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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

La eleccin brasilera de la democracia autoritaria

Vanessa Dourado y Oscar Vargas
Virginia Bolten (Argentina)


A pesar de las ms grandes movilizaciones de mujeres en Brasil, rechazando la candidatura de Jair Bolsonaro a la presidencia del pas, el poltico de derechas ha ganado la primera vuelta electoral. Esto confronta la idea que la democracia est en las calles y muestra la importancia del voto de opinin que, como se ha visto en las ltimas elecciones en Colombia, est fuertemente anclado a factores emocionales del electorado: las derechas latinoamericanas utilizan los llamados morales al orden, se aprovechan de la LGTBIfobia para atacar los discursos de gnero e infunden miedo a la imposibilidad del consumo en lo que denominan posibles dictaduras castro chavistas. La gente vota siguiendo muchas veces estos ideales y valores que, aunque parezcan retrgrados, siguen marcando agendas de gobierno.

Las movilizaciones conocidas como EleNo, que recuerdan al mismo tiempo el carcter patriarcal del sistema poltico brasilero, tuvieron una masiva participacin en ms de 100 ciudades siendo representativas las que se llevaron a cabo en So Paulo, con ms de veinticinco mil personas, y Rio de Janeiro, con ms de cien mil personas. Las manifestaciones fueron respondidas con otras menos asistidas a favor del candidato, sin embargo, el resultado electoral fue todo un contraste.

Dichas diferencias se dan a pesar que, segn datos de BBC News Brasil, desde el final de la dictaduracvico-militar-eclesistica no haba una diferencia tan grande entre los votos de varones y de mujeres. Es decir, en la intencin de voto era mayor el apoyo a Bolsonaro entre los varones que mujeres. Los resultados electorales hablan entonces que una parte de las mujeres si estn apoyando al poltico de derecha. No obstante, si se contabilizan solo los votos de las mujeres, los candidatos Haddad y Bolsonaro hubieran tenido la misma cantidad de votos, si se tienen en cuenta solo los votos de los varones, Bolsonaro hubiera ganado en primera vuelta.

Dichas movilizaciones estuvieron de la mano de un crecimiento en el activismo virtual electoral; uno de los mejores ejemplos fue el grupo de facebook Mulheres Unidas Contra Bolsonaro, el cual estara detrs de varias de las convocatorias a movilizarse. Con casi cuatro millones de participantes, el grupo ayud a construir un espacio de sociabilidad contra la candidatura del ex coronel, encuentro que se traslad al espacio fsico de las calles. Aunque la excusa central fue lo electoral, tanto la virtualidad como las calles demostraron que la voz de las mujeres hoy se levanta como actor central que no puede volverse a ignorar. La potencialidad que tiene debe entenderse ms all de lo electoral ya que carga en si la crtica a la exclusin sistemtica de las mujeres de las tomas de decisiones que les afectan, en el caso particular del Brasil, especialmente este factor est marcado por el racismo estructural e institucional ya que la mayora de la poblacin brasilera es negra y es este el sector de la sociedad ms pauperizado. Tambin las mujeres indgenas tuvieron una participacin importante es las protestas del ltimo 29 de septiembre.

A pesar de estas grandes movilizaciones, la discusin electoral presenta caractersticas que no pueden olvidarse y explican la victoria de Bolsonaro: el candidato representa por un lado a las viejas y nuevas oligarquas rurales que ven en su candidatura la posibilidad de proyeccin del agronegocio; as mismo el discurso misgino, xenfobo, racista y homofbico recoge las aspiraciones sociales que distintos sectores, inclusive muchos de ellos empobrecidos, ven como ideal social: ese al final es el resultado del ideal que las iglesias evangelistas promueven como orden social. Finalmente, algo de su apoyo es resultado del rechazo a la forma de gobernar los ltimos aos por el partido del ex presidente Lula da Silva: la sombra de corrupcin termin convirtindose en una excusa para que varios medios de comunicacin, sumado a un poder judicial parcializado, motivaran a que los votantes vieran una opcin en el llamado castrense al orden de Bolsonaro. No puede descartarse la tendencia mundial a la ultra-poltica, negacin de la poltica con tendencias autoritarias, a veces con salida a la violencia militarizada y a la deshumanizacin, siguiendo la lnea de Trump en Estados Unidos.

Ahora empieza el camino para la segunda vuelta de las elecciones. Este debera conocerse mejor como la apuesta por el mal menor. Se vio en Colombia cuando sectores del electorado votaron por un candidato sin experiencia como Duque, solo para que no quedara Petro quien era demonizado como un guerrillero al poder; y en el mismo sentido muchos de los que en primera vuelta no haban votado por Petro lo hicieron en segunda para impedir que llegara Duque, quien representaba la vuelta a los tiempos del gobierno de un ex presidente que permiti los peores crmenes del paramilitarismo en el pas. La discusin con Bolsonaro ser similar: votar por el nuevo orden social autoritario que promete reorganizar al Estado o por la apuesta socialdemcrata que sigue utilizando a la pobreza como caballito de batalla para ganar el control de la burocracia estatal. El electorado llegar a la segunda vuelta en Brasil con una polarizacin que no da como resultado votar por el candidato deseado sino por el que puede vencer al que no se desea. Aunque en cada uno de los bandos electorales se ataque al otro diciendo que no entiende la realidad, hay que enfrentar los resultados: los votantes son conscientes de a quien votan, hay en disputa proyectos de sociedad.

Luego de las elecciones se mantiene la necesidad que el movimiento social se articule para darle solucin a las necesidades de sus vidas. Una de las esperanzas que tiene Brasil son justamente las mujeres que se han movilizado. Ellas ya saben que al patriarcado se lo puede no solo enfrentar sino tambin acabar, porque sus luchas les han permitido ir a la universidad, empezar a ganar un poco ms, e inclusive cuestionar la desigualdad de salarios, lograr tener derechos igualitarios como trabajadoras, y el reconocimiento del trabajo domstico y de cuidados no remunerados. El Estado no es el nico lugar donde se confronta al patriarcado, por eso seguramente los prximos aos veremos las consecuencias de este movimiento en otras esferas de la vida.


Fuente: http://virginiabolten.com.ar/politica-brasil/la-eleccion-brasilera-de-la-democracia-autoritaria/


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