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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2018

Una cantidad cercana a los 90.000 millones de euros
Geografa del despilfarro o secuestro de la poltica pblica?

Federico Aguilera Klink
Rebelin


Hace unas semanas, varios medios de comunicacin han destacado la publicacin de un estudio titulado Aproximacin a la Geografa del despilfarro en Espaa: balance de las ltimas dos dcadas, realizado por varios gegrafos, investigadores de distintas Universidades, destacando el elevado volumen de despilfarro cercano a los 90.000 millones de euros. (http://dx.doi.org/10.21138/bage.2533)

En el estudio citado se distingue entre el despilfarro, El despilfarro significa estrictamente la falta de eficiencia, esto es, la ejecucin de tareas a un coste mayor al mnimo posible, supone una disminucin del PIB o un incremento de los costes operativos para conseguir el mismo PIB y la corrupcin, La corrupcin es la utilizacin, con medios ilegales o cuanto menos alegales, del sector pblico para beneficio privado .

Aunque el estudio presenta bastantes limitaciones, me parece que la principal es la citada distincin que, adems, impide una estimacin creble del saqueo pblico, aunque 90.000 millones en 20 aos es mucho, la cifra real tiene que ser mucho ms elevada. Si entiendo bien, resulta que el despilfarro sera una cuestin tcnica (falta de eficiencia) mientras que la corrupcin sera la utilizacin del sector pblico en beneficio privado, algo que no cuantifica el estudio. Sin embargo, esta distincin no resulta clara ni esclarecedora puesto que despilfarro tambin es asignar y desperdiciar fondos pblicos en Proyectos innecesarios que se sabe de antemano que son innecesarios (puesto que no van a resolver ningn problema que est bien definido) y que, adems, van a incurrir en sobrecostes adicionales como modus operandi. Por eso entiendo que el despilfarro no es solo una cuestin de eficiencia en la ejecucin de un proyecto sino, con anterioridad, destinar fondos a proyectos innecesarios lo que hace inevitable la fusin entre despilfarro y corrupcin. Una contabilidad adecuada de estos conceptos nos dara una cantidad varias veces superior a la que maneja el estudio.

Por ejemplo, el citado estudio en su Tabla 5, estima el gasto pblico en infraestructuras en Canarias, comprometido de forma inadecuada (vase la delicadeza del trmino) en 89,5 millones de euros entre 1995 y 2016. Si tenemos en cuenta que solo la construccin del innecesario e intil puerto de Granadilla cost oficialmente ms de 400 millones de euros https://www.diagonalperiodico.net/global/puerto-granadilla-disparate-urbanistico-400-millones-euros.html parece claro que las cuentas fallan estrepitosamente. Y fallan porque la distincin entre despilfarro y corrupcin es irrelevante. Si tenemos en cuenta el enorme listado de obras innecesarias construdas en Canarias, y si asumimos que lo mismo ocurre en el resto de las Comunidades Autnomas, el estudio se desinfla por falta de claridad intelectual y esos 90.000 millones que tanto asustan podran convertirse como mnimo en 900.000.

Slo hace falta prestar atencin a El Roto para entender el modus operandi de gobiernos y constructoras. En uno de sus dibujos, El Roto hace decir a un personaje, En cuanto hayamos terminado de crear el problema, impulsaremos la solucin. Este breve texto de El Roto tiene, en mi opinin, la sabidura de plantear perfectamente el problema. Y el problema consiste en que no nos preguntamos Cul es el problema? Y, desde mi punto de vista, el problema es que el capitalismo contemporneo no puede funcionar sin el saqueo de lo pblico, de ah que los gobiernos dediquen amplios esfuerzos a disfrazar las decisiones que toman para que parezcan que van en beneficio del inters general (solucionan problemas que construyen de manera ficticia) mientras en trminos amplios obedecen las directrices de los grandes grupos empresariales y financieros. En otras palabras la cuestin clave consiste en estudiar quin determina realmente la poltica real y el uso de lo pblico, tanto del presupuesto pblico como de la configuracin del marco institucional y en beneficio de quin se configura.

En este sentido, hablar de obras pblicas sin estudiar a fondo el papel de SEOPAN, la Asociacin de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (que solo se menciona una vez en el estudio y de pasada) es ignorar un actor clave en el estudio del problema. Quin financia al poder poltico? En definitiva, el que paga, manda. Repasemos ahora las pginas de los diarios econmicos: una y otra vez Seopan, la patronal de la construccin, presiona al Gobierno para que no caiga el volumen de dinero que recibe del erario pblico. Una parte de ese dinero viene de las grandes obras hidrulicas. Por tanto, van a tolerar que monsergas de racionalidad, cientficas o de gestin seria, amenacen sus intereses creados? Estos intereses seguirn daando nuestra economa y nuestro medio ambiente si no acabamos con el 'golpismo hidrulico' que gobierna nuestra poltica del agua y que tiene no tanques, sino excavadoras, tomando el pas. (La dictadura de las constructoras. Carlos De Prada, 1997 ). Cmo explicar que Jaume Matas, ministro de Medio Ambiente con Aznar (y ahora en la crcel), presente en 2001 su Plan Hidrolgico Nacional en la sede de SEOPAN en Murcia? Es que no haba un local ms adecuado o es que era precisamente el adecuado? Este planteamiento no es nuevo ni es conspiranoico sino que refleja una realidad bien estudiada y asentada.

