Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2018

Examen de Diez mitos sobre Israel, de Ilan Papp

Allan C. Brownfeld
Mondoweiss

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Esta revisin del libro Ten Myths About Israel(Diez mitos sobre Israel), de Ilan Papp, aparecer en el invierno de 2018 en ISSUES, el peridico trimestral del American Council for Judaism. El libro es publicado por Verso.

El Medio Oriente sigue siendo un tema de creciente examen y debate. Las perspectivas de paz entre israeles y palestinos parecen disminuir. A principios de 2018, el partido gobernante de Israel Likudaprob por unanimidad una resolucin que peda la anexin de las colonias en Cisjordania. Esta decisin marc el ltimo paso del Likud para distanciarse de la idea respaldada internacionalmente de establecer un Estado palestino independiente como parte de un futuro acuerdo de paz. El ministro de Seguridad Pblica, Gilad Erdan, declar: Decimos al mundo que no importa lo que digan las naciones del mundo". Ha llegado el momento de expresar nuestro derecho bblico a la tierra".

Gran parte de lo que el mundo comprende acerca de las conflictivas pretensiones sobre la Palestina histrica es confuso. Hemos escuchado a lo largo de los aos una "narrativa israel" y una "narrativa palestina". Se han realizado muy pocos esfuerzos para comprender lo que realmente sucedi en esta regin y para llegar a un acuerdo sobre dnde termina el mito y comienzan los hechos. En este libro, escrito en el cincuentenario de la ocupacin de Israel de Cisjordania y Jerusaln Este, el profesor Ilan Papp, un historiador israel que ahora ensea en la Universidad de Exeter en el Reino Unido, examina las ideas ms controvertidas sobre los orgenes y la identidad del Estado contemporneo de Israel.

Los "diez mitos" que examina Papp refuerzan el statu quo regional. Explora la afirmacin de que Palestina era una tierra vaca en el momento de la Declaracin de Balfour, as como la formacin del sionismo y su papel en las primeras dcadas de construccin de la nacin. Pregunta si los palestinos abandonaron voluntariamente su patria en 1948 y si junio de 1967 fue una guerra de "no hay eleccin". Pasando a los mitos que rodean los fallos de los Acuerdos de Camp David y las razones oficiales de los ataques a Gaza, explica por qu la solucin de dos estados, en su opinin, ya no es viable.

Desinformacin histrica

"Como demuestra el ejemplo del conflicto entre Israel y Palestina", escribe Papp, "la desinformacin histrica, incluso la del pasado ms reciente, puede causar un dao tremendo. Este deliberado malentendido de la historia puede promover la opresin y proteger un rgimen de colonizacin y ocupacin. No es sorprendente, por lo tanto, que las polticas de desinformacin continen hasta el presente y jueguen un papel importante en la perpetuacin del conflicto... El relato histrico sionista de cmo se convirti la tierra disputada en el Estado de Israel se basa en un grupo de mitos que sutilmente arrojan dudas sobre el derecho moral de los palestinos a la tierra... Este libro desafa estos mitos, que aparecen en el dominio pblico como verdades indiscutibles. Estas declaraciones son, a mi entender, distorsiones y fabricaciones que pueden y deben refutarse a travs de un examen ms detallado del registro histrico.

El autor comienza admitiendo que "este no es un libro equilibrado, es otro intento de restablecer el equilibrio del poder en nombre de los palestinos colonizados, ocupados y oprimidos en la tierra de Israel y Palestina. Sera una verdadera ventaja que los defensores del sionismo o los fieles seguidores de Israel tambin estuvieran dispuestos a comprometerse con los argumentos aqu expuestos. Despus de todo el libro est escrito por un judo israel que se preocupa tanto por su propia sociedad como por la palestina. Refutar las mitologas que sostienen la injusticia debera ser beneficioso para todos los que viven en el pas o desean vivir all. Formar una base sobre la cual todos sus habitantes puedan disfrutar de los grandes logros a los que solo un grupo privilegiado tiene acceso en la actualidad".

El primer mito que se enfrenta es el reclamo sionista de que Palestina era una tierra vaca. Existe consenso entre los eruditos de que fueron los romanos quienes dieron a la tierra el nombre de "Palestina". Durante el perodo de dominio romano, yposteriormente bizantino, fue una provincia imperial. Varios imperios musulmanes aspiraban a controlarla, ya que albergaba el segundo lugar ms sagrado del Islam, adems era frtil y tena una ubicacin estratgica. El perodo otomano comenz en 1517 y dur 400 aos. Cuando llegaron los otomanos encontraron una sociedad que era en su mayora musulmana sunita y rural, con pequeas elites urbanas que hablaban rabe. Menos del 5 por ciento de la poblacin era juda y probablemente del 10 al 15 por ciento cristiana.

La poblacin juda entreel 2 y el 5 por ciento

El historiador Yonatan Mendel seala que "el porcentaje exacto de judos antes del surgimiento del sionismo es desconocido. Sin embargo, probablemente variaba del 2 al 5 por ciento. Segn los registros otomanos, una poblacin total de 462.465 resida en 1878 en lo que hoy es Israel/ Palestina. De este nmero, 403.795 (87 por ciento) eran musulmanes, 43.659 (10 por ciento) eran cristianos y 15.011 (3 por ciento) eran judos".

Aquellos que reciben su informacin de fuentes oficiales israeles, seala Papp, salen con la versin de que "la Palestina del siglo XVI ... era principalmente juda y el alma comercial de la regin se concentraba en las comunidades judas". Segn el sitio web del Ministerio de Asuntos Exteriores israel, contina Papp, "en 1800, Palestina se haba convertido en un desierto... Cada ao que pasaba la tierra se volva ms estril, la deforestacin aumentaba y las tierras de cultivo se convertan en desierto. Promovida a travs de un sitio web oficial del Estado israel, esta imagen fabricada no tiene precedentes.

Muchos eruditos israeles han desafiado esta narrativa falsa, entre ellos David Grossman (el demgrafo, no el novelista), Amnon Cohen y Yehoushua Ben-Arieh. Su investigacin muestra que Palestina, a lo largo de los siglos, en lugar de ser un desierto era una prspera sociedad rabe. Sin embargo, Papp informa: "Fuera de Israel, en particular en los Estados Unidos, la suposicin de que la tierra prometida estaba vaca, desolada y estril antes de la llegada del sionismo sigue viva y coleando ... Palestina comenz a desarrollarse como nacin mucho antes la llegada del movimiento sionista. En manos de enrgicos gobernantes locales como Daher al-Umar (1690-1775), las ciudades de Haifa, Shefamr, Tiberias y Acre se renovaron y se revitalizaron. La red costera de puertos y ciudades prosper a travs de sus conexiones comerciales con Europa, mientras que las llanuras interiores de tierra adentro intercambiaban con regiones cercanas. Lo opuesto a un desierto.

Poblacin importante

A fines del siglo XIX, Palestina tena una poblacin considerable, de la cual solo un pequeo porcentaje era judo. Aquellos judos que s vivan en Palestina en esta poca se oponan a las ideas promovidas por el sionismo. Contrariamente a la nocin de que Palestina era una "tierra vaca", Papp muestra que "fue parte de un mundo oriental rico y frtil que en el siglo XIX experiment procesos de modernizacin y nacionalizacin. No era un desierto esperando florecer, era un pas pastoral a punto de ingresar al siglo XX como una sociedad moderna, con todos los beneficios y males de tal transformacin. Su colonizacin por el movimiento sionista convirti este proceso en un desastre para la mayora de los nativos que viven all.

El segundo mito considerado es que "Los judos eran un pueblo sin tierra". Al preguntar si los colonos judos que llegaron a Palestina podran considerarse "un pueblo", Papp cita "La invencin del pueblo judo" de Shlomo Sand, que muestra que el mundo cristiano, en su propio inters, adopt la idea de los judos como una nacin que algn da deba regresar a la tierra santa. Este regreso, en su opinin, sera parte del esquema divino para el fin del mundo, junto con la resurreccin de los muertos y la segunda venida del Mesas.

Los levantamientos teolgicos de la Reforma que comenzaron en el siglo XVI produjeron una clara asociacin, particularmente entre los protestantes, entre la idea del fin del milenio y la conversin de los judos y su regreso a Palestina. Thomas Brightman, un clrigo ingls del siglo XVI, escribi: "Volvern a Jerusaln otra vez? No hay nada ms cierto: los profetas en todas partes lo confirman". Brightman deseaba que los judos se convirtieran al cristianismo o abandonaran Europa. Cien aos ms tarde Henry Oldenburg, un telogo alemn, escribi: "Si la ocasin se presenta en medio de cambios en los que los asuntos humanos son responsables, los judos pueden incluso levantar su imperio de nuevo y... Dios puede elegirlos por segunda vez".

Un proyecto cristiano de colonizacin

"El sionismo", escribe Papp, "era por lo tanto un proyecto cristiano de colonizacin antes de que se convirtiera en judo... Surgi un poderoso movimiento teolgico e imperial que colocara el retorno de los judos a Palestina en el centro de un plan estratgico para tomar Palestina y convertirla en una entidad cristiana... Esta peligrosa mezcla de fervor religioso y celo reformista... conducira a la Declaracin de Balfour de 1917".

Un importante defensor del retorno judo a Palestina en Inglaterra en el siglo XIX fue Lord Shaftesbury (1801-1885), un destacado poltico y reformador que hizo campaa activamente por una patria juda en Palestina. Sus argumentos para una mayor presencia britnica en Palestina fueron tanto religiosos como estratgicos. Como informa Papp, "Lord Shaftesbury convenci al centro obispal anglicano y a la catedral de Jerusaln para que proporcionaran los fondos inciales para este proyecto. Esto probablemente no hubiera sucedido si Shaftesbury no hubiese tenido xito en reclutar a su suegro, el ministro de Asuntos Exteriores de Gran Bretaa y luego al primer ministro, Lord Palmerston, para la causa".

En 1839, Shaftesbury escribi un artculo de 30 pginas en The London Quarterly Review en el que predijo una nueva era para los judos: "...los judos deben ser alentados a regresar en un nmero an mayor y convertirse una vez ms en el labrador de Judea y Galilea ... aunque es cierto que es un pueblo rgido y hundido en la degradacin moral, obstinacin e ignorancia del Evangelio, (ellos son) no solo dignos de la salvacin sino tambin vitales para la esperanza y la salvacin del cristianismo".

Papp seala que ha habido mucha especulacin sobre si los judos que se establecieron en Palestina como sionistas eran en realidad los descendientes de los judos exiliados hace 2.000 aos. Arthur Koestler (1905-83) escribi La decimotercera tribu (1976) en la que avanz la teora de que los colonos judos descendan de los jzaros, una nacin turca del Cucaso que se convirti al judasmo en el siglo VIII y luego fue forzada a moverse hacia el oeste. Desde entonces los cientficos israeles han tratado de demostrar que existe una conexin gentica entre los judos de la Palestina romana y los de la Palestina actual. Ese debate contina hoy.

El reclamo de Israel de representar a todos los judos

"No son los reclamos del sionismo del siglo XIX, no es la precisin histrica de esos reclamos lo que importa", argumenta Papp. "Lo que importa no es si los judos actuales en Israel son los autnticos descendientes de aquellos que vivieron en la era romana, sino la insistencia de Israel de que representa a todos los judos del mundo y que todo lo que hace es por ellos y en su nombre. Hasta 1967este reclamo fue muy til para el estado de Israel. Los judos de todo el mundo, particularmente en los Estados Unidos, se convirtieron en sus principales partidarios cada vez que se cuestionaba su poltica. En muchos aspectos este sigue siendo el caso en los Estados Unidos hoy. Sin embargo, incluso all, as como en otras comunidades judas, esta clara asociacin se ve hoy desafiada".

Al argumentar que los judos eran una nacin que perteneca a Palestina y que, por lo tanto, se debera ayudarlos a regresar a ella, Papp seala: "Tuvieron que depender de los oficiales britnicos yms tarde del poder militar". Los judos y el mundo en general no parecan estar convencidos de que los judos fueran un pueblo sin tierra. A Shaftesbury, Finn, Balfour y Lloyd George les gust la idea porque ayud a Gran Bretaa a establecerse en Palestina. Esto se volvi inmaterial despus de que los britnicos tomaran Palestina por la fuerza y ​​luego tuvieron que decidir desde un nuevo punto de partida si la tierra era juda o palestina, una pregunta que nunca podra responder adecuadamente y por lo tanto tuvo que dejarla a otros para resolver despus de 30 aos de frustrante dominio.

De particular inters es el captulo que trata sobre el mito de que "el sionismo es el judasmo". De hecho el sionismo fue originalmente una opinin minoritaria entre los judos. "Desde su inicio a mediados del siglo XIX", escribe Papp, "el sionismo era solo una expresin aleatoriaen la vida cultural juda. Naci de dos impulsos entre las comunidades judas de Europa Central y Oriental. El primero fue una bsqueda de seguridad dentro de una sociedad que rechazaba integrar a los judos como iguales y que ocasionalmente los persegua ... El segundo impulso era un deseo de emular a otros nuevos movimientos nacionales que proliferaban en Europa en ese momento ... Los judos que intentaron transformar el judasmo de una religin en una nacin no eran pocos entre los muchos grupos tnicos y religiosos dentro de los dos imperios que se desmoronaban, el austrohngaro y el otomano, que deseaban redefinirse como naciones ".

Redefinicin del judasmo

Los primeros sionistas presentaron dos nuevas ideas: la redefinicin del judasmo como movimiento nacional y la necesidad de colonizar Palestina. Estas ideas se hicieron ms populares despus de una ola brutal de pogromos en Rusia en 1881, que desemboc en un programa poltico propagado por un movimiento llamado "Los amantes de Sin", que envi a algunos jvenes judos entusiastas a construir las primeras colonias en Palestina en 1882. Esta primera fase del sionismo culmin con las obras y acciones de Theodor Herzl, un periodista ateo sin conexin con la vida religiosa juda. Lleg a la conclusin de que el antisemitismo generalizado imposibilitaba la asimilacin y que un Estado judo en Palestina era la mejor solucin para el "problema judo".

Si bien tales ideas obtuvieron cierto apoyo en pases como Rusia, donde los judos eran ciudadanos de segunda clase, Papp escribe que, "A medida de que estas primeras ideas sionistas se transmitan entre comunidades judas en pases como Alemania y Estados Unidos, prominentes rabinos y figuras destacadas en esas comunidades rechazaron el nuevo enfoque. Los lderes religiosos rechazaron el sionismo por considerarlo una forma de laicismo y modernizacin, mientras que los judos laicos teman que las nuevas ideas plantearan dudas sobre la lealtad de los judos a sus propios estados-nacin y, por lo tanto, aumentara el antisemitismo".

El judasmo reformista rechaz la idea sionista y proclam que el judasmo era una religin de valores universales, no de una nacionalidad. Ms tarde se reconcili con la idea sionista. La antigua filosofa de la Reforma, declara Papp, ha sido mantenida viva por el Consejo Estadounidense para el Judasmo. Escribe: "Cuando los reformistas se encontraron por primera vez con el sionismo rechazaron vehementemente la idea de redefinir el judasmo como nacionalismo y la creacin de un Estado judo en Palestina. Sin embargo, su postura antisionista cambi despus de la creacin del Estado de Israel en 1948. En la segunda mitad del siglo XX, la mayora de ellos cre un nuevo movimiento reformista en los EE.UU... Sin embargo un gran nmero de judos abandon el nuevo movimiento y cre el Consejo Estadounidense para el Judasmo (ACJ), que record al mundo... que el sionismo todava era una visin minoritaria entre los judos y se mantuvo fiel a las viejas ideas reformistas sobre el sionismo.

En 1869 los judos reformistas en los EE.UU. sealaron que "el objetivo mesinico de Israel (es decir, el pueblo judo) no es la restauracin de un Estado judo bajo un descendiente de David, que implique una segunda separacin de lasnaciones de la tierra, sino la unin de los hijos de Dios en la confesin de la unidad con Dios, para realizar la unidad de todos los sbditos y un llamado a la santificacin moral.

Ya no es una nacin, sino una comunidad religiosa

En 1885 otro grupo reformista, reunido en Pittsburgh, declar: "No nos consideramos una nacin, sino una comunidad religiosa, y por lo tanto no esperamos un retorno a Palestina, ni un culto sacrificial bajo los hijos de Aarn, ni la restauracin de cualquier ley concerniente a un Estado judo".

En 1897, el mismo ao en que se convoc la primera conferencia sionista en Basilea, Suiza, naci un movimiento judo socialista en Rusia, el Bund. Sus miembros crean que una revolucin socialista sera una solucin mucho mejor a los problemas de los judos en Europa que el sionismo. Incluso despus del Holocausto, los bundistas estaban convencidos de que los judos deban buscar un lugar en sociedades que apreciaran los derechos humanos y civiles y no consideraban un Estado nacin judo como panacea.

Otra crtica al sionismo provino de los judos ortodoxos. Papp seala que, "cuando el sionismo hizo su primera aparicin en Europa, muchos rabinos tradicionales -de hecho- prohibieron a sus seguidores tener algo que ver con los activistas sionistas. Consideraban que el sionismo interfera con la voluntad de Dios de retener a los judos en el exilio hasta la llegada del Mesas... El gran rabino jasdico alemn Dzikover ... dijo que el sionismopide que se sustituyan siglos de sabidura y leyes judas por un trapo, tierra y una cancin ( Es decir, una bandera, una tierra y un himno)".

Los sionistas no solo buscaron colonizar Palestina sino que, como muestra Papp, "... tambin esperabanhacer laico al pueblo judo, inventar al 'nuevo judo' en anttesis de los judos ortodoxos religiosos de Europa ... El judo ortodoxo fue ridiculizado por los sionistas y visto como alguien que solo podra redimirse mediante el trabajo duro en Palestina ... El papel de la Biblia en la vida juda ofreca una diferencia ms clara entre el judasmo y el sionismo ... la Biblia proporcionaba "el mito de nuestro derecho sobre la tierra". Fue en la Biblia donde leyeron historias sobre granjeros hebreos, pastores, reyes y guerras y se las apropiaron para describir la antigua era dorada para el nacimiento de su nacin. Volver a la tierra significaba volver a ser agricultores, pastores y reyes. Por lo tanto, se encontraron frente a una paradoja desafiante, porque queran que ambos hicieran laica la vida juda a la vez que utilizan la Biblia como una gua para colonizar Palestina. En otras palabras, aunque no crean en Dios, les haba prometido Palestina".

Palestina no estaba vaca

Otro mito que confronta Papp es, "El sionismo no es colonialismo". Cuando los primeros colonos sionistas llegaron en 1882, la tierra de Palestina no estaba vaca. De hecho, escribe: "Este hecho era conocido por los lderes sionistas incluso antes de que llegaran los primeros colonos judos. Una delegacin enviada a Palestina por las primeras organizaciones sionistas inform a sus colegas: "La novia es hermosa, pero est casada con otro hombre". Sin embargo, cuando llegaron por primera vez, los primeros colonos se sorprendieron al encontrar a los lugareos a quienes consideraban invasores y extraos. En su opinin los palestinos nativos haban usurpado su patria. Sus lderes les dijeron que los lugareos no eran nativos, que no tenan derechos sobre la tierra. En cambio eran un problema que haba que resolver y se podra resolver.

Nada de esto argumenta Papp- fue posible porque "el sionismo fue un movimiento colonizador,de colonos, similar a los movimientos de los europeos que haban colonizado las dos Amricas, Sudfrica, Australia y Nueva Zelanda ... El colonialismo de los colonos est motivado por un deseo de apoderarse de la tierra en un pas extranjero, mientras que el colonialismo clsico codicia los recursos naturales en su nueva posesin geogrfica ... El problema era que las nuevas "patrias" ya estaban habitadas por otras personas. En respuesta, las comunidades de colonos argumentaron que la nueva tierra era suya por derecho divino o moral, incluso si, en casos distintos al sionismo, no afirmaban haber vivido all miles de aos atrs. En muchos casos el mtodo aceptado para superar esos obstculos fue el genocidio de los indgenas locales.

Desde el principio la resistencia palestina se describi como motivada por el odio hacia los judos. Los diarios de los primeros sionistas cuentan una historia diferente. Estn llenos de ancdotas que revelan que los colonos fueron bien recibidos por los palestinos, que les ofrecieron refugio y en muchos casos les ensearon a cultivar la tierra. "Solo cuando qued claro que los colonos no haban venido a vivir junto a la poblacin nativa, sino en su lugar, comenz la resistencia palestina", escribe Papp. "Y cuando comenz esa resistencia rpidamente tom la forma de cualquier otra lucha anticolonialista".

Representacin compartida

En 1928 la direccin palestina, a pesar de los deseos de la mayora de su gente, consinti en permitir a los colonos judos una representacin equitativa en los futuros organismos del Estado. La direccin sionista estaba a favor de la idea solo mientras crea que los palestinos la rechazaran. La representacin compartida era lo opuesto a lo que los sionistas queran. Cuando la propuesta fue aceptada por los palestinos, fue rechazada por los sionistas. Esto llev a los disturbios de 1929. Incluso en 1947, cuando Gran Bretaa decidi remitir la cuestin a las Naciones Unidas, los palestinos sugirieron con otros estados rabes un Estado unitario para reemplazar el Mandato en Palestina, con los mismos derechos para judos y rabes. Propuesta que los sionistas rechazaron.

En la visin de Papp, "Uno puede representar el sionismo como un movimiento colonizador de colonos y el movimiento nacional palestino como anticolonial...En 1945 el sionismo haba atrado a ms de medio milln de colonos a un pas cuya poblacin eraaproximadamente de dos millones... La nica forma de que los colonos expandieran su dominio sobre la tierra... y asegurasen una mayora demogrfica exclusiva era eliminar a los nativos de su tierra natal. ... Palestina no es enteramente juda demogrficamente y aunque Israel la controla polticamente por todos los medios, el Estado de Israel todava est colonizando, construyendo nuevos asentamientos en Galilea, el Negev y Cisjordania..."

El Gobierno israel ha promovido durante mucho tiempo la idea de que los palestinos abandonaron voluntariamente su tierra natal en 1948. Tambin de que huyeron de sus aldeas por su propia voluntad o por orden de los ejrcitos rabes que los queran fuera del camino. Por lo tanto, Israel no tena ninguna obligacin de permitir su retorno ya que, segn este argumento, su desplazamiento no era responsabilidad de Israel. Cualquiera de los "infiltrados" que intentaban regresar eran criminales. A fines de la dcada de 1980, los llamados "nuevos historiadores" de Israel, especialmente Benny Morris, examinaron los archivos israeles recientemente abiertos y no encontraron evidencia de que los refugiados huyeran por rdenes de los lderes rabes, sino que lo hicieron principalmente por terror, luego de escuchar informes de masacres llevadas a cabo por soldados israeles en pueblos como Deir Yassin.

Transferir a los palestinos

Esta idea de que los palestinos se fueron voluntariamente es otro de los "mitos" que confronta Papp. Escribe que "el liderazgo sionista y los idelogos no podan imaginar una implementacin exitosa de su proyecto sin deshacerse de la poblacin nativa, ya fuera por acuerdo o por la fuerza. Ms recientemente, despus de aos de negacin, los historiadores sionistas como Anita Shapira han aceptado que sus hroes, los lderes del movimiento sionista, contemplaron seriamente la posibilidad de transferir a los palestinos.

En 1937, David Ben-Gurion le dijo a la asamblea sionista: "En muchas partes del pas no ser posible establecerse sin transferir a los fellahin rabes... Con la transferencia obligatoria tendramos una gran rea de asentamiento... Apoyo la transferencia obligatoria. No veo nada inmoral en eso.

En su libro La limpieza tnica de Palestina, Papp examina el desarrollo de un plan maestro para la expulsin masiva de los palestinos. Oficialmente, el Gobierno israel mantiene la afirmacin de que los palestinos se convirtieron en refugiados porque sus lderes les dijeron que se fueran. "Pero", escribe, "no hubo tal llamado, es un mito creado por el Ministerio de Asuntos Exteriores israel... Lo que est claro es que la limpieza tnica de los palestinos no puede de ninguna manera justificarse como un 'castigo' por su rechazo a un plan de paz de la ONU que fue diseado sin consultarlos".

El plan maestro de Israel, el Plan D, que se haba preparado junto con el alto mando de la Haganah -la principal ala militar juda- inclua las siguientes referencias claras a los mtodos que se emplearan en el proceso de limpieza de la poblacin: "Destruccin de aldeas (prenderles fuego, volarlas y plantar minas en los escombros), especialmente en aquellos centros de poblacin que son difciles de controlar continuamente. Montar las operaciones de bsqueda y control de acuerdo con las siguientes pautas: rodear la aldea y realizar una bsqueda dentro de ella. En caso de resistencia, la fuerza armada debe destruirse y expulsar a la poblacin fuera de las fronteras del Estado.

Crimen de guerra

Papp declara que, "Desde el punto de vista actual no hay escapatoria para definir las acciones israeles en el asunto palestino como un crimen de guerra ... El crimen cometido por los lderes del movimiento sionista, que se convirti en el Gobierno de Israel, fue el de limpieza tnica. Esto no es una mera retrica, sino una acusacin con obligaciones polticas, legales y morales de largo alcance. La definicin del crimen se aclar despus de la guerra civil de los Balcanes en los aos 90: la limpieza tnica es cualquier accin de un grupo tnico destinada a expulsar a otro grupo tnico con el objetivo de transformar una regin tnica mixta en una pura. Tal accin equivale a la limpieza tnica, independientemente de los medios empleados para obtenerla, desde la persuasin y las amenazas a las expulsiones y los asesinatos en masa.

Es importante recordar, seala Papp, que "hay judos en Israel que han asimilado todas estas lecciones. No todos los judos son indiferentes o ignorantes de la Nakba. Los que no lo son representan actualmente una pequea minora, pero que hace sentir su presencia, lo que demuestra que al menos algunos ciudadanos judos no son sordos a los gritos, el dolor y la devastacin de los asesinados, violados o heridos a lo largo de 1948".

Otros mitos confrontados por el autor incluyen: "La guerra de junio de 1967 no fue una guerra de eleccin", Israel es la nica democracia en el Medio Oriente"," El mito de Oslo, El mito de Gaza" y "La solucin de dos estados es el nico camino a seguir".

En el caso de la guerra de 1967, la narracin aceptada es que la Israel se vio obligado a ocupar Cisjordania y la Franja de Gaza y mantenerlas bajo custodia hasta que los palestinos estuvieran preparados para hacer las paces. Muchos piensan que la guerra de 1967 fue una en la que Israel resisti el ataque y ocup Cisjordania, Jerusaln Este y Gaza en defensa propia. El hecho es que fue Israel quien lanz el primer ataque contra Egipto en 1967. El primer ministro Menachem Begin dijo ms tarde: "En junio de 1967, nuevamente tuvimos otra opcin. La concentracin del ejrcito egipcio en los accesos al Sina no prueba que Nasser estuviera realmente a punto de atacarnos. Debemos ser honestos con nosotros mismos. Decidimos atacarlos.

El objetivo sionista antes de 1948

En realidad, Papp cree que "...la toma de control de Cisjordania en particular, con sus antiguas visiones bblicas, fue un objetivo sionista incluso antes de 1948 y se ajust a la lgica del proyecto sionista en su conjunto. Esta lgica puede resumirse como el deseo de apoderarse de la mayor cantidad posible de Palestina con el menor nmero posible de palestinos... Despus de la ocupacin, el nuevo gobernante limit a los palestinos de Cisjordania y la Franja de Gaza a un limbo imposible: no eran refugiados ni ciudadanos, eran, y siguen siendo, habitantes sin ciudadana. Eran reclusos -y en muchos aspectos todava lo son- de una gran prisin en la que no tienen derechos civiles ni humanos ni perspectivas de futuro.

Con respecto a la pretensin de Israel de ser la nica "democracia" en el Medio Oriente, Papp seala el hecho de que, incluso antes de 1967, los palestinos, que representaban el 20 % de los ciudadanos de Israel, vivan bajo un "rgimen militar basado en las normas draconianas de emergencia obligatorias britnicas" que negaba... cualquier derecho humano o civil bsico. Los gobernadores militares locales eran los gobernantes absolutos de las vidas de estos ciudadanos: podan idear leyes especiales para ellos, destruir sus casas y sus medios de subsistencia y enviarlos a la crcel cada vez que les daba la gana. Slo a fines de la dcada de 1950 surgi una fuerte oposicin juda a estos abusos, lo que finalmente alivi la presin sobre los ciudadanos palestinos.

