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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

Latifundios lxicos
Abolicin de la esclavitud semntica

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Instituto de Cultura y Comunicacin UNLa


Suele ser una mana el secuestro de significados para conformar un lenguaje hegemnico cuyo plan semntico se impone, con el reloj de la lucha de clases, en sus definiciones, sus paradigmas, su interpretacin y su uso. As lo hacen los poderes sectarios -de todas las reas- que se aduean de nociones y usos para reinar a sus anchas en los territorios semnticos. La cortesa del filsofo es la claridad deca Adolfo Snchez Vzquez.

Casi cualquiera, con suficiente egolatra, inventa terminajos y jergas, a diestra y siniestra, para caracterizar eso que l cree descubrir u ordenar, como nadie antes lo ha hecho. Como un Cristbal Coln de los saberes, inaugura continentes del conocimiento, los da por inventados y los bautiza segn el antojo y las pleitesas de ocasin. Y la proliferacin de esos genios de la terminologa termina produciendo oscurantismos tipolgicos nuevos muy caros al esnobismo burgus y a la balcanizacin de los saberes. Pocas, muy pocas, son las excepciones. todo lo que conduzca a la superioridad de un idioma sobre otro ya sea intencionalmente o no- crea graves problemas Informe MacBride p.141

Al contrario de lo que se necesita (claridad e inteligibilidad) para comprender al mundo y todas sus complejidades, tenemos en el escenario de las explicaciones un circo abigarrado, generalmente tramposo, empeado en secuestrar el conocimiento para enjaularlo en terminologas de expertos. Incluso para las cosas ms sencillas, siempre aparece un grupo sabelotodo dispuesto a proferir jerigonzas a granel mientras comercia con lo que dice saber. Se hacen pasar (y se hacen pagar) como iluminados del saber con quienes slo se puede interactuar bajo los efluvios de cierta fe fabricada a media del negocio. Y, como hablan enredoso, hay que creerles y obedecerles. Algunos se hacen llamar cientficos, expertos o tcnicos.

Este no es un problema slo de comprensin es, particularmente un problema tico. Complicar el saber, que es en suma un producto social y un derecho humano fundamental, no parece ser el mejor mtodo para su democratizacin. La invencin desaforada de terminajos sectarios slo produce grietas, abismos. Y no se trata de negar el valor de conceptos cuya capacidad de sntesis facilita la ordenacin de categoras propias en la lgica que el conocimiento requiere para su consolidacin cientfica. Se trata de exigirle, a tal capacidad, la destreza indispensable de hacerse accesible, inteligible para la satisfaccin de las necesidades colectivas en la resolucin de los problemas ms dismbolos. No es lo mismo investigar que divulgar pero ambas fases del saber son indisociables e indispensables en la dialctica del conocimiento material y concreto, objetivo y subjetivo. No es mucho pedir.

As, la erudicin que es un valor social fundamental, se garantiza un podero colectivo que hasta ahora ha sido mayormente reducido a dilogos ineluctables entre interlocutores ms enamorados de su prosa, y sus egos, que del aporte social para la produccin social del conocimiento al alcance de todos. Es decir la democratizacin de la inteligencia. Necio sera descalificar el aporte de nomenclaturas cientficas, de lo que se trata es de completar su valor con el valor de la extensin y el podero del conocimiento movilizado socialmente. Abolir las cadenas terminolgicas. Peor es cuando las explicaciones de los expertos se presentan en idiomas extranjeros.

Un anlisis panormico, demostrara fcilmente cmo la invencin de trminos el impuesta por una dinmica ideolgica hegemnica creada para imitar a ciertos formatos descriptivos empeados en exhibirse como progreso cientfico de unos cuantos. Eso trae consigo otros problemas en la instrumentacin de pol t icas democratizadoras de la Ciencia y la Tecnologa. Son reductos cuya lgica se impone, desde afuera de una sociedad, para profundizar las brechas entre el que sabe y el que no. No pocas veces comerciando con eso.

En general los modelos de produccin terminolgica son estrategias para presentarse como saber universal e independiente de una comunidad especfica, pero semejante ambicin deja fuera de lugar a la diversidad de problemticas educativas en una sociedad donde debieran servir para la apropiacin colectiva de una determinada riqueza semntica. En consecuencia la democratizacin de los saberes se convierte en una imposibilidad porque los conocimientos in-inteligibles pierden su carcter formativo, dislocados de su pertenencia social.

Dotar de comprensin social-contextual, al conocimiento multiplica el desarrollo de una cultura que se aduea de la ciencia, de la tecnologa y de la libertad de expresarlas diseminndolas ms all de los mbitos formales de produccin de conocimiento. La democratizacin del conocimiento, con todos sus significados con sus vocablos bsicos, permite adems abrirle opciones a la cultura misma para reconocer las variedad de las estructuras semnticas que, en general, no se perciben como algo propio de los pueblos y que, por el contrario, se presentan como un universo esotrico de espaldas a la inteligencia social. Facilitar la comprensin de los conceptos acarrea beneficios mltiples y enriquece tambin al espritu cientfico, que corre riesgos si no logra abrirse a un modo colectivo, necesitado de conocer el sistema de los saberes y enriquecer otras formas de saberse.

Desde un enfoque crtico de las terminologas y las jergas, es posible desarrollar un abordaje democrtico de los mtodos de nominacin tradicionales y de la proliferacin misma del conocimiento. Eso permite impulsar cambios a la valoracin de la inteligencia vinculada con la transformacin profunda de la sociedad, no porque est imposibilitada para entender conceptos complejos sino por la necesidad de esclarecer sus contenidos hasta ponerlos al alcance de la mayor cantidad posible de personas. Por cierto, no caigamos en la emboscada ideolgica del cuanto ms sencillo ms alcance tendr, se trata de que lo profundo, lo complejo y lo rico estn a la mano de todos.

Toda capacidad crtica, frente a las terminologas incomprensibles, debe ser decisiva para revolucionar el conocimiento y emancipar a la semntica, eso implica liberarla y convertirla en fuerza de creacin necesaria para terminar con los vicios de cierta comunidad de iluminados que se apropia de los saberes en todas sus ramas. Tambin, hay que desplegar una lucha incansable que sea capaz de romper con los diccionarios del oscurantismo y afrontar la urgencia social de poner el conocimiento al servicio de la transformacin del mundo. Para que se entienda.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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