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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2018

La burguesa apa al fascismo: Bolsonaro y el esclavismo capitalista

Cecilia Zamudio
Rebelin


El gran capital transnacional hace sus elecciones entre los candidatos a la presidencia de los pases: se trata siempre de elegir el candidato que mejor gestione el Estado en favor de sus intereses, que gestione la continuidad del saqueo capitalista. En funcin del momento histrico, elige a gestores ms abiertamente declarados fascistas o a gestores socialdemcratas; lo que es imprescindible para la burguesa es que el canditato/a priorice los intereses del gran capital, en vez de los de la clase explotada. Las elecciones en la Dictadura del Capital, pretenden dar una apariencia democrtica cuando no son otra cosa que la imposicin de los candidatos de la burguesa: sta los impone mediante millonarias campaas y todos los medios de alienacin de los que dispone. La lnea poltica del imperialismo se impone indefectiblemente. En el caso, muy improbable, de que falle este mecanismo de imposicin de las decisiones de la burguesa transnacional, esta recurre al golpe de Estado y la desestabilizacin, como lo hemos visto en varias ocasiones (como por ejemplo en el Golpe contra Salvador Allende en Chile, el Golpe en Honduras ms recientemente, o la usura econmica contra el gobierno venezolano). El fascismo es una herramienta de la clase explotadora, al igual que lo es la socialdemocracia. La burguesa implementa el fascismo cuando incrementa exponencialmente la tasa de explotacin y saqueo, ya que necesita mayor represin para contener el descontento social que el incremento de explotacin genera; y usa a la socialdemocracia para apuntalar la estafa de la alternancia democrtica. Los gobiernos de la socialdemocracia tambin toman medidas econmicas que van en el sentido de los intereses capitalistas, aunque algunos de estos gobiernos socialdemcratas instauren a veces medidas de corte asistencialista, a la par que siguen entregando los territorios y las poblaciones al saqueo capitalista.

Las elecciones burguesas plantean elegir con qu salsa van a ser devorados los pueblos y los recursos naturales los siguientes aos... En este momento histrico, la burguesa se decanta claramente por el fascismo, por todo el orbe. Los gobiernos socialdemcratas no estn actualmente en la agenda de la burguesa, ya los utiliz durante un perodo para la pantomima de la democracia, y ya stos le hicieron todos los favores que les corresponda hacer. En Amrica Latina vemos la subida y apuntalamiento de regmenes incondicionales del gran capital, declaradamente dispuestos a incrementar la represin y violencia contra la clase explotada, como es el caso en Colombia, Argentina, Chile, Brasil, etc. La burguesa hace ganar a la salsa ms amarga, pues en este momento histrico de incremento exponencial del saqueo capitalista, requiere una mano dura, abiertamente asumida como tal, para gestionar al Estado Burgus. El ritual electorero funge de apuntalamiento del rgimen del Terror en pases que llevan dcadas padeciendo Terrorismo de Estado, como es el caso de Colombia (en este pas una combinacin de presiones socialdemcratas regionales, injerencia imperialista, bombardeos y exterminio poltico, logr recientemente la desarticulacin de la mayor guerrilla del continente, lo que le abre paso a mayor saqueo multinacional, a mayor Terrorismo de Estado contra la poblacin colombiana, y a mayor guerrerismo regional por parte del rgimen colombiano, aliado incondicional del imperialismo estadounidense). Los recientes resultados en las elecciones brasileras del 2018 [1], confirman esa tendencia a apuntalar regmenes de corte fascista. Y no es que los pueblos son brutos y eligen mal , es que la maquinaria de alienacin y propaganda dispuesta por la burguesa para propulsar sus candidatos es descomunal, no hay eleccin real en medio del condicionamiento y la coaccin. Es el poder econmico y meditico que define los resultados. Lo importante, ms all del juego electorero burgus en el que la oligarqua y el gran capital transnacional ya marcan las cartas desde el inicio, es que la clase explotada tome consciencia de que la clase explotadora le hace una guerra permanente (una guerra econmica, meditica, ideolgica, de exterminio incluso), y que como clase explotada dejemos de adoptar como nuestro el discurso falaz de la misma burguesa, dejemos de creer en las mil estafas que esta despliega mientras prosigue el saqueo, y cuestionemos la raz del problema: el sistema capitalista.

