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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2018

Fathi Harb se inmol en Gaza, querr enterarse el mundo?

Jonathan Cook
The Palestine Chronicle

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Fathi Harb (Foto obtenida en redes sociales)

Fathi Harb debera haber tenido algo por lo que vivir, sobre todo ante la inminente llegada de su nuevo beb. Pero la pasada semana, sus 21 aos se extinguieron en un infierno de llamas en la zona central de Gaza.

Se cree que es el primer ejemplo de acto pblico de autoinmolacin en Franja. Harb se roci de gasolina y se prendi fuego en una calle de Ciudad de Gaza poco antes de las oraciones del alba durante el mes sagrado del Ramadn.

La desesperacin, en gran medida, fue lo que hizo que Harb llegara a ese acto terrible de autodestruccin.

Tras un salvaje bloqueo israel por tierra, mar y aire que dura ya ms de una dcada, Gaza es como un coche circulando entre llamas. Las Naciones Unidas han advertido repetidamente de que el enclave ser inhabitable en pocos aos, aunque lo sea ya en realidad.

Durante esa misma dcada, Israel ha machacado de forma intermitente a Gaza hasta dejarla convertida en un montn de ruinas, en lnea con la doctrina Dahiya del ejrcito israel. El objetivo es diezmar la zona, haciendo que la vida retroceda a la Edad de Piedra para que la poblacin est tan angustiada intentando sobrevivir que no pueda ocuparse de luchar por su liberacin.

Todos esos ataques han tenido un impacto devastador en la salud psicolgica de sus habitantes.

Harb apenas poda recordar la poca anterior a que Gaza se convirtiera en una prisin al aire libre donde una bomba israel de una tonelada poda impactar cerca de su hogar.

En un enclave donde las dos terceras partes de los jvenes estn en paro, no tena esperanza alguna de poder encontrar trabajo. Tampoco poda permitirse un hogar para su joven familia y estaba a punto de tener otra boca que alimentar.

Sin duda todo esto contribuy en su decisin de arder hasta morir.

Pero la autoinmolacin es algo ms que un suicidio. Un suicidio puede llevarse a cabo calladamente, fuera de la vista, de forma menos espantosa. De hecho, las cifras sugieren que las tasas de suicidio en Gaza se han disparado en los ltimos aos.

Pero la autoinmolacin pblica va asociada a la protesta.

En 1963, en Vietnam, un monje budista se convirti en una bola de fuego humana en protesta por la persecucin de sus correligionarios. Los tibetanos han utilizado la autoinmolacin para denunciar la opresin china, los indios para condenar el sistema de castas y los polacos, ucranianos y checos lo utilizaron en otro tiempo para protestar por el dominio sovitico.

Pero es mucho ms probable que para Harb el modelo fuera Mohamed Bouazizi, el vendedor callejero tunecino que se prendi fuego a finales de 2010, harto ya de que los agentes de polica le sometieran a menudo a todo tipo de humillaciones. Su muerte pblica desencaden una oleada de protestas por todo el Oriente Medio que se convirti en la Primavera rabe.

La autoinmolacin de Bouazizi sugiere que tuvo capacidad para incendiar nuestras conciencias. Es el acto supremo de autosacrificio individual, un acto enteramente no violento excepto para la misma vctima, realizado de manera altruista para una causa colectiva mayor.

A quin pretenda Harb enviar un mensaje con ese acto terrible?

En parte, segn su familia, estaba indignado con el liderazgo palestino. Su familia haba quedado atrapada en medio de la disputa sin resolver entre los gobernantes de Gaza, Hamas y la Autoridad Palestina (AP) en Cisjordania. Esa disputa que ha llevado a la AP a reducir los salarios de sus trabajadores en Gaza, incluido el padre de Harb.

Pero Harb tena tambin, sin duda, una audiencia mayor en mente.

Hasta hace pocos aos, Hamas lanzaba regularmente cohetes fuera del enclave en medio de una lucha que persigue tanto poner fin a la continuada colonizacin israel de la tierra palestina como liberar al pueblo de Gaza de la prisin impuesta por Israel.

Pero el mundo rechaz el derecho de los palestinos a resistir violentamente y conden a Hamas como terroristas. La serie de incursiones militares de Israel en Gaza para silenciar a Hamas fueron criticadas con mansedumbre en Occidente por ser desproporcionadas.

Los palestinos de Cisjordania y Jerusaln Este, donde todava hay contacto directo con los judos israeles, normalmente colonos o soldados, observaban como la resistencia armada de Gaza resbalaba en la conciencia del mundo.

Por eso, algunos asumieron la lucha de forma individual, atacando con cuchillos de cocina a colonos o soldados en los puestos de control. O embistindolos con un coche, autobs o buldcer.

Y, una vez ms, el mundo se situ junto a Israel. La resistencia no slo result intil sino que se denunci como ilegtima.

Desde finales de marzo, la lucha por la liberacin ha vuelto a Gaza. Decenas de miles de palestinos desarmados se han congregado semanalmente junto a la valla de Israel que les mantiene encerrados.

Las protestas tienen como objetivo representar un acto de desobediencia civil beligerante, un grito al mundo en peticin de ayuda y un recordatorio de que los palestinos estn siendo lentamente estrangulados hasta la muerte.

Israel ha respondido repetidamente rociando a los manifestantes de fuego real, hiriendo gravemente a muchos miles y matando a ms de un centenar. Y, una vez ms, el mundo ha permanecido impasible.

Peor an, los manifestantes han sido tildados de tteres de Hamas. La embajadora de EE. UU. ante la ONU, Nikki Haley, culp a las vctimas bajo ocupacin, diciendo que Israel tiene derecho a defender su frontera, mientras el gobierno britnico afirmaba que las protestas haban sido secuestradas por terroristas.

Nada de esto pas desapercibido para Harb.

Cuando se dice a los palestinos que pueden protestar pacficamente, los gobiernos occidentales quieren decir silenciosamente de forma que Israel pueda ignorarlos, para que nada altere su conciencia ni requiera de actuacin alguna.

En Gaza, el ejrcito israel est renovando la doctrina Dahiya, destruyendo en esta ocasin miles de cuerpos palestinos en lugar de infraestructuras.

Harb entendi demasiado bien la hipocresa de Occidente al negar a los palestinos el derecho a resistir de manera significativa la campaa de destruccin de Israel.

Las llamas que lo envolvieron tenan tambin la intencin de consumirnos de culpa y vergenza. Y no hay duda que ms palestinos seguirn su ejemplo en Gaza.

Se demostrar que Harb tiene razn? Puede Occidente llegar a sentirse avergonzado y empezar a actuar?

O seguiremos culpando a las vctimas para excusar nuestra complicidad en siete dcadas de atropellos perpetrados contra el pueblo palestino?

(Este artculo apareci publicado originalmente en The National, Abu Dhabi.)

Jonathan Cook gan el Premio Especial de Periodismo Martha Gellhorn. Sus ltimos libros son: Israel and the Clash of Civilisations: Iraq, Iran and the Plan to Remake the Middle East, (Pluto Press) y Disappearing Palestine: Israels Experiments in Human Despair (Zed Books). Su web es: www.jkcook.net.

Fuente: https://www.palestinechronicle.com/fathi-harb-burnt-himself-to-death-in-gaza-will-the-world-notice/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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