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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2018

Los que soamos por la oreja
El testimonio, la polmica y la realidad cubana

Miriela Fernndez
IPS

Durante casi tres dcadas, la columna creada por el periodista Joaqun Borges Triana result uno de los espacios ms importantes de la crtica musical en Cuba.


Si bien desde su surgimiento en 1988, en las pginas de Juventud Rebelde, Los que soamos mantuvo vivo el ejercicio de reflexin sobre la msica cubana contempornea, salvndolo de la agona que ha padecido en otros medios y siendo una referencia para la prensa ms joven del pas, no solo han sido estos los valores de la seccin.

Durante ese tiempo, rescat del olvido la obra de creadores y creadoras de Cuba, tuvieran o no corazones errantes. Adems, devino un prisma que, al ir proyectando aspectos polticos, econmicos, culturales, sociales, mostr que hablar de msica es tambin llegar a los significados de las formas distintas que esta ha tomado en la isla.

No fue casual que el espacio viera la luz en los 80. Los nuevos discursos que exhiba la escena musical a flor de piel daban cuenta de los cambios en la realidad cubana. Si bien en pocas anteriores hubo manifestaciones de bsquedas ideo-estticas y sonoras diversas, esta dcada signific la eclosin de una propuesta creativa que, en palabras de Borges Triana, llevara a otra dimensin la relacin artista/institucin/arte.

A partir de una mirada no planificada hacia el mundo, deslizada de las concepciones y contornos institucionalizados en que deba reproducirse la cultura cubana, tendr lugar un renacimiento del arte. Ello signific el dilogo con exponentes y corrientes forneas para hablar del contexto en el pas, en medio del derrumbe del socialismo real, el arribo de un periodo especial de crisis econmica y otros acontecimientos que marcaron la vida de esa generacin.

Guillermo Tell, tu hijo creci/quiere tirar la flecha/le toc a l/ probar su valor/ usando tu ballesta/Guillermo Tell no comprendi a su hijo/que un da se cans de la manzana en la cabeza arrojaba la voz del cantautor Carlos Varela a una multitud que, en el cine-teatro Charles Chaplin de La Habana, haca suya por primera vez esa letra. Era abril de 1989.

La seccin de Borges Triana dio luces sobre esta generacin emergente en la msica cubana, abarcando con mayor profundidad gneros desde la nueva trova, o lo que l engloba como cancin cubana contempornea, hasta el rock, el metal, el funk, el hip hop, el jazz, el pop, la electrnica, y sus cruces; y no quedaron fuera otras sonoridades, entre ellas, la timba y la msica acadmica. Fue llenando algunos vacos dejados por la musicologa, los estudios cientficos relacionados con las culturas juveniles, as como por el periodismo y la crtica cultural.

En el intento de que se comprendiera la disonancia de estos creadores y creadoras tambin abord las influencias sonoras que se les colaron en el cuerpo; en su mayora referan a artistas tambin soterrados de otros escenarios. En momentos de fuerte estigmatizacin, por ejemplo, del rock, comparti con lectores grabaciones e historias que, en ms de dos dcadas, han ido alimentando la cultura en torno al gnero.

Habl con pasin de los influjos del blues, de la bossa nova, del rock nacional argentino en la creacin de la isla. A su paso por diferentes esquinas del mundo de la msica popular cubana, su columna fue uno de los primeros espejos donde pudieron mirarse gargantas y acordes de jvenes decididos a resucitar sonoramente cualquier sitio.

Entre el diarismo y la investigacin musical

Los que soamos por la oreja fue un espacio para ensayar tesis y conceptos que Borges Triana, El Joaco, como es conocido en el ambiente periodstico, desarroll luego en sus investigaciones, de las que han surgido libros como La luz, brder, la luz: Cancin Cubana contempornea (Ediciones La Memoria, 2009). En 2015, la editorial de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) public Con-cierto cubano: La vida es un divino guion, basado en el estudio doctoral que present al Instituto Superior de Arte, y donde recorre los ltimos 30 aos de la escena de lo que ha llamado msica cubana alternativa.

Partiendo de la condicin insular del pas que ha propiciado la entrada de influencias diversas discute sobre la translocalizacin como rasgo del devenir de la produccin musical, y la construccin de identidades socioculturales a travs de este proceso. De esa manera, explica la presencia de fusiones que han enriquecido el panorama sonoro de la isla, as como las pertenencias a culturas y escenas globales, basadas en la msica, que pueden deshacerse como una ola o resistir por dcadas en dependencia de su fortaleza y recreacin a nivel internacional y local. Este ltimo ha sido, por ejemplo, el caso del heavy metal y su permanencia en la escena cubana.

