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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

Una Constitucin estadocntrica

Rafael Rojas
Razn (Mxico)


En Cuba tiene lugar en estos momentos un proceso constituyente. El anteproyecto de Constitucin, aprobado por la Asamblea Nacional, est siendo debatido en los municipios y centros de trabajo y estudio. Dichas discusiones, que reciben el nombre oficial de consulta popular, son organizadas por la propia Comisin Parlamentaria de Reforma Constitucional de la Asamblea Nacional, que encabeza Ral Castro.

Segn explica el sitio electrnico del Partido Comunista de Cuba, Cubadebate , quienes conducen las discusiones son unos 7 600 dos de especialistas, repartidos a travs de todos los municipios del pas. La finalidad de las discusiones es, por tanto, doble, instructiva sobre los pormenores del proyecto constitucional y recabadora del estado de opinin sobre el proceso constituyente en las bases. Dado que no se trata de una verdadera consulta popular o de alguna prctica de democracia directa, el ejercicio no es vinculante sino deliberativo.

De ah que sea tan cuestionable, por demaggica, la tesis del pueblo constituyente, que circula en medios oficiales de la isla. En Cuba el proceso constituyente est siendo rgidamente conducido por el Estado y las posibilidades de que alguna demanda ciudadana altere el anteproyecto o agregue nuevas iniciativas, no previstas en el documento, son mnimas. Los ajustes al texto original sern, probablemente, menores.

De manera que el propio proceso constituyente, como han observado estudiosos del constitucionalismo cubano como Julio Csar Guanche, Julio Antonio Fernndez Estrada y Ailynn Torres Santana, reproduce la fuerte lgica estadocntrica de la vieja Constitucin de 1976, que se ha preservado y, en algunos casos, afianzado en las constituciones de 1992 y 2018. Un simple ejercicio cuantitativo sobre el peso del concepto de Estado en la nueva Carta Magna es ilustrativo de lo anterior.

A diferencia de Mxico, donde la Constitucin vigente mantiene la centralidad del trmino Nacin, heredada de Quertaro en 1917, o de Francia, donde la palabra Repblica, articulada por los revolucionarios de los siglos XVIII y XIX, marca de principio a fin el texto constitucional, en Cuba el concepto primordial del lenguaje poltico es Estado. Segn mis clculos, la nocin de Estado aparece 183 veces en las 27 pginas de la edicin electrnica oficial del documento constitucional.

Esta centralidad semntica tiene un origen preciso en la tradicin constitucionalista de la que provienen, histricamente, las tres constituciones del periodo revolucionario: la del 76, la del 92 y la del 18. Esa tradicin no es otra que la sovitica y el socialismo real de Europa del Este. Recordemos que el artculo 1 de la Constitucin estalinista de 1936 defina a la URSS como un Estado socialista de obreros y campesinos. El estudioso Paolo Biscareti, en Introduccin al derecho constitucional comparado (2006), sostiene que en esa tradicin las formas de gobierno se subordinan a la morfologa del Estado.

La nueva Constitucin cubana introduce importantes desplazamientos semnticos, con respecto a la tradicin sovitica. El ms importante, a mi juicio, es la incorporacin del lenguaje de los derechos humanos y los derechos democrticos, que se refieren en los artculos 16, 19, 39. Como especifica el glosario de la Constitucin, el texto actual reconoce, adems, la indivisibilidad de los derechos, por lo que, normativamente, se da un paso de avance considerable, ya que se abandona la vieja contraposicin entre derechos sociales y derechos civiles y polticos, propia de la democracia socialista de tradicin sovitica.

Sin embargo, la plasmacin constitucional de los derechos polticos sigue siendo muy limitada en la nueva Carta Magna y la hegemona semntica del Estado no slo se preserva sino que se afianza. Estado es el nico trmino que se menciona en todas las pginas, menos en la 30. Y en algunas pginas, como la 17, es el que ms se repite, con amplia ventaja, llegando a la cifra record de 15 veces. El Estado domina, de punta a cabo, el lenguaje constitucional cubano, tanto en el aspecto dogmtico como en el orgnico, desplazando a otras nociones de gran valor poltico o simblico como nacin, pueblo, repblica o ciudadana.

La palabra Repblica, por ejemplo, se menciona 92 veces en el nuevo texto constitucional. Pero la palabra nacin slo se menciona 42 veces, la palabra pueblo 33 y la palabra ciudadana 12. El trmino Estado roba significados a los otros, por ejemplo, cuando se define la forma de gobierno, en el artculo 1, que en vez de llamarse Repblica se llama Estado socialista de derecho, democrtico, independiente y soberano, y se reserva el concepto de repblica nicamente para especificar que se trata de un rgimen unitario, es decir, no federal. La Repblica, segn el artculo 2, es el nombre del Estado.

La categora de Estado usurpa tambin sentidos a la de nacin y, sobre todo, a la de pueblo, en el articulado referente al origen y titularidad de la soberana. Esto tal vez se deba a una resistencia no reconocida del socialismo cubano y, especficamente, de su ideologa marxista-leninista, a los legados nacionalistas y populistas de la izquierda latinoamericana. Una historia conceptual del constitucionalismo socialista cubano, en la lnea de Reinhart Koselleck y otros historiadores, ayudara a comprender mejor qu tanto ha pesado o pesa, realmente, la tradicin revolucionaria latinoamericana del siglo XX en la ideologa de Estado en Cuba.

El Estado desplaza, adems, a la ciudadana como sujeto de derecho y deberes y a la propia Constitucin como instancia mxima de legitimidad, normatividad jurdica y garantas individuales y sociales. Es el Estado cubano quien garantiza, favorece, protege o facilita la mayor parte de los derechos econmicos, civiles o ambientales. La ciudadana y la sociedad civil no alcanzan un estatuto contemporneo, acorde con los valores de autonoma que predominan en el constitucionalismo latinoamericano ms avanzado. La de 2018, en Cuba, es una Constitucin estadocntrica.

Rafael Rojas (Santa Clara, Cuba, 1965). Licenciado en Filosofa por la Universidad de La Habana y Doctor en Historia por El Colegio de Mxico. Sus ltimos libros son La polis literaria. El boom, la Revolucin y otras polmicas de la Guerra Fra (Taurus, 2018) y Viajes del saber. Ensayos sobre lectura y traduccin en Cuba (Leiden, Almenara, 2018).

Fuente: https://www.razon.com.mx/cuba-una-constitucion-estadocentrica/



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