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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2018

Las Comisiones del pierismo: de trampas, acuerdos nacionales y de diferencias conceptuales

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


Un gobierno de derecha como el de Piera aprovecha el marco institucional posdictadura en el cual juegan los actores polticos que aceptan el esquema. Ese marco le permite poder controlar directamente los aparatos e instituciones del Estado para darle una apretada de tuerca (hacia la derecha) a las estructuras del sistema. Obvio. Se trata de consolidar el marco general de todas las polticas e iniciativas que vayan en el sentido de reforzar el poder de la clase propietaria y dominante; as como el de los sectores conservadores que la apoyan.

No fue una pretada de tuercas neoliberal y conservadora que beneficia a las lucrativas clnicas privadas de salud, que podrn seguir recibiendo dineros pblicos, los cambios al protocolo de objecin al aborto por tres causales operado por el gobierno con el visto bueno de Piera, Larroulet, (la eminencia gris de La Moneda) y el ministro de Salud?

La poltica neoliberal y conservadora busca por todos los medios limitar la libertad de accin ciudadana (a los fuera del congreso o parlamento; a los representados mantenerlos como mayoras silenciosas) para cambiar esas estructuras que sostienen la desigualdad social, el acaparamiento de la riqueza y el control social de la poblacin.

Vea. Los gobiernos de las extremas derechas neoliberales y conservadoras estn, tanto en Argentina como en Chile y Brasil deshaciendo fcilmente y con premura las pocas medidas progresistas realizadas por los gobiernos de centroizquierda. Empezando por bajarle la tributacin a las empresas y a los ms ricos.

Los gobiernos que obedecen a la lgica del capital y de los mercados crean condiciones propicias y el terreno frtil para la propagacin de la ideologa del individualismo extremo en las que, como lo sabemos, todas las soluciones pasan por los mercados y la seguridad ciudadana por la represin estatal (piense en la nueva ley antiterrorista del pierismo que fomenta la delacin y el trabajo de inteligencia represivo encubierto y ni siquiera se plantea reformar completamente a las FFAA y Carabineros para eliminar el imperio de la corrupcin). As se refuerza el marco de la violencia estructural. En la que busca moverse y pasar desapercibida la violencia simblica extrema encarnada en un Jos Antonio Kast.

Puede parecer anodino escribirlo. Pero si hilamos ms fino estamos diciendo que es un marco terico y estructural el que se impone y no son solo los conceptos los que hacen diferencia. Los conceptos como corrupcin, infancia, libertad de informacin, violencia, acceso a la educacin ya sea bsica, secundaria o universitaria; pensiones o derecho a disponer de su cuerpo e identidad cambian completamente de sentido en ese marco (neoliberal y conservador) que tiene sus propios protocolos de produccin de verdades.

Los conceptos con el que se nombran las realidades (hasta aparecer como verdades o sentidos comunes) son redefinidos dentro del marco a partir del cual las elites capitalistas encierran y determinan toda la realidad construida (que los opinlogos neoliberales, envalentonados en su marco, el mismo del TC, presentan como la nica posible; lea a Rolf Lders el ex ministro de Hacienda de Pinochet). Esta realidad pasa a ser determinada por las instituciones mismas del sistema y sus ajustes necesarios operados por el personal poltico y tcnico al servicio directo del proyecto dominante.

Y, por lo tanto, se avizora el peligro de que comiencen a cerrarse las posibilidades de construir otros mundos, ms humanos, ms solidarios, ms saludables, con ms derechos sociales. De ah que es difcil construir otro imaginario desde las mismas instituciones que mantienen el orden dominante y sus medios de informacin gratuitos gracias a la publicidad de los poderosos grupos econmicos.

Que la justicia no penalice con crcel a los corruptos y a la criminalidad de cuello y corbata es normal en esta lgica (es lo que tienen dificultad de entender los ex fiscales Gajardo y Norambuena pese a lo simpticos que son). El orden legal, que en ltima instancia se impone es el que beneficia al Capital (nuevamente por el Tribunal Constitucional y el pase abierto al lucro en las Ues diciendo que los grupos empresariales tienen un derecho de mirada sobre la formacin de su mano de obra). Juego hay, pero en ese marco.

En este marco entonces, las comisiones formadas por Piera juegan ese rol de normalizacin. Ah surge y cobra vida la ideologa del consenso que niega el conflicto social. Consenso que es el concepto clave de la transicin neoliberal y de la democracia formal y delegativa (de los representantes en el parlamento). Y es precisamente este tipo de democracia la que est en crisis (cosa que olvidan rpidamente los representantes populares en el parlamento que no cejan en relegitimarlo).

Es la fuerza real e ideolgica de estas Comisiones del pierismo donde ponerse de acuerdo sobre la virtud (cmo se puede estar en desacuerdo sobre lo que es bueno para la infancia; antes, con el concertacionismo era sobre el CAE y el endeudarse considerado bueno para estudiar!) se transforman en imperativos categricos donde la seudo tica y el chantaje emocional reemplazan la poltica. De ah que, sin movimiento social que recupere la iniciativa democrtica y diga estos somos nosotros; los y las que somos nos movilizamos y nos manifestamos en la calle porque no estamos de acuerdo con vuestras soluciones (que ya sabemos por experiencia para dnde van) no es posible defender las posturas ciudadanas y populares en las comisiones donde el peso de la correlacin de fuerza le es favorable a las representaciones de los centros de poder de la oligarqua dominante. En ese marco referencial que es el Estado neoliberal intacto. Al que ni siquiera rasgu el cuarto de siglo de gobiernos del concertacionismo-NM.

Una manifestacin es una fraternidad y una sororidad visibles. Por lo mismo que hay que manifestarse como pueblo o cuerpo colectivo movido por pasiones igualitarias y afectos compartidos, que son los que realmente potencian. Sin ocultar los conflictos de clase. Porque la poltica de las elites se hace en la inercia y el inmovilismo de la transaccin. Ah en esas comisiones sentadas donde los nios y nias del pueblo sufriente son nmeros, y donde se habla en nombre de la ciudadana ausente. Por esto mismo, la movilizacin social es prioritaria: es el acontecimiento que oxigena la poltica democrtica y ciudadana. Manifestarse movilizndose es la nica manera de revitalizar la democracia; darle vida y sacarla de la jaula de las comisiones de Piera y tambin del Congreso deslegitimado. Poniendo bien de manifiesto la claridad de las demandas y los cambios por hacer. Es el pueblo movilizado el que interpela a los representantes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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