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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2018

Estados Unidos ya no es un pas de inmigrantes
Hablemos sensatamente de la inmigracin

Aviva Chomsky
TomDispatch

Traduccin del ingls para Rebelin de Carlos Riba Garca


La pelea sobre la criminalizacin de los inmigrantes

Introduccin de Tom Engelhardt

Olvidaos del poema de Emma Lazarus y de la Estatua de la Libertad: en realidad nadie querra ser un inmigrante en el Estados Unidos de hoy. Como seal hace poco tiempo Dara Lind en Vox, en estos momentos ser un inmigrante o hijo de uno (aunque se sea ciudadano estadounidense) significa vivir en un miasma de temor. Esa es la conclusin de dos estudios recientes acerca de inmigrantes de todo tipo, incluso los residentes permanentes y sus hijos. Quin podra sorprenderse de esto en un Estados Unidos en el que, desde el futuro muro de Donald Trump en la frontera con Mxico hasta el ataque del Fiscal General Jeff Session en el Tribunal Supremo contra la poltica inmigratoria de California, la misma nocin de ser un inmigrante ha sido transformada en una imagen de delitos, bandas, drogas y el mayor de los cucos de nuestro tiempo: terroristas? Desde el primer da de la campaa presidencial de Trump, en junio de 2015, cuando tild a los inmigrantes mexicanos de violadores, l y sus colegas no han aflojado. La demonizacin de la misma idea de inmigracin, al menos la proveniente de los pases de mierda, que vienen a ser ms o menos cualquier lugar del mundo que no est gobernado por blancos, ha sido la consigna. 

Tambin aqu como en Europa el nuevo populismo de derechas se ha alimentado de inmigrantes, refugiados y terroristas islmicos. Y en un mundo cada vez ms fragmentado, sobre todo gracias a la presin de las interminables guerras contra el terror de Washington en buena parte del Gran Oriente Medio y regiones de frica, sin duda hemos tenido apenas una muestra de lo que an est por venir. A partir de cifras publicadas el ao pasado por el organismo de los refugiados de Naciones Unidas ya sabemos que en 2016 hubo 65,6 millones de desplazados en el mundo y que por lo menos 23 millones eran refugiados (es decir, personas que han cruzado por lo menos una frontera internacional), entre ellos una alarmante cantidad de nios. Estos guarismos no se haban registrado desde la Segunda Guerra Mundial. 

Y esto no es ms que el comienzo, dados los posibles desarraigos ocasionados por los estragos producidos por el cambio climtico en las prximas dcadas (sequas, aumento del nivel del mar, posibles guerras y fenmenos climticos extremos asociados). Una estimacin de NU sugiere que, hacia 2050, hasta 250.000 personas podran ser desplazadas por sus consecuencias y que estos guarismos podran pecar de demasiado optimismo. Como escribi Todd Miller: Para 2050, el 10 por ciento de los mexicanos de entre 15 y 65 aos de edad podran emigrar hacia el norte debido al aumento de la temperatura, las sequas y las inundaciones. 

Entonces, como tema, la inmigracin probablemente est sana y salva en 2050, un tiempo en el que vaya uno a saber si la actual criminalizacin del inmigrante habr desaparecido. Es por eso que es importante hablar con un poco de sensatez cuando se trata del recalentado mundo estadounidense del inmigrante, como Aviva Chomsky, colaboradora habitual de TomDispatch y autora de Undocumented: How Immigration Became Illegal (Indocumentados: cmo la inmigracin se ha ilegalizado), lo hace hoy.

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Rechazo de la maniquea visin presidencial del mundo

El debate sobre la inmigracin parece haberse vuelto loco.