La clase explotadora transnacional y brasilera apa al fascismo para intensificar la explotacin y el saqueo: tras el golpe de Estado institucional del 2016, encumbra en 2018 a Bolsonaro mediante una campaa multimillonaria de manipulacin, racismo, misoginia, anticomunismo y fanatismo religioso. El odio promocionado ha impulsado decenas de ataques fascistas: palizas y amenazas de muerte contra comunistas, adversarios polticos, periodistas, e incluso el asesinato del artista afrodescendiente Moa Do Katende, pilar de la cultura bahiana. Marcello Pablito, de la agrupacin Quilombo Vermelho de Brasil, expresa: Moa do Katend era uno de los ms importantes maestros de Capoeira del pas, fundador del histrico bloque afro Afox Badau en Salvador, activista de la cultura negra. Las 12 pualadas que penetraron el cuerpo de Maestro Moa vinieron directamente de la boca de Bolsonaro, su partido y sus aliados, que estimulan el discurso de odio a los negros, nordestinos e inmigrantes. Durante sus 28 aos en la Cmara de Diputados, hizo carrera en apologa a la dictadura, a la tortura, al recorte de derechos a los trabajadores, con posiciones machistas y el ms profundo odio contra los negros. Bolsonaro es la representacin de los seores esclavistas. Ese racismo que expresa est al servicio de profundizar un proyecto de pas esclavista y completamente entregado al imperialismo, donde los negros, que ocupan los peores puestos de trabajo y reciben los peores salarios, sean aun ms explotados para las ganancias de los grandes capitalistas [2].

El proyecto de profundizacin del saqueo capitalista se apoya en todos los pilares de odio fascista. El fascismo no es un espontneo miedo al otro; al contrario, es fomentado a consciencia por la clase explotadora y sus medios. El aparato cultural y meditico del capitalismo intensifica su promocin del racismo, del machismo, del anticomunismo, y de todo paradigma de discriminacin, con la finalidad de dividir a la clase explotada. La clase explotadora suple, a travs de sus medios de alienacin masiva, exhutorios de rabia: de la rabia que genera la explotacin y empobrecimiento. El aparato cultural crea las figuras de chivos expiatorios sobre los que dirigir la rabia; fomenta la visceralidad desprovista de anlisis y el fanatismo religioso; explota todo suceso para hacerle propaganda a las fuerzas y estructuras represivas. La clase explotadora sabe del descontento social y la rabia que genera su explotacin: por ello encauza esa rabia de los expoliados hacia direcciones equivocadas. Otro de los pilares de odio de Bolsonaro, es la misoginia: las hordas fascistas, enardecidas por su discurso y la hiel que difunden los medios, han agredido a varias mujeres, grabando incluso esvsticas sobre el cuerpo de una joven. En Brasil cada diez minutos violan a una mujer. Cada media hora una de ellas sufre una violacin colectiva. Cada dos das muere una mujer por un aborto inseguro, por causa de la prohibicin del aborto. Hay en promedio ocho vctimas de feminicidio diarias. En ese contexto ya profundamente machista, Jair Messias Bolsonaro encarna la misoginia ms exacerbada: lleg a increpar a la exministra Mara Do Rosario, con la frase de no mereces ni que te viole [3], le dedic su voto a favor del impeachment contra Dilma Rousseff al coronel Ustra, conocido en la dictadura brasilea por usar tcnicas de tortura como introducir ratas en las vaginas de las guerrilleras. Bolsonaro defini el nacimiento de su propia hija como un momento de debilidad: Tuve tres varones, y con la cuarta di un bajonazo [ibidem] . Expresa su apoyo rotundo a la desigualdad salarial, metodologa de acumulacin capitalista que consiste en perpetrar un mayor robo de la plusvala contra las mujeres (por un trabajo igual, las mujeres reciben un salario inferior que los hombres. En Brasil los hombres cobran un 52% de media ms que la mujeres): No es papel del Estado sino de los empresarios. Para m es lgico que ganen menos porque se quedan embarazadas y faltan al trabajo , expres en un debate televisivo [ibidem]. Las mujeres representan el 52,5% del electorado brasileo, pero lamentablemente, como todo el conjunto de la clase explotada (trabajadores y trabajadoras), la mayora llega a votar contra sus propios intereses, condicionada por el fanatismo religioso y la alienacin meditica.

