Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Palestina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2018

Entrevista con H. Mezna Qato y Mai Abu Moghli
Breve historia de la huelga de un maestro palestino

MERIP

Traduccin para Rebelin de Loles Olivn Hijs.


En febrero y marzo de 2016, casi 35.000 maestros y maestras palestinas iniciaron una serie de huelgas en Cisjordania. Se suspendieron las clases, se manifestaron por las calles de Ramala y organizaron sentadas ante las oficinas del Ministerio de Educacin. Aunque fue breve, la huelga tuvo gran repercusin porque los y las maestras utilizaron su menguante capital social como no lo haban hecho desde la segunda Intifada y animaron a otros sindicatos a convocar huelgas, particularmente despus de la ratificacin de la Ley 6 de la Seguridad Social, de 9 de marzo de 2016.

Fue la mayor huelga de maesytros de la historia palestina y sin embargo, no solo no la organiz su sindicato, la Unin General de Maestros Palestinos (UGMP) sino que se organiz a pesar de la UGMP.

Con anterioridad ya se haban organizado huelgas sin el respaldo del sindicato. En 2012, entre 400 y 500 maestros se declararon en huelga durante 25 das en contra de la direccin sindical. Se prolong ms all de la huelga de dos das que simblicamente convoca cada ao la UGMP para expresar su frustracin por el estancamiento de los salarios y de las pensiones de los docentes. La huelga de 2012 termin cuando la Autoridad Palestina (AP) acept una serie de reivindicaciones y, con la intermediacin de la UGDP, firm un acuerdo (efectivo desde el 1 de enero de 2013) que prometa incrementos concretos. Pasaron los meses y aunque el gobierno pospona la ejecucin del acuerdo los huelguistas siguieron en las aulas convencidos de que la AP lo aplicara.

Un ao despus del acuerdo inicial con la UGMP, la AP aplic unilateralmente una medida provisional agregada mediante una anotacin en las nminas de los maestros, que prometa que todos los maestros cualificados recibiran un aumento del 5% en el salario base tan pronto como hubiera fondos disponibles. Para la mayora de los maestros este aumento supona entre 170 y 220 NIS (nuevo sheqel israel) al mes. Los docentes se opusieron porque el aumento era menor que el estipulado en el acuerdo y porque no era retroactivo al acuerdo original de 2013. Pero an no se ha cumplido: all sigue la nota agregada en sus nminas indicando que el pago se realizar cuando el dinero est disponible.

Para septiembre de 2014, despus de constantes demoras y con una UGMP cada vez menos implicada y ms mediadora de la AP que defensora de los miembros del sindicato, el Comit de la Conferencia de la UGMP envi una carta a la secretara del sindicato y al Secretario General, Ahmad Suhwail. La carta detalla los casi dos aos de negociaciones y acuerdos entre la UGMP y la AP. La UGMP respondi asegurando que el acuerdo se aplicara el 1 de enero de 2015. Aplacados, inseguros sobre los siguientes pasos que deban dar y sumidos en fracturas polticas internas, los maestros y maestras suspendieron las acciones previstas. Para el 5 de febrero de 2015, sin embargo, qued claro que la AP no tena intencin de pagar los salarios atrasados. Se envi una carta a todos los maestros y maestras indicando que la AP les deba un promedio de 5.000 NIS, lo que exceda en mucho su presupuesto para los 42.000 maestros y maestras de Cisjordania.

La UGMP negoci un aumento salarial de 600 NIS mensuales para cumplir con algunas reivindicaciones concretas. Aunque la AP estuvo de acuerdo, cada maestro solo recibi 20 NIS adicionales en su siguiente nmina. Las noticias de la msera cantidad circularon rpidamente por Cisjordania.

Las presiones a la UGMP para que convocase una huelga se incrementaron. Los maestros y maestras rechazaron la espera que solicitaba el sindicato y al final, la UGMP se vio obligada a anunciar una huelga general de dos das a mediados de febrero. Al final del primer da, la UGMP hizo un llamamiento a los maestros para que volvieran a la escuela porque haban acordado con la AP que todos los sueldos retroactivos se pagaran en mayo de 2016. Luego se produjeron declaraciones contradictorias del Ministerio de Educacin que indicaban que los pagos seran incrementales y comenzaran en abril. No obstante, las declaraciones emitidas por otros funcionarios del sector daban a entender otras fechas.

150 maestros y maestras se negaron a volver al trabajo el primer da de la huelga ilegal. Uno de ellos era H., maestro de una escuela de nios de Beln y miembro del Comit Electoral de la UGMP.

Hemos hablado con H. varias ocasiones durante dos aos: cuando comenz la huelga de los maestros en febrero de 2016, cuando la huelga estaba en marcha, y finalmente en enero de 2018.