El muy popular programa Accin aplazada para la llegada durante la niez (DACA, por sus siglas en ingls) del presidente Obama, que aseguraba un aplazamiento temporal de la deportacin de unos 750.000 jvenes inmigrantes llevados Estados Unidos cuando eran nios se est acabando... a menos que no... a menos que sea... El presidente Trump proclama que lo apoya pero orden su desactivacin; mientras tanto, tanto los republicanos como los demcratas insisten en que quieren conservarlo y se culpan mutuamente de su inminente desaparicin (mientras tanto, el Tribunal Supremo tom cartas en el asunto para permitir que los beneficiados por el DACA renueven su situacin, al menos por ahora).

En un solo da a mediados de febrero, el Senado rechaz el tratamiento de por lo menos cuatro leyes de inmigracin. Esas leyes iban desde una intransigente propuesta para castigar a algunas ciudades santuario que planteaban lmites a la colaboracin de la polica local con funcionarios de aduanas e inmigracin hasta importantes revisiones de la Ley de Inmigracin y Nacionalidad de 1965 que estableca el actual sistema de cupos de inmigracin (preferentemente para reunificacin familiar).

Y agreguemos algo ms: prcticamente todo el mundo en la esfera de la poltica est adecuando sus declaraciones y su voto segn criterios de oportunismo poltico en lugar de aquellos basados en lo que de verdad ocurre.

Polticos y comentaristas que alguna vez hablaron de la inmigracin ilegal, insistiendo en que las personas hacen bien las cosas, ahora estn defendiendo el despojar del estatus legal a muchos que lo tienen y recortar drsticamente incluso la inmigracin legalizada. En estos das, los conservadores republicanos, que en otro momento promocionaban programas para los plutcratas, se desviven por los trabajadores de bajos ingresos cuyo sustento, sostienen (bastante incorrectamente), est siendo deteriorado por la competencia [desleal] de los inmigrantes. Mientras tanto, Luis Gutirrez, representante demcrata por Chicago una voz singular y fiable en pro de los inmigrantes en el Congreso jur que, tratndose del tan loado muro de Trump en la frontera mexicana, l esta dispuesto a coger unos ladrillos, un balde y empezar yo mismo a construirlo... Ensuciaremos nuestras manos para que los Soadores* tengan un limpio futuro en Estados Unidos.

Mientras para nuestro Gutirrez favorecer a los Soadores puede parecer polticamente oportuno, ceder en lo del muro de Trump tendra un resultado mucho ms grave que unas manos sucias, unos baldes y unos ladrillos; el congresista lo sabe muy bien .

Las importantes defensas ya construidas en la frontera con Mxico han ayudado a que murieran miles de emigrantes, a que se militarice cada vez ms toda la regin, al espectacular aumento de las bandas de paramilitares que contrabandean drogas y personas y al crecimiento de un violento descontrol a ambos lados de la frontera. Adems de eso, 3.200 km de muro de hormign o cierta combinacin de muros, vallas, patrullas fronterizas reforzadas y el no va ms tecnolgico, ya no estamos hablando de un inocente despilfarro de dinero a cambio de mantener a los nios del DACA.

En la vorgine de todo esto, las demandas de las organizaciones de derechos para los inmigrantes de una clara ley Dream que protegera de verdad a los beneficiarios del DACA sin ceder a las exigencias de Trump contra la inmigracin empiezan a ser cada vez ms irreales.

Buenos tipos y malos tipos

Estoy segura de que el lector no se sorprender al saber que, cuando se trata de la inmigracin (y muchas otras cuestiones), la descripcin del mundo que hace Donald Trump es pasmosamente maniquea o negro, o blanco; sin matices. l pone el acento en la naturaleza violenta y criminal de los inmigrantes y los indocumentados, destacando repetidamente y generalizando falazmente a partir de casos relativamente escasos el suceso aquel en que uno de ellos asesino brutalmente a Kate Steinle en San Francisco. Sus genricas referencias a los malos tipos del extranjero y los pases de mierda sugieren que l aplica los mismos prejuicios en el escenario internacional.