La relacin de estas formas alternativas de expresin cultural con los manejos de la poltica, la ideologa, la economa y los cambios tecnolgicos en Cuba tambin ha estado en su pensamiento.

En la medida en que ha arrojado luces sobre esas zonas de la escena musical, ha dado cuenta del derribo y poca funcionalidad de tendencias homogeneizadoras y autoritarias y que, ms all del canon de la tradicin, estereotipos identitarios y valores institucionalizados, se abre un mundo donde la msica cubana adopta cualquier estilo, acorde a los sentimientos sociales que la alivian o desgarran.

Igualmente, como profundizacin de lo escrito en Los que soamos por la oreja, apareci, en 2017, Nadie se va del todo: msicos de Cuba y el mundo, entrega de Ediciones La luz, de la oriental provincia de Holgun. Si detrs de la resonancia del Buena Vista Social Club, y Mi tierra, de Gloria Estefan, qued una imagen de la msica cubana en el orbe expandida por la industria internacional, el periodista volvi al camino en busca de otras, adentrndose en los escenarios donde viven y crean artistas de la dispora.

Por un lado, intent descubrir igualmente dentro de la escena alternativa los rasgos de los discursos de estos, sus rompimientos o permanencias lejos de la isla. Por otro, concibi su trabajo ms que como una abstraccin acadmica, un modo de acercar esta creacin surgida en el exterior a sus lectores y lectoras, subrayando el dao que, como resultado de contradicciones polticas entre Estados Unidos y Cuba, ha dejado en nuestra cultura y, especialmente, en el rea de la msica, la negacin de presentaciones y otros encuentros aqu o all. Como expres en Nadie se va del todo, la comunicacin de estos artistas con la cultura cubana es un derecho natural y nunca debi ser cortada si se piensa en el gigantesco vaco creado en el orden de lo que ha sucedido y est sucediendo, as como en la tristeza generada al borrar sin querer o queriendo una considerable porcin de la memoria de este pas, a causa de las innumerables censuras y omisiones que se han hecho con criterios ideolgicos[1].

Aunque no ha sido fcil estar al tanto de lo que se produce fuera de Cuba, pues en su mayora se trata de fonogramas independientes, ha logrado ofrecer una panormica bastante amplia de la dispora musical, fundamentalmente la asentada en Estados Unidos. El sonido de Miami ha sido una categora en la que ha ahondado, tratando de argumentar la porosidad fronteriza expresada por la msica, entre esta ciudad, receptora de migrantes cubanos, y La Habana. El papel del mercado latino, que ha abierto en la Mayor de las Antillas una puerta reciente de idas y venidas tambin ha figurado en sus anlisis.

En el ltimo tiempo, su seccin en Juventud Rebelde sigui algunos pasos de la repercusin en la escena sonora del restablecimiento de relaciones entre el gobierno de Barack Obama y el cubano, representado entonces por Ral Castro, desde la presidencia de los Consejos de Estados y de Ministros (2008-2018). Para quien en esa misma columna profetizara el auge de la electrnica en Cuba, con seguridad debi ser gratificante el estremecedor eco del concierto de Diplo en La Habana, el primero de una serie de figuras que visitaron o se presentaron en el pas en ese contexto, entre ellos, OzzyOsbourne y los RollingStones.

Aun cuando, como seal la revista The New Yorker en su edicin de enero de 2018 en un comentario sobre Diplo, ocho meses despus del performance de este, la llegada de Donald Trump a la presidencia de EE.UU. ech abajo la naciente escena de fiesta musical en La Habana, otros conciertos multitudinarios se sintieron como una consecuencia de ese momento en que la isla se situ en los ojos del mundo. Fue el caso del regreso de Orishas a su tierra en el Festival HavanaWorldMusic, en marzo de este 2018.

Sin embargo, detrs del suceso comenzaron a perderse las huellas de la msica cubana contempornea tocables a travs del espacio de Borges Triana. Ante la decisin de Juventud Rebelde de no publicar el texto sobre el legendario grupo cubano de hip hop, Borges determin el cierre de Los que soamos por la oreja.