Cmo comenz la huelga y cmo os organizasteis?

El movimiento de los maestros y maestras comenz espontneamente. Usamos las redes sociales para discutir nuestras reivindicaciones colectivas y los pasos concretos para exigirlas. Sin embargo, no avanzamos hasta que no fuimos varios miles loa dispuestos a ir a la huelga. La espontaneidad de la accin colectiva asegur que las revindicaciones no se fragmentaran y que los partidos polticos no apoderaran se las movilizaciones. Exigimos justicia e igualdad. Nuestro lema es dignidad para todos los maestros y maestras. Una de las expresiones de la amplia popularidad de nuestro movimiento y de nuestra conviccin sin fisuras de que solo somos leales a nuestras reivindicaciones colectivas y no a ninguna faccin o partido poltico, es nuestra renuncia generalizada a la UGMP. Algunos maestros no se han sumado a este llamamiento de renuncia masiva principalmente por su estrecha relacin poltica con el partido gobernante y otros intereses a l ligados.

A medida que el nmero de maestros y maestras involucrados en el movimiento aumentaba, nos dimos cuenta de que era necesario contar con un mecanismo de coordinacin para garantizar una representacin transparente e igualitaria. Fue entonces cuando establecimos los comits de coordinacin. Los comits estn estructurados de la siguiente manera: se eligen dos maestros de cada escuela en cada gobernacin. Luego se eligen catorce maestros para crear el Comit de Reivindicaciones Bsicas en cada gobernacin (hay 18 gobernaciones en Cisjordania). De esos catorce, tres maestros son elegidos como un sub-grupo para reunirse regularmente en Ramala y ofrecer valoraciones a los Comits de Reivindicaciones Bsicas. Se ha elegido a un maestro como portavoz del movimiento pero no tiene autoridad para comunicarse con el gobierno a menos que lo autoricen los Comits de Reivindicaciones Bsicas. [1]

Cules son esas reivindicaciones?

Son seis reivindicaciones principales: 1) Exigimos que el gobierno pague a los maestros el aumento salarial retroactivo que viene prometiendo desde 2012. 2), Queremos un aumento de nuestro salario bsico que corresponda al aumento del coste de la vida. 3) Exigimos que el gobierno permita la promocin de los maestros. Las promociones se han congelado durante los ltimos quince aos. 4) Exigimos que el salario de jubilacin de los maestros sea igual que los salarios de jubilacin de otros funcionarios. 5) Queremos que todas las personas que trabajan en el sector sean consideradas como personal de educacin, sin diferenciar entre director, consejero escolar, conductor de autobs escolar o conserje. 6) Queremos un verdadero sindicato que se preocupe por los maestros y maestras. Queremos que se reestructure la UGMP y que todos y cada uno de los maestros y maestras estn representados y tengan la oportunidad de participar en las elecciones sindicales. No queremos un sindicato monopolizado por el partido gobernante que se alinea con la AP y su gobierno contra los maestros, contra sus intereses y su bienestar.

A pesar de que nuestras reivindicaciones tambin conciernen a los maestros de la Franja de Gaza y aunque forman parte de la UGMP, no estn participando en las movilizaciones. Primero porque Hamas no les permitir ningn activismo. Pero tambin porque los maestros de Cisjordania prefirieren que los de Gaza no se unan para evitar que la AP acuse a los cisjordanos de tener agendas extranjeras o de estar afiliados a Hamas. Sin embargo, aspiramos a tener un sindicato de maestros y maestras que sea verdaderamente nuestro, no manipulado o monopolizado por la AP; un sindicato representativo de todos los maestros palestinos en Palestina y en la dispora. En resumen, lo que queremos es una representacin verdadera e igualitaria, que rinda cuentas, con transparencia y dignidad para todas y todos los maestros. Lamentablemente, mientras exista la divisin entre Cisjordania y Gaza no podremos tener un movimiento fuerte, coherente y sostenible. La AP es consciente de la fortaleza de los comits de coordinacin y utiliza mecanismos varios y tcnicas opresivas para reprimirlos e infiltrarlos.

Cmo ha respondido la AP a la huelga?

La supresin y la represin de cualquier movimiento de maestros independientes comienza con la UGMP. Cuando aumenta el malestar, la UGMP y el gobierno acuerdan un par de das de huelga para liberar parte de la tensin y evitar un cambio real. A los maestros que mantienen la huelga fuera del paraguas de la UGMP se les castiga reduciendo sus salarios o con amenazas de despido o de traslado que en muchos casos se han cumplido.