El estado de "terror militar" bajo el cual vivieron los palestinos, seala Papp, est "ejemplificado por la masacre de Kafr Qasim en octubre de 1956 cuando, en la vspera de la operacin en el Sina, 49 ciudadanos palestinos fueron asesinados por el ejrcito israel. Las autoridades alegaron que estaban llegando tarde a casa de los campos cuando se impuso el toque de queda en la aldea. Sin embargo esta no era la verdadera razn. Pruebas posteriores muestran que Israel haba considerado seriamente la expulsin de palestinos de toda el rea llamada Wadi Ara y el tringulo en el que se asentaba la aldea... Estas dos reas... fueron anexadas a Israel bajo los trminos del acuerdo de armisticio de 1949 con Jordania... El territorio adicional fue siempre bienvenido por Israel.

Ley de retorno

La Ley del Retorno de Israel otorga ciudadana automtica a cada judo del mundo, dondequiera que haya nacido. En opinin de Papp, "esta ley... es flagrantemente antidemocrtica, ya que fue acompaada por un rechazo total del derecho de retorno para los palestinos, reconocido internacionalmente por la Resolucin 194 de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 1948. Este rechazo prohibe a los ciudadanos palestinos de Israel reunirse con familiares inmediatos o con aquellos que fueron expulsados ​​en 1948. Negar a la gente el derecho a regresar a su patria y al mismo tiempo ofrecer el derecho a otros que no tienen ninguna conexin con la tierra es un modelo de proceso antidemocrtico.

Segn muestra Papp, otros aspectos de la vida en Israel hacen que la aseveracin de "democracia" sea cuestionable. Desde 1948, los municipios palestinos han recibido muchos menos fondos que sus homlogos judos. La comunidad palestina ms prspera, la aldea de Me'ilva en la alta Galilea, est todava peor que la ciudad ms pobre de desarrollo judo en el Negev. Al mismo tiempo, ms del 90 por ciento de la tierra es propiedad del Fondo Nacional Judo (JNF). Los propietarios de tierras no pueden realizar transacciones con ciudadanos no judos y la tierra pblica tiene prioridad para el uso de proyectos nacionales, lo que significa que se estn construyendo nuevas colonias judas mientras apenas existen nuevos asentamientos palestinos. La mayor ciudad palestina, Nazaret, a pesar de la triplicacin de su poblacin desde 1948, no se ha expandido ni siquiera un kilmetro cuadrado.

"Imagnese", escribe Papp, "si en el Reino Unido o en los EE.UU. los ciudadanos judos, o los catlicos en este caso, tuvieran prohibido por ley vivir en ciertos pueblos, vecindarios o ciudades enteras. Cmo puede conciliarse una situacin as con la nocin de democracia? ... [Israel] no puede bajo ningn concepto considerarse una democracia. Cuando se trata de palestinos que viven en los territorios ocupados declara "la humillacin de millones de palestinos es una rutina diaria, la nica democracia en el Medio Oriente se comporta como una dictadura de la peor clase.

Asesinatos y torturas ilegales

Amnista Internacional documenta anualmente la naturaleza de la ocupacin. Su informe de 2015 proporcion esta evaluacin: "En Cisjordania, incluida Jerusaln Oriental, las fuerzas israeles cometieron homicidios ilegtimos de civiles palestinos, incluidos nios, y detuvieron a miles de palestinos que protestaron o se opusieron a la continuacin de la ocupacin militar de Israel, llevando a centenares de personas en detencin administrativa. La tortura y otros malos tratos seguan siendo abundantes y se cometieron con impunidad. Las autoridades continuaron promoviendo colonias ilegales en Cisjordania y restringieron severamente la libertad de movimiento de los palestinos... Las autoridades continuaron demoliendo casas palestinas en Cisjordania y dentro de Israel, particularmente en aldeas beduinas en la regin de Negev / Naqab, desalojando por la fuerza a sus residentes

El 13 de septiembre de 1993, Israel y la OLP firmaron una declaracin de principios, conocida como el Acuerdo de Oslo. Papp sostiene que "...debemos reconocer que el proceso de Oslo no fue una bsqueda justa y equitativa de la paz, sino un compromiso acordado por un pueblo derrotado y colonizado. Como resultado, los palestinos se vieron obligados a buscar soluciones que iban contra sus intereses y pusieron en peligro su propia existencia. El mismo argumento se puede componer para los debates sobre la "solucin de dos estados" que se ofreci en Oslo. Esta oferta debe verse por lo que es: particin bajo una redaccin diferente. Incluso en este escenario... Israel no solo decidira cunto territorio iba a conceder, sino tambin qu sucedera en el territorio que dej atrs.