Bolsonaro es un ferviente defensor de la dictadura brasilera, que se instaur tras el Golpe de Estado militar de 1964, llegando incluso a expresar que no asesin lo suficiente: El error de la dictadura fue torturar y no matar [4]. En el perodo de la dictadura, hubieran tenido que fusilar a unos 30.000 (...)hubiese sido una gran ganancia para la nacin [5]. Espetar estos despropsitos es posible en una sociedad en la que jams han sido castigados los torturadores de la dictadura, ni los posteriores torturadores, una sociedad marcada por la Ley de Amnista y una educacin destinada a la desmemoria; una educacin destinada a que la poblacin no comprenda que la dictadura fue implementada por la burguesa nacional y transnacional, en aras de profundizar el saqueo capitalista. El Golpe de 1964 contra Joao Goulart cont con la injerencia estadounidense y se produjo despus de que Goulart anunciara reformas benficas para Brasil, que limitaban el saqueo capitalista, tales como la nacionalizacin de las refineras de petrleo, la expropiacin de tierras para la aplicacin de la reforma agraria, la disminucin de la participacin de empresas extranjeras en ciertos sectores estratgicos de la economa [6].   El Golpe de Estado militar fue aplaudido por los grandes medios nacionales e internacionales, que por supuesto no se hicieron eco de los gritos de los miles de torturados, del dolor de un pueblo frenado en su emancipacin histrica. La censura ocultaba la violencia. Y la propaganda venda una idea de milagro, la imagen de un pas donde todo el mundo era feliz(...) En 1979 se haba firmado una ley de amnista que exculpaba a los agentes del Estado de cualquier delito contra los derechos humanos. Esa ley fue la clusula principal de la transicin. Y ahora una parcela de la poblacin tiene un recuerdo que no es traumtico de la dictadura; de que no fue para tanto(...) [7]. En el 2010, la Orden de Abogados de Brasil intent revisar la Ley de Amnista de 1979, para poder juzgar a los torturadores que desgarraron miles de vidas durante la dictadura; pero lamentablemente la derogacin que pedan vctimas y defensores de DDHH fue rechazada, hasta con el apoyo de la socialdemocracia [8]. La transicin en 1985 y las dcadas siguientes, fueron el reino de la impunidad y la continuidad capitalista. La burguesa haba logrado, mediante la dictadura, mediante el exterminio de los hombres y mujeres ms comprometidos con la justicia social, mediante el Terrorismo de Estado aplicado contra todo intento organizativo de la clase explotada, mediante la entrega del pas al capital transnacional, frenar el desarrollo histrico emancipador de Brasil... y poda dedicarse a cosechar los frutos de la barbarie, amargos para el pueblo, pero jugosos para el gran capital local y transnacional.