Cuando el movimiento de maestros comenz a principios de 2016, ramos unos 10.000. Organizamos una concentracin ante el Consejo de Ministros en Ramala. No hubo mucha respuesta ni por parte de la AP ni de la gente en general. El gobierno sali rpidamente al paso denunciando que nuestra accin estaba enmarcada en cuestiones polticos. Pero no nos hemos rendido y hemos organizado concentraciones diarias ante las oficinas del Ministerio de Educacin en diferentes ciudades de Cisjordania. Todos los martes nos concentramos coincidiendo con la reunin semanal del Consejo de Ministros. La segunda semana, cuando nos dirigamos a la concentracin de Ramala, los aparatos de seguridad de la AP nos hicieron frente y confiscaron nuestra documentacin y nos retuvieron en un punto de control de la AP hasta tres horas. Este intento de frustrar la concentracin justo cuando comenzaba a ganar visibilidad no funcion y seguimos hasta Ramala donde vimos que haban convertido la ciudad en un complejo militar. Contbamos con que nos pondran impedimentos pero no esperbamos tal nivel de violencia. No esperbamos que nos obligaran a bajar de los coches y de los taxis y nos dejaran en la calle durante horas. No esperbamos que la polica de la AP multara a los automviles que llevaban maestros a Ramala. Confiscaron las licencias de los taxistas que llevaban maestros. Fue un momento muy triste para nosotros, maestros, porque muchos de los policas haban sido alumnos nuestros.

Y dado el grado de violencia de la AP y de sus fuerzas fue desalentador comprobar que, al menos al principio, la sociedad civil no reaccionaba. Pero visto en retrospectiva, casi fue mejor que ninguna organizacin se solidarizase pblicamente con nosotros porque la AP solo estaba esperando alguna excusa para incriminarnos y acusarnos de mantener y seguir agendas extranjeras. Estaban esperando cualquier oportunidad para dirigir una campaa de desprestigio contra nosotros.

Qu significa la huelga para la movilizacin en Cisjordania y en Palestina en general?

A medida que se extienden nuestras movilizaciones recibimos ms solidaridad. Padres y alumnos se unen a nuestras manifestaciones. Llevan carteles con lemas como Nuestra dignidad proviene de la dignidad de nuestros maestros. En las universidades de Birzeit y An-Najah, los estudiantes y los profesores nos apoyan. Tambin nos apoyan organizaciones ciudadanas populares y varios miembros del Consejo Legislativo Palestino, incluido el parlamentario Najat Abu Baker (sancionado por la AP por hacerlo). Otros sindicatos tambin se han solidarizado con nosotros, especialmente el Sindicato de Funcionarios Pblicos que tambin se estn planteando ir a la huelga.

El movimiento es fuerte. De un total de 42.000 maestros y maestras ms otros 13.000 administrativos, ms de 35.000 se han unido a la huelga. Se trata de la mayor demostracin de fuerza de funcionarios de Palestina desde el ataque al sector pblico el Da de la Tierra en marzo de 1976. Las cifras no tienen precedentes y tampoco nuestra capacidad para mantener la huelga durante tanto tiempo. Creo que realmente golpeamos a la AP y la obligamos al menos a re-calibrar su relacin con el sector educativo y con el sector pblico en general.

Qu conclusin extrais sobre la Autoridad Palestina?

Este movimiento nos ha enseado muchas cosas. En la direccin poltica hay confusin. No estn preparados para lidiar con ningn movimiento social eficaz. El liderazgo de la AP ha respondido con violencia y ha utilizado un lenguaje inapropiado en los medios. Nos calificaron de colaboradores ingenuos y antipatriticos. Nos han acusado de incitacin, de ser tteres de Hamas, del FPLP (Frente Popular para la Liberacin de Palestina), de los sirios y de los iranes. Todo bastante ridculo.

La irona, por supuesto, es que la mayora de los maestros estn afiliados a Fatah. Desde que se aplica la poltica de seguridad institucional todos los funcionarios pblicos han sido investigados. Lo que significa en trminos reales que te investigan para saber que eres de Fatah. Algunos de los huelguistas miembros de Fatah intentaron en vano razonar con la AP y explicarles que se trataba de una huelga legtima y legal.

Intentamos ser razonables. Propusimos una serie de iniciativas y concesiones pero desafortunadamente el Primer ministro Rami Hamdala dijo condescendientemente que l solo negocia con la UGMP: Con esos otros maestros, yo no hablo. En otras palabras, no reconoce ni las quejas y ni la presencia de 35.000 maestros y maestras movilizados. Solo reconoce a los 7.000 que que son miembros del sindicato y que no hacen huelga. No importa. Continuaremos nuestra lucha ms all de la huelga. En una ocasin, Hamdala nos dijo que aceptara nuestra reivindicacin de un aumento de 60 NIS mensuales cuando encontrase un pozo de petrleo. Nos trata con absoluto desprecio.

Pero debo decir que no queremos estar en huelga constantemente. Queremos volver a nuestras escuelas y a las clases. Echamos de menos a los estudiantes cuando estamos en huelga. No queremos que pierdan clases y estn en las calles. Pero al final, estamos luchando por nuestra dignidad y por nuestros derechos. Nos negamos a que nos humillen con estos rechazos permanentes.

Con todas estas complicaciones, cmo ves tu papel en el cambio social y poltico?

Es una pregunta difcil y angustiante. Es obvio que solos no conseguiremos que la AP se mueva. No conseguiremos que nada cambie a menos que todos salgamos a la calle. Como ves, 35.000 personas no son suficientes. La ecuacin est clara. Segn la AP, o ests conmigo o contra mi. La AP ha sido implacable para retener el poder. En este punto, nuestra nica opcin es la desobediencia civil.

Es una posibilidad?

No lo s. Cisjordania est tan fragmentada geogrficamente, los puestos de control, las invasiones... La ocupacin abre y cierra las lneas de comunicacin a su antojo, y la AP sabe que la ocupacin le protege. Mientras estbamos en huelga los oficiales de la AP nos dijeron: estamos aqu para proteger a la AP, no a la gente. La divisin entre Cisjordania y Gaza ser nuestro fin. Las facciones polticas son las que nos dividen, quin es de Hamas, quin es de Fatah, etc. Es destructivo. Necesitamos reconstruir lo que nos conecta para poder ser ciudadanos de esta causa.

La huelga termin en abril de 2016 con una nueva promesa de la AP de cumplir con algunas de sus reivindicaciones iniciales en enero de 2018. Ahora que el plazo ha vencido, hay novedades? cules son vuestros siguientes pasos?

Me temo que no hay buenas noticias. El gobierno prometi pagarnos un aumento salarial retroactivo en enero de 2018 pero lo ltimo que hamos sabido es que lo pospondrn una vez ms. As viene ocurriendo desde los ltimos ocho aos. En parte fuimos a la huelga por eso. Por lo tanto, no esperamos que ocurra nada en realidad.

El Ministerio del Interior se ha negado a otorgar la licencia para crear un nuevo sindicato de maestros alegando que el sindicato existente, la UGMP, forma parte de la OLP y no puede ser reemplazada. Dijimos: vale, pero haced que sea representativo. Eso es lo que les asusta. Les preocupa que si hay elecciones libres y justas ganar la oposicin, ya sean islamistas o de izquierda. Les asusta porque el sindicato es la nica institucin de la OLP verdaderamente operativa y ellos la controlan.

Las amenazas del aparato de seguridad de la AP fueron eficaces. Amenazaron con encarcelar a cualquiera que participara y as silenciaron a muchas personas. Muchos de los principales dirigentes de la huelga, como los presidentes de los comits de reivindicaciones bsicas y otros, han desaparecido. A otros les dieron cargos en la AP. Los maestros considerados parte del movimiento han sido reasignados a otras reas para aislarlos de sus compaeros. Otros vieron cmo les aumentaban sus cargas laborales. Y a otros los despidieron. Fueron contra nuestro medio de vida y como nuestro supuesto sindicato no respald la huelga, no pudimos continuar. Los maestros estn desilusionados y se sienten traicionados. Estamos agotados.

Eso no significa que nos hayamos dado por vencidos. Algunos de nosotros todava seguimos hablando, reunindonos y mantenindonos en contacto. Queremos revivir la coordinacin y los comits de reivindicaciones bsicas. En esta etapa, creemos que es mejor que pedir un sindicato nuevo o reformado. Tenemos que seguir descentralizados y con un perfil bajo pero queremos estar listos para cuando legue el momento adecuado. Estamos atentos a lo que sucede con los maestros y maestras de todo el mundo, a las huelgas en Estados Unidos y en Latinoamrica, y nos sentimos alentados.

Hace un tiempo, Salam Fayyad, el ex primer ministro, dijo que nos hara hacer cola en los cajeros automticos... y as estamos, pensando en lo que nos van a pagar nos queda poco tiempo para pensar o participar en cambios sociales y polticos. Ese era su objetivo. Y aqu estamos...
 

Notas

1. Estas estructuras polticas se desarrollaron de esta manera porque: a) reflejan las experiencias tradicionales de los maestros y maestras palestinas en movilizaciones sectoriales democrticas y horizontales, particularmente durante la Primera Intifada; b) sus mecanismos de organizacin se diferencian a propsito de las jerarquas de la UGMP afiliada a la AP; c) estn en mejores condiciones para dar cuenta de las mltiples reas geogrficas de los educadores palestinos en Cisjordania, en Gaza, en Israel, en la regin y en la dispora en general.

Fuente: https://www.merip.org/mero/mero060518



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter