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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2018

Una evaluacin estadounidense
Por qu Vietnam sigue siendo importante? (Parte IV)

Matthew Stevenson
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Bernard Fall muere en la Calle sin Alegra

La denominada Calle sin Alegra , al norte de Hue, cerca de donde mataron al escritor Bernard Fall  

Matthew Stevenson, en exclusiva para CounterPunch, ha viajado desde Hi Phng y Hanoi, en lo que antes era Vietnam del Norte, hasta las tierras altas centrales y Ciudad Ho Chi Minh, la antigua Saign, en bsqueda de los vestigios de la guerra de EE. UU. en Vietnam. Esta es la IV Parte de una de serie de ocho (Vase: I Parte , II Parte , III Parte ).

Cuando viajas por Vietnam, uno de los campos de las batallas estadounidenses ms difciles de visitar es el de la Ofensiva de Tet, que estall en el invierno de 1968 como si de un incendio forestal se tratara entre la Zona Desmilitarizada (ZDM) y la embajada estadounidense en Saign.

Tet constituy una gran ofensiva del Viet Cong sobre el terreno. Aunque el ejrcito estadounidense rompi los asedios en Khe Sanh, Hue y Saign, los comunistas consiguieron una importante victoria psicolgica sobre los estadounidenses durante Tet, que sirvi para advertir que la supuesta luz al final del tnel no era nada ms que el expreso de la reunificacin encaminndose hacia el sur en pos de las huellas del ejrcito de Vietnam del Norte (EVN).

Tres aos despus de la implicacin estadounidense en la lucha, se supona que las imgenes que aparecan en los informativos de la noche no podan mostrar la presencia de guerrilleros en los terrenos de la embajada de EE. UU. en Saign. No se sospechaba tampoco que iban a exhibir la bandera del Viet Cong ondeando sobre la ciudadela de Hue ni a los marines luchando por salvar la vida en Khe Sanh, que estaba en un rincn remoto de la Zona Desmilitarizada, muy cerca de la frontera con Laos y la Ruta Ho Chi Minh.

Estudios posteriores sobre el levantamiento indicaron que Tet, a nivel militar, fue una ofensiva que result muy costosa para la parte comunista. Tuvo que desplegar fuerzas del Frente de Liberacin Nacional en el sur, lo que pudo haber retrasado la victoria del Norte otros siete aos ms. Cecil B. Currey, en su biografa del general Giap, Victory at Any Cost , escribe: Tet fue un desastre tctico El Viet Cong no pudo volver a luchar en unidades del tamao de batalln.

Por el lado norteamericano, Tet tampoco fue la derrota que se reflej en los informativos vespertinos. Por vez primera en la guerra, el Norte y sus aliados del Viet Cong lucharon en formaciones convencionales, lo que permiti que la superioridad estadounidense en el poder areo y la artillera destruyeran parcialmente muchos regimientos comunistas. (Antes, los estadounidenses se haban limitado a cazar fantasmas en la selva con escaso xito.)

Pero la victoria comunista en Tet fue sobre todo poltica porque puso fin a la presidencia de Lyndon Johnson, elimin del mando a William Westmorland y liquid la ilusin de que los estadounidenses podran ganar alguna vez una guerra terrestre en Vietnam.

Currey concluye: En medio de la derrota tctica, Giap cre un vaco en la voluntad estadounidense de proseguir trasmitiendo fotos de C-130 ardiendo en Khe Sanh, de zapadores norvietnamitas en los mismos terrenos de la embajada de EE. UU. en Saign y de combates por la ciudadela de Hue.

Hue la ciudad vieja: Qu demonios est pasando?

En este viaje estuve pedaleando por los alrededores de Hue, aunque el trfico alrededor de la ciudadela y la ciudad imperial pareca en cierto modo un tnel de lavado a presin. S, uno puede desplazarse junto a las murallas de ladrillo que los marines recuperaron al EVN (los combates en la ciudad vieja duraron unas seis semanas) y husmear en algunos de los vestigios militares que los estadounidenses dejaron atrs, ahora desperdigados alrededor de un museo del ejrcito.