En 2018 la burguesa impone nuevamente un rgimen abiertamente fascista, asegurndose de que sea su elegido el que gane la farsa electoral: Las elecciones estuvieron marcadas por la continuidad del golpe institucional, tuteladas por las fuerzas armadas, manipuladas por el poder judicial, con la prisin arbitraria de Lula para impedir su participacin (...)marcadas por la proscripcin de casi un milln y medio de electores en la regin Nordeste, adems del apoyo a Bolsonaro por parte de la gran prensa, el agronegocio, empresarios y polticos golpistas(...) Es ms que simblico que el fortalecimiento de esa extremaderecha ultraliberal, racista, homofbica, machista y esclavista se haya materializado en el asesinato de uno de los ms reconocidos maestros de Capoeira, uno de los ms fuertes smbolos de la cultura y heroica lucha negra en Brasil, y en Baha, uno de los estados con mayor concentracin de negros (...) En nuestro pas hay una profunda y rica historia de negros que se rebelaron contra la esclavitud, que en la lucha por su libertad organizaron revueltas, rebeliones y pusieron en pie miles de Quilombos, haciendo temblar a las lites colonial e imperial, tradicin que confluye con la formacin de la clase obrera en Brasil [9].   El asesinato de Moa Katende representa un claro mensaje de exterminio contra la organizacin de la clase explotada, adems de representar una gran prdida para la cultura (sus obras fueron grabadas por artistas como Caetano Veloso y Clara Nunes, y su aporte a la cultura baihana es sustancial). Este asesinato se suma a los centenares de asesinatos polticos perpetrados por las fuerzas militares y paramilitares, en su labor de represin contra la reivindicacin social y poltica. Este asesinato: no fue obra de un loco suelto. Es un predecible subproducto de la campaa que el ex-capitn del Ejrcito llev adelante de cara a las presidenciales. Los propsitos racistas plagaron sus discursos(...) [Adems] Bolsonaro incit al asesinato de los simpatizantes de la izquierda, proclam vamos a fusilar a la petralada; la petralada en Brasil es algo similar a decir los zurdos [10]. Bolsonaro expresa, acerca de los asesinatos perpetrados por la polica militar en Brasil durante los ltimos aos, que: "Tendra que matar ms" [11]. El elegido de la burguesa critic con saa el trabajo de reivindicacin de justicia social y de denuncia contra la polica militar, realizado por la concejal Marielle Franco en las comunidades ms empobrecidas de Ro de Janeiro. Marielle fue asesinada para callar su voz. Tras su xito en la primera vuelta, Bolsonaro expres que iba a "poner el punto y final a todos los activismos de Brasil" [ibidem]. Las calles de Brasil estn militarizadas desde hace meses, y lo son reiteradamente por extensos perodos desde hace aos: la labor militar es reprimir el descontento social frente al saqueo capitalista que empobrece a la poblacin, mientras enriquece a un puado de multimillonarios. Cuando la clase explotadora incrementa la explotacin y el saqueo, y que en contraparte las poblaciones ya no aguantan ms y se fragua la rebelin, la clase explotadora echa mano de la represin ms brbara: deteniendo hasta nios pequeos en las calles para registrarlos, amedrentando los barrios ms empobrecidos. La militarizacin se ha cobrado decenas de vidas: El empleo de las Fuerzas Armadas en la ciudad de Rio de Janeiro se ha convertido en una constante () Esta conducta ha ocasionado un festival de violaciones de derechos humanos, sobretodo en contra de la poblacin negra, mestiza y pobre" [12].

El saqueo capitalista causa xodos rurales que engrosan las barriadas urbanas ms empobrecidas; pero la burguesa no pretende frenar el saqueo, sino golpear doblemente a los despojados, desplazados y empobrecidos. Para forzar las comunidades campesinas a abandonar sus tierras, el gran capital recurre al terror paramilitar. Las calles y campos militarizados impusieron al rgimen de derecha que urdi el golpe institucional del 2016, y ahora apuntalan a Bolsonaro, que viabiliza al mximo el saqueo de los riqusimos recursos naturales de Brasil. La dirigente nacional del MST, Kelli Mafort, expres: La cuestin agraria brasilea est en el centro de la economa y en la disputa de ese proyecto, tanto el golpe como el programa de Bolsonaro van en el mismo camino de que el campo brasileo sea del agronegocio, de la minera, de los monocultivos y del veneno [13].

Millones de desposedos son empujados a los caminos del hambre. La desesperanza que causa el empobrecimiento es encausada en alienacin religiosa, se trata de impedir que las y los explotados se rebelen. La alienacin religiosa, implantada a sangre y fuego en Brasil desde la poca colonial, fue mantenida por las clases dominantes durante siglos de educacin religiosa y de productos culturales destinados a la alienacin. La religin catlica preconiza la sumisin, las nuevas iglesias evanglicas preconizan lo mismo: son una verdadera cadena contra la emancipacin de los pueblos. Bolsonaro es por supuesto un fantico religioso, y ya expresa claramente sus intenciones de acabar con la laicidad y de embestir contra las creencias de los pueblos indgenas y afrodescendientes que no se hayan todava plegado al dios que impuso la colonia portuguesa: Dios encima de todos. No existe esa historita de Estado laico, no. El Estado es cristiano y quien est en contra, que se mude. Las minoras tienen que plegarse a las mayoras (mitin en Paraba, febrero del 2017) [14].