Bajo los auspicios de Trump, la agencia a cargo de la aplicacin de la ley de inmigracin Aduanas e Inmigracin (ICE, por sus siglas en ingls) ha llevado el concepto de criminalidad a unas alturas inditas para justificar las cada vez ms ampliadas prioridades de deportacin. En estos momentos, ya no es necesaria una condena penal efectiva. Alguien con cargos delictivos pendientes o simplemente reconocido integrante de una banda se ha convertido en una prioridad de Aduanas e Inmigracin. En otras palabras, una acusacin influida por el miedo, o incluso un rumor, es todo lo que hace falta para considerar que un inmigrante es un delincuente.

Y esas actitudes estn calando hondo en la sociedad. Lo he visto en la Universidad Estatal de Salem, en la facultad en la que yo enseo. En un memorndum reciente en el que el jefe de polica del campus explicaba por qu se opona a la condicin de santuario del campus, este insista en que su fuerza deba continuar estando autorizada a denunciar al ICE a aquellos estudiantes que participen en acciones de condenables bandas callejeras... trafico de drogas... o desobedezcan una orden judicial. Para decirlo de otro modo, el debido proceso es una lata; la polica, cualquiera de sus agentes, puede dictaminar culpabilidad a discrecin.

Esta tendencia en la direccin de la maniquea visin del mundo de Donald Trump, ahora en uso para justificar el crecimiento de lo que solo puede llamarse incipiente estado policial, es tan fuerte que incluso se ha infiltrado en el pensamiento de algunos de quienes se oponen a las nociones anti-inmigrantes del presidente. Ah est la emigracin en cadena, un concepto vago que antes lo utilizaban mayormente los socilogos e historiadores para describir las pautas de emigracin en el mundo de los siglos XIX y XX. El presidente, por supuesto, ha hecho de l su epteto du jour**.

Dado que el presidente habl de un modo tan despreciativo de la emigracin en cadena, los liberales contrarios a Trump asumieron inmediatamente que la expresin era insultante en s misma. Como de costumbre, el corresponsal de la MSNBC Joy Reid le acus diciendo que el presidente est diciendo que la nica ley que aprobara es la que acabara con lo que l llama emigracin en cadena, que en realidad es justamente la expresin que nunca utilizaramos en los medios! Porque la franqueza no es algo real, es un maquillaje... inofensivo! Me resulta horrible que la adoptemos en bloque porque [el asesor de la Casa Blanca] Stephen Miller quiere que la llamemos as... [la expresin debera ser] emigracin familiar.

Del mismo modo, la senadora por Nueva York Kirsten Gillibrand dijo que cuando alguien utiliza la frase emigracin en cadena... tiene la intencin de demonizar la institucin familiar y de hacer una difamacin racista. La jefa de la minora en la Cmara de Representantes Nancy Pelosi estuvo de acuerdo: Mirad lo que estn haciendo con la unificacin familiar dndole un nombre falso de cadena. Cadena; les gusta la palabra cadena. Eso produce estremecimientos en las personas.

Sin embargo, emigracin en cadena no es lo mismo que unificacin familiar. Emigracin en cadena es una expresin empleada por los acadmicos para describir la forma en que las personas suelen emigrar desde las comunidades locales mediante la utilizacin de redes ya existentes. Entre los ejemplos de esto estara la gran emigracin de afro-americanos desde el sur rural [de Estados Unidos] al norte y oeste urbanizados, las emigraciones de los pueblos originarios rurales de la zona de los montes Apalaches a las ciudades industriales del centro de Estados Unidos, las oleadas de emigracin de europeos hacia Estados Unidos a finales del siglo XIX, as como la actual emigracin desde Amrica latina y Asia.

