Portada :: Brasil :: Elecciones en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-10-2018

Entrevista a Evandro Vieira Ouriques, especialista en Teora Psicopoltica y profesor de de la Universidad Federal de Ro de Janeiro
En Brasil, la vuelta de la dictadura ha sido digital y la salida es psicopoltica

Hector Bernardo
Contexto (Argentina)


Frente al desconcierto en gran parte de la sociedad y en el campo del anlisis poltico, el apoyo de una enorme parte de la sociedad brasilea para el candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, contexto dialog con el especialista en Teora Psicopoltica Evandro Vieira Ouriques quien se desempea como profesor de la Escuela de Comunicacin de la Universidad de Federal de Ro de Janeiro y director del Programa Internacional de Investigacin de Teora Psicopoltica (articulado con las UFRJ, UFRO/Chile, UNLP/Argentina, UOPORTO/Portugal y Groningen University/Holanda). El especialista indic que ahora el fascismo resurgi bajo la forma del delirio neoliberal y asegur que los microfascismos ecpsulados en vida privada allanaron el camino para el macrofascismo que representa Bolsonaro.

Hector Bernardo.- Cmo se entiende que un candidato como Jair Bolsonaro, que posee un discurso neofascista, misgino, homofbico y autoritario, tenga tanto apoyo en la sociedad y posea amplias posibilidades de ganar las elecciones presidenciales en ese domingo?

Evandro Vieira Ouriques.- La prdida o la victoria de la mentalidad como la de Bolsonaro es ms una crnica de una muerte anunciada. Si la era de la antipoltica ha sido astutamente promovida por la derecha, como piensa Atilio Born, al lado de tantos, eso ha sido posible por la colaboracin de las izquierdas. La gestin del PT y de los movimentos y organizaciones sociales en Brasil se recusaran a escuchar las advertencias y proposiciones de superacin del cuadro amenazador formado por la creencia mgica de que, por un lado, bastara el fin de las dictaduras militares para que la mentalidad dictatorial desapareciera, as como que polticas pblicas sociales de acceso al consumo y al desarrollo insustentable (https://bit.ly/2ythqNM , https://bit.ly/2ythqNM y https://bit.ly/2ythqNM), articuladas con las polticas culturales de fortalecimiento de la ciudadana digital, de democratizacin de la comunicacin y de las polticas de identidad, garantizaran que se escuchara la voz de la democracia.

La idea de que la devocin al principio de que la cultura digital generara ciudadana digital, es emblemtico, pues a pesar de las advertencias se supuso una esencia emancipatria de las redes sociales. Ni puedo imaginar el dolor que los colegas acadmicos y sociales sinceramente auto-crticos puedan sentir al verificar que la vuelta de la dictadura ha sido digital, con la inundacin de un chorro de fakenews incesante e repetitivo (firehose) dirigido al territorio mental de los sujetos, sin ningn compromiso con la consistencia o la veracidad. Es una irona y al mismo tiempo un sntoma que las izquierdas sean destrozadas por la mentira, cuando ellas mismas han sostenido desde Nietszche la verdad absoluta de la desaparicin de la verdad.

Yo hice todo el posible por advertir directamente a la presidencia del PT, del cual no sou parte, como a Dilma Roussef, en quien no vot en la primera vuelta de las elecciones de 2010, as como a amigos y colegas de los movimentos y organizaciones sociales comprometidos con estas intervenciones sin auto-crtica (en red) en los territorios en pos del digital y que para que el sueo brasileo no se transformase en una pesadilla era necesario que hubiese una poltica intensa y prioritaria de intervencin sincrnica en red por los sujetos en sus propios territorios mentales (el concepto seminal de la Teora Psicopoltica: https://bit.ly/2PN6tgl), o sea, en el flujo de estados mentales que se utiliza como fuente de referencia para la capacidad de juzgar (https://bit.ly/2OcXuEf), la capacidad de toma de decisiones, capacidad que nos instituye como humanos, pues la comunicacin es la condicin humana, y, por tanto, la apertura al otro, la conciencia de que somos incompletos y el juzgado compartido de la verdad conforman la verdad que ha sido recusada y que resurgi de la manera perversa que es el fascismo, ahora bajo la forma del delirio neoliberal.

Hector Bernardo.- Esto es algo que usted hace tiempo que viene denunciando.