Oculto a la vista en Hue, aunque vayas en bicicleta, est la magnitud en la que la estrategia estadounidense result un fracaso de incompetencia en el ao 1968, como el hecho de que varios regimientos del EVN se colaran en Hue sin que nadie en el mando estadounidense hiciera sonar las alarmas.

Desde 1965 a 1968, Westmorland y el gobierno estadounidense pensaron que bombardeando el Norte, arrojando napalm sobre la jungla, matando guerrilleros en las patrullas y agrupando a la poblacin del Sur en aldeas estratgicas, Vietnam del Sur podra emerger como democracia estable, digna de tanta sangre y dinero estadounidense.

El ejrcito sudvietnamita no estaba en la guerra para derrotar al comunismo sino para apuntalar la sucesin de rgimenes-ttere en el sur, que fue la amarga leccin que John Paul Vann aprendi en Ap Bac, cuando los comandantes locales (a las rdenes directas de Saign) se negaron a comprometer sus fuerzas en la batalla.

Ni tampoco los 550.000 soldados y marineros estadounidenses pudieron nunca suprimir la rebelin del Viet Cong ni la invasin del Sur por el EVN. En el mejor de los casos, el poder areo estadounidense pudo mantener un equilibrio precario en los combates, pero entonces, como Vann descubri con mucha mayor velocidad que el resto del gobierno estadounidense, arrojar napalm sobre las aldeas no facilitaba precisamente que uno pudiera ganarse los corazones y las mentes.

Tampoco la estrategia de desgaste de Westmorland fue otra cosa que una actualizacin de las guerras de exterminio emprendidas contra los indios que habitaban nuestro pas. El profesor Christian Appy, en American Reckoning , escribe: El periodista Michael Herr oy en una ocasin a un soldado que estaba en Vietnam ofrecer su opinin sobre la teora domin: Todo eso no son ms que tonteras, to. Estamos aqu para matar vietcongs. Y punto!.

Loren Bartiz, en su excelente aunque inquietante historia Backfire: A History of How American Culture Led Us Into Vietnam and Made Us Fight the Way We Did , escribe:

El objetivo era matar. El general Westmoreland no saba hacer otra cosa: Qu alternativa haba all para una guerra de desgaste? El capitn Jenkins entenda que los objetivos del ejrcito de EE. UU. se haban convertido en esto: Las operaciones son la estrategia.

Las razones de Westmorland para pensar que los norvietnamitas se sentiran desalentados ante las listas de vctimas es uno de los misterios y errores persistentes de la guerra. En muchas ocasiones Ho Chi Minh deca: Mataris a diez de nuestros hombres y nosotros a uno de los vuestros pero, al final, seris vosotros los que os hartaris de todo.

En el libro del periodista Mark Bowden Hue 1968 , y en la miniserie The Vietnam War, el coraje de los marines liberando la ciudad imperial es una de las epopeyas de los estadounidenses en armas.

Menos de un regimiento completo de marines, luchando puerta a puerta con el valor con que tomaron Tarawa , limpiaron la ciudad vieja de fuerzas del EVN (aunque no antes de que los soldados de Hanoi hubieran masacrado a unos 5.000 colaboracionistas).

Aparte de las pelculas blicas, qued patente que esa valenta estadounidense no tuvo influencia alguna en el resultado de la guerra. Una vez que la bandera del enemigo onde sobre la ciudadela, el esfuerzo blico estadounidense se agot.

Jonathan Schell, periodista del New Yorker, en su libro The Real War   (en gran parte escrito durante 1968) escribe sobre Tet: El blanco exacto que qued destruido en Tet no fue ninguna instalacin militar sino una determinada imagen de la guerra que el gobierno de EE. UU. haba plantado en las mentes de su pueblo. Walter Cronkite, el afamado presentador del noticiero de la noche de la CBS, lo expres as: Qu demonios est pasando? Crea que bamos ganando la guerra.

Primero los franceses, despus los estadounidenses

Viajando por Vietnam, lo que me resultaba ms difcil de entender es por qu tan pocas personas del establishment poltico de EE. UU. se dieron cuenta de que Vietnam era una causa perdida. Desde la conferencia de Ginebra de 1954, hasta la dcada de 1970, si no ms tarde, los polticos estadounidenses realizaron viajes de reconocimiento a Vietnam, escucharon informes, contemplaron el nebuloso paisaje (los franceses decan que el clima escupa) y se marcharon convencidos de que la guerra poda ganarse con botas en el terreno y B-52 por el cielo.

Se dio cuenta alguien de que Vietnam es ms largo que California, con un paisaje que bien podra ser una mezcla de los Everglades de Florida y de las montaas Allegheny? En un territorio as, un ejrcito mecanizado iba a quedarse empantanado en los arrozales o en los valles solitarios, del mismo modo que los proyectiles areos y de artillera seran armas malgastadas al alcanzar la jungla. Pero entonces, en vez de distribuir sus tropas alrededor de las ciudades, Westy [Westmorland] las envi a rincones remotos de la jungla, donde todo cualquier potencial de fuego resultara prcticamente intil.

Geogrficamente, Vietnam era como una invitacin a ahorcarse, y el mismo espejismo que en 2003 provocara la invasin de Iraq con 145.000 hombres y algunos contratistas de Blackwater, hizo que enviaran a Vietnam un ejrcito de 550.000 hombres, pensando que podran ir avanzando por un frente que se extenda a lo largo de ms de 1.600 kms, medido a lo largo de toda la costa. (En comparacin, piensen que se necesitaron 600.000 soldados estadounidenses para pacificar Okinawa, y que ese frente de batalla tena unos 10 kms. de ancho y alrededor de 65 kms. de largo.)

Al norte de Hue

Si alguna vez hubo una encrucijada en el atolladero de Vietnam, se halla entre Hue y la ciudad de Quang Tri, entre las pequeas aldeas y pueblos que bordean las dunas de arena y los arrozales entre la carretera n 1 y el mar del Sur de China.

Los soldados franceses que aterrizaron aqu en 1953 apodaron a una de las carreteras la Calle sin Alegra, testamento de los duros combates que all se produjeron entre las fuerzas francesas y las guerrillas Viet Minh, que se fundieron en un paisaje que tiene los aspectos sombros de una pintura holandesa.

A principios de la dcada de 1960, el acadmico y periodista franco-estadounidense Bernard Fall titul su primer libro (sobre ambas guerras, la francesa y la estadounidense, de Vietnam) Street Without Joy , que para l bien podra haber sido una metfora de todo lo que sali mal en el combate despus de 1945, cuando los franceses decidieron volver a imponer su voluntad colonial sobre Indochina (en particular sobre Vietnam).

La primera vez que o hablar de la historia de Fall estaba en la universidad, en la dcada de 1970. Haba sido el libro preferido durante los primeros aos de la administracin Kennedy, en una poca en que se estaba considerando enviar asesores militares que ayudaran al ejrcito sudvietnamita en sus esfuerzos blicos.

No le el libro de Fall hasta despus de visitar Vietnam en 2016, y entonces llegu a la conclusin de que no muchos de los que estaban alrededor del presidente John F. Kennedy podan haber terminado como la historia, teniendo en cuenta que su ltima frase dice:

Y este es quiz un epitafio tan bueno como cualquiera para los hombres [los franceses] que tuvieron que caminar a lo largo de la calle desolada y sin esperanza que fue la guerra de Indochina hasta 1954, as como para los estadounidenses que han ido siguiendo ahora sus pasos.

Escribe de forma detallada sobre la dificultad de combatir en este sector al norte de Hue:

Lo que hizo tan complicada la operacin para los franceses fue el terreno, como es habitual en Indochina .

A esta zona le sigue la misma Calle sin Alegra, bordeada por un sistema bastante curioso de pequeas aldeas a menudo conectadas y separadas unas de otras por menos de 200 o 300 metros. Cada aldea forma un verdadero pequeo laberinto que apenas mide ms de 61 metros por 91 metros y est rodeada de arbustos, setos o rboles de bamb, y de pequeas vallas que hacen que la vigilancia terrestre, al igual que la area, sean prcticamente imposibles.

Esta zona de aldeas, de unos 32 kms. de largo y ms de 275 kms. de ancho, constituy el corazn de la zona de la resistencia comunista a lo largo de la costa central de Annam.

El destino quiso, demostrando as lo poco que cambiaban las cosas en Vietnam, que Fall volviera a la Calle sin Alegra en febrero de 1967, cuando l y un camargrafo salieron a patrullar por all con un pelotn de marines estadounidenses.

Sin embargo, en 1967, los estadounidenses no estaban teniendo mejor suerte que los franceses en 1953 para pacificar la zona y, trgicamente, cuando iba con esa patrulla, Fall pis una mina terrestre y muri al instante.

Alrededor de quince aos de estudios y periodismo serio sobre el tema de las guerras francesa y estadounidense en Vietnam se convirtieron en humo, quiz una de las razones de que la lucha prosiguiera casi diez aos ms.

Bernard Fall vuelve a la Calle sin Alegra

Tras mi visita de 2016 a la Calle sin Alegra, trat de localizar una serie de libros y artculos sobre la carrera de Fall, incluida una biografa que su viuda, Dorothy Fall, public en 2006 bajo el ttulo Bernard Fall: Memories of a Soldier-Scholar .

El rendez-vous de Fall con su destino en la Calle sin Alegra se produjo despus del ms tortuoso de los viajes. Haba nacido en Viena, de padres judos que huyeron de los nazis en 1938 y se asentaron en el sur de Francia.

Bernard tena 13 aos cuando empez la II Guerra Mundial, y tuvo que vivir que sus padres se consumieran en sus respectivos holocaustos. Su padre muri combatiendo en la resistencia francesa y su madre fue deportada a Auschwitz. A la edad de 16 aos, Bernard se uni tambin a la resistencia y luch hasta la liberacin a finales de 1944.

La aguda mente de Fall y su vivo intelecto atrajeron la atencin del ejrcito estadounidense en 1945, que le contrat, entonces con 19 aos, como traductor (hablaba francs, alemn e ingls con fluidez) durante los juicios de Nuremberg.

Despus de esa etapa, prosigui sus estudios en Pars y Munich, y en 1950 gan una beca de doctorado en las universidades de Maryland y Siracusa, que obtuvo en ciencias polticas en 1952.

Cuando buscaba un tema para su tesis de doctorado en Siracusa, le animaron (al haber servido en el ejrcito francs durante la II Guerra Mundial) a que emprendiera el estudio de la primera guerra de Indochina, que se propagaba por todo el pas. Como Dorothy escribe en sus memorias, Bernard era un acadmico inusual porque quera ver por s mismo el paisaje de su tesis.

En 1953, empez emprendiendo una serie de viajes por toda Indochina, lo que le llev a escribir su primer libro, Street Without Joy (1961), compilado a partir de algunas de sus cartas a Dorothy.

Siendo un profesor que viva en Washington D.C., y alguien que era buen conocedor de los disparates de la derrota francesa en Dien Bien Phu (1954), Fall estuvo muy solicitado como orador y asesor mientras los estadounidenses se hundan en el mismo torbellino que consumi al ejrcito francs desde 1946 a 1954.

Dorothy escribe sobre su amplia influencia:

Una persona que actu como consecuencia de haber ledo Street Without Joy fue el soldado Ron Ridenhour, que despus se convertira en un periodista laureado. En 1969, Ridenhour escribi una carta al Congreso y al Pentgono en la que expona por primera vez la horrenda masacre y encubrimiento de My Lai. Ridenhour no estaba con su antigua compaa cuando se produjo la barbarie pero muchos de los hombres que haban participado en ella se lo contaron. Cuando le preguntaron por qu l y slo l haba lo haba denunciado, Ridenhour context: Haba ledo Street Without Joy de Bernard Fall en el barco en el que iba a Vietnam, y eso me aport una perspectiva histrica que pocos de mis colegas parecan tener. Dijo la verdad.

A pesar de la amistad de Fall con los senadores William Fulbright y George McGovern, entre muchos otros, nada de lo que l pudiera decir o escribir sobre las anteriores guerras de Vietnam caus impresin alguna en la poltica oficial de EE. UU. en Vietnam despus de la retirada francesa.