As, Bent Flyvbjerg, uno de los autores citados en el estudio de los gegrafos (pero cuya profundidad y lucidez ignoran) que est adems considerado, y lo es, como la gran autoridad mundial en cuestin de megaproyectos, afirma desde su enorme experiencia en este campo, "Lo ms perturbador no son las estimaciones individuales de los proyectos que son falsas, sino la enorme dimensin alcanzada por el comportamiento de buscadores de rentas seguido por las empresas que ha secuestrado y sustitudo la consecucin del bien pblico en este campo tan importante y caro de la poltica as como los elevados costes que este comportamiento impone sobre la sociedad () La poltica pblica para que merezca ese nombre- presupone una nocin de bien pblico. Cuando esta nocin es secuestrada, es la propia poltica la que est secuestrada. En lugar de ella, lo que tenemos es uno de los mayores socavamientos de la democracia: la institucin pblica usada para el beneficio privado. Cualquier sociedad que quiera mantenerse como tal tendr que prevenir dicho secuestro y restaurar la distincin fundamental entre el bien pblico y el inters privado (Flyvbjerg, Design by Deception. The Politics of Megaproject Approval, 2005)".

Por eso, en otro de sus trabajos, Flyvbjerg ironiza con su Ecuacin de los megaproyectos, que refleja perfectamente la fusin entre despilfarro, corrupcin y secuestro de la poltica pblica, ya que muestra cmo se construye el problema que la poltica tiene que resolver:

ECUACIN DE LOS MEGAPROYECTOS

1. SOBREESTIMACIN DE BENEFICIOS

+

2. SUBESTIMACIN DE COSTES

+

3. IGNORANCIA DE LOS IMPACTOS AMBIENTALES

=

4.VIABILIDAD DEL PROYECTO

Fuente: Flyvbjerg B., Megaprojects and Risk. An Anatomy of Ambition (2005)

Que esto lleva ocurriendo en Espaa desde hace mucho tiempo es algo obvio, otra cosa es nuestra capacidad para hacernos preguntas relevantes y ver lo evidente, algo no demasiado bien visto en el mbito acadmico. De hecho Joaqun Costa, notario aragons, en su Oligarqua y caciquismo (1901) explicaba con claridad el sometimiento del Parlamento a los intereses de la oligarqua. Ahora es igual de claro pero ms sutil o disfrazado, a veces. Un ejemplo ms reciente sobre esta vinculacin entre poltica y negocios caracterstica del capitalismo y de la democracia actual fue el nombramiento de David Taguas, Director de la Oficina Econmica del Presidente del Gobierno, es decir de Zapatero, como presidente de la patronal de las grandes constructoras SEOPAN. Dicho con ms claridad, Taguas pasa, de un da para otro, de ser Director de la Oficina Econmica de Zapatero a ser presidente de SEOPAN. Es el periodista Ernesto Ekaizer, en su libro Indecentes. Crnica de un atraco perfecto (2012), el que seala cmo Zapatero le pidi a Miguel Sebastin (Ministro de Industria) que hiciera gestiones para situar a Taguas en el sector privado, colocndole como presidente de Seopan.

El 'favor' de colocar a Taguas en Seopan se puede entender mejor si aclaramos que Zapatero present en la Moncloa el 11 de Julio de 2005, quizs para calmar a las empresas constructoras por el 'recorte' del trasvase del Ebro, el PEIT, plan especial de infraestructuras y transporte 2005-2020, dotado con una inversin de 248.892 millones de . Entre los invitados a esa presentacin, la flor y nata de las constructoras: Florentino Prez (ACS), Ignacio Entrecanales (Acciona), Luis del Rivero (Sacyr), Isidre Fain (Abertis), Joaqun Ayuso (Ferrovial). La patronal estaba representada por Juan Lazcano (CNC) y Enrique Aldama (Seopan), y los sindicatos por Cndido Mndez (UGT) e Ignacio Fernndez Toxo (CC OO)" . Otra presentacin muy original pues parece hecha para contentar a las constructoras y no a los hipotticos beneficiarios (usuarios) de esas obras, que quizs eran las propias constructoras, de acuerdo con lo que hemos visto. http://elpais.com/diario/2005/07/12/espana/1121119202_850215.html  

Termino con una cita muy clara sobre la poltica hidrolgica (el resto de las polticas de Obras Pblicas sigue el mismo patrn) que muestra el secuestro de la poltica pblica.

"La administracin hidrulica espaola tiene una larga tradicin en correr tupidos velos sobre los reiterados fracasos que se han construido y se siguen construyendo en toda la geografa nacional la lista de proyectos ruinosos y de presupuestos millonarios dilapidados sera interminableLos verdaderos ganadores del PHN estn donde siempre han estado. Son los dos grandes agentes econmicos que controlan tradicionalmente la poltica hidrulica en Espaa: el grupo de las grandes constructoras y el de las elctricas" Antonio Estevan. "El Plan Hidrolgico Nacional: destapando la olla". Archipilago, 2004 .

Para profundizar en esta lnea se puede ir al enlace adjunto o al libro titulado Economa, poder y megaproyectos (2009), coordinado por Jos Manuel Naredo y yo.

http://revistaeconomiacritica.org/sites/default/files/revistas/n17/02_Aguilera_Politica_hidrologica.pdf

Federico Aguilera Klink es Catedrtico de Economa Aplicada en la Universidad de La Laguna

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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