Evandro Vieira Ouriques.- Lo que he constatado en estos 50 aos de dedicacin a la emancipacin lo que tengo verificado como tendencia histrica es los sujetos sern capturados por los mismos valores, o sea, estados mentales (complejos de pensamientos y afectos) que dicen querer superar en el plan que llaman dualisticamente de social. Esta ha sido mi propia histrica. Superar en red, o sea en la relacin con el otro, con mi mismo, el horror que siempre apunt y conden afuera. Pongo comillas pues ha sido justamente el descubrimiento de la sincronicidad entre el psquico y el poltico, en el sentido de poder vital, lo que me hizo constituir la Teora Psicopoltica, que se distingue de la psicopoltica, como otros pensadores la tratan, por lo menos por dos razones: en primero lugar, la psicopoltica no es solamente la manera como el referido delrio neoliberal estructura su dominacin pero la manera como se instauran todos los regmenes de servidumbre al largo de la historia; y, en segundo, una vez que es la manera como se instituyen la va de emancipacin es psicopoltica.

Por eso he demostrado ya en 2007 en el Foro de Profesores de Periodismo de Brasil-FNPJ la urgencia de la desobediencia civil mental (https://bit.ly/2AnIgb7) de los sujetos una vez que el mundo es construccin mental, mental en el sentido incorporado, como para Francisco Varela o Antonio Damsio. Antes, en 2004, frente a la generalizacin del dio, que ya haba dominado los medios y en especial las redes sociales, mismo entre progresistas y revolucionarios, capturados por la disputa, ya estaba clara para m, y por eso he creado en la Escuela de Comunicacin de la Universidad Federal de Ro de Janeiro la ctedra Construccin de Estados Mentales No-violentos en los Medios (https://bit.ly/2NUKHpm y https://bit.ly/2CA3Pqr).

En el ao que se sigui, 2005, he demostrado la urgencia de compreender y experienciar que la a diversidad cultural, solo es posible cuando reconocemos de manera no-dualista la semejanza (https://bit.ly/2q7v3gS), experiencia sin la cual no se supera lo que permite el estado de excepcin, y que es la marca del Occidente hegemnico: el dualismo, que produce sistemticamente otros como externalidades absolutas, o sea, produce identidades para el extermnio (https://bit.ly/2yxmK2E), o sea, la naturaleza, la mujer, el insurgente, el negro, el comunista, el homosexual, o cualquiera que pense de manera distinta a lo que se quiere imponer.

As es que en 2006 ofrec a los colegas de la academia y a liderazgos sociales los argumentos que fundamentan el hecho de que la superacin de la violencia, el lenguaje del dio, obliga invertir en una gobernancia acadmica y social enfocada en el valor estratgico de la no-violencia para el vigor de la comunicacin (https://bit.ly/2JcdZz2), lo que inicia en el auto-examen en red de los estados mentales que se autoriza referenciar la accin, pues la filosofa es, como para Deleuze, accin, o como para Dewey, la manera que se re-califica la accin.

El dualismo que est en la base de la teora social y de la filosofa hegemnicas es qu genera, como habl, el proceso de construccin de identidades para el extermnio pero, al mismo tiempo, de identidades para la salvacin. Si la mentalidad bolsonarista se presenta como la identidad para la salvacin de Brasil en ese momento es porqu esta estructura de pensamiento dualista, en que por tanto resiste un hondo metafsico, se presenta no solamente en la manera sentipensante del fascismo pero tambien, y s que es duro admitir eso, pero tambin en la manera que las izquierdas han enfocado la cultura digital y sus milicias as como sus intenciones tericas y de intervencin.

Cuando he co-organizado en 2008, por tanto hacen diez aos, el I Foro de Medios de Brasil yo habl con todas palabras que la emancipacin que la tecnologa digital ofrece, de la potencia de ciudadana digital, por exemplo a partir de los Puntos de Medios Libres, y que podran formular y potencializar formas participativas y directas de gestin -y as transformar la calidad de los mensajes en las redes sociales y digitales en una nueva fuerza de las democracias- dependa y depende de la responsabilidad de los sujetos sobre sus estados mentales; sobre sus territorios mentales que determinan la calidad comunicacional o no de lo que se vive (https://bit.ly/2AnKY0r).