En su ltimo mensaje a su esposa, escribi: Maana por la maana voy a entrar en un ataque de un heliborne con el I Batalln, el noveno de marines, y adivina dnde: en la Calle sin Alegra. El VC [Viet Cong] est an all, todava la mantiene bajo su control.

Como al presidente Kennedy le gustaba decir cuando estaba enfadado: Siempre hay algn hijo de perra que no pilla el mensaje

Intentando conmemorar a Bernard Fall

Fall muri fuera de la aldea de Lai Ha, a la cual, por segunda vez, llegu en taxi desde la ciudad de Hue. Me llev 25 minutos llegar all. Al igual que en mi primera visita, camin a lo largo del borde de la carretera, intentando imaginar su ltima patrulla. No hace falta decir que no hay ningn indicador en el lugar; ni nadie cerca a mano que pudiera recordar una muerte de hace cincuenta aos en una guerra que se cobr cientos de miles de vidas entre soldados y civiles.

Muchos aos despus de que mataran a su marido, Dorothy Fall fue a la aldea de Lai Ha con sus hijas. Pero slo se aproximaron al lugar exacto, que por otra parte se haba perdido en medio de la niebla de la guerra. Escribe:

Caminamos hacia un lugar aislado en el borde del pueblo que pareca ser el inicio de la Calle sin Alegra. A pesar de su fama, era slo un camino que discurra por tierras pantanosas. No lo seguimos. Estuvimos bastante cerca .

No puedo ni imaginar que el gobierno de Vietnam permitiera colocar un indicador en Lai Ha en recuerdo de Bernard Fall. No cabe esperar que alentaran el homenaje a un acadmico franco-estadounidense.

Ni tampoco puedo imaginar que el gobierno estadounidense, teniendo en cuenta que ignor las lecciones de sus historias, se tomara la molestia de consagrar la tierra en la que cay. Durante demasiados aos, la mayora de las autoridades del gobierno ignoraron cuanto escribi en sus profticos libros.

Sin embargo, en mi mente, pens en una inscripcin que podra quedar bien en una placa de bronce hundida en el terreno pantanoso. Dira as:

Bernard Fall

En este lugar, el 21 de febrero de 1967, mataron al acadmico y escritor franco-estadounidense Bernard Fall, junto con el sargento Byron G. Highland, fotgrafo del Cuerpo de Marines de EE. UU. Fall muri durante una patrulla con efectivos del Primer Batalln del Noveno Regimiento de Marines. Su muerte, en la llamada Calle sin Alegra, recuerda tanto a los soldados franceses que estuvieron aqu en 1953, como al ttulo de su bestseller de 1961, en el que planteaba que los estadounidenses estaban condenados a repetir en Vietnam los anteriores errores del ejrcito francs. Si se hubiera prestado atencin a las palabras de Fall, su muerte -y la de tantos estadounidenses, franceses y vietnamitas en estas calles sin alegra- podra haberse evitado.

Tambin podan haber servido de epitafio para Fall las palabras del teniente coronel Lucein Conein resumiendo la experiencia estadounidense en Vietnam. Conein era un filibustero, al igual que los ejrcitos francs y estadounidense en Indochina. Adems, pas un tiempo, por decirlo de alguna manera, con la CIA. De los esfuerzos de la guerra recordaba, segn se cita en la biografa del general Giap de Cecil Currey:

As pues enviamos diez veces la cantidad necesaria de fuerza area. Los B-52 Rolling Thunder. Y tuvimos nuestro propios puestos de avanzada Beau Geste que llambamos bases de apoyo de fuego. Estbamos ya metidos en un camino sin salida. Nos pas lo mismo que les haba pasado a los franceses. No aprendimos nada, ni una maldita cosa.

Matthew Stevenson es redactor colaborador de Harpers Magazine y autor de varios libros, el ms reciente de ellos Reading the Rails . Su prximo libro es Appalachia Spring. Vive en Suiza.

 Fuente: https://www.counterpunch.org/2018/03/16/why-vietnam-still-matters-bernard-fall-dies-on-the-street-without-joy/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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