El periodo actual

Si un rasgo sobresale en el periodismo de Borges Triana es el de resultar un testimonio del tiempo. Ha llegado al fondo de problemticas en la cultura, relacionndolas con fracasos en actuaciones de otros campos como el poltico, e igualmente ha develado transformaciones a partir de las que se puede hablar de una superacin de determinadas posiciones del pasado.

El apoyo institucional y el reconocimiento a algunos exponentes de la msica cubana alternativa, o el avance en un considerable trecho en cuanto a la aceptacin oficial de que hoy la cultura cubana no es solo la realizada dentro de nuestras fronteras geogrficas, son ejemplos, apuntados por l, de que algo ha variado en la postura de instancias estatales frente a estos fenmenos, al compararla con la de otros periodos.

Incluso, la publicacin de libros como los mencionados antes y el hecho de habrsele otorgado en 2016 el Premio de Periodismo Cultural Jos Fernndez de Castro por el Ministerio de Cultura del pas, podra interpretarse como la apuesta de algunas instituciones por debatir sobre asuntos que laten en el corazn de una historia todava escasamente contada.

No obstante, segn expone en una carta enviada a un colega a raz de la polmica desatada en las redes sociales por el proceder del peridico, la necesidad de promover y auspiciar la discusin con las mltiples voces e ideas de la esfera pblica acto legtimo e indispensable para progresar en la aspiracin de alcanzar alguna vez un dilogo carente de dogmas y juicios totalizadores[2], vuelve a estar al centro del ruedo en la prensa cubana.

Para quien ha dedicado espacio al desempeo del periodismo en las etapas que ha investigado, llegando a la conclusin de que la cultura artstica ha estimulado el intercambio informativo en el terreno sociocultural como contrapartida de una deficiente instrumentacin de la poltica informativa[3], el suceso que lo llev a cerrar su seccin en Juventud Rebelde y otros que han marcado recientemente el campo de la cultura, indican que sigue siendo un desafo el enfoque crtico, complejo y dialgico al abordar el contexto cultural cubano.

Quedara pendiente analizar con exhaustividad si ese constreimiento que pasa por las complejidades que atraviesan esta pocaes tambin resultado de cambios actuales, como cierta descentralizacin y la emergencia de nuevas voces periodsticas que empiezan a dinamizar y hacer ms plural nuestra esfera pblica.

Por el momento, para seguir las huellas de la msica cubana contempornea, recopiladas por este periodista, habr que rastrear su camino; adentrarse, por ejemplo, en la pgina digital de El Caimn Barbudo donde finalmente fue publicado su texto sobre Orishas[4] o atrapar alguna de sus ediciones impresas, entre escasas tiradas.

Dentro del periodismo cultural en la institucin, esta revista sigue desafiando, casi como un fantasma, las modas de la escritura y los dictmenes reduccionistas en torno a la cultura. Mucho se ha debido a la concepcin periodstica de quienes le han dado vida, entre ellos, Borges Triana, quien ha sido parte del equipo de la publicacin durante dcadas.

No pocas veces sus redactores y redactoras han probado derramar ese quehacer hacia otros medios. Pero, cuando no ha sido posible, han reemprendido desde all su viaje A pesar de cualquier tiempo, detrs del cristal con el que chocan sonidos e imgenes de una parte de La Habana, surgen textos que buscan ir ms all Continan intentando que el oficio, como dijo alguien, sea un testigo acucioso y apasionado de la realidad cultural cubana. (2018)

Notas:

[1] Borges Triana, J. (2017). Nadie se va del todo: Msicos de Cuba y del mundo. Holgun: Ediciones La luz, p. 19.

[2] Ver: Carta abierta a Facebook y a quien pueda interesar. https://www.facebook.com/michel.hernandez.5055?hc_ref=ARS1rKbHvtmWad3Z7wP3HARR7GtHTdGxpH38VowGFKn6FxsJC0XdQe6dPwDwaC8e7kM&fref=nf

[3] Borges Triana, J. (2015). Con-cierto cubano: La vida es un divino guion. La Habana: Ediciones Unin.

[4] Ver:http://www.caimanbarbudo.cu/musica/2018/04/desde-la-nostalgia-y-la-lejania/

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/la-esquina-de-padura/la-buena-memoria/los-que-sonamos-por-la-oreja-el-testimonio-la-polemica-y-la-realidad-cubana/


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