Los medios solamente son libres cuando la mente es libre (https://bit.ly/2CywwEd , https://bit.ly/2Jc0KOK , https://bit.ly/2D02g6e y https://bit.ly/2CZfUqu); libre del dualismo, libre del perspectivismo ontolgico que gener la imposibilidad de sinerga, una vez que todo sera disputa de narrativas, lo que fortaleci siniestra y inconscientemente la misma disputa y competitividad que fundamentan el mercado, y as permiti el resurgimiento de los fundamentalismos, una vez que el ser humano no vive sin sentido _la teora social abandon la metfora de la religin, la posibilidad del encuentro, antes mismo de compreender-la-, una vez que solamente el ser humano se instituye, y lo hace as de manera no metafsica, en la escucha intra-uterina y post-uterina de la voz de la madre, y de la voz de la funcin-madre, del padre, de la funcin-padre y de la funcin fraterna. El lenguaje, o sea la cultura, no es un otro estgio, es una condicin antropobiolgica y filosfica.

Por eso la seguridad y la proteccin en que se instituye el ser humano es su predisposicin fundamental, su figura de felicidad, y por eso la predisposicin a la cual se dirigieron y dirigen las operaciones psicopoliticas que han construdo el estado de excepcin, que en una de las manos amenaza la seguridad y la proteccin a travs del produccin deliberada del miedo, y, con la otra, las ofrece mediante la obediencia -la servidumbre voluntaria que ha sorprendido las izquierdas en todo el mundo y mucho ms recientemente los sextos verdaderamente liberales de las sociedades, cuando, como habl Mino Carta, nada es peor que Bolsonaro y nada es ms desolador que encontrar al gran lder popular brasileo encarcelado (https://bit.ly/2J81PXG), y Jacques Poulain encabeza una Carta a los Brasileos: Delate su justicia? (https://bit.ly/2S3dWtk).

Hector Bernardo.- Las intervenciones del presidente Macri tambin actan en este sentido?

Evandro Vieira Ouriques.- Cuando escuch el discurso del presidente argentino en el da 3 de septiembre constat el mismo principio del cual estoy hablando: no hubo ninguna declaracin respecto de lo que exactamente el gobierno de l hara. Alguien ha pensado que se trataba de un discurso sin sentido, improvisado. En realidad se trataba de un discurso muy bien organizado desde el punto de vista de las operaciones psicopolticas. Se trataba de un discurso que se dirigi a la predisposicin de los sujetos a la seguridad y a la proteccin. Todo el tiempo haca referencia a que los sacrificios que haba que hacer hoy eran en pos de un valor mayor que es la seguridad y la proteccin que al final obtendra el pueblo.

Todo esto se da en el marco de una corriente que, durante la primera mitad del siglo XX, ha sistematizado las relaciones pblicas y la propaganda, justamente con base en los conocimientos del psicoanlisis, y articulado con la antropobiologa filosfica y, porqu no recordar, el pensamiento de Reich.

Hector Bernardo.- En qu se basa esta corriente de pensamiento?

Evandro Vieira Ouriques.- Tener en cuenta que la cuarta generacin de la ciencia de la guerra, la guerra psicolgica respeta los descubrimientos de las primeras teoras de la comunicacin que sincronizadas con la antropologa filosfica ya haban descubierto -en la primera mitad del siglo XX-, as como con el trabajo sintomaticamente olvidado de Wilhelm Reich, es vital para la renovacin de la teora social y de la filosofa y, por lo tanto, del pensamiento crtico que visa la emancipacin del psiquismo y de las instituciones. Pues estes conocimientos han sido desprezados por las economas polticas y los estudios culturales y socioculturales, actitud que contribuy para que tenga sido posible ofrecer un judas, un culpable, a la indignacin difusa manifiestada de manera contundente por brasileos y brasileas en 2013: el PT y la corrupcin, una vez que la corrupcin es exactamente la destruccin del princpio de la confianza en el cual el ser humano se instituye, y por eso horroriza a todos. Es importante desmitificar la idea de que la corrupcin es el problema fundamental del ser humano, todo una vez que algunas personas que han condensado la monstruosidad humana como Hitler, Mussolini y Stalin no han sido corruptos, por lo menos no han sido condenados por eso.

Reich, en los aos 20 del siglo pasado, fija-te, cien aos ha demostrado que al paso que lo que primero surge en el ser humano es la sociabilidad natural de la cual depende radicalmente para instituirse, el fascismo es de carcter perverso-sdico, expresin, en mis trminos, psicopoliticamente organizado por la estructura del carcter del hombre medio, como l llamaba estas personas que cultivan en red el peor de si mismas y votan contra sus propios intereses, una vez que esa es la actitud emocional bsica del oprimido de la civilizacin autoritaria, dualista, como habl, con su manera mstica y mecanicista de encarar la vida, y creen en una amalgama irracional de sentimientos de revuelta e ideas reaccionarias que suponen ser la ms radical de las revoluciones. Quin, en verdad, considerara sano el mdico que combate la enfermedad con insultos?