El capitalismo se ha perpetuado siempre a punta de exterminio, alienacin, fascismo. Frente a la continua guerra que la clase explotadora perpetra contra la clase explotada, la nica opcin de un futuro de libertad consiste en la toma de consciencia de clase, y la consiguiente lucha emancipadora que se articula a la consciencia. La burguesa lo sabe, por eso trabaja la alienacin para impedir la toma de consciencia, y la represin contra la parte ms consciente de la clase explotada. La clase explotadora brasilera y transnacional pretende exterminar la reivindicacin social usando la barbarie represiva, pero el pueblo no se detiene cuando lo que reclama es Justicia Social. Marcello Pablito expresa: Sabemos que para derrotar a la extrema derecha no podemos confiar en la salida electoral y en las alianzas que el PT hizo, que abrieron camino al golpe y al fortalecimiento de la derecha. La resistencia y osada del pueblo negro estuvo en la lnea de frente de la lucha de clases, y en esas experiencias nos referenciamos. Mientras haya capitalismo, habr resistencia negra, para la furia de Bolsonaro y compaa. El Maestro Moa fue asesinado porque cargaba en sus venas esa historia, esa fuerza. Es por esa tradicin de lucha, resistencia y osada de los negros que Bolsonaro nos odia.(...) Tienen miedo de lo que puedan hacer los negros cuando se ponen en movimiento contra la opresin y la explotacin. Miedo de que nuestro nimo de lucha despierte al conjunto de los trabajadores. Por eso, es en la lucha de clases donde derrotaremos a Bolsonaro y a sus aliados (...)No olvidamos a Marielle, no olvidaremos a Maestro Moa.

Notas

[1] Este texto se escribe tras la primera vuelta, a pocas horas de la segunda vuelta, en la que, probablemente quedar apuntalado el candidato Bolsonaro.

[2]   https://www.izquierdadiario.es/Entrevista-Las-12-punaladas-que-mataron-a-Moa-do-Katende-vinieron-de-la-boca-de-Bolsonaro?id_rubrique=2653

[3] https://www.republica.com.uy/el-boom-mujeres-contra-bolsonaro-crece-con-mucha-fuerza-en-brasil-id678124/

[4] El error de la dictadura fue torturar y no matar. Declaraciones en e ntrevista con la radio Jovem Pan, junio del 2016, https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/

[5] En el perodo de la dictadura, hubieran tenido que fusilar a unos 30.000 (...) hubiese sido una gran ganancia para la nacin Declaraciones difundidas por TV Bandeirantes, mayo de 1999 https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/

[6] https://www.ecured.cu/Golpe_de_estado_contra_Jo%C3%A3o_Goulart

[7] https://elpais.com/internacional/2018/09/28/actualidad/1538153452_095290.html

[8] Hasta el gobierno de Lula se pronunci en contra de la derogacin de la ley de Amnista del 79, derogacin que pedan vctimas y defensores de DDHH, en abril de 2010. Estos son los favores que la socialdemocracia le hace al capitalismo y su aparato represivo, favores que, como en este caso, ni siquiera le son suficientes para evitar la orden de persecucin en su contra, cuando la burguesa decide alistar al fascismo. La mayora de los jueces de la Corte votaron en contra del pedido de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), que pretenda que se reinterpretara la Ley para poder juzgar a quienes cometieron torturas durante los aos de represin. () El gobierno de Lula da Silva se haba pronunciado en contra de la derogacin de la Ley. El mandatario afirm que lo importante "no es sancionar a los militares, sino recuperar la historia de aquellos que fueron perseguidos". https://www.bbc.com/mundo/america_latina/2010/04/100429_2246_brasil_amnistia_corte_jg

[9] https://www.izquierdadiario.es/Entrevista-Las-12-punaladas-que-mataron-a-Moa-do-Katende-vinieron-de-la-boca-de-Bolsonaro?id_rubrique=2653

[10] ttps://izquierdaweb.com/brasil-neofascista-asesina-a-un-artista-por-ser-negro-y-criticar-a-bolsonaro/

[11] https://www.eldiario.es/internacional/brasilenos-entregan-capitan-abogaba-Congreso_0_822768260.html

[12] http://www.global.org.br/blog/justica-global-denuncia-a-onu-e-a-oea-intervencao-federal-militar-no-rio-de-janeiro/

[13] http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/10/11/brasil-votar-a-bolsonaro-es-votar-a-temer-dice-dirigenta-del-mst/

[14] Dios encima de todos. No existe esa historita de Estado laico, no. El Estado es cristiano y quien est en contra, que se mude. Las minoras tienen que plegarse a las mayoras (mitin en Paraba, febrero del 2017). https://www.nacion.com/el-mundo/politica/las-frases-celebres-de-jair-bolsonaro-candidato/53YWTQ46KNCHLHGJCBB3BLVGGE/story/

Fuente: http://cecilia-zamudio.blogspot.com/2018/10/burguesia-aupa-al-fascismo-bolsonaro-esclavismo-capitalista.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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