Una persona o un pequeo grupo, posiblemente reclutados por una iniciativa patrocinada por el Estado o por un empleador o simplemente por haber sabido de una oportunidad de trabajo en una zona particular aprovechando algunas veces una nueva lnea de ferrocarril o de navegacin o una nueva ruta area, se aventurarn a partir; as abrirn nuevos horizontes. Una vez establecidos en una nueva regin o pas, esos inmigrantes directa o indirectamente interesarn a sus amigos, conocidos y familiares. Bastante pronto, los vnculos entre las comunidades rurales o urbanas donde esas personas vivan y las lejanas ciudades se habrn ampliado de ah la mencionada cadena. Los envos de dinero empiezan a funcionar, volvern algunos emigrantes (quiz solo para visitar el lugar donde nacieron, llegan las cartas del nuevo mundo y algunas veces las nuevas tecnologas solidifican los vnculos recientes, provocando un nuevo flujo de emigrantes. Esa es la cadena de la emigracin en cadena; a pesar del presidente y sus partidarios, no hay nada ofensivo en ella.

Por otra parte, la reunificacin familiar era algo explicito en la ley de Inmigracin y Nacionalidad de 1965, que impona cupos mundiales. Despus, estos cupos fueron distribuidos mediante un sistema de prioridades que privilegiaba a los familiares ms cercanos del inmigrante que ya se haba convertido en residente permanente o ciudadano de Estados Unidos. La reunificacin familiar les abri el camino a quienes tenan un familiar aqu (aunque en aquellos pases donde el impulso migratorio era muy fuerte, la lista de espera poda significar dcadas). Sin embargo, esto hizo que en la prctica la inmigracin legal fuese virtualmente imposible para quienes no contaban con un vnculo familiar. Para ellos no haba una lnea en la que se pudiera esperar. Igual que el DACA y el Estatus de Temporalmente Protegido (TPS, por sus siglas en ingls), los dos programas que el presidente Trump est trabajando tan diligentemente para destruirlos, la reunificacin familiar ha sido beneficiosa para quienes podan aprovecharse de ella, aunque excluyera a ms personas que las que ayudaba.

Por qu importa esto? Como un comienzo, en tiempos que el posicionamiento poltico y la noticias falsas se estn convirtiendo en la norma, es importante que el movimiento por los derechos del inmigrante contine siendo certero y que sus argumentos se asienten sobre terreno firma (ciertamente, a quienes se oponen a los derechos de los inmigrantes les ha faltado tiempo para regodearse con la condena demcrata a un trmino que ellos utilizaban muy alegremente en el pasado). Adems, tratndose de la inmigracin es crucial no ser barrido por la maniquea visin del mundo de Trump. Legalmente, la reunificacin familiar nunca fue una poltica de brazos abiertos. Siempre fue un componente clave de un sistema de cupos pensados para limitar, controlar y vigilar la inmigracin, muchas veces con procedimientos duros. Formaba parte de un sistema erigido para excluir al menos tanto como inclua. Puede haber buenas razones para defender las disposiciones para la reunificacin familiar de la ley de 1965, tantas buenas razones como las que hay para defender el DACA pero eso no significa que un statu quo profundamente problemtico deba ser glorificado.

El racismo y la amenaza inmigrante

Las polticas de cupos y reunificacin familiar sirvieron para ilegalizar la mayor parte de la emigracin mexicana a Estados Unidos. Eso, a su vez, creo las bases no solo de la militarizacin de la polica y la zona fronteriza, sino tambin de lo que el antroplogo Leo Chvez llam la narrativa de la amenaza latina, la idea de que Estados Unidos de alguna manera est frente a una amenaza existencial por parte de los inmigrantes mexicanos, y en general latinoamericanos.

De manera que el presidente Trump ha recurrido a una antigua herencia nuestra, aunque de un modo particularmente odioso. Con el tiempo, la narrativa evolucion hacia formas que trataron de quitar importancia a su naturaleza explcitamente racista. Los comentaristas populares pusieron el grito en el cielo contra los inmigrantes ilegales mientras alababan a quienes hacan bien las cosas. La narrativa de la amenaza, por ejemplo, se diriga al corazn mismo de la poltica de inmigracin de la administracin Obama, quien saludaba regularmente a los excepcionales inmigrantes latinoamericanos y a otros, aunque al mismo tiempo crecieran la criminalizacin, las detenciones y deportaciones masivas de muchos de ellos. La criminalizacin promocionaba una tapadera daltnica mientras el presidente separaba a los inmigrantes indocumentados en dos grupos muy definidos: delincuentes y familias. En esos aos, muchos comentaristas se posicionaron al lado de quienes ellos definan como meritorias excepciones mientras continuaban alimentando la narrativa de la amenaza.

El presidente Trump se ha mantenido en una versin de su aparentemente daltnica y excepcionalista narrativa, mientras declaraba a viva voz que era la persona menos racista con quien cualquiera pudiera encontrarse y elogiaba al beneficiario del DACA por ser un joven bueno, culto y talentoso. Pero la naturaleza racista de su extremismo anti-inmigante y sus invocaciones a la amenaza [migratoria] es una buena continuacin de los programas de Obama. En su ataque a la inmigracin legal, a la emigracin en cadena y a los estatutos legales como el DACA y el TPS, una vez ms el racismo se asom explcitamente.

Da la impresin de que, a menos que provengan de pases como Noruega o tengan algn mrito especial, Trump cree fundamentalmente que los inmigrantes deben ser ilegalizados, prohibidos o expulsados. Algunas de las primeras medidas, sus ataques a los refugiados o su prohibicin de viaje apuntaban precisamente a quienes poda acceder a una categora legal, a quienes haban cumplido las normas, hecho la cola, registrado con el gobierno o pagado los impuestos, incluyendo a los refugiados, los nios del DACA y los beneficiarios del TPS; todas ellas personas que ya estaban en el sistema y cuya solicitud de entrada o de residencia haba sido aprobada.

Cuando le pedimos que comentara algunos atroces ejemplos de detencin y deportacin de residentes de larga duracin arbitrarias, en ambos casos, un portavoz de Aduanas e Inmigracin nos record que el presidente Trump ha rescindido el programa de los tiempos de Obama de prioridad de cumplimiento de la ley, que haca hincapi en la detencin y deportacin de personas con antecedentes delictivos o que hubiesen cruzado la frontera poco tiempo antes. En estos momentos, ninguna categora de extranjeros que puedan ser expulsados est eximida de cumplir la ley. Mientras el presidente Trump ha continuado de palabra apoyando a los Soadores, su principal objetivo en este sentido ha sido claramente utilizarles coma baza en las negociaciones para conseguir sus muy restrictivas prioridades en un Congreso poco dcil.

En el pasado febrero, el Servicio de Aduanas e Inmigracin de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en ingls) hizo que las nuevas restricciones pasaran a ser oficiales cuando modific su declaracin de misin para quitar una sola lnea: USCIS garantiza la promesa de que Estados Unidos es un pas de inmigrantes. Ya no lo es. En lugar de eso, hoy se nos dice que la agencia gestiona el sistema legal de inmigracin de la nacin, garantizando su integridad y promesa... mientras protege a los estadounidenses, asegura la tierra natal y honra nuestros valores.

Desafiar la agenda restrictiva

Muchas organizaciones por los derechos de los inmigrantes han luchado intensamente contra la narrativa criminalizante que distingue a los Soadores de otras categoras de inmigrantes. Sin embargo, algunas organizaciones de la corriente dominante y de afiliados del Partido Demcrata han elegido el otro camino: recalcan la inocencia de esos jvenes que fueron trados aqu sin haber cometido falta alguna.