Esto es fundamental para comprender por qu Bolsonaro tiene una intencin de votos tan importante en Brasil y por qu Macri gan en Argentina. Y sobretodo, como habl en el inicio, que se saiba como actuar frente a estes regmenes de servidumbre, pues sea quin gane, la tensin brutal continuar, y demandar, este es el desafo tremendo y la oportunidad extraordinaria, una visin emancipatria que respete la centralidad de la mente, en el sentido sentipensante. de manera a que garantizamos ms emancipacin de lo que logr hacer en las experiencias de izquierda hasta aqu, por exemplo en Latinoamrica.

Hector Bernardo.- Cmo se relaciona ello con los procesos polticos actuales?

Evandro Vieira Ouriques.- El Estado de excepcin como el de Argentina, Brasil, Paraguay y Ecuador o el de Norteamrica (este ltimo se est viviendo muy claramente desde 2001 luego del atentado contra la Torres Gemelas) se basa solamente, reitero, en estos dos ejes: la amenaza a la seguridad y a la proteccin por un lado, y la oferta de seguridad y proteccin a cambio de la obediencia.

Por eso yo sealo que la va de emancipacin es la de la desobediencia. Pero una desobediencia muy especfica. Una desobediencia frente a la mentalidad autoritaria que cada sujeto la tiene incorporada de manera casi siempre inconsciente. Esa especie de fascismo de baja intensidad, como dijo Rubio. Un microfrascismo que es al mismo tiempo macro y que por eso emerge en las relaciones familiares, en los equipos, en los grupos de trabajo, en las organizaciones y en los movimientos sociales, en la estructura econmico-poltica. Un microfascismo encapsulado y as protegido del pensamiento crtico en la burbuja de lo privado. Precisamos romper psicopoliticamente esta borbuja con la ayuda de las teoras criticas y de las teoras decoloniales.

Pues ese status quo est basado en una concepcin burguesa que la vida privada y la vida pblica se pueden separar por una pared o por una puerta. Esta idea de que lo privado y lo pbico podan ser separados llev a la teora social y la filosofa hegemnicas a tener la certeza de que determinadas formas sociales, como el fascismo, ya no volveran. Por eso les causa una gran sorpresa ver que estas formas volvieron y que lo hicieron con extremada facilidad. Porque la realidad es que no presentan ninguna seal de estar superadas, sino que por el contrario, se est generalizando cada vez ms en el mundo como un tsunami.

Hector Bernardo.- Cmo se enfrente ello?

Evandro Vieira Ouriques.- La nica salida es la superacin del dualismo desde la renovacin de la teora social y de la filosofa. Continuar afirmando que los seres humanos no son capaces de controlar en red sus estados mentales, como afirma el axioma hobbesiano ahora con casi 400 aos es legitimar la irracionalidad. Cmo imaginar que un ser humano que no puede controla en red la capacidad emancipatoria o sus estados mentales es capaz de al ocupar el Estado?

Esta es la pregunta urgente que respondamos, incluso metodolgicamente, con la Teora Psicopoltica. Pues si Rousseau estaba equivocado en aquel mismo siglo XVII de Hobbes asumimos con Spinoza, tambin en el mismo siglo, que el conocimiento seguro es lo que emerge del conocimiento de la naturaleza de los afectos, estos que estn hoy descontrolados as por completo, o por lo menos por la mitad de los votantes brasileos.

Dar-me cuenta acumulativamente de que el PT y los movimientos y organizaciones sociales no iran priorizar polticas, programas y proyectos de cambio en red de la calidad emancipatoria de la cultura brasilea, y que el fascismo de baja intensidad estaba se profundizando cada vez ms y ms que hizo reiterar demostrar por escrito en 2011 porqu el sueo brasileo se ira transformando en una, literalmente, pesadilla (https://bit.ly/2D30Ub0 y https://bit.ly/2NYTV3Q).

Si ese no es el momento de hacer la auto-crtica van a ser entonces ms difciles los aos que estn a la frente. Pues con Haddad presidente o no, la verdad es que Brasil est dividido, como sabemos, sincrnicamente al mundo. Como se ha visto y estamos viendo en grande parte de la prensa conservadora mundial as como de liderazgos tradicionales de la derecha brasilea, sea de la poltica, como Alberto Goldman y Jarbas Passarinho (https://bit.ly/2O5xQk0), sea del empresariado, como el caso ejemplar de Ricardo Semler (https://bit.ly/2z2rbSd), han sido sorprendidas por la ascensin de las peores calidades del ser humano, cuya superacin a travs de la auto-coercin es justamente la seal del avance de la civilizacin como demostr Norbert Elias.

Lo ms fcil, y que resultar en un revs ms adelante, como han demostrado los aos de gestiones de las izquierdas en Latinoamrica, es exteriorizar el mal en direccin al otro, en el caso en direccin a la extrema-derecha, al fascismo, quizs derrumbarlos en esta eleccin y en la brutal tensin que necesariamente se suceder. El camino ms difcil, pero el que genera mayor garanta, es el de tomar medidas preventivas, estrategias de gobernanza, que puedan de hecho aumentar las defensas del Estado de Derecho contra la irracionalidad, que se manifiesta en la violencia, bajo sus aspectos de miedo y odio, hipocresa, cinismo, barbaridad, sexismo, fundamentalismo, extremismos, xenofobia, discriminaciones y acosos de todo tipo, ataques a los ms frgiles, asesinatos, tortura, etc., en esta lista interminable de horrores como todos han sido obligados a testimoniar en las actitudes y discursos de los lderes de la mentalidad bolsonarista, que admira a Donald Trump pero es ms semejante a Rodrigo Duterte.

Hector Bernardo.- Entonces, se trata de un problema histrico?

Evandro Vieira Ouriques.- Debemos vencer la fundamentacin ontolgica, epistemolgica, terica, metodolgica y vivencial que separa de manera dualista el micro-fascismo del macro-fascismo que est permanentemente re-legitimado por los sujetos en sus relaciones que piensa ser personales, pues el fascismo se ve afuera, ese es otro equvoco dualista, una vez que el afuera tambin est adentro (hay que pensar de manera quntica), est encapsulado en lo que se piensa ser vida privada, este concepto burgus sostenido mismo por sujetos de las izquierdas.

El problema, como habl, gracias por la escucha activa, es ontolgico, epistemolgico, terico, metodolgico y, por eso, histrico. Solamente con un cambio de la histria del pensamiento-afectos es posible percibir que la explotacin del hombre por el hombre no es un problema econmico-poltico sino un problema psicopoltico. Existe una mentalidad que posibilidad que una persona explote a la otra. Si hubiese un motor de la historia ese no sera la estructura de clases, sino la mentalidad que permite que clases se organicen en la explotacin de unas sobre otras, cuando el desafo y la oportunidad es la comunicacin entre las clases.

Hector Bernardo.- Ese problema tambin se encuentra inserto en los propios movimientos sociales?

Evandro Vieira Ouriques.- Por completo. Por eso he creado el referido concepto territrio mental en 2009. Un exemplo: al largo de los aos por grandes lderes sociales decir, con toda buena intencin, vamos a dar la voz al otro. Hasta en frases como esas aparece el germen de lo que ahora se vive con el delrio neoliberal bajo la forma grotesca de lo que emergi en Brasil. Porque la realidad, claro, es que no se da la voz a otro, se escucha la voz del otro.

Las economas polticas han olvidado la determinacin mental -una vez que hay una infraestructura mental, como habl Harald Welzer- de la organizacin social; los estudios culturales han olvidado implantar polticas pblicas de revisin psicopoltica en red de los territorios mentales de los sujetos que empoderaba en los movimientos y de revisar los contenidos autoritarios de la mentede ellos, intoxicados por los aparatos psicopolticos de la cultura. Muchas veces hasta en las buenas intenciones el fascismo est presente.

La revuelta fascista siempre tiene su origen en la transformacin de una emocin emancipatria -como han sido las manifestaciones de 2013 y las buenas intenciones de los gobiernos del PT- en la ilusin, a travs del miedo a la verdad, que es la condicin comunicacional del ser humano. Las lites financieras y econmicas, con sus empleados de alto nvel en el judicirio, en los parlamentos y en los medios, no hacen ms que aprovecharse de este hecho para sus propios fines, actitud que en verdad demostra su ignorancia en relacin a la imposibilidad del ser humano ser feliz a travs del saqueo del otro, una vez que la condicin de la vida y del mundo es el co-surgimiento, la co-dependencia. Cuando yo no s quin yo soy yo sirvo a usted, mismo cuando te domino. Cuando yo s quin yo soy, yo soy usted. Muchas gracias por esta oportunidad.


Fuente: https://www.diariocontexto.com.ar/2018/10/27/vieira-ouriques-en-brasil-la-vuelta-de-la-dictadura-ha-sido-digital/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter