiendo, lo que ms necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince aos en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiracin de un texto; s que me falta mucho para poder decir instantneamente lo que quiero, en su forma ptima; pienso que laliteratura es, entre otras cosas, un avance laborioso a travs de la propia estupidez.

Tiempo fue precisamente lo que le falt, aunque, pese a autoproclamarse lento, atraves rpidamente el avance a travs de su propia estupidez y dej una obra insoslayable. Ricardo Piglia dijo de l en una entrevista con Hernn Vaca Narvaja: Paralelamente (con la escritura poltica), con una tensin que nunca resuelve y por eso es un gran escritor, porque vive en esa tensin permanente-, desarrolla una obra de ficcin de primera calidad, que no se puede asimilar al modelo esquemtico de lo que se considera la escritura novelstica de izquierda. Es como que ah hay un juego, que despus la poltica le resuelve en un plano. La militancia poltica casi resuelve por l. Yo siempre digo que hay un momento importantsimo en la historia de Walsh, que es un momento que conozco bien porque en ese entonces yo lo veo. En el ao 68, despus de publicar los dos libros de cuentos, hace un arreglo con Jorge lvarez. Este le paga para que escriba una novela. Walsh tiene la idea de la novela que quiere hacer y da vueltas con esa novela. Y zafa de esa posibilidad de hacer la novela y de entrar un poco en el mundo del boom latinoamericano y de todo eso que lo est esperando con el diario CGT.

Hubo por lo menos dos cartas fundamentales en la vida de Walsh: la que le escribi a la Junta Militar y la que tuvo como destinatario explcito a sus amigos, aunque en realidad apuntara a un crculo ms amplio. Es aquella en la relata la muerte de su hija Vicky, quien, al ver su casa cercada por militares resisti una hora y media devolviendo el fuego. Walsh dice que hay detalles que supo a travs de un soldado, aunque es posible que ste no haya existido y que haya sido slo un recurso para narrar la muerte heroica de su propia hija que, teniendo muy claro su destino, igual que su padre, no se entreg sin luchar.

Aunque el gnero epistolar es una especie casi extinguida, Walsh sigue escribiendo cartas. Acaso sus textos no siguen interpelndonos como si furamos sus destinatarios exclusivos, como si nos estuvieran especialmente dirigidos?

Fuente: http://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/73792/a-91-aa-os-del-nacimiento-de-rodolfo-walsh



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