Todos, Soadores, beneficiados por el TPS, refugiados, e incluso quienes tienen concedida una prioridad en el marco en la poltica de unificacin familiar han sido excepciones en lo que durante mucho tiempo ha sido una mucho ms amplia agenda restrictiva de la inmigracin. Ahora, Trump ha hecho suyos los aspectos ms extremos de esa agenda. Entonces, siendo millones quienes se han beneficiado con ellas, la lucha para proteger las categoras excepcionales tiene sentido, pero que nadie piense que las polticas inmigratorias de Estados Unidos alguna vez han sido generosas o abiertas.

En relacin con los refugiados, por ejemplo, el sirio web del departamento de Estado contina dando a entender que Estados Unidos est orgulloso de su historia de acogida de inmigrantes y refugiados... El programa estadounidense de reasentamiento de refugiados refleja los ms altos valores y aspiraciones de humanidad, generosidad y liderazgo de este pas. Incluso antes de la entrada de Trump en el Despacho Oval, esto no era cabalmente cierto; los programas de reasentamiento de refugiados han sido siempre pobres y altamente politizados. Por ejemplo, de los cerca de siete millones de refugiados sirios que desde 2011 han escapado de la sucesin de enfrentamientos armados en su pas enfrentamientos que no se habran extendido como lo hicieron de no haber sido por la invasin estadounidense de Iraq, Estados Unidos solo acept a 21.000. Sin embargo, en este momento, la lucha para mantener esta cantidad parece ser una batalla perdida en la retaguardia.

Dado que una reforma autnticamente justa en el sistema de inmigracin de este pas es algo inconcebible en este momento, tiene sentido que quienes estn involucrados en los derechos de los inmigrantes se concentren en aquellos aspectos en los que las necesidades son flagrantes o en los que la inters popular ha hecho que las medidas provisorias sean razonables. El problema es que, con el paso de los aos, este enfoque ha tendido a que algunos grupos concretos de inmigrantes se alejaran de la narrativa mayor y que no desafiaran el subyacente espritu racista y criminalizante dirigido contra inmigrantes relegados a las profundidades del sistema econmico y a la negacin sistemtica del derecho a la pertenencia.

En cierto sentido, el presidente Trump est en lo cierto: en realidad no hay forma de trazar una lnea ntida entre la inmigracin legal y la ilegal o entre los delincuentes y las familias. Muchos inmigrantes viven realidades mezcladas, entre ellas las de quienes han sido autorizados en distintas formas o absolutamente no autorizados. Y la mayor parte de esos delincuentes, a menudo recientemente condenados o criminalizados por cuestiones relacionadas con la inmigracin o por transgresiones menores, tambin tienen una familia.

Trump y sus partidarios, por supuesto, solo quieren que todos los inmigrantes sean criminalizados y excluidos o deportados porque, de un modo u otro, consideran que son un peligro para nosotros. Mientras el realismo poltico exige que se luche por los derechos de grupos concretos de inmigrantes, no es menos importante desafiar la inminente narrativa de la criminalizacin del inmigrante y rechazar la suposicin de que la batalla mayor ya se ha perdido. Al final, no es acaso el momento de cuestionar la idea de que la gente en general y los inmigrantes en particular pueda ser dividida en dos grupos: el de los buenos tipos merecedores de cualquier cosa y el de los malos tipos, indignos de todo?

* Los Soadores (Dreamers, en ingls) son los nios llegados a EEUU de la mano de sus padres inmigrantes, sobre todo desde Mxico. Hoy son jvenes adultos que aspiran a integrarse en la sociedad estadounidense. (N. del T.)

** En francs en el original. (N. del T.)

Aviva Chomsky es profesora de Historia y coordinadora de Estudios Latinoamericanos en la Universidad Estatal de Salem, Massachusetts. Es colaboradora habitual de TomDispatch. Su libro ms reciente es Undocumented: How Immigration Became Illegal (Indocumentados; cmo la inmigracin se convirti en algo ilegal).

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/176397/tomgram%3A_aviva_chomsky%2C_the_fight_over_the_criminalization_of_immigrants/#more

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin como fuente de la misma.



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