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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-04-2018

Con la inflacin en alza emerge la disciplina o la aceleracin del conflicto

Julio C. Gambina
Rebelin


El alza de los precios minoristas de marzo alcanz al 2,3% segn el INDEC y anualizado ya supera el dato del 2017.

Sigue preocupando el tarifazo de servicios pblicos, pero ahora se suma el problema de la inflacin ncleo, o sea, aquellos precios ms all de los regulados. La alimentacin en el eje de la tormenta, pero tambin la vivienda (por incremento de alquileres o valorizacin de inmuebles), o las medicinas; insistamos, junto al transporte, la electricidad, el gas, entre otros servicios pblicos privatizados.

El pronstico para abril no es halageo y en el primer semestre del ao se puede consumir el lmite del 15% establecido por las metas de inflacin establecidas en diciembre por el BCRA, quin anticipa una perspectiva de precios ascendiendo por encima del 20% para el 2018 y que la calle ya establece en torno al 25%, similar a la del pasado ao.

Ya sabemos que la inflacin afecta a la poblacin de menores ingresos, sin capacidad de defender salarios, jubilaciones o subsidios de planes sociales, deteriorando la capacidad de compra de sus entornos familiares y alertando sobre problemas del consumo que afectan al comercio y con ello a la produccin que abastece las redes de distribucin de bienes y servicios.

La pelea es por los ingresos

Quienes viven de ganancias, por ser propietarios de medios de produccin, optan si pueden, por incrementar los precios de los bienes o servicios que ofertan en el mercado de consumo.

No todos pueden hacerlo. En sectores desregulados, por ejemplo, verduleras, peluqueras, negocios de barrio, o servicios especializados, todo depende de la capacidad de pago de la clientela asociada a esas actividades econmicas, o su lugar en la cadena de valor que articula la produccin.

En realidad, algo similar ocurre con los prestadores de servicios pblicos, an con aumentos de precios, donde la opcin de no pagar puede generalizarse y deteriorar la capacidad de recaudacin y rentabilidad de las empresas, lo que justific desde el comienzo la suba de las tarifas.

Algo que ya ocurre en grandes centros comerciales en los que impacta la menor capacidad de compra de sus consumidores. Es el caso de CARREFOUR, que aprovecha la volteada para reestructurar las relaciones laborales modificando el convenio colectivo y afectando a la baja el ingreso de sus trabajadores.

Para los que viven de la venta de la fuerza de trabajo, activos o pasivos, empleados o desempleados, integrando o no el mercado de trabajo, enfrentan el dilema de adecuar sus gastos a los menguados ingresos o disputar la capacidad socio poltica para disputar renta nacional a los propietarios de medios de produccin.

Es la lucha de clases hubisemos dicho en otro tiempo, que se manifiesta como disputa por la distribucin del ingreso o renta nacional si acudimos al lenguaje tcnico de la macroeconoma.

Unos viven de la propiedad de los medios de produccin y otros de la venta de la fuerza de trabajo.

Ambos tributan al Estado y desde all se genera un segundo momento en la distribucin del ingreso nacional va gasto pblico, e incluso en la perspectiva de la inversin pblica se define el destinario de la apropiacin secundaria, va Estado, de la riqueza socialmente generada.

Remitimos en este ltimo caso al destino en educacin, salud, infraestructura u orientacin de recursos pblicos de carcter improductivo que a modo de ejemplo sintetizamos en el gasto militar sin existir hiptesis de conflicto explicitada a la sociedad.

El ingreso a distribuir es una magnitud disputada por unos u otros y en ese sentido, la poltica econmica no es neutral.

Por eso se destaca la voluntad oficial y empresaria y de contener la demanda de actualizacin de ingresos de trabajadoras y trabajadores en todas sus categoras al lmite del imaginario del 15% establecido como deseo oficialista de la evolucin de precios para el 2018.

En el otro rincn se procesan las formas del reclamo social por defender la capacidad de compra de amplios sectores de menores ingresos.

Quin vence a quin?

Es el interrogante en la disputa por el ingreso. Se generalizan iniciativas de no pago de servicios y de protestas calleras, como la coalicin que convoca a la marcha de las velas contra el tarifazo de la electricidad para los prximos 18 y 19 de abril. Pero es tambin el conflicto de los maestros y profesores de todos los niveles de la educacin por actualizar salarios.

Ah est la incgnita sobre la poltica cotidiana, la lucha por los consensos polticos y la cotidianeidad del devenir en la Argentina.

Podrn empresarios y gobierno disciplinar el conflicto social e imponer su poltica de ingresos y precios?

En el otro polo y ms all de estrategias diferenciadas de acumulacin de poder propio, el interrogante apunta a saber si: podr desplegarse una amplia unidad de accin de sindicatos, movimientos sociales, territoriales o sectoriales, para el logro de objetivos concretos en la mejora por la apropiacin del ingreso? Estamos aludiendo a amplios sectores sociales perjudicados por la desigual apropiacin del producto social del trabajo.

Son incgnitas de nuestro tiempo y por eso hay presin por derecha sobre el gobierno para endurecer sus polticas y dejar de lado un discurso que remite al gradualismo y aplicar polticas de shock. Tanto como de quienes exigen superar el divisionismo de estrategias particulares de acumulacin de poder poltico para pensar ms integradamente y con efectividad en la discusin por la apropiacin del producto social del trabajo.

Para el bloque social en el poder existen diferentes formas de encarar la etapa y ya pensando en la renovacin presidencial del 2019. Ocurre algo similar entre quienes pretenden cambiar la orientacin poltica en el prximo turno presidencial.

Algunos solo pretenden modificar el gestor, sin modificar el rumbo y otros, muy divididos an proponen ir ms all del cambio de gestin de un rumbo y pensar en una lgica contraria de beneficiarios y perjudicados de la poltica econmica.

Resulta as un entramado diverso de intereses y propuestas que pugnan por ganar conciencia social y consolidar una perspectiva relativa a la organizacin econmica de nuestra sociedad, con un determinado modelo productivo y de desarrollo. No es un tema menor y las consecuencias sociales de quien vence a quin condiciona nuestra vida cotidiana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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