En los Acuerdos originales haba una promesa israel de que los tres asuntos que ms preocupan a los palestinos -el destino de Jerusaln, los refugiados y las colonias judas- seran negociados cuando el perodo interino de cinco aos llegara a un final exitoso. Este proceso, sin embargo, se estanc por el asesinato del primer ministro Yitzhak Rabin en 1995, seguido de la victoria del Likud, encabezado por Benjamin Netanyahu en 1996. Netanyahu se opuso a los Acuerdos de Oslo y el proceso se detuvo.

Camp David

Ms tarde, bajo Ehud Barak, la oferta final de Israel se hizo en Camp David en 2000. Israel propuso un pequeo Estado palestino con capital en Abu Dis, pero sin un importante desmantelamiento de las colonias y sin esperanzas de que regresen los refugiados. Las negociaciones colapsaron. "Despus de 1995", escribe Papp, "el impacto del Acuerdo de Oslo como un factor que arruin a la sociedad palestina, en lugar de traer paz, qued dolorosamente claro... el Acuerdo se convirti en un discurso de paz que no tena relevancia para la realidad sobre el terreno. Durante el perodo de las conversaciones -entre 1996 y 1999- se construyeron ms colonias y se infligieron ms castigos colectivos a los palestinos. Incluso si creas en la solucin de dos estados en 1999, un recorrido por Cisjordania o la Franja de Gaza te habra convencido de las palabras del erudito israel, Meron Benvenisti.

Mirando hacia el futuro, Papp cree que la declaracin de que "la solucin de los dos estados es el nico camino a seguir" es otro mito. Seala que, "cualquier crtica a este mito a menudo se califica de antisemitismo. Sin embargo, en muchos sentidos sucede lo contrario: existe una conexin entre el nuevo antisemitismo y el mito mismo. La solucin de dos estados se basa en la idea de que un Estado judo es la mejor solucin para el problema judo, es decir, los judos deberan vivir en Palestina en vez de en cualquier otro lugar. Esta nocin tambin est cerca de los corazones de los antisemitas. La solucin de dos estados, indirectamente, debera decirse, se basa en la suposicin de que Israel y el judasmo son lo mismo. Por lo tanto, Israel insiste en que lo que hace, lo hace en nombre del judasmo.

Lo que suceder cuando Israel abandone la solucin de dos estados sigue siendo tema de mucha especulacin. Es importante para el mundo, y en particular para los judos, entender lo que ha ocurrido en Palestina en trminos histricos. Papp lo expresa en esta perspectiva: "Despus de la Segunda Guerra Mundial, se permiti que el sionismo se convirtiera en un proyecto colonialista en un momento en que el mundo civilizado rechazaba el colonialismo porque la creacin de un Estado judo ofreca a Europa, y a Alemania Occidental en particular, una salida fcil de los peores excesos de antisemitismo jams vistos. Israel fue el primero en declarar su reconocimiento de "una nueva Alemania". A cambio recibi una gran cantidad de dinero, pero tambin, mucho ms importante, una carta blanca para convertir a toda Palestina en Israel. El sionismo se ofreci a s mismo como la solucin al antisemitismo, pero se convirti en la razn principal de su presencia continua.

Una solucin justa

Una solucin justa al dilema de Palestina, concluye Papp, solo se lograr si dejamos de tratar las mitologas como verdades: "Palestina no estaba vaca y el pueblo judo tena patria, Palestina fue colonizada, no 'redimida' y su gente fue desposeda en 1948, en lugar de irse voluntariamente. Los colonizados, incluso bajo la Carta de la ONU, tienen derecho a luchar por su liberacin... y el final exitoso de tal lucha yace en la creacin de un Estado democrtico que incluya a todos sus habitantes.

Desde que Ilan Papp termin su libro, Israel se ha alejado an ms de una solucin de dos estados. El comit central del partido gobernante Likud, a principios de 2018, respald una resolucin que peda la anexin de las colonias de Cisjordania. El primer ministro Netanyahu ya no habla del establecimiento de un Estado palestino. La idea misma de que un Estado palestino llegue a existir es rechazada por el actual Gobierno de Israel.

Para comprender cmo hemos llegado a este punto y para considerar, ante los ltimos acontecimientos, cmo podemos esperar un futuro ms esperanzador, este importante libro de Ilan Papp es una lectura esencial. Abandonar los mitos y enfrentar la realidad es un importante primer paso adelante.

Allan C. Brownfeld es un columnista sindicado a nivel nacional y se desempea como editor asociado de THE LINCOLN REVIEW y editor de ISSUES. Autor de cinco libros, ha servido en el Senado de los Estados Unidos, en la Cmara de Representantes y en la Oficina de la Vicepresidencia.

Fuente: http://mondoweiss.net/2018/01/examining-myths-israel/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter